Recomendaciones sobre la Diabetes Gestacional según la FIGO

La diabetes gestacional (DG) es una condición que se desarrolla durante el embarazo y se caracteriza por niveles elevados de glucosa en sangre. La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) ha emitido una serie de recomendaciones para el manejo de la hiperglucemia durante el embarazo, con el objetivo de garantizar la salud tanto de la madre como del bebé.

Uno de los aspectos cruciales en el manejo de la diabetes gestacional es la hidratación adecuada. Durante el embarazo, el agua corporal aumenta considerablemente, aproximadamente de 6 a 8 litros en mujeres sanas. Por lo tanto, las necesidades de agua son mayores en comparación con el estado no embarazado. Es esencial escoger fuentes de hidratación saludables, priorizando el agua potable y considerando el agua proveniente de los alimentos.

Importancia de una Hidratación Saludable

La hidratación saludable es fundamental debido a que algunos compuestos presentes en ciertas bebidas pueden ser tóxicos para el feto, atravesando la barrera placentaria y causando efectos adversos. Además, el azúcar en refrescos, bebidas chocolateadas y zumos envasados puede afectar la glicemia, especialmente en casos de diabetes gestacional, y contribuir a un exceso calórico innecesario.

La mejor fuente de hidratación es el agua, ya sea del grifo o embotellada.

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Bebidas que se deben evitar durante el embarazo

A continuación, se detallan las bebidas que se deben evitar o consumir con precaución durante el embarazo, según las recomendaciones de expertos y organizaciones de salud:

Bebidas alcohólicas

El etanol presente en las bebidas alcohólicas atraviesa la barrera placentaria, afectando al feto. La concentración de alcohol en sangre es similar tanto en la madre como en el bebé. El alcohol puede dañar el sistema nervioso del bebé, especialmente el cerebro, y el consumo continuado puede causar deficiencias físicas, mentales y motoras, incluyendo el síndrome alcohólico fetal. Se recomienda cero consumo de alcohol durante el embarazo (1).

Bebidas estimulantes: café, bebidas "energéticas" y té

La cafeína también atraviesa la barrera placentaria y puede alterar el patrón de sueño del bebé o su movimiento normal. La EFSA establece un máximo de 200 mg de cafeína al día para evitar efectos perjudiciales en el feto (2,3). Las bebidas "energéticas" contienen cafeína y taurina, y deben indicar en su etiquetado que no son recomendadas para mujeres embarazadas (4). El té contiene cafeína en cantidades variables: de 50 a 80 mg por taza de té negro, la mitad en el té verde y la cuarta parte en el té blanco.

Tónica

Las aguas tónicas contienen quinina, un alcaloide que les da su sabor amargo. La quinina puede atravesar la barrera placentaria y, en grandes cantidades, puede ser dañina para el feto. Se recomienda evitar la quinina durante el embarazo (5).

Infusiones

Aunque hay pocos estudios sobre los efectos de las hierbas durante el embarazo, algunas investigaciones han proporcionado información relevante (6):

  • El jengibre puede mejorar las náuseas y los vómitos.
  • El Hypericum perforatum puede ser útil para la cicatrización de heridas.
  • El arándano rojo no es eficaz para tratar infecciones del tracto urinario.
  • La hoja de frambuesa no mejora la duración de la primera etapa del parto.
  • El ajo no previene la preeclampsia.

Bebidas azucaradas (refrescos, chocolates, zumos envasados, etc.)

La OMS recomienda limitar el consumo de azúcares libres a menos del 10% de las necesidades energéticas totales, y preferiblemente al 5% (7). La EFSA concluye que la ingesta de azúcares añadidos y libres debe ser lo más baja posible (8).

El consumo de bebidas azucaradas se ha relacionado con caries dental, obesidad, esteatohepatitis no alcohólica, diabetes tipo 2 y complicaciones durante el embarazo (9).

Clasificación de azúcares dietéticos. Fuente: Scientific Opinion on the Tolerable upper intake level for dietary sugars.

El índice glucémico (IG) mide la rapidez con la que los hidratos de carbono de un alimento o bebida azucarada elevan la glucosa en sangre (10). Las bebidas isotónicas, refrescos, bitter, tónica y cerveza sin alcohol tienen un IG superior a 70, lo cual es relevante en casos de diabetes gestacional (11).

La hiperglucemia en el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones, hipertensión, parto prematuro, bebés con peso atípico, labor de parto obstruida, lesiones durante el parto, hemorragia posparto, anomalías congénitas y problemas respiratorios en los recién nacidos (12).

Edulcorantes

Si se desea sustituir las bebidas azucaradas por edulcoradas, se deben evitar el ciclamato, la sacarina y la hoja cruda de estevia. Se permiten el acesulfamo K, aspartamo, glicósidos de esteviol y sucralosa, siempre con moderación (10). Sin embargo, lo recomendable es acostumbrarse al sabor natural de los alimentos, disminuyendo la necesidad de azúcares o edulcorantes añadidos.

Por lo tanto, es crucial descartar las bebidas azucaradas durante el embarazo para evitar la sobreingesta de azúcares libres y añadidos, que pueden afectar la salud de la madre gestante, causando sobrepeso, alteraciones en la glicemia y problemas bucodentales.

Tabla resumen de recomendaciones de bebidas durante el embarazo

Bebida Recomendación
Agua Opción preferente
Bebidas alcohólicas Evitar completamente
Café y té Consumo moderado (máximo 200mg de cafeína al día)
Bebidas energéticas Evitar
Tónica Evitar
Infusiones Consultar con un profesional de la salud
Refrescos y zumos envasados Evitar

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