Euprepio Padula: Biografía, Trayectoria y Compromiso

Euprepio Padula es conocido por el gran público gracias a su presencia en los medios de comunicación, así como por los vídeos que semanalmente les ofrece en su blog de LA RAZÓN.es «La Razón y el Corazón», dedicados al liderazgo. Es por eso que, ahora que se ha puesto de moda hablar de expertos en liderazgo y asesores políticos, es un buen momento para hablar con Euprepio, CEO de Padula & Partners. 25 años de experiencia gestionando talento le avalan. Tiene clientes a lo largo y ancho de todo el globo pero jamás sabremos quiénes son. Con él vamos a hablar de asesoría política.

En un tiempo en el que la vida personal de las figuras públicas suele quedar expuesta y a veces distorsionada por la atención mediática, la historia de amor entre Euprepio Padula y su pareja, Míchel Arroyo, destaca por su honestidad y su profunda humanidad. No se trata de una relación creada para las cámaras ni de una narrativa impulsada por el espectáculo: es el resultado de años de convivencia, afinidad, crecimiento y sinceridad.

Euprepio Padula nació en Italia, en la región de Puglia, y desde sus primeros años profesionales construyó un perfil multidisciplinar. Se formó en Derecho y trabajó en importantes compañías internacionales antes de orientar su carrera hacia la consultoría estratégica, los recursos humanos y el liderazgo empresarial. Su figura combina la seriedad de un consultor experto con la cercanía emocional que transmite en sus intervenciones mediáticas. Esa dualidad ha hecho que su vida personal, aunque siempre tratada con prudencia, despierte interés.

La pareja de Euprepio, Míchel Arroyo, es un periodista asturiano cuyo perfil mediático es más discreto, pero no menos relevante. Su carácter calmado, su profesionalidad y su forma de entender la vida complementan muy bien la personalidad expansiva y analítica de Padula. Arroyo ha mantenido siempre una presencia pública contenida, alejándose del protagonismo innecesario. Aunque no han hecho un relato minucioso de sus primeros años de relación, sí se sabe que su historia comenzó hace más de una década. Durante ese tiempo, antes de decidir casarse, ambos consolidaron una convivencia basada en la comprensión mutua. Lo que distingue su historia es que no hay artificios: no hubo prisas, no hubo necesidad de exhibir nada ante los demás. Su relación avanzó a un ritmo propio, guiada por la autenticidad.

Para Euprepio Padula y Míchel Arroyo, la visibilidad de su relación ha sido un acto de coherencia personal. Ambos han vivido siempre desde la naturalidad y han decidido mostrar su vínculo sin miedo, sin buscar aprobación ni generar polémica. La visibilidad no significa exhibicionismo: consiste en mostrarse simplemente como son. En entrevistas, apariciones públicas o redes sociales, se han mostrado con respeto, cariño y orgullo mutuo, sin invadir la intimidad.

Después de más de una década compartiendo vida, la pareja decidió formalizar su relación con una boda civil en septiembre de 2022. La ceremonia se celebró en Madrid, en un entorno muy simbólico y cuidado, y reunió a personas del mundo de la televisión, la política, la judicatura, la cultura y el periodismo. La boda representó la culminación de un recorrido personal y sentimental construido con paciencia. Fue también una muestra de compromiso y un gesto público de amor que reafirmó el camino que habían construido en privado durante tantos años.

La vida diaria de Euprepio y Míchel es, como la de cualquier pareja estable, una mezcla de rutinas, momentos compartidos y proyectos personales que se entrelazan con naturalidad. Esa independencia profesional no los separa, sino que los complementa. Ambos han contado en varias ocasiones que una de las claves de su relación es el respeto profundo por el trabajo y los espacios individuales de cada uno. El apoyo mutuo no implica dependencia, sino acompañamiento. Lo que más destaca quienes conocen a Euprepio y Míchel es que su relación se basa en pilares sólidos: comunicación abierta, respeto profundo, empatía y sentido del humor. También es evidente que comparten una sensibilidad especial hacia la libertad, tanto individual como colectiva.

La historia de Euprepio Padula y su pareja inspira por muchas razones. No se trata solo de la visibilidad, ni únicamente de la naturalidad con la que viven su relación. Lo que realmente conmueve es su capacidad de construir una unión real en un mundo lleno de juicios y expectativas. Son un ejemplo para quienes buscan referentes dentro del colectivo LGTBI, pero también para cualquiera que desee ver relaciones basadas en el entendimiento y el cariño. La presencia pública de Padula, sumada a la discreta firmeza de Arroyo, contribuye a una representación positiva de las parejas del mismo sexo en España. Su historia aporta normalización, rompe estigmas y ayuda a derribar prejuicios aún vigentes.

La historia de amor de Euprepio Padula y su pareja, Míchel Arroyo, es un ejemplo de autenticidad, compromiso y libertad. No es una historia construida artificialmente para los medios ni un relato exagerado para captar atención. Es una historia real, tejida con paciencia, respeto y cariño durante más de una década. Su relación es una prueba de que la diversidad no es un concepto abstracto, sino una experiencia cotidiana que merece ser contada con orgullo. En tiempos en los que la superficialidad suele dominar el discurso público, su historia aporta una dosis de verdad, emoción y esperanza.

Un Vistazo a su Hogar y Pasiones

Tras la puerta blanca de uno de los vetustos edificios madrileños de la calle Libertad, en pleno huracán del Chueca que estos días se engalana para celebrar la World Pride, nos espera Euprepio Padula, un italiano experto en liderazgo empresarial y político, CEO de Padula & Partners , pintor, escritor y afamado coach mediático que disecciona sin pudor a nuestros políticos en la televisión. Para la ocasión, Padula se ha desvestido de su acostumbrado e impecable traje de hombre de negocios para abrir su casa a VANITY FAIR. Luce americana de un azul soñador, que enfatizan sus ojos, avivados también por una preciosa y divertida corbata celeste de estilo japonés, vaqueros y zapatillas deportivas que no logran anular su innata elegancia italiana.

Su casa es una provocativa explosión cromática en la que reinan los libros, almacenados por doquier en estanterías y mesas, los peluches y los cuadros que él mismo pinta. No hay pared sin lienzo de pinceladas vitalistas y colores fuertes, con carácter, en esta vivienda de 300 metros cuadrados. Muchas de estas obras se han expuesto en El Matadero y Casa de Vacas de El Retiro en Madrid, además de muchas otras ciudades españolas y europeas. Entre sus referentes más claros figuran Millares, Feito, Viola o Motherwell.

Es su tercera casa en la ciudad desde que aterrizó en nuestro país hace ya diecisiete años. La eligió por su proximidad a Gran Vía, según dice, “la calle más bella de cuantas ciudades ha visitado”. La reformó para dividirla en una parte más pública -Padula es un excelente anfitrión de fiestas- y una más íntima. En esta primera domina un salón con amplios ventanales presidido por un gran cuadro de fuertes rojos y azules. Lo llama Love inside and out y resume esos primeros momentos en los que asumió su homosexualidad, que vivió como una tormenta interior que logró canalizar al exterior. Es una de las habitaciones más visibles de la casa y aquí recibe a los amigos. El resto, más íntima, tiene el mismo derroche de vitalidad, más libros, más cuadros y más peluches junto a sofás de un azul sereno que invita al relax, varios retratos de Padula o la imagen de su novio, un periodista de La Sexta, que desaparece de la entrevista para no restarle protagonismo.

Trabajó como headhunter en empresas multinacionales como Alexander Mann Executive Search hasta que en 2005 decidió fundar su propia consultoria especializada en perfiles de alto nivel político y empresarial. Opera en Portugal, Italia, Bélgica y Sudamérica. A sus 53 años es, junto a Francisco Polo o Jesús Encinar, uno de los escasos CEOs al frente de una empresa que no oculta su identidad sexual. ** “He preferido ser gay a decirlo”,** afirma.

Entrevista a Euprepio Padula

Su Visión sobre el Liderazgo y la Política

Su primer contacto con la televisión lo tuvo en el programa Más vale tarde, de Mamen Mendizábal. En la precampaña de 2015 se convirtió en el coach oficial de La Sexta Noche, y ahora no hay plató o estudio de radio que se le resista. ¿En qué se han convertido o reconvertido nuestros principales líderes?

Rajoy ha sufrido una evolución brutal. Explota de forma extraordinaria sus defectos. Se limita a esperar, a aprovechar los errores de sus adversarios y explota su faceta parlamentaria, que es excelente. A Pedro Sánchez le hirieron de gravedad, pero no le mataron. Una de sus mejores cualidades es la resiliencia, su capacidad de renacer de las cenizas y su valentía para enfrentarse al aparato y al ego del aparato. Rivera es, quizás, el que menos ha evolucionado y el más decepcionante en este sentido. Hizo muy buena precampaña, pero no una gran campaña en la que, incluso, fue utilizado por el IBEX. Ha estado brujuleando, buscando su ideología y se ha visto beneficiado por la victoria de Macron. Pablo Iglesias es el que más ha cambiado: a peor. Demostró ser un político talentoso; el enfant terrible que logró llevar las reivindicaciones del 15M al Parlamento con 71 diputados, pero no ha logrado erigirse como el líder de la izquierda. Sánchez le perjudica en ese objetivo de consolidarse como referente de la izquierda. Me parece que después del verano nos esperan meses muy intensos e interesantes.

En relación al liderazgo de Pedro Sánchez, Padula prefiere hablar de “gestión de la imagen” del presidente, cuya estrategia “profundamente americana” cree fallida, ya que “no llegan al público español”, dando “mayor importancia a la imagen que al contenido político” de la gestión del gobierno. Por otra parte, “ya no solo la televisión, la radio y la prensa dominan la comunicación, ahora hay redes sociales”, señala.

Su Compromiso con la Diversidad y la Visibilidad LGTBIQ+

¿Qué significa para usted que el evento del año, como han afirmado muchos, sea el World Pride Madrid 2017? Es la fiesta de la reivindicación, de la diversidad. Hemos conseguido un avance impensable hace algunos años y no solo en España, sino en 72 países donde la homosexualidad ya no es un delito. Será una cita importante en la que tres millones de personas acudirán a Madrid y creo que todos los que tenemos una presencia pública debemos implicarnos.

¿Es más momento de celebrar o reivindicar?

Aquí no hay un gran activismo en ese sentido. Es como si ya no hubiera necesidad de lucha y no todo está conseguido. No hay que ir siempre con la bandera gay puesta, pero quedan muchas cosas por conseguir en aras de la diversidad. Si miramos al mundo empresarial, al IBEX, escasea la visibilidad gay. Y en derechos, por ejemplo, queda lograr que los transexuales tengan una vida laboral digna.

¿Trasciende la marca a la protesta?

Ese es el debate. Y no podemos evitarlo. Tampoco el que sea una fiesta. Pero si tuviera que elegir un lema, optaría por “Love is love". La lucha por el amor sigue siendo clave.

Es un ámbito cuyos miembros más poderosos son los hombres, no cree usted que hay cierto machismo dentro de la comunidad LGTB.

Desde luego, las mujeres siguen siendo una minoría dentro de la comunidad LGTB y parece que sus reivindicaciones quedan ocultas y hay que evidenciarlas más.

¿Cree usted que Rajoy debería acudir a esta fiesta de la diversidad? Sí, creo que sí. Es la gran asignatura pendiente del PP. En un partido en el que hay cruce de muchas ideologías conservadoras, que le limitan, necesita dar un paso adelante. No creo que sea homófobo, pero un día dice estar contra el matrimonio homosexual y otro acude a la boda de [Javier] Maroto [diputado popular en el Congreso].

Reflexiones Personales

¿Cuándo asumió su identidad sexual?

He sabido que era gay desde siempre. De adolescente me sentía como un marciano y con una sensibilidad diferente. Pero, después de vivir momentos difíciles, algunos en los que se me pasó por la cabeza suicidarme, a los dieciocho años cambié y canalicé aquella diferencia hacia el exterior.

¿Lo habló con sus padres?

No hizo falta. Nunca he sentido la necesidad de tener esa conversación. Tampoco me he escondido nunca. Yo siempre he llevado a mis parejas a casa. Ellos me han respetado y aceptan la forma de gestionar mi amor. A veces, la generosidad es no tener que enfrentar a personas que quieres con temas que sabes que para ellos son complicados. No me he escondido, pero no he tenido ganas de decir en voz alta que soy gay.

¿Qué diría a aquellos columnistas que escriben que la homosexualidad es un pecado?

Les diría que soy agnóstico, gay y que el padre Ángel ha presentado mi segundo libro, Cree, lucha, logra, y estamos escribiendo otro juntos. Les diría también que el amor no es pecado, como tampoco lo es acostarse con una persona del mismo sexo. Lo que sí es pecado son las personas que, de forma dolorosa y voluntaria, causan daño a otras.

¿Milita en alguna asociación LGTB?

No, nunca lo he sentido necesario.

¿Y en algún partido político?

Tampoco, y eso que me lo han ofrecido en más de alguna ocasión.

¿Puede decirnos qué partido o quién? No.

¿Y si le ofrecieran ser candidato independiente de alguna formación? Nunca me lo he planteado. No quiero ser pedante, pero España tiene un problema muy importante de sectarismo político y creo que, desde mi trabajo en la televisión, ejerzo y reivindico esa independencia que perdería en caso de vincularme a algún proyecto político.

Para terminar, su trabajo como coach televisivo es analizar las virtudes y debilidades de los líderes políticos. Háblenos de las suyas.

Soy fuerte, muy creativo, proyecto lo que quiero conseguir y todo lo hago con mucha pasión.

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