El estreñimiento, tanto en adultos como en bebés, es un trastorno de la defecación. En los pequeños, implica defecar pocas veces y, cuando lo hacen, las heces tienen una consistencia dura y poca cantidad. Es una de las preocupaciones más frecuentes entre los padres.
¿Cómo deben ser las heces del bebé?
La defecación en los bebés va cambiando conforme va creciendo. Para determinar si la consistencia, el color, la frecuencia y la cantidad de sus heces es la normal, es importante tener en cuenta diversos factores como la edad o la alimentación, por ejemplo.
Generalmente, los bebés que se alimentan de leche materna presentan heces bastante líquidas y de color amarillento. Otra característica de este tipo de heces es su olor ácido. Sin embargo, los bebés que toman alimentos sólidos expulsarán heces cuyo color dependerá del alimento ingerido.
Es importante recordar que cada bebé tiene su ritmo intestinal. La primera deposición que hará tu bebé se llama meconio y se producirá en las primeras 24 horas. Es de color negruzco-verdosa y su aspecto es espeso y pegajoso. Está formada por los restos del líquido amniótico que ha estado tragando cuando estaba dentro de tu útero. A partir de ahí, sus deposiciones van a ir cambiando de aspecto dependiendo de la alimentación que lleve.
Si está con lactancia materna, sus deposiciones serán muy blandas o líquidas, de color amarillo oro y durante las primeras semanas su frecuencia suele coincidir con cada toma que realizan. Según va creciendo tu bebé el número de deposiciones disminuye. Puede pasar de hacer deposición en cada toma, a hacer una o dos veces al día, incluso que haya días que no haga. Este cambio, te puede hacer pensar equivocadamente que tu bebé se ha estreñido.
Pero aunque tu bebé lleve varios días sin hacer deposición, si no se encuentra molesto, sigue comiendo con normalidad y cuando hace deposición, su consistencia es normal, no está estreñido.
Si surgen dudas, lo mejor será consultar al especialista.
¿Cuáles son las causas del estreñimiento infantil?
El principal motivo del estreñimiento en el bebé está relacionado con el tipo de alimentación. El estreñimiento es un problema bastante frecuente en los primeros meses de vida, pero que suele desaparecer entre el cuarto y el sexto mes cuando comienzan a alimentarse a base de purés o papillas.
La leche materna, además de protegerlo contra infecciones, es más fácil de digerir para el pequeño y, como consecuencia, es menos frecuente el estreñimiento. Normalmente, los primeros meses de vida casi cada vez que se alimenta el pequeño defeca, aunque puede ocurrir que, en ocasiones, pueden pasarse varios días sin evacuar.
Uno de los principales problemas de la leche materna con respecto al estreñimiento es que, como no podemos controlar la cantidad de alimento que consume el pequeño, en ocasiones cuando éste no evacua con normalidad puede ser que no se esté alimentando correctamente porque no está comiendo lo suficiente.
Por su parte, la leche artificial suele provocar más problemas de estreñimiento que la leche materna. Con este tipo de alimentación, la frecuencia con la que el bebé defeca no suele superar las dos veces diarias. Respecto a la lactancia artificial, algunos laboratorios ya han trabajado en leches especiales antiestreñimiento. Para este problema, algunos especialistas recomiendan añadir un poco de agua extra al biberón.
En bebés con estreñimiento, tránsito intestinal lento o disposiciones duras, las leches de fórmula antiestreñimiento pueden ser una buena opción al regular el tránsito intestinal gracias a su perfil en minerales y carbohidratos (solo lactosa) específico.
Síntomas del estreñimiento en bebés
Como en la mayoría de problemas relacionados con el bebé, la causa de los síntomas casi nunca es fácil de determinar. Algunas de las reacciones que puede tener el bebé ante este problema gastrointestinal son los siguientes:
- El bebé levanta constantemente las piernas.
- Su rostro se enrojece.
- Llora con más frecuencia y con llanto nervioso.
- El bebé está más irritable.
- Defecaciones duras, en poca cantidad y con escasa frecuencia.
- Su estómago se endurece.
Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido. Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.
Recomendaciones para aliviar el estreñimiento
Los especialistas ofrecen a los padres algunos consejos que pueden ayudar al pequeño cuando padece estreñimiento. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones habituales para afrontar el estreñimiento infantil:
- Ejercer presión en el abdomen con sus piernas.
- Hay que tener en cuenta que es más complicado defecar estando la mayor parte del tiempo acostado con lo cual colocarlo en una postura como en cuclillas también puede ayudar.
- Añadir un poco de agua extra al biberón si se opta por alimentar al bebé con leche artificial.
- Masajear el abdomen o la espalda.
- Realizar baños templados.
Otro consejo para los bebés estreñidos es dales zumos de frutas, especialmente de manzana, pera o ciruela. En el caso de bebés que comienzan a tomar alimentos sólidos, también estaría indicados purés con pasas, melocotón, etc.
Además de los cambios en la dieta, los masajes abdominales pueden ser una herramienta útil.
Es importante seguir las recomendaciones del pediatra y no recurrir a remedios caseros.
En cualquier caso, es muy importante la visita al médico para evitar que el problema empeore. Tal vez el especialista recomiende usar un supositorio de glicerina para facilitar la defecación al bebé.
Aqui tienes una tabla informativa con alimentos que pueden ayudar o empeorar el estreñimiento en bebes:
| Alimentos que alivian el estreñimiento | Alimentos que pueden causar estreñimiento |
|---|---|
| Zumo de manzana, pera o ciruela pasa | Arroz |
| Puré de ciruelas pasas o peras | Manzana |
| Alimentos ricos en fibra | Plátano |
| Zanahoria cocida |
Es importante destacar que los supositorios de glicerina están diseñados para usarse de forma ocasional y no deben ser una solución a largo plazo.
Si el estreñimiento del bebé persiste a pesar de los cambios en la alimentación y otros remedios caseros, o si está acompañado de síntomas como vómitos, debilidad, pérdida de apetito, sangre en las heces o hinchazón abdominal, es crucial consultar al pediatra.
Recuerda que las primeras semanas de un bebé suelen ser un reto para los padres, sobre todo, si son primerizos. Para no olvidar nada en las visitas al pediatra conviene apuntar todas las dudas y acudir a la consulta con todo escrito, incluyendo los días en los que sucede y sintomatología que vemos en el niño.
Una enfermera explica cómo realizar un masaje para aliviar los cólicos o el estreñimiento del bebé
En resumen, el estreñimiento en bebés es un problema común que puede ser abordado con diversas estrategias, desde ajustes en la alimentación hasta masajes y, en algunos casos, con la orientación de un profesional de la salud.
