La llegada de un recién nacido trae consigo una mezcla de alegría e incertidumbre, y una de las primeras dudas que surgen es cómo gestionar el cuidado del cordón umbilical. Como matrona, comprendo la importancia de proporcionar los primeros cuidados a un recién nacido, y un aspecto que requiere especial atención es la buena cura del cordón umbilical.
Este pequeño resto de tejido, que fue la fuente de vida de tu bebé en el útero, necesita un cuidado específico para asegurar una correcta cicatrización y prevenir infecciones. En este artículo, abordaremos algunas preguntas frecuentes sobre la cura del cordón umbilical y ofreceremos una guía paso a paso para garantizar el bienestar de tu bebé.
¿Qué es el Cordón Umbilical?
Durante el embarazo, tú y tu bebé estáis unidos por el cordón umbilical. El cordón umbilical es lo que os mantiene unidos a ti y a tu bebé mientras está en el útero. A través de él, la placenta enviará el oxígeno y los nutrientes necesarios para su desarrollo. Es gelatinoso, blanquecino y está formado por dos arterias y una vena. Mide entre 40 y 60 cm.
En la abertura que presenta el bebé en el abdomen sale el cordón umbilical y que se encuentra conectado con la placenta. Esta conexión es esencial para que el bebé viva y se desarrolle hasta su nacimiento.
¿Cuándo debo cortar el cordón umbilical de mi bebé?
Cuando se trata de la trascendental ocasión de cortar el cordón umbilical, el momento es de suma importancia. Es una parte integral del proceso del parto que debe considerarse cuidadosamente. Cada parto es distinto, y la decisión sobre cuándo cortar el cordón debe tomarse en consulta con tu profesional sanitario.
Es lo mejor para el bebé esperar hasta que el cordón haya dejado de latir antes de cortarlo, lo que permite la transferencia de nutrientes vitales y sangre entre la placenta y el bebé, fomentando una transición suave del útero al mundo exterior. Se ha visto que tomarse unos minutos más para retrasar el pinzamiento del cordón tiene múltiples ventajas (se llama pinzamiento tardio de cordon). El pinzamiento tardio del cordon permite aumentar el volumen sanguíneo y las reservas de hierro del bebé, lo que podría tener beneficios para la salud a largo plazo.
Cuidado del cordón umbilical después de cortarlo
Nada más nacer, al bebé se le corta el cordón umbilical a través del cuál ha recibido de la madre los nutrientes y oxígeno necesarios para vivir. Una vez que se produce el nacimiento y, generalmente cuando el cordón deja de latir, se corta y se pinza, para evitar que sangre, a unos 2-3 centímetros del abdomen de tu bebé.
Realizar adecuadamente la cura del cordon umbilical del recién nacido es esencial. Una vez cortado y pinzado el cordón, la zona debe mantenerse limpia y seca para evitar posibles infecciones. El objetivo principal es mantener la zona limpia y seca para facilitar que el cordón se seque y se caiga por sí solo, lo que suele ocurrir entre los 5 y 15 días posteriores al nacimiento.
El cordón umbilical comienza a secarse rápidamente, se arruga y se pone marrón, hasta que finalmente se desprende. Por norma general, tarda entre 7 y 21 días. Generalmente, un bebé tardará unos 8 o 10 días en desprenderse del cordón umbilical. En el caso de los niños nacidos por cesárea podría alargarse entre los 12 y 15 días.
La cura, paso a paso
Lo más importante es mantener el cordón limpio y seco. Lávate bien las manos con agua y jabón antes de empezar. Para garantizar la limpieza, la zona debe lavarse suavemente con un jabón suave y agua templada, teniendo cuidado de no tirar del cordón. Se pueden realizar baños cortos, evitando sumergir la zona del ombligo.
En cada cambio de pañal, seca meticulosamente la zona del ombligo. Seca con suavidad la base del cordón, justo en la unión con la piel del abdomen. Seca la zona meticulosamente con otra gasa estéril, dando pequeños toques. Además, el cordón debe permanecer seco; la humedad puede estimular el crecimiento de bacterias, por lo que se recomienda doblar hacia abajo la parte superior del pañal para que el cordón quede expuesto al aire. Deja el cordón al aire siempre que sea posible.
¿Qué no debes hacer?
La sabiduría popular a veces no está actualizada. Las guías pediátricas actuales desaconsejan el uso rutinario de antisépticos como el alcohol de 70º o la clorhexidina en países con bajas tasas de infección neonatal, como España. El cordón necesita aire para secarse correctamente, como cualquier otra herida. Cubrirlo con fajas, vendas o incluso con el propio pañal solo aumenta la humedad, el roce y el riesgo de infección.
No debes:
- Usar ombligueros.
- Emplear fajas.
- Utilizar bolas de algodón.
- Tirar y arrancar el cordón umbilical.
- Dejar la gasa mojada en alcohol encima del ombligo durante demasiado tiempo.
- Aplicar mercurocromo y mercurobromo.
- Curar con productos a base de yodo.
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¿Cuándo debo preocuparme por una infección del cordón umbilical?
😵 Signos de ALARMA en el ombligo de un BEBÉ - ⚠️ ¿Cuándo consultar? ¿Cómo cuidarlo? 🔎
Es importante prestar atención a cualquier cambio en el cordón umbilical: como enrojecimiento, olores e hinchazón, y acudir al médico si es necesario. Como mamá, puede ser difícil decidir cuándo una infección merece atención médica, pero la detección precoz y el tratamiento rápido son esenciales para prevenir posibles complicaciones. Y puedes contactar conmigo cuando desees.
Si la zona aparece cada vez más enrojecida, hinchada o desprende mal olor, es importante consultar a un profesional sanitario. Además, si tu bebé experimenta malestar, está inusualmente irritable o tiene fiebre alta, es necesario que reciba atención médica.
Aunque las complicaciones son raras si se sigue una buena higiene, es vital saber reconocer los signos de una posible onfalitis (infección del ombligo). Es importante vigilar el cordón para detectar cualquier enrojecimiento, hinchazón o secreción, ya que pueden ser signos de infección. Si aparece alguno de estos síntomas, es aconsejable consultar al pediatra.
Si la recuperación se retrasa más de 20 días a pesar de estos cuidados básicos, puede haber ocurrido una infección u oftalmía, que se caracteriza por enrojecimiento y endurecimiento de la piel alrededor del ombligo, y secreción de olor purulento o sanguinolento.
¿Cómo sé si el cordón umbilical de mi bebé está curado?
Es esencial conocer los signos de un cordón umbilical cicatrizado y bien curado para garantizar el bienestar de tu recién nacido. Por lo general, el muñón del cordón umbilical tarda de 1 a 3 semanas en secarse y caerse. Una vez que esto haya ocurrido, debes inspeccionar la zona del ombligo en busca de signos de curación. Una buena cura del cordon umbilical presentará un ombligo limpio y seco, sin enrojecimiento, hinchazón ni secreción. También hay que tener en cuenta que, al principio, el ombligo puede parecer ligeramente rosado o tener una pequeña costra, pero esto es normal y debería desaparecer gradualmente.
Un día, al cambiar el pañal, descubrirás que el cordón ha desaparecido. ¡Enhorabuena! Es un hito en el desarrollo de tu bebé. Es normal que el ombligo se vea un poco rojo o que haya una pequeña costra o una gota de sangre seca. Sigue limpiando la zona con agua y jabón durante dos o tres días más hasta que esté completamente cicatrizada.
Tras la caída del muñón, el ombligo todavía no ha cicatrizado y es posible que la zona sangre, por lo que se debe continuar con los mismos cuidados hasta que la gasa con la que lo envolvemos aparezca limpia un par de días consecutivos.
Unas pocas gotas de sangre seca, especialmente en el momento de la caída o por el roce del pañal, es normal. Probablemente se trate de un granuloma umbilical, que es un tejido de cicatrización que ha crecido en exceso.
Posibles complicaciones:
- Sangrado leve después de la caída del cordón.
- Hernias umbilicales.
- Granulomas umbilicales.
- Ombligo probóscide.
Antisépticos: ¿sí o no?
Quizás, casi todas las madres tengan conocimiento de la utilización de algún antiséptico tipo alcohol de 70º o clorhexidina, pero actualmente no es recomendado su uso. La Asociación Española de Pediatría recomienda vigilar de cerca el cordón umbilical de tu bebé para garantizar su salud y bienestar, y buscar asesoramiento profesional si es necesario.
Sin embargo, si me preguntas si echar algún antiséptico después de lavar con agua y jabón el cordón umbilical de tu bebé: Pienso que puede ser también una opción añadir un poquito de clorexidina antes de poner la gasa seca porque en los últimos tiempos han aumentado los casos de infección con la cura llevada a cabo sólamente con agua y jabón.
Conclusiones
En conclusión, el cuidado y la atención adecuados del cordón umbilical son cruciales para el bienestar de tu recién nacido. Siguiendo las pautas indicadas es más probable que todo vaya bien: Utilizar un jabón neutro para la limpieza, mantener la zona seca, envolver el cordón con una gasa seca y limpia. Puedes ayudar a prevenir infecciones y favorecer la cicatrización.
Como madre responsable, es esencial que te mantengas informada y puedes consultarme si tienes alguna duda al respecto de la cura del cordon umbilical de tu bebé. Aquí estoy para cuanto desees.
