La epididimitis es una inflamación del epidídimo, un conducto ubicado en la parte posterior del testículo que almacena y transporta los espermatozoides. Esta inflamación puede producirse por una infección o por otras causas, y suele presentarse con dolor e hinchazón en uno de los testículos. Aunque puede afectar a hombres de cualquier edad, es más frecuente entre los 15 y los 35 años.
Anatomía del epidídimo
Cuando la inflamación se extiende al testículo, se habla de orquiepididimitis. La epididimitis es un trastorno urogenital. Esta enfermedad afecta sólo a uno de los dos epidídimos que tienen los hombres.
¿Qué es la epididimitis?
La epididimitis es la inflamación del epidídimo, el tubo en espiral situado en la parte posterior del testículo encargado de almacenar y transportar el esperma. A través del epidídimo, el testículo conecta con los vasos deferentes.
En ocasiones, la epididimitis suele ser difícil de distinguir de otros problemas testiculares, como la torsión testicular. Incluso pueden ocurrir simultáneamente y se necesitan varias pruebas médicas específicas para distinguir una situación crónica de epididimitis de otra serie de condiciones clínicas que pueden causar dolor constante en la bolsa escrotal (como, por ejemplo, inflamación de los nervios y músculos de esta zona, el cáncer testicular, etc.).
Causas de la epididimitis
La epididimitis es una inflamación aguda o crónica, de origen infeccioso o no, del epidídimo. La causa más frecuente de la epididimitis se debe a una infección bacteriana. La Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis son las más frecuentemente implicadas en hombres menores de 35 años, y bacilos coliformes gramnegativos en hombres mayores de 35 años.
La causa de la epididimitis varía en adultos y en niños:
- En adultos: puede darse por varios motivos: infección bacteriana, infección de transmisión sexual como la gonorrea o la clamidia, presencia de orina en el epidídimo (epididimitis química), traumatismo, procedimientos médicos previos, anomalía anatómica en las vías urinarias o agrandamiento de la próstata que puede derivar en infección de vejiga o epididimitis.
- En niños: la epididimitis puede darse por alguna manipulación uretral o una cirugía urológica reciente, un trastorno neurológico o funcional de la vejiga o de su esfínter (vesicoesfinterianos) o por alguna malformación anorrectal o genitourinaria.
La epididimitis puede estar causada por una infección bacteriana o no bacteriana:
- Causas bacterianas: son las más frecuentes de epididimitis. Puede darse en hombres de entre 19 a 35 años y sexualmente activos, las epididimitis se producen por infecciones de transmisión sexual (como la gonorrea o la clamidia). En niños o mayores de 35 años, las infecciones suelen ser de tipo vírico o por anormalidades del sistema urinario.
- Causas no bacterianas: son los casos más raros. Pueden ser a través de infecciones víricas, intervenciones postquirúrgicas (como la vasectomía), la actividad física extenuante, un traumatismo o como consecuencia de determinados medicamentos.
Por otro lado, los factores de riesgo también dependen si son por causas bacterianas o no. En función de este criterio, los principales son:
- Relaciones sexuales con pareja que tenga una infección de transmisión sexual
- Relaciones sexuales sin preservativo
- Sexo anal
- Antecedentes de infecciones de transmisión sexual
- Infección u obstrucción en la próstata o las vías urinarias
- Pene no circuncidado
- Agrandamiento de próstata
Desarrollo
La epididimitis puede comenzar de forma repentina, con dolor en un lado del escroto que va aumentando. En algunos casos, el hombre primero tiene síntomas de uretra infectada, como flujo de orina anormal o una sensación de ardor al orinar.
Síntomas de la epididimitis
Junto con la epididimitis, puede darse también la inflamación de testículo. Cuando esto pasa y las dos inflamaciones coexisten a la vez se le denomina orquiepididimitis (cuando la inflamación es únicamente en el testículo se le llama orquitis).
Los síntomas principales de epididimitis aguda son dolor de inicio brusco e intenso, inflamación e hinchazón del escroto. En cuanto a los síntomas de la epididimitis, se le asocian los siguientes:
- Escroto hinchado y enrojecido o caliente
- Dolor de testículo y sensibilidad
- Dolor al orinar o necesidad urgente o frecuente de orinar
- Dolor o molestia en la parte inferior del abdomen o en la zona pélvica
- Sangre en el semen
- Fiebre si la infección es muy avanzada, aunque es muy poco frecuente
Tanto para la epididimitis de causa bacteriana como la que no, los principales síntomas son:
- Calor e hinchazón en el escroto
- Sensibilidad y dolor testicular: aparece lentamente y suele ocurrir en un lado
- Dolor al orinar
- Dolor en la parte baja del abdomen o zona pélvica
- Sangre en el semen
- Fiebre: es un síntoma que se da con menos frecuencia
Síntomas comunes de la epididimitis
Generalmente, los signos de la epididimitis aparecen de forma repentina y pueden variar de leves a graves. Si la inflamación del epidídimo dura más de 6 semanas o vuelve a aparecer al cabo de un tiempo es una epididimitis crónica.
A continuación, se numeran las manifestaciones clínicas más frecuentes de la epididimitis, aunque los pacientes no tengan que padecer todas ellas:
- Dolor e hinchazón unilateral de la zona genital.
- Sensación de pesadez y calor en un testículo.
- Dolor o molestias al orinar, acompañado de una micción frecuente.
- Sangre en la orina y en el semen.
- Secreción del pene.
En ocasiones, la inflamación del epidídimo conlleva también la inflamación de los testículos, lo que recibe el nombre de epididimoorquitis. El dolor de testículos siempre debe tenerse muy en cuenta y acudir al médico de inmediato, especialmente si se sienten punzadas tras un golpe, aunque haya pasado 2 ó 3 días.
Diagnóstico
Para el diagnóstico de la epididimitis, el urólogo realiza una exploración física para ver si hay un aumento de tamaño o dolor y una ecografía Doppler de alta resolución para analizar el flujo sanguíneo.
A veces, la epididimitis puede confundirse con la torsión testicular. Por ello, es de vital importancia establecer un diagnóstico adecuado para elegir el mejor tratamiento.
La torsión testicular es una afección en el varón caracterizada porque las arterias, venas, nervios y cordón espermático se doblan. Esto provoca el bloqueo de la circulación del fluido seminal.
El médico será el encargado de realizar una exploración física del pene, la próstata y el escroto. Además, el especialista preguntará al paciente acerca de los síntomas y cualquier patología previa para realizar la historia clínica.
Posteriormente, el médico solicitará una serie de pruebas médicas:
- Análisis de sangre y orina: para valorar si existe infección bacteriana.
- Ecografía: permite el estudio del flujo sanguíneo de los testículos para descartar la torsión testicular. Esta prueba es esencial, ya que la torsión testicular necesita cirugía de forma urgente.
- Análisis del semen: realizar un seminograma también es una opción para estudiar la presencia de leucocitos en el semen. Si se detectan leucocitos en el eyaculado es indicativo de infección.
Con los resultados de todas estas pruebas diagnósticas, el especialista podrá determinar si existe epididimitis y la causa de la misma.
Tratamiento
Es fundamental un tratamiento precoz de epididimitis, en la mayor parte de los casos se inicia un tratamiento antibiótico empírico y antiinflamatorio sin tener el resultado de los cultivos. El fin es no sólo atajar la clínica aguda sino evitar las complicaciones posteriores.
La orquiepididimitis y la epididimitis bacteriana se tratan con antibióticos durante el tiempo que el médico indique, incluso si los síntomas desaparecen antes, para asegurarnos de que la infección se haya erradicado por completo (normalmente, no debería superar el mes de duración). Además, el médico puede recomendar una consulta de seguimiento para comprobar que la infección ha desaparecido.
En unas 48 a 72 horas de comenzar con antibiótico es común empezar a encontrarse mejor. Si se trata pronto, suele resolverse sin complicaciones. En casos de origen bacteriano, se indican antibióticos durante al menos 10 a 14 días. La mayoría de los casos mejora con tratamiento médico sin necesidad de ingreso hospitalario.
El tratamiento de la epididimitis depende de la causa de inflamación. En líneas generales, los tratamientos son:
- Antibióticos: para frenar la infección bacteriana
- Antiinflamatorios: para calmar la hinchazón y el dolor
El tratamiento de la epididimitis depende de la causa que provoca esta inflamación. En concreto, el médico recetará antibióticos para frenar la infección bacteriana. Si la inflamación del epidídimo es consecuencia de una se trata de una infección de transmisión sexual, entonces se usarán antibióticos específicos, pero también se los tendrán que administrar los compañeros sexuales.
En ocasiones es necesario la administración de analgésicos y antinflamatorios para calmar la hinchazón y el dolor. En el caso de que la epididimitis está causada por la amiodarona, el tratamiento consistirá en una dosis más baja o el cambio de medicamento directamente.
No obstante, también se recomienda mantener reposo elevando el escroto, aplicar hielo en la zona genital para tratar la epididimitis ya que, en el caso de una epididimitis mal curada, la afección puede volverse crónica.
Asimismo, es importante acudir al médico ante cualquier síntoma para que establezca un diagnóstico adecuado y un tratamiento idóneo contra la enfermedad.
Remedios caseros para la epididimitis
Aunque lo más habitual es que se utilicen antibióticos contra la epididimitis, también hay tratamientos o recomendaciones caseras para aliviar las molestias de un epidídimo inflamado:
- Reposo en cama elevando el escroto.
- Aplicar hielo en la zona genital.
- Visitar al médico.
En caso de que no se suministre tratamiento, o sea una epididimitis mal curada, esta afección puede volverse crónica. En estas situaciones, el varón no muestra hinchazón, pero sí dolor en la zona genital.
Cuidados y apoyo
Durante el tratamiento es importante guardar reposo relativo, usar ropa interior ajustada que mantenga el escroto elevado y seguir las indicaciones médicas sin interrumpir los antibióticos antes de tiempo. Ante dolor o hinchazón testicular, es importante acudir al centro de salud sin demora. Un diagnóstico temprano permite evitar complicaciones.
Si ya se ha iniciado tratamiento, es fundamental completarlo y seguir los cuidados indicados. Mantener una buena higiene, usar protección en las relaciones sexuales y evitar la automedicación también ayudan a prevenir nuevos episodios.
Recomendaciones para el cuidado de la epididimitis
Epididimitis e infertilidad
Si la epididimitis no se trata adecuadamente, puede tener consecuencias graves para la fertilidad masculina. La inflamación prolongada del epidídimo puede causar obstrucción en los conductos que transportan los espermatozoides, lo que puede resultar en azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen) u oligospermia (bajo recuento de espermatozoides).
Después de superar una ETS es posible que quedan secuelas y que surja la obstrucción del epidídimo o el infarto testicular. Por ello, la vitalidad espermática disminuiría y llevaría a problemas en la fertilidad masculina.
La principal razón de ello es que al obstruirse el epidídimo, los espermatozoides no pueden salir al exterior. Si esto sucede, el resultado del seminograma sería azoospermia, es decir, ausencia total de espermatozoides en el eyaculado.
Si no se liberan espermatozoides al exterior, no se logrará el embarazo de forma natural. En estos casos, la alternativa para tener un bebé sería recurrir a técnicas de reproducción asistida.
En concreto, los varones con azoospermia tendrán que someterse a una biopsia testicular para la recuperación de espermatozoides. Así, los espermatozoides recuperados serán utilizados en una fecundación in vitro mediante microinyección espermática (FIV-ICSI).
Además, la inflamación del epidídimo produce elevación de la temperatura de la zona testicular, lo cual afecta de manera negativa a la producción de espermatozoides (espermatogénesis). Por tanto, en los casos más graves de epididimitis, la solución sería utilizar semen de donante para conseguir una gestación.
Es fundamental buscar atención médica si se experimentan síntomas de epididimitis para recibir un diagnóstico adecuado y un tratamiento oportuno. En Ginemed somos expertos en factor masculino.
Epididimitis. Causas y tratamiento de la inflamación del epidídimo
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer ejercicio si tengo epididimitis?
La inflamación produce generalmente un dolor importante y enrojecimiento e hinchazón del testículo. Entre las medidas que se recomiendan para mejorar los síntomas se encuentra el reposo, el movimiento del testículo puede empeorar la inflamación y provocar dolor, por lo que no es recomendable.
¿La epididimitis causa disfunción eréctil?
Las disfunciones eréctiles en casos de epididimitis son secundarias a los síntomas comentados.
¿Se pueden mantener relaciones sexuales durante el tratamiento para la epididimitis?
Sí, en principio no hay problema. No obstante, los especialistas recomiendan utilizar preservativo para evitar cualquier tipo de contagio a la pareja si la la causa de la epididimitis es una infección bacteriana.
¿Cuánto tiempo dura la epididimitis?
La inflamación del epidídimo puede persistir hasta un tiempo de 6-8 semanas aproximadamente. Sin embargo, desde que esta afección es diagnosticada y se administra el tratamiento adecuado, el paciente debe ir notando mejoría en relación a las molestias, así como una disminución de la inflamación. En caso contrario, será necesario volver a consultar con el urólogo para saber qué pauta debe seguir.
¿La epididimitis puede ser una complicación de la vasectomía?
Sí. Una vez que se realiza la vasectomía, el hombre puede sentir una sensación de pesadez o molestias en la zona genital. Además, puede presentar cierta inflamación y dolor testicular, lo que podría desembocar en epididimitis. En estos casos es esencial informar al especialista para que pueda establecer el mejor tratamiento para cada caso en particular y algunos consejos para aliviar los síntomas en el paciente.
