La lactancia materna es una etapa llena de cambios y adaptaciones tanto para la madre como para el bebé. Una de las mayores preocupaciones que pueden surgir es la sensación de tener los pechos blandos, especialmente durante las llamadas crisis de lactancia. Pero, ¿es esto normal? ¿Qué significan los pechos blandos y cómo afectan la lactancia? A continuación, exploraremos este tema en detalle para ofrecerte la información que necesitas para una lactancia exitosa.
¿Qué son las Crisis de Lactancia?
Las crisis de lactancia, también conocidas como brotes de crecimiento, son etapas durante la lactancia en las que el bebé reclama más el pecho con el fin de aumentar la producción de leche y de esta forma ajustarla a sus necesidades de crecimiento. Es imprescindible conocer bien las crisis de lactancia para poder identificarlas y saber que son normales y cómo actuar.
- Aumento de la demanda: El bebé aumenta la demanda de pecho porque necesita ajustar la producción de leche a sus necesidades de crecimiento.
- Succión constante: La manera que tienen el bebé de aumentar esta producción es mamando. Cuando más succione el pecho, más leche producirá. Veremos que el bebé se pelea con el pecho y quiere mamar todo el rato o muy a menudo.
- Regurgitaciones: Como que toma mucho pecho puede que aparezcan regurgitaciones. Esto no significa que tu leche no alimente o que se quede con hambre.
- Control de peso: No obstante, es importante en esta crisis controlar el peso del bebé y que haya recuperado su peso al nacer, pues es un indicador de que todo está yendo correctamente.
- Duración: Esta crisis suele durar 3-4 días.
El bebé aumenta la demanda de pecho pero a la vez se enfada con el pecho, parece que lo rechace o que no quiera mamar, da tirones… Esto se produce porque en este momento la leche hace un cambio temporal en su sabor, se vuelve más salada. Esta crisis suele durar alrededor de una semana.
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Pechos Blandos: ¿Signo de Problema?
Una de las mayores preocupaciones durante la lactancia es sentir que los pechos están blandos. Muchas madres interpretan esto como una señal de que no están produciendo suficiente leche, pero esto no es necesariamente cierto. En realidad, los pechos blandos pueden ser una señal de que tu cuerpo se ha adaptado a las necesidades de tu bebé.
Existe un claro aumento de la demanda de pecho por parte del bebé y además cambia el sistema de producción de la leche. El pecho ya no es un almacén de leche sino que pasa a ser una fábrica. Necesitamos que el bebé succione un par de minutos para que el pecho entienda que debe empezar la eyección de la leche. Esto provoca que el pecho se vuelva más blando, pero como veis, esto no significa que no tenga leche. Estos dos minutos de espera hasta la eyección de la leche se hacen eternos para el bebé, por lo que se desespera y se enfada.
Veremos que el bebé se enfada con el pecho y da tirones. También hace tomas más cortas porque come de forma mucho más eficaz y con pocos minutos pueden tener todo el alimento que necesitan. No ganan tanto peso como al principio porque no lo necesitan y hacen menos cacas.
Además, están muy pendientes del mundo que les rodea y esto hace que se distraigan muy fácilmente, están más pendientes de lo que pasa a su alrededor que de mamar al pecho, por este motivo también puede ser que aumenten las tomas nocturnas, ya que por la noche no tienen tantos estímulos y se puede concentrar mejor en mamar.
Mitos sobre la Lactancia y los Pechos Blandos
- Si tus pechos están blandos es porque ya no tienes leche: Grábate a fuego la siguiente frase: “pecho blando es igual a pecho sano”. Nuestro pecho funciona como un grifo: cuando el bebé succiona se activan unas hormonas que hace que el grifo se abra, y emane leche de forma continua y permanente mientras el bebé esté mamando.
- Si te realizan una cesárea no te subirá la leche: “La subida de la leche” es un proceso que comienza con la expulsión de la placenta por los picos de oxitocina que acompañan este proceso, por lo que no afecta a tu producción de leche, el tipo de parto que hayas tenido.
- Te está usando de chupete: Es totalmente normal que el bebé se calme cuando está mamando, ya que mamar es un instinto natural. El chupete es un invento posterior a la lactancia materna y, por lo tanto, es el chupete el que trata de asimilarse a la función que hace el pecho, no al revés.
Crisis de Lactancia por Edad
Las crisis de lactancia pueden ocurrir en diferentes momentos del desarrollo del bebé:
- Crisis de los 15 días: Si tienes un bebé entre 15 y 20 días, es posible que estés notando que está más inquieto, que se pelea con el pecho, que no te suelta o quiere mamar todo el rato. Es muy probable que sientas que está pasando algo que no controlas y te sientas confundida o asustada con este comportamiento de tu bebé.
- Al año de vida: La velocidad de crecimiento disminuye y los niños y las niñas pierden el interés en la comida, pero en cambio, aumentan la demanda de pecho. En este punto hay madres que pueden optar por retirar la lactancia con el objetivo de que sus hijos coman más sólidos, pero no debemos olvidar que la leche materna continua siendo muy nutritiva para un peque de un año. Esta crisis puede durar hasta los 15-18 meses.
- A los 2 años: Aunque os pueda sorprender, a los 2 años también hay una crisis de lactancia. Suele ser una crisis complicada porque el niño o niña vuelve a reclamar mucho más pecho, como si fuera un bebé pequeño, la madre no se espera este comportamiento a esta edad y además existe mucha presión social en relación a la lactancia prolongada. Esta crisis suele durar unos meses, hasta que el peque coge más seguridad en sí mismo y después la demanda de pecho se normaliza.
- Alrededor de los 3 años: Alrededor de los 3 años puede aparecer otra crisis de lactancia. No es una crisis tan conocida como las anteriores ya que son pocas las madres que prolongan su lactancia hasta esta edad. En este caso se debe a una crisis también en relación al desarrollo emocional del niño/a.
¿Cómo Afrontar las Crisis de Lactancia?
Lo primero y más importante es detectar que estamos frente una crisis de lactancia y mantener la calma. Intentaremos acompañar al bebé en esta crisis y ofrecerle el pecho las veces que necesite. Debemos recordad que está ajustando la demanda de pecho a su crecimiento. Debes confiar en ti y en tu lactancia. Necesitaremos mucha paciencia. Puede ayudarnos buscar una tribu de madres que estén pasando por una situación similar.
Y por último recuerda que si tu bebé no aumenta de peso, muestra señales de malestar, cambios en su ritmo deposicional, vómitos o tienes cualquier otra duda en relación a su salud, es muy importante que consultes con tu pediatra.
Tabla de Crisis de Lactancia Comunes
| Edad del Bebé | Características | Duración Aproximada |
|---|---|---|
| 15 días | Bebé inquieto, pelea con el pecho, demanda constante. | 3-4 días |
| 6-7 semanas | Bebé eficiente al mamar, ganancia de peso puede disminuir. | Variable |
| 3 meses | Bebé se distrae fácilmente, tomas más cortas. | Variable |
| 1 año | Aumento de la demanda de pecho, disminución del interés en sólidos. | Hasta 15-18 meses |
| 2 años | Reclamo de pecho como bebé pequeño, inseguridad emocional. | Varios meses |
| 3 años | Crisis relacionada con el desarrollo emocional. | Variable |
Consejos Adicionales para una Lactancia Exitosa
- Lactancia a demanda: Dar el pecho siempre que el bebé lo pida, sin horarios rígidos.
- Descanso: Asegúrate de descansar lo suficiente, ya que el cansancio puede afectar la producción de leche.
- Alimentación saludable: Mantén una dieta equilibrada y bien hidratada.
- Apoyo: Busca apoyo en grupos de lactancia o con profesionales de la salud.
Recuerda que cada experiencia de lactancia es única. Confía en tu cuerpo y en tu bebé, y busca ayuda si sientes que la necesitas.
