Estimulación Montessori para Bebés de 0 a 12 Meses: Fomentando el Desarrollo Natural

El método Montessori ofrece un enfoque basado en el respeto al desarrollo natural del niño, fomentando la autonomía, la exploración y el aprendizaje sensorial desde una edad temprana. Durante los primeros 12 meses de vida, los bebés están en una etapa crucial de desarrollo donde las experiencias sensoriales y motoras juegan un papel fundamental. Las actividades Montessori para bebés de 0 a 12 meses están diseñadas para respetar su ritmo natural de desarrollo y fomentar su autonomía desde una edad temprana.

Antes de comenzar a hablar sobre Montessori para bebés es necesario que aclaremos dos conceptos fundamentales para entender esta pedagogía: María Montessori creía que durante los primeros seis años de vida de un niño su mente era una esponja que absorbía todos los estímulos que el ambiente en el que vivía le proporcionaba, siempre a través de los sentidos (tacto, oído, vista, tacto y gusto). Por otro lado, afirmaba que los niños tienen periodos sensibles o ventanas de oportunidad en los que están más receptivos a cierto tipo de estímulos para adquirir una habilidad concreta. En este periodo sensible para el niño es muy importante repetir una y otra vez la tarea para, mediante la práctica, lograr el dominio de esa habilidad.

Como padres podemos incentivar esos periodos sensibles, proporcionándole un ambiente preparado para que desarrolle aquellas destrezas que necesite aprender. Los periodos sensibles pueden variar en cada pequeño, para saber en qué periodo sensible se encuentra nuestro hijo hemos de observarle mucho.

Necesidades del Bebé de 0 a 6 Meses y el Ambiente Preparado

Una vez aclarados estos conceptos, debemos preguntarnos ¿Cuáles son las necesidades de un niño de 0 a 6 meses? En mi opinión son contacto continuo y alimentación a demanda. Creo que es la única estimulación que necesita un bebé.

Como sabréis, la bipedestación del ser humano hace que las hembras tengan caderas más estrechas y además el desarrollo cerebral es muy rápido. Si nuestras crías no nacieran en un estado más prematuro que otro mamíferos no lograrían pasar por el canal de parto. Tengo pendiente escribir sobre un libro maravilloso que se llama “El bebé más feliz del barrio”, del Dr. Harvey Karp. En ese libro explicaba que el primer trimestre de vida debía ser considerado el cuarto trimestre de embarazo que deberían tener los bebés humanos para nacer lo suficientemente maduros para enfrentarse al mundo; y que como padres deberíamos recrear en todo lo posible como era ese ambiente. Es más, la experta en porteo Elizabeth Antunovic habla de que no son solo 3, sino hasta nueve meses lo que debería durar esta exterogestación, que es de hecho la edad media que tarda un bebé humano en gatear.

Sobre la alimentación no hablo única y exclusivamente de lactancia materna, eso es una elección personal de cada madre, de cada familia; pero tanto la lactancia artificial, como la materna deben ser a demanda. Lo ideal sería que fuera un momento idílico, en el que madre (o padre o cuidador) se miraran a los ojos y se hicieran arrumacos. En definitiva, lo único que necesitan nuestros bebitos es contacto y alimento a demanda, exactamente igual que en el útero. El ambiente preparado del bebé de 0 a 6 meses es el regazo de sus padres. Es por eso que creo que no necesitan ningún programa de estimulación temprana si son niños sanos.

En Escuela Infantil Sambori, aplicamos estos principios para proporcionar un ambiente seguro y estimulante donde los más pequeños pueden explorar y aprender de forma natural.

Actividades y Materiales Montessori para Bebés

Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo cerebral y sensorial de los bebés. La pedagogía Montessori propone estimular sus sentidos desde el nacimiento a través de actividades especialmente diseñadas. El bebé explora y aprende del mundo que le rodea principalmente a través del tacto, el gusto, el olfato, el oído y la vista. A estas edades tempranas, los bebés interactúan con su entorno sobre todo a través del tacto y la estimulación bucal.

Ejemplos de actividades y materiales:

  • Elaborar una cesta de tesoros con objetos seguros y de diferentes texturas, como pomos de madera, cepillos suaves, telas, esponjas, etc.
  • Rellenar varios recipientes con legumbres, arena, agua u otros elementos y dejar que el bebé los vacíe libremente, introduciendo y sacando las manos.
  • Preparar bandejas sensoriales para que el bebé juegue libremente con diversos elementos naturales como hojas, piñas, arena, agua, piedras, conchas, etc.
  • Introducir instrumentos musicales resistentes y seguros, como mini maracas o panderetas para que explore los sonidos que puede producir.
  • Los libros de tela con figuras de alto contraste y sonidos despiertan su interés por mirar las imágenes y escuchar los estímulos auditivos.
  • Asimismo, la hora del baño es un momento estupendo para que experimente distintas temperaturas y texturas del agua.

Para poder desarrollar las diferentes actividades del método Montessori, debemos conocer los periodos sensibles de cada bebé para adaptarnos a unas u otras. También hay que tener en cuenta que todo dependerá de la edad del niño, ya que se aplican de forma diferente si tienen de 0 a 6 meses o de 6 a 12.

Periodos Sensibles Clave

A edades tempranas, los niños tienen más capacidad para la absorción de conocimientos y aprendizaje, por lo que, estos periodos sensibles, son las mejores oportunidades para ello.

  • Para el orden.
  • Para la exploración del ambiente.
  • Para el desarrollo del lenguaje: Interés por la voz humana; les hablaremos despacio para que puedan fijarse en nuestra boca y poniéndonos a su altura siempre.
  • Para el desarrollo del movimiento: Exploran el ambiente a través del mismo; debemos favorecerlo sin limitaciones.

Móviles Montessori

Una buena idea es colocarlos en el lugar donde el bebé se encuentre despierto y activo (cuna, carrito o suelo) para desarrollar la vista y su capacidad de focalizar objetos, perseguir colores, seguir el movimiento con la mirada. Con estos no tratamos de sobreestimular al bebé, sino de satisfacer su curiosidad. Por ello, hay varios tipos, dependiendo de la edad. Así, encontramos los móviles Munari (1-5 semanas), los Octaedro (5-8 semanas), los Gobby (2-4 meses) los bailarines o danzadores (3-4 meses) y los de naturaleza (a partir de los 4 meses). Todos estos son visuales. A partir de los 3 meses, ya pueden empezar a utilizar móviles táctiles; así, además de estimular la vista, trabajan también el movimiento.

Actividades Frente al Espejo

Crean autoconcepto y estimulan el movimiento del bebé, desarrollándose así la lateralidad.

Otras Propuestas

  • Reproducir canciones de cuna tradicionales y relacionadas con los dedos o las manos.
  • Jugar con libros de peluche o hechos con materiales sensoriales o lectura de cuentos por parte del adulto.

Materiales Montessori Específicos

El cesto de los tesoros:

Caja de permanencia: Consta de una bandeja o cajón, donde una pelota se mete por un agujero, de esta forma desaparece, pero al abrir el cajón o bandeja vuelve a verlo. Recordemos que, con el método Montessori, no hay que adelantar nada al niño o niña.

Ejemplos de Materiales Montessori Detallados

Anilla Ø 11,5 cm: Esta anilla de madera de haya de Ø 11,5 cm sorprende por su gran tamaño, que abre nuevas formas de explorar y jugar. ¿Cómo suena cuando la hago rodar? ¿Qué velocidad coge? ¿Cómo se compara con otros tamaños? Estas son algunas de las preguntas que podrán experimentar mientras juegan con ella. A medida que crecen, los niños y niñas pueden usarla en propuestas creativas y artísticas, decorándola, convirtiéndola en una corona gigante o utilizándola como estructura para colgar cintas, telas o hacer construcciones de gran formato.

Bol de madera de haya Ø 5 cm: Este bol de madera de haya, con un diámetro de 5 cm y una altura de 2,5 cm, es una pieza versátil y atemporal que acompaña el juego de los niños y niñas en diferentes etapas y contextos. Por su tamaño y textura natural, es ideal para la cesta de los tesoros, el juego heurístico y el juego simbólico de cocinitas y tiendas. Además, por su resistencia y tamaño cómodo, es un recurso habitual en las mesas de luz, las bandejas sensoriales y los espacios de experimentación con arena, harina, lentejas u otros materiales. Su madera natural sin tratar también lo hace apto para manualidades, permitiendo pintarlo, teñirlo o personalizarlo con diferentes técnicas artísticas. Su diseño sencillo y sin acabados permite a los niños y niñas imaginar diferentes usos, desde contenedor para piezas pequeñas hasta recipiente para juegos simbólicos más elaborados. En la base presenta un pequeño orificio técnico propio del proceso de fabricación. Un material que aporta calidez, naturalidad y posibilidades infinitas al juego autónomo.

Cadena de acero inoxidable 24cm: Esta cadena de acero inoxidable es un material muy interesante para la panera de los tesoros y el juego heurístico: ofrece temperatura fría, textura lisa y un tacto deslizante entre los dedos. Al verterla en un cuenco, el peso de los eslabones hace que “llueva” y vaya rellenando espacios con un sonido metálico muy atractivo.

Cajita de madera con tapa: Cajita de madera con tapa que invita a explorar, descubrir y manipular. Poner y quitar la tapa es un ejercicio sencillo, pero de esos que atrapan la atención de los más pequeños y les anima a repetir una y otra vez. Al estar hecha de madera de haya, el tacto es cálido, liso y muy agradable. Sus formas redondeadas la convierten en una pieza muy adecuada para la cesta de los tesoros, el juego heurístico y también como cajita para guardar dientes de leche, transformándola en un objeto cargado de valor emocional para cada niño o niña.

Conjunto de 5 bolas flexibles y transformables: Conjunto de 5 bolas de silicona tipo rejilla, flexibles y deformables, en tamaños variados (aprox. Ø 70-100 mm). Cada bola tiene aberturas y patrones distintos, perfectos para manipular, apretar y ver cómo recuperan su forma.

Cubo de estirar con 4 pañuelos: Un material que responde a una necesidad real de juego: estirar. El cubo ofrece tres formas de sacar los pañuelos según la etapa del juego: sin tapa, con tapa con orificio amplio y con la ranura inferior, que requiere un poco más de fuerza. Además, la tapa permite introducir otros objetos y el asa de cuerda lo convierte en un cubo de transporte cuando comienzan a caminar. Incluye 4 pañuelos para empezar a jugar. Recomendado de 6 a 24 meses.

Mordedor de madera ballena: Este mordedor de madera con forma de ballena destaca por sus formas completamente redondeadas, sin aristas, que invitan a recorrer el contorno con las manos y la boca. El espacio entre el cuerpo y la cola crea un hueco muy agradable para la exploración táctil y diferentes agarres; el orificio circular facilita cogerlo y pasar los dedos.

Mordedor de madera corazón: Este mordedor de madera con forma de corazón se distingue por su simetría y un orificio circular central que facilita un agarre seguro en cualquier posición. El contorno es completamente redondeado, con dos sensaciones marcadas: la curva amplia de la parte superior y la punta inferior suavizada, que ofrece un contacto más focalizado con la boca.

Mordedor de madera jirafa: Este mordedor de madera con forma de jirafa es una pieza sencilla y bonita para el juego autónomo y para la panera de los tesoros. El gran orificio central facilita el agarre y permite anudar un pañuelo, sumando texturas y posibilidades. Incorpora una pequeña pestaña que permite cogerlo con pinza y orientar la pieza con precisión; también puede sostenerse con dos manos en momentos de succión o vertido.

Pack de 12 anillas de Ø 4,5, 8,5 y 11,5 cm: Este pack de 12 anillas de madera de haya incluye 4 anillas de Ø 4,5 cm, 4 anillas de Ø 8,5 cm y 4 anillas de Ø 11,5 cm. Una combinación ideal para enriquecer el juego autónomo, el juego heurístico y la cesta de los tesoros, ofreciendo una variedad de tamaños que multiplica las posibilidades de exploración, manipulación y descubrimiento.

Pañuelo Pikler - dos colores: El pañuelo Pikler es un básico del juego autónomo en los primeros meses. Disponible en rojo con topos blancos y en negro con topos blancos, ofrece alto contraste, muy visible para niños y niñas cuando empiezan a fijar la mirada y seguir formas. Es ligero y fácil de coger.

Pelota Montessori suave con sonajero - Baby Bunny (Little Dutch) beige: Pelota Montessori sensorial en tonos beige, suave y agradable al tacto, con los característicos “pétalos” que facilitan el agarre. En su interior lleva un sonajero de sonido suave y varias etiquetas para explorar con los dedos.

Pelota Montessori suave con sonajero - Forest Friends (Little Dutch): Pelota Montessori sensorial en tonos azules, suave y agradable al tacto, con segmentos tipo “pétalos” que facilitan el agarre. En su interior lleva un sonajero de sonido suave y varias etiquetas textiles para explorar.

Vaso de madera: Vaso de madera de haya, ideal para explorar, llenar y vaciar, o como contenedor para pequeñas piezas y tesoros. Su tamaño y textura ofrecen una experiencia sensorial muy rica para los más pequeños, invitándolos a manipular y experimentar con los conceptos de lleno/vacío y dentro/fuera.

Mordedor de cuerda y madera Montessori: Un mordedor con dos texturas claramente diferenciadas, madera y cuerda. Es muy fácil de coger, ligero y flexible.

Anilla de Ø 4.5 cm - Madera de Haya: Anilla de madera de haya, de textura suave y lisa. Las anillas son un material de juego que aporta muchísimo juego en diferentes etapas e intereses.

Anilla de madera Ø 8 y 13 CM: Anilla de madera de haya, de textura suave y lisa. Las anillas son un material de juego que aporta muchísimo juego en diferentes etapas e intereses.

A los niños a partir del año de vida se les llama Toddler en inglés, en español no hay un término equivalente para expresar estaa edad caracterizada por ese andar tambaleante, pero Claudia, de EntreMamas, los llama deambuladores. Y con ese término nos vamos a quedar, para que no os quejéis que uso muchos anglicisimos 🙂 ¿Qué necesita un deambulador? Necesita perfeccionar su capacidad de movimiento, ampliar el lenguaje y seguir desarrollando la motricidad fina. Además está en un periodo sensible para utilizar pequeños objetos (que sean lo suficientemente grandes para evitar atragantamientos). Les encanta escuchar y mirar, manipular objetos (cogerlos, tirarlos, chuparlos, agitarlos) y todo lo que implique acción (caminar, correr y trepar), así como hacer cosas por si mismo y explorar el mundo que le rodea.

- Podemos seguir usando todas las opciones de la etapa anterior (La cesta de tesoros, un tablero sensorial con distintas texturas, una caja de telas de distintos tipos y tramas, sonajeros o botellas de sonidos, al agitarlas hacen ruido y Juegos de quitar y poner). - Proporcionale juguetes poco o nada estructurados (un tren, una pelota, una coche, una muñeca de trapo,…) para que pueda jugar y manipularlo sin frustrarse. - Puzzles sencillos con pomo. Es muy efectivo dejar las piezas en una cesta para que les llame más la atención. El otro día vi como una mamá había clavado chinchetas en todos los puzzles a modo de pomo.

En este momento, especialmente de los 15 a los 18 meses, el bebé empieza a tener un especial interés por hacerlo todo sólo. Si no habéis practicado BLW, empezará también a querer usar los cubiertos y alimentarse por si mismo, querrá vestirse solito, etc. La frase preferida de Abril con 16 meses era «yo zolita» jejeje. En este momento hay que buscar el equilibrio entre permitirle esa búsqueda de autonomía tan necesaria e intervenir en el momento justo para evitar un estallido de frustración.

Ejemplo de actividades Montessori según la edad
Edad Actividades Materiales
0-6 meses Contacto piel con piel, alimentación a demanda, observación de móviles Móviles Munari, Octaedro, Gobby, Cesta de los tesoros
6-12 meses Exploración de texturas, manipulación de objetos, juego con la caja de permanencia Bandejas sensoriales, objetos de madera, tela, metal, Caja de permanencia

5 ejercicios de Estimulación Temprana para bebés de 0 a 3 meses

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