A sus 37 años, Esther Cañadas estaba a punto de ser madre por primera vez. La exmodelo, que ha regresado a la actualidad informativa tras varios años 'desaparecida', se encontraba ya en su segundo trimestre de gestación, por lo que daría a luz a finales de año.
La llegada del bebé pilló por sorpresa a muchos porque desde que se separara el año pasado del magnate hotelero Vikram Chatwal nada se ha sabido de su vida sentimental. De hecho, se desconoce la identidad del padre del hijo que espera la top y desde su entorno han preferido no hacer declaraciones al respecto. No obstante, a la revista ¡Hola!, donde se dio a conocer la noticia, le aseguran que Cañadas “se encuentra fenomenal y muy feliz con la noticia”.
Parece que a la albaceteña le había llegado el instinto maternal y se había decidido a dar el que sería uno de los pasos más importantes de su vida. Pondría así punto y aparte a una de las peores rachas que había atravesado. A su ruptura con Vikram Chatwal en septiembre de 2013 cuando meses antes habían anunciado boda, se unía la enfermedad que sufría a causa de una vasculitis del sistema inmunológico. Esta dolencia le obligó a medicarse con cortisona durante cinco años, perdiendo la figura que le había llevado a convertirse en una de las mejores modelos del mundo.
Ahora, completamente recuperada, centrada en labores sociales y alejada del foco mediático en el que vivió hace unos años, Esther Cañadas se embarcaba en la maternidad. Pero, ¿de quién? Esa es la pregunta, ¿de quién esperaba un hijo Esther Cañadas? El caso es que después de que dejase la relación que mantenía con el magnate hotelero Vikram Chatwal, poco después de anunciar a bombo y platillo que se casarían, nada se había sabido de Esther y, ahora de buenas a primeras, nos dicen que la criatura nacerá a finales de año y que, por tanto, ya se encuentra en su segundo trimestre de gestación.
Esther Cañadas estaba viviendo sin duda su verano más auténtico y especial tras haber sido madre. Hace siete meses llegó a su vida su hija Galia y había sido con ella con la que había disfrutado de unos días de vacaciones en la isla de Ibiza. Sin embargo, hay tiempo para todo y Esther también disfruta estos días de la compañía de sus amigos. Con un grupo, embarcó en una lancha para pasar un día relajante en alta mar.
Presumiendo de figura, sus esfuerzos en el gimnasio habían dado sus frutos y había recuperado ya su tipo, y muy estilosa, Esther se reunió con ellos para hacerse a la mar. Con pantalones cortos y enseñando abdomen, quién diría que hace sólo unos meses fue madre, Esther se protegió del sol con una enorme pamela.
Fue el pasado mes de diciembre cuando Esther, de 37 años, dio la bienvenida a su primera hija, cumpliendo por fin el sueño que tenía de ser madre. La niña, a la que puso el nombre de Galia Santina, nació en la clínica Ruber de Madrid y permaneció unos días en la incubadora, algo muy común en los recién nacidos y que no revistió gravedad. En el mes de julio, la revista ¡HOLA! confirmaba el embarazo de la que fue una de las grandes 'tops' internacionales, que cumplía así su sueño de ser madre tras superar una larga enfermedad del sistema inmunológico, que le obligó a estar medicada con cortisona durante cinco años.
No ha trascendido la identidad del padre de su pequeña, y es que nada se ha sabido de la vida sentimental de la modelo desde que, en septiembre del año pasado, rompiera su compromiso con Vikram Chatwal. Tras su divorcio del modelo Mark Vanderloo en el año 2000, y del exmotociclista Sete Gibernau, en 2008, la modelo se comprometió con el magnate hotelero, con quien rompería algunos meses más tarde.
Galia, la hija de Ester Cañadas, cumplió 10 años el pasado 17 de diciembre. La modelo ha compartido un carrete de imágenes en las que muestra cuánto ha crecido la menor.
Hace exactamente una década, la modelo Esther Cañadas cumplía uno de sus mayores sueños: convertirse en madre. La top se quedaba embarazada en el 2014 a sus 37 años de su hija Galia, que ha crecido mucho. Aunque la menor no suele aparecer demasiado en las redes sociales de su progenitora, hay ocasiones en las que rompe con la regla. Precisamente, coincidiendo con el décimo cumpleaños de su descendiente, la maniquí de éxito internacional, ha compartido a través de su cuenta de Instagram -en donde acumula actualmente ciento cincuenta mil seguidores- un carrete de imágenes en las que ha mostrado cuánto ha crecido su pequeña.
El 17 de diciembre del 2014 es una fecha que Cañadas nunca olvidará. La modelo se convertía en madre por primera vez y, lo hacía en solitario en un parto natural que tuvo lugar en la clínica Ruber de Madrid. La maniquí ha criado en solitario a su hija y, además, su decisión siempre ha sido proteger la identidad del progenitor de su descendiente, así como la de la menor.
"Mi hija ha podido crecer en la naturaleza. Pero ahora que es más mayor creo que Europa es un lugar todavía mejor. Perfecto para que empiece el colegio", dijo entonces la modelo.
Tras el nacimiento de Galia, aunque no mostró el rostro de la menor, la maniquí dijo que era una niña "muy empática y superdivertida" y que además "hubiera tenido 10 hijos" porque "tenía un instinto maternal enorme".
Diez años después, Cañadas ha roto la excepción de posar con su única hija. Como cada 17 de diciembre, la top model dedica un espacio de sus redes sociales para felicitarla, como ha sido en esta ocasión. "Hoy hace 10 años me convertí en mamá. Sin duda la experiencia más importante de mi vida. Es donde pongo todo lo que soy día a día, con toda la confianza y entusiasmo del mundo, sabiendo que, mientras lo haga con amor, siguiendo mi instinto, valores y creencias, estaré acompañando al ser más espectacular de la mano, para que un día, sepa desplegar sus alas y poder volar todo lo lo alto que ella quiera, mientras, yo la observaré, de lejos, sonriendo y ella siempre sabrá que su nido es el sitio más seguro y tierno donde podrá volver tantas veces como sea necesario durante toda la vida", ha comenzado diciendo.
La modelo ha compartido un carrete de imágenes que muestran cuánto ha crecido la menor. Finalmente, Cañadas no ha dudado en gritarle al mundo entero lo orgullosa que está de ser su madre.
