En las últimas décadas, las técnicas de reproducción asistida (TRA) han experimentado un avance significativo, ofreciendo esperanza a muchas parejas con problemas de fertilidad. Sin embargo, junto con estos avances, ha surgido la preocupación sobre el posible impacto de estas técnicas en la salud de los niños concebidos a través de ellas. Uno de los temas más discutidos es si existe una relación entre la fecundación in vitro (FIV) y el riesgo de desarrollar autismo en la descendencia.
Este artículo explora la posible conexión entre la fecundación in vitro y el riesgo de autismo, analizando factores genéticos, técnicas de reproducción asistida y estudios recientes.
Fertilización in vitro: Ventajas y desventajas
Técnicas de Reproducción Asistida y su Evolución
Los inicios de la FIV se remontan a los años 30, cuando Pincus et al. comenzaron a estudiar cultivos de embriones de roedores. Años más tarde, Edwards estudió ovocitos humanos, logrando su maduración completa en aproximadamente 37 horas. En 1978 nació el primer niño concebido por FIV en Londres, y en 1984 esto se logró en España.
Actualmente, la accesibilidad a estas técnicas es cada día mayor y las tasas de éxito son mejores. Ello, añadido a los cambios socioeconómicos de las últimas décadas, ha condicionado que el número de niños concebidos por estos procedimientos aumente cada día.
Actualmente, hay más de 10 millones de niños-TRA a nivel mundial, lo que condiciona que en torno al 7,9 % de recién nacidos en Europa y al 5,1 % en EE.UU.
Preocupaciones sobre la Salud de los Niños-TRA
La preocupación por el posible impacto de estas técnicas sobre la salud de niños y gestantes ha ido siempre de la mano de estos avances y mejoras progresivas. Así, desde los años 80, se han ido publicando muchos trabajos en relación a lo anterior y, de forma muy breve, podemos decir que la mayoría de autores y últimos metaanálisis describen más patología perinatal, malformaciones congénitas y riesgo de síndromes por defecto de impronta genómica en esta población.
La mayoría coinciden en que no existen diferencias en cuanto a desarrollo psicomotor, capacidad intelectual, crecimiento ni desarrollo de alteraciones cromosómicas.
Malformaciones Congénitas y TRA
Los datos sobre las anomalías congénitas en niños-TRA son contradictorios a día de hoy, debido fundamentalmente a las diferencias en la forma de clasificar estas anomalías por los autores, los diseños de estudio, los tipos de TRA analizados y el tiempo de seguimiento. No obstante, el último metaanálisis describe un riesgo aumentado de desarrollar malformaciones mayores en niños concebidos de gestaciones únicas conseguidas gracias a estos procedimientos (FIV/ICSI).
En relación con el riesgo de determinadas cardiopatías congénitas, se publica en 2013, un estudio de casos y controles de niños concebidos entre 1987 y 2009, en combinación con el estudio de cohortes de cardiopatías congénitas EPICARD, que incluye 1.583 niños-TRA con cardiopatía (tetralogía de Fallot, coartación aórtica, hipoplasia de cavidades izquierdas y transposición de grandes arterias) y 4.104 controles (niños con otras malformaciones) no expuestos a TRA.
Los 3 tipos de TRA estudiados (FIV/ICSI y estimulación ovárica) se asociaron con el desarrollo de tetralogía de Fallot (6,6 % vs. 3,5 %), OR: 2,4 (IC 95 % 1,5-3,7). Hubo más asociación con ICSI, siendo la OR de 3 (IC 95 % 1-8,9).
Estadios del desarrollo embrionario
Transferencia Embrionaria y Riesgos
A día de hoy, hay una tendencia generalizada a transferir embriones en estadios tardíos (día 5 o 6 tras la fertilización), ya que ello parece conseguir una situación más similar a la fisiológica, una mejor adaptación del endometrio para la implantación, seleccionar los embriones de mejor calidad y, consecuentemente, mejores tasas de implantación y gestaciones clínicas.
Un reciente metaanálisis describe menor riesgo de prematuridad, bajo peso y peso bajo para la edad gestacional en el grupo de transferencia de embrión vitrificado; y no muestra diferencias en el riesgo de anomalías congénitas.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (PGT)
El uso de PGT va en aumento cada año. La biopsia embrionaria se realiza en estadio de blastocisto expandido (embrión en día 5 o 6). El riesgo de dañar al embrión se estima en <1 % y, en la mayoría de casos, los embriones son vitrificados tras la biopsia.
En cuanto al posible impacto sobre la salud de niños y gestantes expuestos a TRA, la última revisión sistemática y metaanálisis no hubo más tasas de malformaciones en el primer grupo.
Autismo y Técnicas de Reproducción Asistida: ¿Qué Dicen los Estudios?
Uno de los temas discutidos es si los niños nacidos tras el uso de técnicas de fecundación in vitro tienen un mayor riesgo de desarrollar autismo.
Un estudio realizado por un equipo del Instituto Karolinska de Suecia encontró que 103 de los 6959 niños (1.5%) con un TEA y 180 de los 15.830 (1.1%) niños nacidos con retraso mental habían sido concebidos con FIV.
El estudio también permitió comprobar que los procedimientos que implicaban la inyección de los espermatozoides en el óvulo causaban un incremento del 50% en el riesgo de tener discapacidad intelectual (definida como un cociente de inteligencia inferior a 70).
Sandin, Nygren, Iliadou, Hultman y Reichenberg (2013) muestran que, de los más de 2,5 millones de niños nacidos entre 1982 y 2007 en Suecia, 30.959 (1,2 %) fueron concebidos a través de fertilización in vitro (FIV). En general, 103 de 6.959 niños (1,5 %) con trastorno autista y 180 de 15,830 (1,1 %) con retraso mental fueron concebidos por FIV.
Fountain et al. (2015), estudiando a niños nacidos en California entre 1997 y 2007, mostraron que, en la población general, la incidencia del diagnóstico de autismo fue el doble en los nacimientos con TRA, respecto los nacimientos espontáneos.
Liu, Gao, He, Cai, Wang y Fan (2017) evaluaron, en un metaanálisis, el riesgo de TEA en la descendencia obtenida mediante TRA. Este estudio indicó que el uso de TRA podría estar asociado con un mayor riesgo de TEA en la descendencia.
Prevalencia del autismo
Factores Genéticos y Ambientales en el Autismo
Las causas del TEA son complejas y aún no se comprenden del todo. Se cree que es una combinación de factores genéticos y ambientales.
Los estudios han demostrado que la genética juega un papel importante en el desarrollo del TEA. Si uno de los padres tiene TEA, el riesgo de que el hijo también lo tenga aumenta considerablemente. Además, se han identificado varios genes que están asociados con un mayor riesgo de TEA.
Medidas para Reducir el Riesgo de Autismo en la Reproducción Asistida
Existen algunas opciones para reducir el riesgo de tener un hijo con TEA, aunque no hay una forma segura de eliminarlo por completo.
Test de Portadores
Este test permite identificar si uno o ambos miembros de la pareja son portadores de una mutación genética que se ha relacionado con el TEA. Si ambos son portadores, existe un mayor riesgo de que el hijo tenga la enfermedad.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP)
Esta técnica permite analizar los embriones creados mediante FIV para detectar anomalías cromosómicas y genéticas, incluyendo las mutaciones relacionadas con el TEA. Solo se implantarán los embriones que no tengan estas anomalías.
| Técnica | Descripción | Objetivo |
|---|---|---|
| Test de Portadores | Identifica si los padres son portadores de genes relacionados con el TEA. | Evaluar el riesgo genético de transmitir el TEA. |
| DGP | Analiza embriones para detectar anomalías genéticas y cromosómicas. | Seleccionar embriones sin anomalías relacionadas con el TEA. |
Otras Medidas
- Planificación preconcepcional: Es importante realizar una visita preconcepcional con un médico para evaluar tu salud general y discutir los posibles riesgos de tener un hijo con TEA.
- Dieta saludable: Una dieta saludable durante el embarazo puede ayudar a reducir el riesgo de algunos defectos congénitos, incluyendo el TEA.
- Evitar el consumo de alcohol y tabaco durante el embarazo: El consumo de alcohol y tabaco durante el embarazo puede aumentar el riesgo de tener un hijo con TEA.
Es importante tener en cuenta que estas técnicas no son perfectas. El test de portadores no puede detectar todas las mutaciones genéticas relacionadas con el TEA, y el DGP no es 100% efectivo para identificar todos los embriones afectados.
Conclusión
Las técnicas de reproducción asistida son procedimientos cada vez más utilizados y, aunque son seguros y la mayoría de niños concebidos gracias a estos procedimientos son sanos, la evidencia científica actual apoya que existe un leve incremento de riesgo de malformaciones congénitas mayores y algunas menores y mayor riesgo de síndromes por defecto de impronta genómica.
Las parejas deben ser informadas adecuadamente, y se debe tener en cuenta su edad al explicar las tasas de éxito, así como los posibles efectos de la misma sobre su salud durante la gestación y la de su descendencia en un futuro.
