¿Cada cuánto hay que dar de comer a un bebé alimentado con leche de fórmula? ¿Cada 2 o 3 horas? "Cuánto" y "cada cuánto tiempo" son dos interrogantes básicos que todos los padres y madres se plantean al decidir criar con leche artificial a sus hijos.
Las respuestas son semejantes a las que se dan en la lactancia materna y es el bebé quien las tiene. En general, es el apetito del bebé quien mejor regula sus necesidades. No obstante, en este artículo se ofrecen pautas orientativas y, además, consejos sobre cómo preparar del mejor modo las tomas de leche artificial.
🍼😰 Cómo PREPARAR EL BIBERÓN al bebé correctamente | Lactancia artificial
Alimentación a Demanda: La Clave para el Biberón
Mucha gente cree que la alimentación a demanda es solo para los bebés alimentados al pecho, pero eso es totalmente falso. La alimentación debe ser a demanda del bebé siempre, sea cual sea el tipo de alimentación. Por lo tanto, si le das el biberón de forma exclusiva a tu bebé, debes darle el biberón cuando él lo pida.
No es cierto que debas dárselo cada 3 horas o cada 2 horas los primeros meses y luego cada 3 o 4 horas. Tampoco es cierto que los bebés alimentados con leche de fórmula para lactantes hagan menos tomas diarias o aguanten más tiempo entre toma y toma. Como decíamos, hay que atender a las necesidades concretas de cada bebé y darle de comer a demanda.
La señal más reconocible del hambre es el llanto, pero, a menudo, cuando el bebé se pone a llorar ya tiene mucha hambre y puede ponerse nervioso, lo que dificulta su alimentación. Los primeros días apenas si toman unos 10 o 15 ml de leche en cada toma, ya que sus estómagos son muy pequeños.
¿Cómo Saber si el Bebé Está Satisfecho?
La otra gran preocupación de los padres respecto a la alimentación es cómo saber si el bebé ya está satisfecho o sigue con hambre y hay que ofrecerle más biberón. Cuando el bebé se alimenta de leche materna no es posible saber la cantidad de leche que ha ingerido, por lo que los padres se guían por las señales antes indicadas para saber si come lo adecuado o no.
Para evitar llenar al bebé y que coma en exceso o acabe regurgitando la leche que le sobra, de nuevo hay que hacer caso a sus señales y parar en cuanto cierre la boca y muestre que no quiere más, aunque haya comido poco. Para evitarlo, además de darle la cantidad que él pida, es conveniente ofrecerle el biberón de manera similar al pecho y con tetinas de flujo lento para que sea el bebé el que regule la succión y la cantidad de leche que ingiere.
Dejar que el bebé decida y otros consejos útiles ¿Dar el pecho o amamantar con biberón? ¿Y cuánta leche dar? En ambos casos, salvo en los primeros días de vida y en caso de enfermedad, el apetito del bebé es quien mejor regula sus necesidades. Todos los cálculos que se puedan hacer al respecto son aproximaciones. Por eso, basta con ofrecerles una cantidad generosamente calculada y dejar que sea el propio bebé quien decida.
Teniendo en cuenta que el bebé es el mejor indicador, debes seguir estos consejos:
- No hay que extrañarse de que unas veces tome menos que otras ni intentar forzarle nunca. Criados al pecho, tampoco maman siempre lo mismo.
- No hay que insistir para que se acaben los biberones. Uno de los inconvenientes de la lactancia artificial es que, al serles más fácil obtener su alimento, los peques tienen tendencia a comer más de lo que necesitan.
- No hay que alarmarse porque coma menos de lo que indica la etiqueta del bote, ya que estas instrucciones toman como referencia a los niños de más peso dentro de cada grupo de edad. Por otra parte, las etiquetas siempre aconsejan consultar al pediatra en caso de duda. Y el médico, a su vez, aconsejará guiarse por el apetito del bebé siempre que tenga un aspecto y un comportamiento saludables.
- Cualquier horario al que se les quiera adaptar debe ser flexible. Si es inhumano hacer esperar a un niño que tiene hambre, tampoco es muy lógico despertarle para satisfacerle una necesidad antes de que la haya sentido, aunque en ocasiones sea conveniente y no suponga mayor problema.
Cantidad de las Tomas Según la Edad del Bebé
También es el bebé quien mejor regulará la frecuencia de sus tomas. Lo que sí conviene recordar es que, con lactancia artificial, estas se espacian antes que con la lactancia natural, ya que la leche se digiere con mayor lentitud. Pero, del mismo modo que con el pecho:
- Primeros días: Los primeros días no conviene dejar pasar más de tres horas sin ofrecer al bebé alimento, porque su falta de demanda también puede deberse a falta de energía para reclamar lo que precisa.
- Primer mes: Pronto se espacian las tomas, a medida que acepta biberones más grandes. Con los límites que pone la capacidad de su estómago, es lo mismo que tome 90 mililitros de leche cada tres horas, que 120 ml cada cuatro.
- ¿Cuándo aumentar?: Cuando se observa que el bebé se acaba todos los biberones y se queda inquieto o aguanta menos hasta la toma siguiente, debe aumentarse el volumen de leche que se le ofrece
- Segundo y tercer mes: La mayoría no pasan de 90 mililitros durante el primer mes, ni de 180 ml en el primer trimestre.
Cantidad de Tomas Según el Peso del Bebé
En esta tabla, elaborada por EROSKI Consumer, puedes ver el volumen de cada biberón (ml) según el peso y el número de tomas diarias:
| Peso 👇 | Número de tomas👉 | 9 | 8 | 7 | 6 | 5 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 3 kg | 50 ml | 55 ml | 60 ml | 70 ml | 85 ml | |
| 3,5 kg | 60 ml | 65 ml | 70 ml | 85 ml | 95 ml | |
| 4 kg | 65 ml | 75 ml | 85 ml | 95 ml | 110 ml | |
| 4,5 kg | 75 ml | 85 ml | 95 ml | 105 ml | 125 ml | |
| >> 5 kg | 85 ml | 90 ml | 105 ml | 120 ml | 140 ml | |
| 5,5 kg | 90 ml | 100 ml | 115 ml | 130 ml | 150 ml | |
| 6 kg | 100 ml | 110 ml | 125 ml | 140 ml | 165 ml | |
| 6,5 kg | 110 ml | 120 ml | 135 ml | 150 ml | 180 ml |
En este ejemplo se resalta que los biberones para un bebé de 5 kg que hiciera 7 tomas debería tomar biberones de 120 ml cada uno.
Los datos se han calculado para la leche normal para bebés (64 kcal/100 ml) sobre unas necesidades promedio de 100 kcl por kg y día.
¡Importante! Si quieres saber cómo se cuentan los intervalos entre tomas, son desde el momento en que el bebé empieza a comer hasta el inicio de la siguiente toma.
Cómo Preparar el Biberón para el Bebé
Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar biberones, debes seguir estos pasos:
Limpiar biberón
- Lavarse muy bien las manos y secarlas con una toalla limpia.
- Limpiar en agua jabonosa caliente todos los utensilios con un cepillo especial para biberones y tetinas.
- Aclarar muy bien.
Esterilizar
Se pueden esterilizar en un esterilizador, teniendo en cuenta las instrucciones.
Si se esteriliza en cazuela:
- Hay que llenarla de agua y meter el biberón, tetina, etc. Deben quedar completamente cubiertos por el agua.
- Llevar el agua a ebullición, tapando la cazuela con una tapa.
- Cuando hierva, retirar la cazuela del fuego y mantenerla cubierta hasta que vayas a usar los utensilios.
Preparar el biberón
- Limpiar la superficie donde se va a preparar.
- Lavarse a fondo las manos.
- Hervir agua.
- Verter la cantidad apropiada de agua hervida (vendrá en las instrucciones del envase de la leche en polvo) en un biberón limpio y esterilizado.
- Añadir la cantidad de polvo indicada en el envase de la leche.
- Cerrar el biberón y agitar para que se mezcle por completo.
- Enfriar el contenido para que no esté demasiado caliente, poniendo el biberón bajo un chorro de agua fría.
- Secar el exterior del biberón.
- Comprobar la temperatura de la leche vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca.
- Tras dar el biberón, tirar lo que haya sobrado. ¡Nunca hay que guardarlo para tomas siguientes!
Eliminación de las Tomas Nocturnas
Las tomas nocturnas se eliminan de forma paulatina, conforme el bebé crece. Una de las preguntas que más se suelen hacer las mamás es cuándo y cómo pueden eliminar la toma nocturna. Es difícil saber la edad en la que el niño dejará de pedir la toma nocturna, ya que cada pequeño tiene unas necesidades alimentarias y de sueño diferentes. Por ejemplo, algunos bebés dejan de mamar por las noches cuando solo tienen seis semanas. Sin embargo, la gran mayoría no lo hace hasta los tres meses de edad.
La eliminación de la toma nocturna se produce de forma paulatina. Antes de decidir suprimir la tetada nocturna, debes asegurarte de que tu hijo hace las tomas necesarias durante el día, está ganando peso con normalidad y tiene, por lo menos, 12 semanas. Cuando el bebé se ponga a llorar, puede ser útil que sea el papá el que vaya a consolarlo. Sustituye el pecho por otros recursos según su edad: agua, comida, biberón, música o caricias. Empatiza con tu bebé: para el pequeño, el pecho es más que alimento: es consuelo y seguridad. Tu bebé no entenderá por qué le niegas algo que siempre ha tenido, por lo que es normal que reaccione con frustración.
Preguntas Frecuentes sobre la Lactancia Materna y el Biberón
1. ¿Por qué algunas mujeres tienen leche y otras no?
Son muy pocas las mujeres que no pueden amamantar a sus hijos por razones médicas (déficit de prolactina, tejido mamario insuficiente, etc.). La causa mayor de fracaso en la lactancia durante los primeros 15 días de vida son los errores en la técnica de la lactancia, la administración precoz de biberones o del chupete, la falta de succión por un horario rígido con pocas tomas al día o el vaciado incompleto de las mamas. La madre debe ingerir líquidos abundantes (agua, zumo, caldo, infusiones, leche...) y revisar la posición al pecho y la técnica de alimentación, estableciendo un ritmo flexible “a demanda” de las tomas.
Es de gran ayuda, en caso de dudas o problemas relacionados con el amamantamiento, acudir a reuniones de las diversas asociaciones existentes para la promoción de la lactancia materna en nuestro medio. En caso de necesitar transitoriamente suplementos de leche, es conveniente administrarlos con cuchara, vaso o jeringuilla, para evitar la introducción precoz de las tetinas.
2. ¿Es cierto que la leche materna no alimenta tanto como la leche adaptada en biberón y por ello el bebé tiene que mamar más a menudo?
La leche materna es el alimento óptimo y suficiente para los recién nacidos y lactantes hasta los 6 meses de edad. La leche adaptada se digiere con mayor dificultad, más lentamente, y por ello se pueden espaciar más las tomas, pero está comprobado que el lactante alimentado de forma natural tiene un mejor estado digestivo y metabólico.
La leche materna posee ciertos componentes exclusivos (lactoferrina, inmunoglobulinas, peroxidasa, complemento, etc.) que protegen al lactante frente a las infecciones; además su contenido en grasas (tipo omega 3 y 6) favorece el desarrollo del sistema nervioso; parece tener también un papel protector en la incidencia de la muerte súbita del lactante; disminuye la aparición de dermatitis del pañal; previene la obesidad, hipertensión arterial y arterioesclerosis en edades posteriores de la vida adulta; previene la aparición de alergias e incluso parece poseer propiedades anticancerígenas. Todo ello no ha podido ser conseguido con las leches adaptadas, aún en sus formulaciones más actuales.
3. Mi bebé de 2 días de vida parece estar muerto de hambre y pierde peso. Ya que casi no tengo leche, ¿no sería mejor darle ya biberones para que se pueda alimentar correctamente?
Durante los primeros días, el pecho produce el “calostro”, que es el alimento ideal para los primeros días de vida de un recién nacido. Aunque la cantidad de calostro que se produce es pequeña, es suficiente para el bebé, que debe preparar su tubo digestivo para recibir a los 3 ó 4 días la “leche de transición”, y a los 10 días la leche madura. La pérdida de peso fisiológica es, por lo tanto, natural y necesaria.
El peso se recupera en una semana o 10 días; el calostro aporta muchas proteínas (aunque menos grasas y azúcares que la leche madura), especialmente inmunoglobulinas y otras sustancias de poder antiinfeccioso. Tiene además un cierto poder laxante que, al favorecer la eliminación del meconio (primeras deposiciones del recién nacido), ayuda a limpiar el intestino y a prepararlo para una correcta absorción de la leche materna. Los efectos beneficiosos del calostro no pueden ser todavía sustituidos con leche artificial, aunque el bebé recupere antes el peso al nacimiento.
4. Aunque gana mucho peso y mama cada 2 horas mi hijo se queda con hambre ya que siempre está buscando como si necesitara comer más: ¿debo darle alguna “ayuda”?
El recién nacido, hasta los 3 ó 4 meses, presenta el “reflejo de búsqueda”. Se trata de un acto reflejo y natural mediante el cual, cuando toca algo con los labios, especialmente si es el pezón, su propia mano o nuestros dedos, por ejemplo, abre la boca y gira la cabeza hacia el objeto. Ello facilita que se agarre al pecho y no significa que quede con hambre, sobre todo si, como le sucede a su hijo, gana peso suficientemente
5. Mi bebé de casi un mes y medio está ya mal acostumbrado: no coge un horario y mama muy a menudo, especialmente por la tarde. Yo intento marcarle un horario pero se pone muy nervioso. ¿Será que mi leche no es buena? ¿o que es un bebé caprichoso y lo estoy malcriando?
Intentar un horario rígido con lactancia materna suele conducir a un fracaso de la lactancia. Especialmente durante el primer mes de vida la mayoría de recién nacidos necesitan comer muy a menudo. Poco a poco irán regulando el horario de forma espontánea (mamando aproximadamente cada 2 ó 3 horas y hasta 4 por la mañana y 4-5 por la noche) por sí mismos. Ello permite que ganen más peso, de forma adecuada a sus necesidades desde el principio y en cada momento, consiguiendo que la instauración de la lactancia sea mejor, y persista durante más tiempo.
Por lo tanto, lo recomendable es ofrecer el pecho “a demanda”, desde el momento del nacimiento, especialmente durante las primeras semanas, no debiendo despertar al niño por la noche, a no ser que él mismo lo solicite. La madre debe aprovechar los momentos en que duerme el bebé (por la mañana, durante la pausa nocturna...) para descansar, sabiendo que esta situación se irá regulando por sí misma.
6. ¿Cómo puedo saber si mi hijo mama lo suficiente? ¿Es conveniente alquilar una báscula para pesarlo todos los días?
Sabremos que un bebé come lo suficiente si:
- Aumenta de peso.
- Moja los pañales unas cinco veces al día.
- Hace un mínimo de 3 ó 4 deposiciones por semana, aunque suelen ser mucho más frecuentes durante los primeros 2 meses.
- Realiza al menos 6 tomas diarias.
- Los pechos aparecen más vacíos después de las tomas, quedando más blandos que al iniciarla.
Para asegurar que un recién nacido está correctamente alimentado, es necesario un control periódico del peso, una vez por semana, acudiendo, por ejemplo a la farmacia más próxima al domicilio familiar. Debe pesarse a la misma hora, con ropa similar, siempre antes o después de la toma, en la misma báscula. El peso diario no es necesario, al contrario puede ser contraproducente, ya que suele generar ansiedad. Lo normal es que el peso del bebé aumente, durante el primer trimestre, un promedio de 200 g por semana, (siempre más de 150 g), aunque algunos niños aumentan más deprisa.
7. ¿Cuáles son los alimentos prohibidos si le estoy dando pecho a mi hijo?
Clásicamente se ha dicho que algunos alimentos (espárragos, alcachofas, ajo, cebolla o algunas especias) dan mal sabor a la leche y no deben tomarse. Es posible que algunos de ellos al ser volátiles o de sabor amargo puedan dar distinto sabor a la leche materna, pero ello depende de la cantidad ingerida y en principio no hay razón para evitar su consumo moderado. Sin embargo, si se sospecha en casos concretos que algún alimento determinado le sienta mal al recién nacido, es preferible evitarlo.
Tampoco es conveniente ingerir alcohol o tomar otras drogas o medicamentos, incluido el tabaco. No es necesario que la madre tome demasiada leche de vaca, como clásicamente se había recomendado, ya que el uso de suplementos de calcio durante el embarazo y la lactancia es ya una práctica rutinaria y se podría favorecer alguna intolerancia o alergia a proteínas de la leche. Si en la familia existen antecedentes de alergia a algún alimento, también es prudente evitarlos.
8. Mi hijo se criaba muy bien con el pecho solo, pero desde hace unos días no para de mamar: ha aumentado el número de tomas y busca a todas horas. ¿Es posible que me haya quedado sin leche? ¿Debo darle biberones?
Probablemente se trate de una crisis transitoria de la lactancia. Es un fenómeno frecuente que se puede repetir 2 ó 3 veces durante la lactancia, en general poco conocido por las madres. El bebé, por un brote de crecimiento rápido, necesita aumentar la producción de leche y lo consigue mamando más a menudo durante algunos días. Ello forma parte de la regulación natural automática por parte de los niños sanos.
El desconocimiento de estas crisis es la causa más frecuente del abandono de la lactancia materna durante los primeros meses, por la introducción innecesaria de suplementos de forma precipitada e innecesaria.
