Considerado el máximo exponente del modernismo catalán, Antoni Gaudí es uno de los arquitectos más importantes de la historia. Sus obras se distinguen por incorporar soluciones constructivas inspiradas en la naturaleza, así como por poseer un profundo simbolismo religioso.
Esta biografía escrita por J. F. documenta y describe la técnica, artística y arquitectónica de Antoni Gaudí. Es una obra que no puede faltar en las bibliotecas de los amantes y curiosos de la obra y la figura de Antoni Gaudí. La rigurosa investigación de Armand Puig profundiza en aspectos poco conocidos de Gaudí, basándose en las fuentes históricas y las investigaciones más recientes sobre su obra.
"Un libro bien documentado que revela la personalidad del genio, sus creencias, su intenso trabajo y la capacidad de implicar al máximo a sus colaboradores", afirma Jordi Faulí, arquitecto director de la Sagrada Familia.
"Una narración llena de rigor y claridad. Una biografía que rompe tópicos y estereotipos y nos muestra el verdadero rostro del arquitecto de Dios", añade Francesc Torralba, filósofo y teólogo.
Armand Puig nos ofrece un acercamiento profundamente sincero a la biografía del arquitecto.
El sueño de un genio (2026)
Infancia y Juventud
Antoni Gaudí i Cornet nació el 25 de junio de 1852 en Reus, la capital de la comarca del Baix Camp, una región del sur de Cataluña. Aunque no está claro dónde nació Antoni Gaudí -tal vez en Reus o Riudoms-, sus orígenes familiares están en el sur de Francia, desde donde uno de sus antepasados, Joan Gaudí, un vendedor ambulante, cruzó a Catalunya en el siglo XVII. Hijo de caldereros, el pequeño Antoni tuvo una infancia marcada por una delicada salud que lo obligó a pasar largas temporadas de reposo en el mas de Riudoms, también conocido por mas de la Calderera, la casa familiar.
Gaudí vivía junto con sus padres y sus dos hermanos mayores, Rosa y Francesc, en una modesta casa situada en el centro de Reus, aunque con frecuencia se trasladaba a Riudoms, donde la familia poseía una finca llamada Mas de la Calderera.
Débil al nacer, fue bautizado al día siguiente en la Iglesia parroquial de San Pedro de Reus. El niño se habituó al trabajo artesanal y a la tradición artesanal de Reus. Sus antepasados habían sido caldereros, tejedores, toneleros. Como él mismo dijo: "Yo tengo esa calidad de sentir, de ver el espacio porque soy hijo de calderero. El calderero es un hombre que de una superficie hace un volumen; ve el espacio antes de empezar a trabajar".
Durante estas temporadas de descanso, a Gaudí le gustaba contemplar la Naturaleza a la que consideraba su gran maestra y transmisora de conocimientos. Padeció fiebres reumáticas que le impedían ir a la escuela. Para combatir el reumatismo, Gaudí se hizo vegetariano y un ferviente seguidor de las teorías higienistas del médico y sacerdote alemán Sebastian Kneipp. El niño se habituó al trabajo artesanal.
Primeras obras Gaudí estudió con Francesc Berenguer, padre del que sería unos de sus más grandes colaboradores, y posteriormente ingresó en los Escolapios donde destacó en la asignatura de dibujo. En 1868, Gaudí se trasladó a Barcelona para finalizar los estudios de bachillerato. Barcelona junto a su familia.
En 1874, Gaudí fue aceptado en la Escuela de Arquitectura. El joven alternó los estudios con sus primeras incursiones en el mundo profesional, colaborando con arquitectos consolidados como Josep Fontserè, Francisco de Paula del Villar y, sobre todo, Joan Martorell, su principal mentor. Los progresos de Gaudí se vieron ensombrecidos en 1876 por la muerte de su hermano y su madre.
Antoni Gaudí en su juventud.
Primeros Proyectos y el Encuentro con Eusebi Güell
En 1878 Gaudí obtuvo el título de arquitecto e instaló su despacho en la calle del Call, en el antiguo barrio judío de Barcelona. Ahí, comenzó a trabajar en sus primeros encargos, como un conjunto de equipamiento para una cooperativa llamada La Obrera Mataronense, unas farolas para la plaza Real de Barcelona y una vitrina para la prestigiosa guantería Comella.
En la Exposición Universal de París de 1878, Gaudí había impresionado al industrial catalán Eusebi Güell con una vitrina de diseño modernista para la guantería Comella. Éste, cuando regresó a Barcelona, contactó con el arquitecto con quien inició una larga amistad, además de un fructífero mecenazgo gracias al cual se edificaron los pabellones Güell, construidos entre 1883 y 1887; el palacio Güell, entre 1886 y 1890; las bodegas Güell, entre 1895 y 1901; la cripta de la Colonia Güell, entre 1898 y 1914, y el parque Güell, entre 1900 y 1914.
En 1883, el arquitecto presentó los planos de su primera gran obra, la Casa Vicens, e inició El Capricho en la localidad cántabra de Comillas, donde el arquitecto ya había adquirido cierta fama gracias a sus trabajos para el suegro de Güell, Antonio López, primer marqués de Comillas. La amistad con Eusebi Güell relacionó a Gaudí con el marqués de Comillas para el que construyó la villa El Capricho, en la población cántabra de Comillas, entre 1883 y 1885.
Casa Vicens, una de las primeras obras de Gaudí.
Consolidación como Arquitecto y Decepciones Personales
Gaudí mantuvo una trayectoria profesional ascendente durante el último cuarto del siglo XIX, cuando sus obras en Barcelona y en otras ciudades lo consolidaron como arquitecto. El buen momento profesional de Gaudí contrastaba con las decepciones en su vida íntima.
A pesar de su solvencia económica y capacidad intelectual, el arquitecto fracasó en el intento por conquistar a su gran amor, Pepeta Moreu. Ese desengañó amoroso probablemente supuso un punto de inflexión para Gaudí, que se volvió un hombre más introvertido y religioso. También se refugió en su profunda religiosidad cuando su propuesta de matrimonio a Josefa Moreu, una maestra de la Cooperativa Mataronense, fue rechazada en 1884. Gaudí sufrió una gran transformación y pasó de ser considerado un "dandy" a vestir trajes baratos, comer frugalmente y desatender su aspecto.
El Apogeo Profesional y la Sagrada Familia
Entre 1900 y 1910, el arquitecto experimentó su etapa de máximo esplendor profesional. Tanto por sus singulares ideas como por su fuerte carácter, Gaudí era objeto de continuas controversias. Sus defensores consideraban que su genio estaba fuera de toda duda, mientras que sus detractores criticaban su gusto extravagante y ambición desmesurada.
Marginado por las nuevas élites intelectuales, a partir de 1914, Gaudí rechazó cualquier otro encargo y destinó todas sus energías a la construcción de la Sagrada Familia, consciente de que se trataba de su legado más importante.
La Sagrada Familia
El 3 de noviembre de 1883, Gaudí aceptó hacerse cargo de las obras del templo expiatorio de la Sagrada Familia, iniciadas el 19 de marzo de 1882 por Francisco de Paula Villar. Gaudí modificó totalmente el proyecto inicial, pero no sería hasta 1915 cuando el templo se convirtió en su obra cumbre, la más conocida y admirada en todo el mundo. Durante esa época, Gaudí sufrió varias desgracias. En 1912 murió su sobrina Rosa; en 1914 falleció su principal colaborador, Francisco Berenguer; en 1915, una grave crisis económica casi paralizó las obras; en 1916 murió su amigo José Torras y Bages, obispo de Vic; en 1918 falleció su amigo y mecenas, Eusebi Güell...
La Sagrada Familia, el legado más importante de Gaudí.
La Pedrera y Otros Proyectos
Entre 1906 y 1910, Pedro Milá y Camps, abogado, industrial y político, y Roser Segimon, que formaba parte de la emergente burguesía barcelonesa, encargaron a Gaudí la construcción de la casa Milà, que hoy se conoce como La Pedrera. Este edificio pertenece a su etapa naturalista; Gaudí se inspiró para su construcción en las formas orgánicas de la Naturaleza y también proporcionó al diseño cierta dosis de barroquismo.
Gaudí abandonó las obras de la Casa Milà en 1919, cuando ya se había completado la construcción básica, por desacuerdos con sus promotores, que habían rechazado la propuesta de coronar el edificio con una inmensa escultura de la Virgen.
Otros Proyectos Destacados
- Casa Vicens
- El Capricho
- Pabellones Güell
- Palacio Güell
- Bodegas Güell
- Parque Güell
- Casa Batlló
- Colonia Güell
Muerte y Legado
La dedicación obsesiva al trabajo apartó progresivamente a Gaudí de la vida social. Ese aislamiento empeoró a partir de 1906, cuando murió el padre del arquitecto. Refugiado en su trabajo,Gaudí confesó a sus colaboradores: "Mis grandes amigos están muertos; no tengo familia, ni clientes, ni fortuna, ni nada. Tal fue su dedicación a la "catedral de los pobres", como se conoce popularmente a la Sagrada Familia, que Gaudí llegó a pedir limosna para poder financiar las obras.
Su apariencia descuidada llegó hasta tal punto, que el día de su muerte, el 10 de junio de 1926, fue confundido con un mendigo cuando fue atropellado por un tranvía en la Gran Vía de les Corts Catalanes de Barcelona. Al ir indocumentado no fue socorrido de inmediato hasta que la guardia civil lo trasladó al Hospital de la Santa Creu, donde fue reconocido por un capellán de la Sagrada Familia, pero ya era demasiado tarde para salvarle la vida y murió a los 73 años de edad, en la plenitud de su carrera.
El día 7 de junio de 1926, después de cumplir su trabajo diario en la Sagrada Familia, Gaudí acudió a la iglesia de Sant Felip Neri. En este estado Gaudí fue trasladado al hospital de la Santa Creu, y después de algunas horas fallecía. El 12 de junio se celebró un funeral multitudinario, en el que se enterró al arquitecto en la cripta de la Sagrada Familia, en la capilla del Carmen.
Anton Gaudí i Cornet (1852-1926) es el arquitecto más popular de la historia. Su revolución de la arquitectura y de las artes plásticas sienta las bases del arte actual y futuro. La obra de Gaudí es una búsqueda de la perfección del arte, de la perfección personal y de la perfección de la sociedad humana.
