El flujo vaginal es un fenómeno natural durante el embarazo que puede generar dudas en muchas mujeres. Desde el inicio del embarazo, ya sea de forma natural o mediante un tratamiento de fertilidad como una FIV paso a paso, es normal notar modificaciones en el flujo vaginal.
Estos cambios son completamente normales, siempre que no vayan acompañados de un olor desagradable, dolor o irritación. A lo largo del embarazo, es posible experimentar distintos tipos de flujo vaginal. Mantener una adecuada higiene íntima es fundamental para prevenir infecciones y favorecer el bienestar de la madre y el bebé. Los controles prenatales y ecografías son clave para monitorear la salud de la madre y el bebé.
El flujo vaginal es una parte natural del embarazo que cumple una función protectora fundamental. Comprender sus cambios y saber identificar señales de alerta es clave para garantizar una gestación saludable.
FLUJO durante el EMBARAZO, CAMBIOS NORMALES y ANORMALES, por Ginecologa Diana Alvarez
¿Por qué aumenta el flujo vaginal en el embarazo?
Cuando una mujer se queda embarazada es normal que note cambios en la cantidad de flujo vaginal. De hecho, la mayoría de mujeres embarazadas perciben un aumento en sus secreciones vaginales.
El aumento de secreciones vaginales en el embarazo es completamente normal y transitorio durante el periodo de gestación. No obstante, algunas mujeres notarán este incremento en su flujo vaginal de una manera más evidente, mientras que para otras puede ser un cambio más sutil.
Especialmente en el primer caso, es cierto que el aumento de secreciones vaginales en el embarazo suele ser incómodo. Sin embargo, esta mayor cantidad de flujo vaginal es completamente normal debido a los cambios hormonales propios de la gestación. Además, en el embarazo también se incrementa el riego sanguíneo hacia la vagina.
Incluso, es posible que algunas mujeres noten cierto aumento en el flujo vaginal antes de confirmar que están embarazadas, es decir, incluso antes de la falta en la menstruación.
Aunque es necesario confirmar la gestación con un test de embarazo en orina o en sangre, el aumento en la cantidad del flujo vaginal puede ser un síntoma temprano de embarazo.
De todas formas, hay mujeres que de forma natural y sin estar embarazadas generan un flujo vaginal abundante. Aunque veas el flujo vaginal como algo molesto, su función es muy importante para tu salud íntima.
En el embarazo, como comenta el Dr. Prieto “Es normal el aumento de flujo a medida que avanza la gestación”. Esto puede provocar que la intensidad del olor se incremente. Estos cambios no deben alarmarte.
No obstante, hay cambios en el flujo vaginal que no son normales y podrían ser indicativos de una infección. Una variación en el color, olor o aspecto del flujo vaginal debe ser consultada con el ginecólogo y, especialmente, si también hay picor o ardor vaginal.
¿Cómo es el flujo vaginal normal en el embarazo?
El flujo vaginal mantiene húmeda la vagina y tiene una función protectora, ya que ayuda a prevenir irritaciones e infecciones. Esta secreción vaginal durante el embarazo debe tener un color claro o blanquecino y es viscosa e inodora (o con un olor muy leve).
Cualquier cambio en estas características del flujo vaginal es motivo para acudir al ginecólogo. No obstante, tener mucho flujo vaginal (con las características mencionadas) sí es normal en el embarazo.
Es habitual que se note más flujo vaginal al inicio del embarazo, pero que este vaya aumentando según van avanzando las semanas de gestación y, especialmente, al final del embarazo. De hecho, es posible que se note más cantidad de flujo conforme se acerca la fecha del parto y que sea más espeso y pegajoso que de normal. Se trata de la expulsión del tapón mucoso.
La secreción de tu vagina, en una mujer sana tiene que ser de un aspecto muy similar al de la clara de huevo: un poco pegajoso y de color claro, casi transparente. Respecto a la cantidad, depende mucho del momento del ciclo menstrual. Por ejemplo, cuando estás con la regla es menor que cuando se produce la ovulación.
El tapón mucoso es secretado por el cuello del útero y lo sella, a modo de tapón, para evitar el ascenso de bacterias desde la vagina y proteger el útero de posibles infecciones. Al acercarse el momento de dar a luz, durante el proceso de preparación del cuello uterino el tapón mucoso es expulsado, bien de forma gradual o en un solo coágulo, y puede presentar pequeños hilillos de sangre.
Tipos de flujos en embarazadas
Conocer los diferentes tipos de flujos durante el embarazo es importante para saber identificar cuándo son normales y cuándo pueden ser señal de alguna complicación.
- Secreción mucosa: Este tipo de flujo vaginal es común en el embarazo, ya que ayuda a mantener la vagina limpia y a prevenir infecciones. Su cantidad puede ir en aumento a medida que avanza el embarazo.
- Flujo hemático: Este tipo de sangrado puede ser motivo de preocupación durante el embarazo. Aunque un ligero manchado puede ser normal al inicio del periodo de gestación o tras un examen pélvico, un sangrado más intenso requiere de atención médica inmediata, ya que puede ser la manifestación de complicaciones como un embarazo ectópico o un aborto espontáneo.
- Líquido amniótico: El líquido amniótico es el fluido que rodea y protege al bebé en el útero. Un goteo o flujo constante de un líquido claro y acuoso puede indicar la ruptura prematura de membranas. Se trata de un signo de parto prematuro, por lo que si se detecta un flujo constante de un líquido claro y acuoso, es primordial consultar con un especialista.
- Secreción de la candidiasis vaginal: La candidiasis vaginal es una infección por hongos común durante el embarazo debido a los cambios en el pH vaginal. Se caracteriza por un flujo blanco y grumoso, similar al requesón, acompañado de picazón y ardor. Debe ser tratada por un ginecólogo.
- Manchado: El manchado es un ligero sangrado que puede ocurrir en varias etapas del embarazo. A menudo es inofensivo, pero siempre debe ser consultado con un médico.
¿De qué color puede ser el flujo cuando estás embarazada?
El color del flujo vaginal durante el embarazo puede variar, y entender estos cambios es importante para identificar si son normales o si indican algún problema que requiera de atención por parte del equipo médico.
- Flujo amarillento: Un flujo amarillo durante el embarazo puede ser anormal y sugerir una infección, como la clamidia o la tricomoniasis, que pueden causar también picazón, ardor y enrojecimiento genital. En caso de presentar un flujo amarillento, es importante consultar a un médico.
- Flujo blanco o lechoso: El flujo blanco o lechoso, conocido como leucorrea, es común durante los meses de gestación, aunque debe ser inodoro y de textura viscosa. En caso de presentar mal olor, lo mejor es acudir a un centro médico de confianza.
- Flujo marrón o verdoso: El flujo marrón en el embarazo puede ser causado por sangre vieja, y es considerado un síntoma temprano de embarazo, por lo que es necesario acudir a una consulta de Ginecología para confirmar las sospechas e iniciar un seguimiento. Por otro lado, un flujo verde en el embarazo puede ser señal de una infección más seria y requerir de atención médica temprana.
¿Cuándo consultar con el ginecólogo?
Como hemos mencionado, cualquier cambio en el color, olor o en la textura o consistencia del flujo vaginal es motivo de consulta con el ginecólogo. De igual modo, también se debe acudir al médico si hay picor o ardor vaginal.
Así, se podrá evaluar si existe alguna infección y poner el tratamiento más adecuado para ello, teniendo en cuenta que la mujer está embarazada y debe ser un tratamiento seguro para ella y para el bebé. Por este mismo motivo, es importante no automedicarse, aunque se hayan tenido síntomas parecidos en el pasado.
También se debe acudir al especialista cuanto antes si se sospecha que se está perdiendo líquido amniótico porque se ha observado una pérdida acuosa, de un líquido transparente o claro y sin olor.
Finalmente, es importante ir al hospital para realizar una valoración ante cualquier manchado o sangrado y ante síntomas como dolor abdominal o fiebre.
No obstante, hay que tener en cuenta que un flujo de color rosado puede ser habitual después de haber mantenido relaciones sexuales o tras una revisión ginecológica, ya que puede producirse un pequeño sangrado al estar la zona más sensible.
Si este manchado se prolonga, es abundante, si existe dolor o si aparece en otro momento, hay que acudir al ginecólogo.
Aliviar las molestias del flujo vaginal en el embarazo
El aumento de las secreciones vaginales durante el embarazo puede ser incómodo para la mujer. Por este motivo, es importante tener en cuenta algunos consejos:
- Mantener la zona limpia y seca.
- Cambiar la ropa interior cuando sea necesario. Es mejor evitar el uso de salvaslips y utilizarlos solo si la secreción es muy abundante y no hay posibilidad de cambiar la ropa interior. En cualquier caso, no utilizar tampones.
- Utilizar ropa interior de algodón, que favorece la transpiración, y que no sea muy ajustada.
- No realizar duchas vaginales ni usar productos perfumados.
De este modo, se podrá reducir la sensación de humedad y aliviar las molestias por el aumento del flujo vaginal en el embarazo.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuáles son las recomendaciones para tener un flujo vaginal saludable?
El flujo vaginal es algo natural y necesario, ya que tiene una función protectora. No obstante, cambios en el aspecto del flujo vaginal podrían alertarnos de que hay un posible problema como una infección. Para evitar estas infecciones y mantener un flujo vaginal saludable, se pueden llevar a cabo algunas recomendaciones como las siguientes:
- Utilizar preservativo para evitar el contagio de ETS.
- Evitar las duchas vaginales, ya que pueden alterar el equilibrio de la vagina.
- Usar ropa interior de algodón, para favorecer la transpiración.
- No usar productos vaginales perfumados.
Además, muchos especialistas recomiendan no utilizar los protectores diarios que muchas mujeres usan para evitar que el flujo vaginal manche la ropa interior, ya que esto podría ser contraproducente.
- ¿El flujo con olor es un síntoma de embarazo?
Cuando el olor del flujo vaginal es ligero, no hay que preocuparse.
- Me sale un flujo muy líquido, como agua, ¿eso es que se ha roto la bolsa amniótica?
Si el flujo no tiene ni color ni olor y es muy líquido, lo más probable es que sí. Ante la duda, siempre es recomendable acudir al médico.
- ¿Es normal el flujo marrón con 3 semanas de embarazo?
No es habitual presentar flujo de color marrón en la tercera semana de embarazo. En este momento, la mujer puede tener un flujo vaginal más abundante y blanquecino, pero es raro tener flujo marrón.
