George Harrison, el "Beatle silencioso", fue un guitarrista, cantante y compositor que dejó una huella imborrable en la historia de la música. A pesar de ser considerado a menudo como un secundario en The Beatles, su talento musical y su búsqueda espiritual lo convirtieron en una figura clave de la cultura del siglo XX.
George Harrison en 1974.
Primeros Años y The Beatles
Nacido en Liverpool el 25 de febrero de 1943, George Harrison fue el menor de cuatro hermanos. Tras un paso frustrante por el Instituto Liverpool, comenzó a trabajar como aprendiz de electricista. Sin embargo, tenía un enorme interés por la guitarra y la música que llegaba de Estados Unidos, especialmente Elvis Presley, Chuck Berry y Fats Domino.
En 1958, se unió a The Quarrymen, un grupo de Liverpool en el que ya sobresalía un joven John Lennon. Convertidos en The Beatles a principios de los sesenta, la banda se curtió tocando en clubes en Hamburgo (Alemania), de donde tuvieron que regresar debido a que Harrison fue deportado ya que era aún menor de edad, aunque regresarían posteriormente. Brian Epstein les descubrió en 1961 y, de su mano, lograron fichar por EMI en 1962, ya como cuarteto tras la salida de Sutclife. Poco después se incorporó Ringo Starr, estableciéndose la formación clásica de la banda.
Los primeros discos de The Beatles estaban dominados casi por completo por John Lennon y Paul McCartney. Hasta el segundo trabajo, "With The Beatles" (1963), no aparece la primera composición de George Harrison, "Don't bother me".
Influencia Oriental y Evolución Musical
A partir de "Rubber Soul" (1965), el sonido de la banda comienza a evolucionar hacia nuevos campos y Harrison empieza a adquirir mayor protagonismo. Debido a su influencia, The Beatles se interesan por sonidos orientales, ya evidentes en el empleo de instrumentos como el sitar en temas como "Norwegian Wood (This Bird Has Flown)".
Esta influencia india fue el germen del rock psicodélico que dominó en la música anglosajona durante la segunda mitad de los sesenta y que tiene como uno de sus grandes exponentes el disco "Revolver" (1966). Pero el interés del guitarrista por la India traspasaba lo artístico y se centraba sobre todo en lo espiritual.
A través del músico Ravi Shankar se introdujo en el universo de la meditación y el hinduismo, lo que le llevó a la experimentación con el LSD. Tras conocer al gurú Maharishi Mahesh Yogi, George Harrison arrastró al resto de la banda a un viaje a la India para un ejercicio de meditación que tuvo un impacto distinto en cada uno de los miembros.
The Beatles en India.
En "Abbey Road" (1969), Harrison brilló con algunas de sus mejores composiciones, como "Here Comes the Sun" y "Something", de la que Frank Sinatra dijo que era una de las mejores canciones de amor de la historia. Harrison la compuso para su esposa, Pattie Boyd, una modelo con quien se había casado en 1966.
Pattie Boyd tuvo una relación íntima con George, y luego con Eric Clapton. Se conocieron en ¡Qué noche la de aquel día! y el idilio fue instantáneo. Según Boyd, lo primero que le desarmó de George fue su sentido del humor y, con el tiempo, su dimensión interior. Conectaron a un nivel muy profundo y espiritual, y esa conexión duró mucho tiempo después de la ruptura. Antes de morir en el 2001 vino a ver a Pattie para despedirse.
Boyd también tuvo una relación con Eric Clapton. Según cuenta Boyd, Eric estaba más volcado hacia fuera y en el fondo pienso que se quería sobre todo a sí mismo, y era difícil que hubiera lugar para otros.
Boyd se casó por tercera vez, con el magnate inmobiliario Rod Weston, pero sus ojos llevan todavía el reflejo de los dos músicos a los que inspiró algunas de sus mejores canciones. Con Eric fue más obvio: supo que Layla y más tarde Wonderful Tonight las compuso pensando en ella. Con George todo era mucho más sutil: hasta que terminó de componer Something no se enteró de que era ella quien estaba detrás.
Boyd recuerda que cuando los Beatles llegaron a Rishikesh se sentían casi huérfanos y muy perdidos, pero Maharishi les ayudó a encontrar una roca.
Según Boyd, ella fue quien inició a los cuatro fabulosos en la Meditación Trascendental (TM), después de leer un anuncio en el Sunday Times y apuntarse a un cursillo con una amiga, antes de contagiar su interés a George, sin duda el más espiritual de los cuatro.
Paul fue quien llamó un día a George y le dijo que un gurú llamado Maharishi estaba de paso por Londres. Los cuatro fueron a ese encuentro y Mararishi les invitó al ashram de Bangor, en Gales.
En aquellos momentos, reconoce Pattie Boyd, la Meditación Trascendental se veía como una forma "limpia" de alcanzar una estado de conciencia superior, sin necesidad de recurrir a la marihuana o al LSD.
Pattie Boyd y George Harrison.
Carrera en Solitario
Cuando se anunció la separación de The Beatles en 1970, George Harrison publicó "All Must Pass", un álbum triple en el que se mostraba abiertamente el talento compositivo del guitarrista y el que se incluía "My Sweet Lord", número uno a ambos lados del Atlántico.
Alentado por el éxito de su carrera en solitario, Harrison impulsó en 1971 la organización de dos conciertos benéficos celebrados en el Madison Square Garden de Nueva York a beneficio de Bangladés. Varias estrellas del rock acudieron a la llamada de Harrison en el que está considerado el primer gran festival benéfico de estas características, antecedente de otros como el Live Aid.
Durante los setenta, Harrison cosechó varios éxitos y se mantuvo activo grabando nuevos discos y protagonizando giras. También se inició en la producción cinematrográfica, con la fundación de la empresa HandMade Films, responsable de cintas como "La vida de Brian" (1979), "Los héroes del tiempo" (1981) o "Shanghai Surprise" (1986).
Separado de Pattie Boyd en 1976, dos años después se casó con Olivia Arias, a quien había conocido en una fiesta en Los Ángeles y con quien compartía su pasión por la India y el misticismo. Con ella tuvo su único hijo, Dhani Harrison, cuyo nombre se inspira en las dos primeras notas de la escala musical india, 'dha' y 'ni'.
Tras un largo período alejado de la música, en 1987 logró un nuevo éxito de la mano del disco "Cloud Nine" y, sobre todo, el tema "Got My Mind Set on You", para el cual contó con la producción de Jeff Lynne, líder de la Electric Light Orchestra.
Esta colaboración fue el germen de The Traveling Wilburys, un 'supergrupo' en el que, además de Harrison y Lynne, figuraban Bob Dylan, Roy Orbison y Tom Petty. El quinteto publicó en 1988 su primer disco, "Vol. 1", una obra maestra repleta de genialidades a cargo de cinco de las voces más características del rock and roll.
En sus últimos días de vida, George Harrison estuvo cerca de un hombre desalmado: el médico que le trataba de su enfermedad, un cáncer con metástasis cuyo pronóstico era devastador. En 2004, la familia de Harrison presentó una demanda contra él por coaccionar a un agonizante Harrison para que firmara autógrafos en la guitarra de su hijo y para que firmara autógrafos a sus dos hijas. Tras dos días de conversaciones entre los abogados de la familia Harrison y los del médico, se alcanzó un acuerdo extrajudicial.
Dhani Harrison siguiendo los pasos de su padre.
Últimos Años y Legado
En 1997 le fue descubierto un cáncer de garganta, que el músico achacó a su condición de fumador y del que se recuperó tras un tratamiento de radioterapia. Dos años después, en la madrugada del 30 diciembre de 1999, Harrison tuvo que enfrentarse a uno de los episodios más traumáticos de su vida, cuando un enfermo mental logró vulnerar las sofisticadas medidas de seguridad de la mansión del músico, al que apuñaló repetidas veces mientras dormía.
Pese a que lo intentó con sofisticados tratamientos en clínicas de Suiza y Nueva York, George Harrison, consciente de la cercanía de su final, viajó por última vez a la India para bañarse en el Ganges y preparse para su viaje definitivo. El 12 de noviembre de 2001 convocó a sus excompañeros de The Beatles, con quienes mantuvo un breve encuentro en un hotel neoyorkino en el que compartió junto a Ringo Starr y Paul McCartney anécdotas de los viejos tiempos y juntos recordaron a John Lennon.
Posteriormente, Harrison se trasladó a Los Ángeles, a la mansión de un amigo, donde pasó sus últimos días junto a su mujer y a su hijo y dos compañeros en su creencia hindú que, en el momento de su muerte, el 25 de noviembre, le vistieron con la indumentaria ritual y fue incinerado pocas horas después. Como dispuso el propio artista, sus cenizas fueron esparcidas por el Ganges.
Un año después, en 2002, vio la luz el disco "Brainwashed", el testamento musical de George Harrison, que contenía las últimas grabaciones del artista, producidas y supervisadas por su hijo Dhani y su amigo Jeff Lynne.
George Harrison deja una herencia de 99 millones de libras (unos 160 millones de euros), que se repartirán entre su mujer, Olivia, su familia más cercana y diferentes obras de caridad.
Dhani Harrison, el único hijo de George Harrison, es el compositor menor de 30 años más rico del Reino Unido. Con 29 años, acumula 203 millones de euros y encabeza así la lista anual de los músicos británicos jóvenes con las mayores fortunas.
El legado de George Harrison perdura a través de su música, su espiritualidad y su influencia en la cultura popular. Sus canciones siguen inspirando a nuevas generaciones de músicos y su búsqueda de la verdad y la trascendencia continúa resonando en el corazón de millones de personas en todo el mundo.
El lanzamiento del nuevo disco, Cloud nine, que puede traducirse por la expresión castellana de El séptimo cielo, ha supuesto para Harrison un verdadero maratón de entrevistas con informadores de todos los países del mundo. Algo que contraviene su norma de no conceder entrevistas y que no ha roto en los últimos años.
Según Harrison, en Cloud Nine hay canciones con música similar a la que hicieron los Beatles a finales de los años sesenta. Lo hizo intencionadamente. No quería hacer su música para encajar con los gustos de la compañía discográfica o amoldarme a los gustos del mercado. Tampoco quería parecer heavy metal. No quería ser infiel a sí mismo. Así era, porque estaba con Eric, Elton, Ringo y otros amigos a los que conoce hace muchos años, con los que se enrolla muy bien, y con los que estaba tocando a gusto.
Según Harrison, Después de pasar por la experiencia del LSD no vuelves a ser como antes, pierdes la noción del ego; cambias porque ves muchas otras cosas que antes no percibías. La LSD hace que tu percepción sea diferente. Pero creo que si no hubiera tomado LSD no habría tardado mucho más tiempo en llegar a una actitud espiritual. Después de la LSD me di cuenta de lo que era Dios.
George Harrison: El documental.
