Dedicar tiempo a tu jardín, ya sea grande o un pequeño espacio en el balcón, puede ser muy provechoso para tu alimentación. Así que manos a la obra, es tiempo de reconectarnos con la naturaleza y sembrar nuestra propia cosecha de frutas.
Tener árboles frutales de jardín y fáciles de cuidar es mucho más sencillo de lo que se cree. Una forma de poder disfrutar de los sabores auténticos de nuestra propia fruta, tanto si ya estamos familiarizados con su cultivo como si nos iniciamos en cuidar plantas.
Empecemos rompiendo un par de mitos que rodean a los árboles frutales de jardín y que nos permitirán comprender hasta qué punto son sencillos de tener. Para empezar, conviene saber que para tener frutales no es imprescindible tener un jardín de grandes dimensiones. Podemos disfrutar de ellos también en espacios reducidos, como una terraza o un balcón, plantándolos en macetas o eligiendo árboles frutales enanos.
Cuando nos planteamos cómo cultivar árboles frutales en macetas, una fantástica opción si tenemos poco espacio, sobrevuela el temor de que no den fruto. Algo habitual que responde, en gran medida, a un detalle que desconocemos. Para que un frutal dé sus frutos es necesario tener paciencia.
¿Qué Árboles Crecen Mejor en una Maceta?
De manzanos a mandarinos, estos árboles frutales lo mismo pueden crecer en el suelo que en una maceta.
1. Manzanos
Una de las frutas favoritas de todo mundo y que definitivamente no puede faltar en tu casa. Ahora, imagina que tus manzanas provengan de tu propio jardín, ¡sería increíble! El manzano se puede plantar en una maceta, crecerá mucho menos pero los frutos seguirán siendo de tamaño normal.
2. Mandarinos y Naranjos
Las mandarinas y naranjas llenarán de color tu casa o jardín. Además, es una de las frutas más resistentes al frío por lo que si la cultivas en el exterior soportará bastante bien los cambios de temperatura.
Si escoges sembrarla en maceta, asegúrate de elegir una bastante amplia y no olvides que debe tener hoyos en el fondo para facilitar el drenaje.
3. Limoneros
Aunque no todos los cítricos son igual de sencillos y productivos, plantar un limonero comparte de base los mismos cuidados. Utiliza una tierra permeable, con poca salinidad y un tiesto que tengan un buen drenaje.
4. Nísperos
El níspero puede alcanzar hasta los 10 metros de altura pero, no temas, en tus macetas no llegará a tanto. Es un frutal que no requiere demasiado riego y que necesitará un aporte de abono en sus fases de crecimiento, especialmente con potasio y fósforo, pero también agradecerá el nitrógeno justo después de la recolección.
5. Granados
Alcanza como mucho los 6 metros de altura, aunque por lo general se queda en 2 metros más o menos (si se cultiva en maceta). Apuesta por tierras ricas en arcilla, arena y humus.
6. Perales
El peral se adapta fácilmente a muchos climas y condiciones pero idealmente necesitan climas húmedos. Es importante que le indiques al vendedor que deseas cultivarlo en una maceta. De esta forma podrán venderte una variedad enana.
7. Melocotoneros y Albaricoques
Imagínate una deliciosa mermelada de melocotón preparada con tu cosecha personal, ¿suena bien no crees?
8. Ciruelos
Los ciruelos enanos se cultivan con facilidad así que este árbol es ideal para tenerlo en tu jardín o en una terraza. Es importante podarlo de vez en cuando para controlar el tamaño del árbol y evitar que se salga de control, requieren de un clima cálido y con buena iluminación.
9. Cerezo
Tener un cerezo te traerá muchas alegrías en primavera, pues en flor es un espectáculo. Para crecer sin problemas necesitan un clima suave y poca agua, aunque la tierra siempre debe estar húmeda.
10. Grosellero
Es extremadamente fácil de cultivar y sus frutos están cargados de vitaminas y son ideales para postres, zumos o pasteles.
11. Membrillo
Para conseguir cultivar el membrillo solo necesitas una zona soleada (le gustan mucho los climas cálidos) y exterior. Hay que regarlo bien pero también prestar atención al drenaje para que nunca se encharque.
Árboles Frutales de Jardín: Qué Debes Saber Antes de Elegir
Para acertar en la elección de árboles frutales de jardín hemos de tener en cuenta algunos aspectos decisivos para que salgan adelante sin contratiempos, comenzando por uno clave. Y es que el clima del lugar en el que vivimos es determinante para elegir frutales, ya que la temperatura es un factor decisivo tanto para su buena salud como para que den fruto.
- Tan importante como este detalle es conocer a fondo las características del suelo, ya que tanto pH como su composición en lo que respecta al drenaje son determinantes.
- Si nos planteamos cómo cultivar árboles frutales en macetas este aspecto será más controlable, ya que seremos nosotros quienes creemos el suelo perfecto para cada tipo de frutal.
También tendremos que hacer el ejercicio de ver cuál es el espacio que tenemos disponible y, de entre los distintos árboles frutales de jardín que nos puedan gustar, conocer por un lado las dimensiones que pueden llegar a alcanzar. El tamaño es un detalle crucial y no solo si buscamos un árbol frutal para un jardín pequeño.
Garantizar que nuestro árbol tendrá el espacio que necesita para desarrollarse en plenitud es fundamental para que pueda fructificar y florecer. Por último, conoce sus singularidades de mantenimiento, resistencia a las plagas o, incluso, cuánto tarda en dar fruto.
¿Cuándo es el Momento Idóneo para Plantar y Trasplantar Árboles Frutales de Jardín?
Por ser tan sensibles a la temperatura, el final del invierno suele ser un momento ideal para plantar y trasplantar árboles frutales de jardín en suelo. Solo cuando las noches ya no sean frías y las heladas hayan desaparecido será el momento perfecto para ello. Es más: es recomendable retrasar un poco el momento de plantarlo que precipitarnos.
En lo que respecta a los árboles frutales en maceta, podemos plantar y trasplantar tanto en otoño como en la primavera temprana. Es importante no hacerlo en verano ya que el exceso de calor puede ser un motivo añadido de estrés en las plantas con lo que eso conlleva.
¿Cuáles son los Árboles Frutales de Jardín Más Fáciles de Cultivar?
Cuando hablamos de árboles frutales de jardín y fáciles de cultivar nos referimos a aquellos poco exigentes en sus demandas y, además, de carácter rústico. O, dicho de otra manera, árboles con una increíble capacidad de resistencia.
Plantar árboles frutales no es una tarea para hacer a la ligera. De ella depende, en realidad, garantizar que en suelo o en maceta damos respuesta a las exigencias fundamentales afines a todas las especies de frutales.
1. Manzano, uno de los árboles frutales de jardín fáciles de cuidar por excelencia
Un auténtico imprescindible para amantes de la jardinería, de la fruta y de las flores. Porque no cabe duda: la floración del manzano es tan hermosa como desconocida para muchas personas. Admite el cultivo en macetas aunque, en este caso, solo alcanzará un crecimiento moderado.
Para conseguir que dé frutos, debe recibir entre seis y ocho horas diarias de sol. Y, tan importante como esto, es la temperatura. Por último, un detalle más: no puede plantarse en solitario. Necesita de otro manzano cerca para poder polinizar.
2. Limonero, uno de los cítricos más agradecidos
Es uno de los cítricos más agradecidos y menos demandantes en cuanto a sus necesidades. Perfecto tanto para ser plantado en suelo como para el cultivo en macetas. Para que prospere, es fundamental que reciban mucho sol. Además necesitan un sustrato específico para cítricos, de carácter permeable y con la acidez que necesita; y un drenaje eficaz.
Durante los meses de frío, es clave saber cómo proteger los frutales de las heladas. Para evitarnos un disgusto, es fundamental cubrirlo con una manta térmica durante las noches.
3. Mandarino, una opción sumamente resistente
Otro de los cítricos más interesantes que, añadido, lo pone todo de su parte. El mandarino no solo es resistente al frío sino que, además, no sufre excesivamente con los cambios de temperatura aunque no perdamos de vista su procedencia.
Es un gran demandante de sol por lo que es fundamental proporcionárselo si queremos saborear sus frutos. Necesita un suelo fértil para crecer de forma vigorosa y no es apta para quienes olvidan regar. Admite también el cultivo en maceta pero importante proporcionarle una de buen tamaño.
4. Peral, el árbol frutal para jardines pequeños
A pesar de que el peral es un árbol capaz de adaptarse a cualquier clima, no nos engañemos. Necesita el agua por supervivencia y para fructificar, por lo que es idóneo para climas con condiciones húmedas.
Aunque es poco exigente en cuanto a sus necesidades, es fundamental tener claras dos cosas. La primera: no se lleva excesivamente bien con el exceso de calor por lo que, si vivimos en una zona muy cálida, no saldrá adelante. Y tan importante como esto es considerar la poda como una tarea fundamental para su correcto desarrollo.
5. Cerezo
Especialmente indicado para climas fríos, no solo es resistente: también necesita esos grados de menos para poder dar sus frutos. Eso sí: a diferencia de la mayoría de los árboles frutales fáciles que estamos viendo, no es recomendable plantarlo en macetas. De hacerlo es probable que no crezca en condiciones y tampoco será capaz de florecer.
Con cualquiera de estos árboles frutales fáciles de cuidar disfrutarás en todos los aspectos. Por su belleza, por sus floraciones y por sus sabores.
Adaptación al Clima
Las personas somos tan caprichosas y exigentes que a menudo queremos conseguir lo que queremos cuándo y dónde lo queremos sin importar si es lo más correcto o no. Esta regla general es aplicable también a la jardinería, y es que creemos que podemos plantar siempre cualquier especie esperando que se adapte a las condiciones de suelo o del clima y se desarrollen como deberían, cuando esto es a menudo imposible.
Por eso, si quieres plantar algunos árboles frutales en tu jardín y que con el tiempo den fruto debes tener en cuenta los climas en los que se desarrollan y no guiarte únicamente por tus ganas de tenerlo, puesto esto no es suficiente para que funcione. Presta atención a los principales árboles frutales más adecuados a cada tipo de clima y a aquellas plantas más recomendadas para ellos:
- Climas fríos: sufren continuamente heladas y llegan a temperaturas de hasta 10ºC bajo cero. Algunos de los mejores frutales para este tipo de clima son el cerezo, el ciruelo, la frambuesa, la grosella (negra, roja o espinosa), el madroño, el manzano, el melocotonero, la mora, el peral, la parra de uvas o la zarzamora.
- Templado y clima mediterráneo fresco: son estables, con temperaturas que raramente bajan de los -10ºC y que apenas sufren heladas. Los almendros, castaños, granados, el maracuyá, el kiwi, la higuera, el olivo, los piñones o el pistachero son los más recomendados para estas características.
- Mediterráneo: no suelen sufrir heladas y tampoco bajan de los 5ºC bajo cero. Junto al anterior, es el clima más habitual. Los que mejor se desarrollan en los ambientes mediterráneos son los tomateros, loa anacardos, los caquis y dátiles, algunos cítricos como la lima, el limonero o la naranja, el pomelo, los nísperos o los plataneros, entre muchos otros.
- Tropical y subtropical: es muy difícil que en estos climas se sufran heladas, pues por lo general es casi imposible bajar de los 3ºC (esta vez positivos).
Cultivar Frutas en Casa
Cultivar frutas en casa es toda una experiencia. Primero, porque nos permite tener un hobby al que dedicarnos, cuidando nuestros frutales y contemplando cómo van creciendo. Por otro, el sabor que nos proporciona la fruta que cultivamos nosotros mismos no tiene parangón, además de ser bastante más saludable ya que controlamos todo el proceso de producción.
El arándano es una fruta muy fácil de cultivar, con un proceso de crecimiento bastante rápido. Las frambuesas son una de las frutas más fáciles de cultivar en los jardines. Entre todos los frutales de climas templados y fácil cultivo, quizás el manzano sea el que presenta mayor adaptabilidad al ser resistente al frío y tolerar un amplio abanico de temperaturas. Tampoco es muy exigente respecto a los suelos, ya que crecen hasta en suelos pobres.
Cultivar fresas es algo muy sencillo. Para acabar, el higo es otra fruta muy fácil de cuidar.
Consideraciones Adicionales
En Galicia se cultivan muchas frutas. El clima húmedo de esta tierra es propicio para ello, así que es algo que se aprovecha para ofrecer cada día frutas frescas y que, además, no tienen que desplazarse largas distancias desde el punto de cultivo a tu casa.
Se define como árboles frutales, a todas aquellas plantas con flores que producen una fruta que se consume o que es utilizada por los seres humanos.
Se recomienda plantar por lo menos a 1 metro de distancia de las aceras y calzadas, mientras que a 2 metros de distancia de edificios.
Una vez que hemos decidido el tipo de árbol frutal que nos gustaría cultivar y hemos determinado que sí hay suficiente sol y espacio, lo que sigue a continuación es seleccionar las variedades y los portainjertos que sean más apropiados.
El siguiente factor a considerar en el cultivo de árboles frutales son las horas frío. Es decir, determinar si al árbol le da suficiente frío para que eche fruta. Las horas frío indicadas son la cantidad mínima de horas que los árboles necesitan para producir la fruta.
La plantación a finales del invierno o principios de la primavera suele ser el mejor momento para plantar nuevos árboles frutales. Especialmente el manzano, que es posiblemente el árbol frutal más extendido por toda la Comunidad. Nacen especialmente en valles y laderas, aunque se dan en casi cualquier superficie.
Las diferencias de clima entre unas zonas y otras da lugar a una gran variedad distinta de especies. En Galicia hay manzanas rojas, verdes, más redondas, de sabor más o menos dulce.
En cuanto a las naranjas, son típicas de climas con más días de calor. Sin embargo, es raro el huerto familiar gallego que no las tiene.
El cerezo es un árbol frutal que produce un pequeño fruto carnoso con una sola semilla. Pertenece al mismo género que los albaricoques, las ciruelas y los melocotones.
El cerezo es hoy una de las especies prioritarias del Programa de Mejora Genética del Plan de innovación y mejora forestal de Galicia 2010-2020. De hecho, a lo largo de estos años consiguieron poner en el mercado 5 clones.
Galicia también es una comunidad líder en frutas como el kiwi y el mirabel. Los mirabeles son una fruta con origen en la Selva Negra alemana muy similar a las ciruelas, con las que está emparentada. De color dorado, actualmente es muy difícil encontrarlos fuera de Galicia. Una fruta autóctona de nuestra comunidad, de tamaño pequeño, forma redondeada y de sabor dulce.
En cuanto al kiwi, Galicia es la comunidad líder de España en su producción. La cantidad de toneladas producidas y de hectáreas ocupadas crece anualmente. Una fruta de mucho valor nutricional y que apenas aporta grasas (0,5 gramos por cada 100). Su consumo está recomendado para personas con diabetes y es conocido por combatir el estreñimiento.
Es imposible negar que Galicia es un paraíso de sabores.
