Para que se produzca un nuevo ser, es necesario que el óvulo y el espermatozoide se fusionen. A este proceso se le denomina fecundación: un momento mágico y lleno de misterio.
✨🧬 Así es el proceso de FECUNDACIÓN - Fertilización Paso a paso
La fecundación es la unión del óvulo y el espermatozoide para que se pueda producir un embarazo. En la especie humana, la fecundación es interna, es decir, tiene lugar en el interior del cuerpo de la mujer, en concreto en las trompas de Falopio. Ésta es la denominada fecundación natural o 'in vivo'. También es posible realizar la fecundación en un laboratorio de reproducción asistida, proceso conocido como fecundación artificial o fecundación in vitro.
La fecundación es la fusión de los gametos masculino y femenino, es decir, el espermatozoide y el óvulo, de manera que se restablece la dotación cromosómica normal del ser humano (46 cromosomas).
Para que pueda ocurrir el fenómeno de la fecundación, el hombre debe eyacular en el interior de la vagina de la mujer. En este momento, los espermatozoides podrán ascender por el tracto genital femenino y llegar hasta las trompas de Falopio, lugar donde se encontrarán con el óvulo.
De los millones de espermatozoides liberados en la eyaculación, tan solo unos doscientos conseguirán llegar a su destino en la trompa. Una vez los espermatozoides llegan a las trompas de Falopio después del coito, solamente podrán encontrarse con el óvulo si la mujer se encuentra en sus días fértiles y ha habido ovulación. En ese caso, los espermatozoides se colocarán alrededor del óvulo e intentarán fecundarlo.
El óvulo es fecundado en la trompa (1 día) y luego avanza hacia el útero (entre 2 y 5 días). Sin embargo, esta unión, no es tan sencilla.
Conocer determinados aspectos de tu ciclo menstrual -como los días fértiles- puede ser de gran interés para lograr la gestación.
El semen, depositado en la vagina, atravesará el útero y llegará a las trompas de Falopio. Sin embargo, de los varios millones de espermatozoides, solamente unos cientos llegarán hasta el óvulo y solo uno podrá atravesar la membrana plasmática del óvulo y producirse la fecundación. Todos los demás espermatozoides se quedan por el camino y se destruyen, sobre todo los defectuosos, con poca movilidad...
Los expertos en fertilidad llaman "capacitación del espermatozoide" a los procesos y modificaciones que se producen en la estructura de los espermatozoides cuando viajan hacia la trompa de Falopio para encontrarse con el óvulo. Son unos cambios necesarios para que pueda penetrar en el óvulo y que se produzca la fertilización.
En el momento de la ovulación, el ovario se presenta parcialmente recubierto por las fimbrias, una especie de "pelillos", de la trompa, las cuales captan el ovocito liberado y se encargan de trasportarlo en dirección al útero.
La corona radiada es un conjunto de células que envuelven al óvulo, y la zona pelúcida consiste en una membrana traslúcida que también rodea al óvulo. De los 200 o 300 millones de espermatozoides depositados a través de la vagina, solamente entre 300 y 500 llegan al punto de fecundación.
Así, el espermatozoide puede atravesar la membrana que protege al ovocito y fecundarlo.
Durante el coito, los espermatozoides liberados en el interior de la vagina deberán pasar por el cuello del útero, atravesarlo, y subir por la trompa de Falopio hasta encontrarse con el ovocito.
El volumen normal de semen es de 2 a 6 ml y contiene más de 20 millones de espermatozoides por mililitro.
La capacitación consiste en que los espermatozoides adquieran movilidad para su ascenso.
Etapas de la Fecundación Natural
Aunque el proceso de unión entre óvulo y espermatozoides pueda parecer muy sencillo, lo cierto es que deben darse varios mecanismos y cambios en ambos gametos para que pueda ocurrir la fecundación.
A continuación, se detalla paso a paso las distintas etapas de la fecundación en el ser humano:
- Penetración de la corona radiada: El proceso de fecundación se inicia con la penetración de los espermatozoides a través de la capa de células que rodea el óvulo: la corona radiada. En esta etapa se produce la dispersión de las células que conforma la corona radiada. Los espermatozoides consiguen atravesar esta capa gracias a la liberación de la enzima hialuronidasa y el movimiento de su flagelo (la cola).
- Penetración de la zona pelúcida: Una vez atraviesan esta capa, los espermatozoides se encuentran con una segunda barrera: la zona pelúcida, la capa externa que rodea al óvulo. Esta segunda barrera es atravesada con ayuda de unas enzimas, llamadas espermiolisinas, liberadas por el acrosoma. Se necesita más de un espermatozoide para lograr degradar la zona pelúcida, aunque finalmente solo uno de ellos podrá entrar en el óvulo. Para poder atravesar esta segunda barrera, la cabeza del espermatozoide establece contacto con el receptor ZP3 de la zona pelúcida del óvulo. Esto desencadena la reacción acrosómica, que consiste en la liberación de enzimas hidrolíticas denominadas espermiolisinas. Dichas enzimas disuelven la zona pelúcida para permitir el paso del espermatozoide. Asimismo, la reacción acrosómica provoca una serie de cambios en el espermatozoide que permiten su capacitación final para poder penetrar en el interior del óvulo fundiendo sus membranas.
- Fusión de membranas: Cuando el espermatozoide entra en contacto con la membrana plasmática del óvulo, se desencadenan 3 procesos distintos en el gameto femenino:
- La formación del cono de fecundación.
- La despolarización instantánea de su membrana.
- La liberación de gránulos corticales al espacio perivitelino.
- Fusión de núcleos y formación del cigoto: Con la entrada del espermatozoide, el óvulo se activa para terminar la meiosis, proceso que permite la reducción del número de cromosomas. Así, se libera el segundo corpúsculo polar y los cromosomas se colocan formando una estructura denominada pronúcleo femenino. Los pronúcleos son los núcleos de los gametos, los cuales tienen la particularidad de disponer de la mitad de cromosomas con respecto al resto de células del cuerpo, esto es, 23 cromosomas. Por su parte, el espermatozoide avanza hasta que su cabeza, que contiene el núcleo del espermatozoide, queda junto al pronúcleo femenino. La cola se desprende para terminar degenerando y el núcleo se hincha para formar el pronúcleo masculino. Una vez ambos pronúcleos se encuentran uno junto al otro, ocurre la fusión de ambos. Esto supone que las membranas de ambos pronúcleos desaparezcan para que sus cromosomas puedan juntarse y que la célula restablezca su dotación cromosómica, es decir, 46 cromosomas en total. Todo este proceso de la fecundación culmina con la formación del cigoto humano: primera célula del organismo fruto de la unión del óvulo y el espermatozoide. Una vez dentro el espermatozoide, el ovocito termina su maduración (llamada meiosis II). que consiste en la reducción del número de cromosomas. El espermatozoide, que ya ha penetrado, avanza hasta quedar junto al pronúcleo femenino, se hincha su núcleo y forma el pronúcleo masculino, con otros 23 cromosomas. Cuando ambos pronúcleos se encuentran, se fusionan y los cromosomas se juntan: nace así un nueva célula con 46 cromosomas en total. Se forma así el cigoto humano.
Además de todo esto, en la fecundación queda establecido si el futuro bebé será un niño o una niña en función de sus cromosomas sexuales:
- Cigoto masculino: sus cromosomas sexuales son XY y el futuro bebé será un niño.
- Cigoto femenino: sus cromosomas sexuales son XX y el futuro bebé será una niña.
El óvulo siempre es portador del cromosoma X. Por tanto, el sexo del embrión se definirá según si el espermatozoide es portador de un cromosoma X o un cromosoma Y.
Aunque hemos visto cada una de las etapas de la fecundación de forma detenida, en la imagen anterior puedes ver un esquema del proceso completo.
¿Qué Ocurre Después de la Fecundación?
El óvulo fecundado constituye una nueva célula denominada cigoto, que empieza a descender por la trompa de Falopio hacia el útero. Durante ese trayecto, el cigoto se divide para dar lugar al embrión de dos células. El término cigoto solamente se utiliza para definir el primer estadio embrionario de una única célula.
Mientras tanto se divide, primero en dos células. Ya no es un cigoto. sino un embrión.
A medida que avanza por la trompa, el embrión seguirá dividiéndose para permitir la formación del blastocisto, estructura con muchas células que empiezan a diferenciarse y que tiene la capacidad para implantarse en el útero y dar lugar al embarazo.
A medida que se van produciendo las primeras divisiones embrionarias, el embrión desciende por la trompa hacia la cavidad uterina, llega al útero aproximadamente al cuarto-quinto día de haber sido fecundado, y entre el sexto y el 14º día se produce su nidación o implantación.
En la semana 4 de embarazo prosigue el viaje del embrión a través del organismo materno. El embrión en la cuarta semana de gestación tiene muy poco que ver con la imagen de un bebé. De momento, es tan solo un puñado de células agrupadas entre sí, que se denomina blastocisto.
La implantación embrionaria es uno de los mayores misterios del embarazo, ya sea espontáneo u obtenido mediante técnicas de reproducción asistida. Si fracasa, no hay gestación posible. Aunque el organismo materno sea capaz de liberar un óvulo maduro.
Fecundación in Vitro (FIV)
La Fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida que ofrece soluciones a los problemas de fertilidad de multitud de parejas.
El primer paso de la FIV es realizar una estimulación de los folículos ováricos. A partir del segundo-tercer día de regla, se administra diariamente una medicación que produce el crecimiento de toda la cohorte folicular. Durante estos días es necesario acudir a controles a la clínica donde se va monitorizando la respuesta ovárica mediante ecografía ginecológica transvaginal y analítica hormonal. Aproximadamente a partir del día 5-6 de estimulación, se añade además otra medicación subcutánea que evita la ovulación prematura.
A las 34 horas de la administración de la medicación que produce la ovulación, se realiza la recuperación de ovocitos mediante punción ovárica. Para ello, en quirófano y con sedación, el ginecólogo obtiene los ovocitos contenidos en el interior de los folículos. A través de esta guía se introduce una aguja que atraviesa las paredes de la vagina y se introduce dentro de los folículos ováricos para aspirar su contenido (líquido folicular).
Se seleccionan aquellos espermatozoides con mejor morfología y movilidad. Una vez preparado el semen, el biólogo selecciona los ovocitos maduros obtenidos en la punción ovárica y procede a la fecundación en el laboratorio.
Al día siguiente de la fecundación podemos saber cuántos ovocitos han sido fecundados y se han convertido en embriones. Estos embriones se van a dejar en cultivo para valorar su evolución hasta día 5-6 de desarrollo, momento en el que el embrión adquiere el estadio de blastocisto.
En los casos de transferencia de embriones en fresco, el impulso hormonal producido por la medicación administrada para la estimulación ovárica realiza paralelamente una estimulación del endometrio.
En casos que haya más de 1 blastocisto o que por algún motivo la transferencia embrionaria no pueda realizarse en fresco (mala calidad del endometrio, riesgo de hiperestimulación ovárica...) se vitrificarán los blastocistos obtenidos en el ciclo de fecundación in vitro.
De forma diferida se realizará una preparación endometrial, que puede hacerse con medicación con estrógenos y progesterona, o bien en ciclo natural, monitorizando el ciclo ovárico de la mujer.
La transferencia embrionaria se realiza sin anestesia en un procedimiento sencillo que consiste en introducir una guía mediante control ecográfico a través del cérvix hasta el interior del útero. El momento para hacer la prueba de embarazo en sangre en entre los 10 y los 14 días post-transferencia. A este periodo que transcurre entre la transferencia embrionaria y la prueba de embarazo se le conoce como betaespera.
Calidad del Ovocito y Maduración
El ovocito es la célula reproductora femenina y su calidad es fundamental para la fertilidad. Las mujeres nacen con una cantidad limitada de ovocitos, que se formaron durante el desarrollo fetal y permanecen en estado inmaduro hasta la pubertad.
Durante la maduración, el ovocito crece y se prepara para ser liberado en un proceso conocido como ovulación. Para que un ovocito pueda ser fecundado y dar lugar a un embrión viable, debe alcanzar un estado de madurez llamado metafase II (ovocito secundario).
En los tratamientos de reproducción asistida, como la fecundación in vitro, se administra medicación hormonal para estimular los ovarios y lograr que varios ovocitos maduren simultáneamente.
La maduración ovocitaria es un paso clave porque solo los ovocitos maduros pueden ser fecundados con éxito y dar lugar a embriones saludables.
La Importancia de la Fertilización Correcta
La fertilización es un momento muy importante porque es cuando comienza el desarrollo de una nueva vida. La fecundación correcta requiere que un solo espermatozoide logre entrar en el óvulo.
Es fundamental que solo uno lo haga, porque si entran varios, pueden producirse problemas genéticos graves. Además, justo en el momento de la fertilización, el óvulo termina de madurar por completo.
Cuando todo esto sucede de forma adecuada, se forma una nueva célula llamada cigoto, que tiene la cantidad correcta de cromosomas (las estructuras que contienen los genes). Si la fertilización no ocurre de esta manera, no se producirá un embarazo o se formarán embriones que no pueden desarrollarse correctamente.
Factores que Afectan la Fertilidad
Existen un gran número de factores que pueden afectar a la fertilidad femenina y masculina.
La mujer posee desde su nacimiento un número determinado de células germinales en los ovarios (aproximadamente 40.000 en cada ovario). La maduración de dichas células y la producción de los ovocitos se realiza de forma cíclica, cada 28 días. Es la hormona FSH la responsable del crecimiento y maduración folicular. En cada ciclo ovulatorio se obtiene normalmente un solo ovocito a partir de un folículo de uno de los ovarios. La ovulación o liberación del ovocito maduro por parte del ovario se produce aproximadamente a mitad del ciclo y viene inducida por un aumento de la hormona LH.
En los ovarios se localizan los folículos primordiales o antrales, que en su momento, por el estimulo hormonal de la FSH, dan paso a la formación de folículos, estructuras muy importantes porque en su interior se desarrolla la célula germinal de la mujer, conocida como óvulo u ovocito. Los ovarios tienen una importante función hormonal y su tamaño es variable dependiendo de la edad de la mujer y del momento del ciclo menstrual. A partir de ese momento se inicia un descenso natural y fisiológico en el número de folículos primordiales, de manera que a la hora del nacimiento se cuenta con 2 millones. Entonces, cada mes, el ovario selecciona de 8 a 20 folículos para desarrollarse y sólo uno, en la mayoría de los casos, puede formar un folículo maduro. El número de folículos antrales se puede contar por medio de una sencilla ecografía que debe de realizarse en un momento determinado del ciclo menstrual.
Los testículos reciben desde el cerebro la información para su funcionamiento. Los espermatozoides salen del testículo por unos conductos que constituyen la vía seminal que se inicia en el epidídimo - donde los espermatozoides completan su maduración -y prosigue en los conductos deferentes y posteriormente en los conductos eyaculadores que atraviesan la próstata y finalizan en la uretra.
A continuación, se presenta una tabla con las principales hormonas involucradas en el proceso de fecundación y su función:
| Hormona | Función |
|---|---|
| FSH (Hormona Folículo Estimulante) | Estimula el crecimiento y maduración folicular en los ovarios. |
| LH (Hormona Luteinizante) | Induce la ovulación o liberación del ovocito maduro. |
