¿Estoy muy delgada por la lactancia? Consejos para una recuperación saludable

Después del embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios para volver a su estado anterior. Este proceso, conocido como posparto o cuarentena, implica la pérdida de líquidos y la recuperación gradual de la silueta. Sin embargo, muchas madres se encuentran con el desafío de mantener un peso saludable durante la lactancia. Aquí te ofrecemos consejos para lograr una recuperación equilibrada.

La importancia de una dieta saludable y equilibrada

Si optas por la lactancia materna, es crucial seguir una dieta saludable y equilibrada, evitando dietas hipocalóricas. Esto implica no abusar de las grasas, priorizando el aceite de oliva, y moderar el consumo de frutos secos. Aumenta la ingesta de frutas y verduras para asegurar un aporte adecuado de nutrientes.

Comer sano siempre beneficia al organismo, y durante la lactancia natural, este beneficio se extiende al bebé. Dar el pecho favorece la pérdida de peso, ya que aumenta el gasto energético. El cuerpo necesita reservas de grasa para el crecimiento del bebé y para producir leche de calidad.

Lo ideal es mantener la lactancia materna durante seis meses, prestando especial atención a la alimentación de la madre. Evita las dietas bajas en calorías, pero también los excesos. La dieta debe ser moderada, sana y saludable, sin superar las 2.700 calorías al día, aunque esto depende de cada mujer. No es recomendable consumir menos de 1.800 calorías al día.

En general, mientras el niño tome el pecho, se deben aumentar la ingesta de proteínas en unos 75 gramos al día y consumir más calcio, alrededor de 1.600 miligramos al día, que puede complementarse con suplementos, así como vitamina D, que se obtiene tomando el sol.

Ejercicio moderado y adecuado

Caminar todos los días ayuda a quemar calorías y la luz del sol favorece la fijación del calcio en los huesos. Pasear es el único ejercicio aconsejado hasta que el suelo pélvico esté fortalecido con ejercicios de Kegel. Una vez recuperado este y tras el puerperio, se puede empezar a hacer otro ejercicio.

Las madres que se han sometido a una cesárea no deben hacer ningún esfuerzo abdominal durante el primer mes, evitando ejercitar los abdominales, cargar con las bolsas de la compra o agacharse para poner la lavadora.

A medida que se alcanza una buena forma física, se puede aumentar la frecuencia y la intensidad del ejercicio. Algunas opciones recomendables son la Gimnasia Abdominal Hipopresiva, la natación o las clases de gimnasia mamá-bebé. Una vez recuperada la forma física y fortalecido el suelo pélvico, es recomendable hacer pilates, que mejora la postura corporal, tonifica la zona abdominal y el cuerpo en general, y proporciona forma física y energía mental.

Desde el primer momento, es importante seguir una dieta saludable y equilibrada. El siguiente paso es el ejercicio moderado y adecuado. Una vez conseguida una buena forma física y terminada la lactancia materna, se puede optar por un ejercicio más intenso y una dieta hipocalórica.

Ejercicios para RECUPERAR TU ABDOMEN tras el parto (de forma segura ✅)

Cuidado de la piel y prevención de estrías

La brusca pérdida o aumento de volumen favorece la aparición de estrías. Aplica una crema antiestrías en la tripa (también deben usarse a diario durante el embarazo) y en el pecho, excepto en el pezón y la areola. Es fundamental beber agua para hidratar la piel por dentro y reducir la probabilidad de estrías.

Pasada aproximadamente una semana, sustituye la crema antiestrías por una reafirmante y comienza a extender una buena dosis de crema anticelulítica en piernas y glúteos.

Tiempo para una misma

Además de ser madres, también somos mujeres. Dedica tiempo a diario para ti misma. Reserva al menos diez minutos para alguna rutina de belleza o para ducharte. Estar arreglada ayuda a no caer en una depresión.

La caída del cabello no debe preocupar, ya que es un proceso normal.

El cuerpo necesita reponerse tras el parto

El cuerpo de la mujer después de dar a luz necesita unas semanas para recuperarse. Por ello, no hay que comenzar a hacer dieta de inmediato tras el parto. Hacer un cambio radical de alimentación durante la lactancia puede provocar una reducción en la cantidad de leche que se genera y afectar al bebé.

Pese a que se opte por la lactancia artificial en lugar de amamantar, tampoco es conveniente hacer dieta tras el parto. Se recomienda esperar hasta la revisión de las seis semanas postparto antes de iniciar ningún plan de adelgazamiento.

Si el doctor confirma que todo evoluciona correctamente, puede programarse una dieta en la que se pierda peso controladamente, no más de medio kilo a la semana. Este ritmo de adelgazamiento no influye en la producción de la leche, pero es importante no reducir la cantidad de calorías que estipule el doctor.

Las dietas de alta restricción calórica, si no son equilibradas, suponen una pérdida rápida de peso, principalmente de agua y masa muscular, que se recuperará con la misma velocidad que se perdió. Por otro lado, la lactancia es un periodo de gran gasto energético, que requiere de más calorías pero puede acelerar la pérdida de peso de modo asesorado.

No existen dietas milagrosas, así que no queda más remedio que ser constante y combinar ejercicio y dietas bajas en calorías, pero no menos de 1200 calorías, o de 1800 calorías en mujeres que están dando el pecho. De todos modos, será el médico quien valore el consumo de calorías necesario para perder peso saludablemente según tus circunstancias.

Recomendaciones nutricionales durante la lactancia

En numerosas ocasiones, las madres que optan por la lactancia materna notan un aumento del hambre. Esto es completamente normal, ya que el cuerpo está ejercicio un mayor esfuerzo para producir leche.

Pese a este aumento del hambre, lo aconsejable es consumir pequeñas cantidades, pero de manera muy frecuente. Esto favorecerá el mantenimiento de los niveles energéticos de forma constante, además de controlar el hambre y evitar los atracones.

Alimentos adecuados para la lactancia

  • Cereales y legumbres: El pan integral, el arroz y las lentejas son muy beneficiosos debido a su aporte en proteínas, calcio y hierro.
  • Frutas y verduras: Deben consumirse siempre frescos, ya que son la principal fuente de vitaminas y minerales.
  • Carne: La de vacuno tiene un alto contenido en proteínas y ácido fólico. Se recomienda consumir carne roja 2 o 3 veces por semana.
  • Pescado: Es una fuente clave de proteínas y contiene ácidos omega-3, fundamentales para el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
  • Lácteos: Es fundamental incrementar el consumo de lácteos para garantizar un aporte adecuado de calcio.
  • Grasas saludables: El consumo de grasas de origen variado, como el aceite de oliva, el aceite de girasol, la mantequilla o la margarina, también es importante.

Alimentos a evitar durante la lactancia

  • Pescados de gran tamaño: El atún o el pez espada pueden tener un alto contenido de mercurio.
  • Bollería y azúcares: El chocolate, la mermelada y los dulces en general están permitidos, pero no deben consumirse con una frecuencia mayor a dos veces por semana.
  • Cafeína: Puede llegar al bebé por medio de la leche materna y causarle insomnio, nerviosismo e irritabilidad.
  • Alcohol: Es perjudicial para el desarrollo neurológico del bebé y, por tanto, no se recomienda tomarlo durante la lactancia.

Mantener una correcta y adecuada hidratación durante el periodo de lactancia es crucial, ya que asegura la producción de leche diaria. Se aconseja tomar al menos 2 litros (8 vasos) de agua diarios, además de la cantidad de agua que se obtiene del consumo de frutas y verduras.

Ganancia de masa muscular durante la lactancia

Durante la lactancia, tu cuerpo produce prolactina, la hormona que se encarga de la producción de leche. Aunque esta hormona es maravillosa para alimentar a tu bebé, también puede reducir tu capacidad de ganar músculo. Además, los niveles de estrógeno y testosterona, importantes para el crecimiento muscular, disminuyen en esta etapa, lo que ralentiza este proceso.

Amamantar a tu bebé puede consumir entre 500 y 700 calorías al día, lo que significa que tu cuerpo está trabajando a tope. Este gasto energético adicional puede hacer que tu cuerpo esté en un déficit calórico, es decir, quemas más de lo que consumes. Si bien esto puede ayudarte a perder peso, también puede dificultar la construcción de músculo, ya que para ganarlo necesitas un balance calórico positivo.

Es común que la distribución de la grasa en tu cuerpo cambie, especialmente alrededor del abdomen. Estos cambios pueden afectar la capacidad de aumentar masa muscular, sobre todo si ha disminuido tu actividad física. Sin embargo, con el tiempo, el ejercicio y la alimentación adecuada, tu cuerpo responderá.

Consejos para ganar masa muscular durante la lactancia

  • Ten paciencia y sé amable contigo misma.
  • Entrena de manera efectiva con ejercicios regulares, especialmente el entrenamiento de fuerza.
  • Asegúrate de comer suficiente para cubrir tus propias necesidades y las de tu bebé, con una dieta rica en proteínas, grasas saludables y carbohidratos.

Recuperación del peso normal tras el parto

Tras dar a luz, es normal preguntarse cuánto tiempo llevará volver al peso normal. Es importante tener expectativas realistas y recordar que cada mujer es diferente y el tiempo de recuperación puede variar.

Generalmente, se aconseja a las mujeres no apresurarse a perder peso inmediatamente después del parto. El cuerpo necesita tiempo para recuperarse y adaptarse a los cambios que ha experimentado durante el embarazo y el parto.

Recuerda que la lactancia también puede ayudar en la pérdida de peso, ya que ayuda a quemar calorías adicionales.

Riesgos de no recuperar el peso normal tras el parto

No recuperar el peso normal puede suponer algunos riesgos para la salud a corto y largo plazo. En primer lugar, el sobrepeso puede incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y presión arterial alta.

Para prevenir estos riesgos, es importante adoptar hábitos de vida saludables. Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros, puede ayudar a perder peso de manera segura y sostenible.

Tabla resumen de recomendaciones

Recomendación Detalles
Dieta Saludable y equilibrada, evitando dietas hipocalóricas. Aumentar la ingesta de frutas, verduras y proteínas.
Ejercicio Moderado y adecuado, comenzando con paseos y ejercicios de Kegel. Aumentar la intensidad gradualmente.
Hidratación Beber al menos 2 litros de agua al día.
Cuidado de la piel Aplicar crema antiestrías y reafirmante.
Descanso Priorizar el descanso y el sueño siempre que sea posible.

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