Durante la gestación, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios fisiológicos, siendo el estreñimiento uno de los más comunes. Después de las náuseas, el estreñimiento es el segundo síntoma más habitual durante el embarazo. Los cambios hormonales son la principal causa de que el intestino de la mujer embarazada funcione más lento de lo habitual.
“Con el embarazo aumenta la progesterona, que provoca que los músculos de las paredes intestinales se debiliten. A la vez, disminuyen los niveles de motilina, una hormona encargada de estimular el movimiento del estómago y del intestino. Hay otros factores que también influyen, como los cambios en el estilo de vida, que abarcan desde un mayor sedentarismo a modificaciones de la dieta e, incluso, la ingesta de medicamentos. Cuando ya está más avanzado el embarazo, en el último trimestre, el mayor tamaño del bebé hace que el útero aumente a su vez de tamaño para alojarlo. A medida que aumenta el tamaño del bebé, el tránsito intestinal de la madre se hace más complicado.
El primer paso para intentar aliviar el estreñimiento es llevar una dieta saludable que incluya fibra. Se recomienda comer unos 25-35 gramos al día, algo que no es difícil de conseguir. Avanza la gestación y con ella el incremento de las hormonas del embarazo. Los efectos que estas causan en la disminución de la movilidad intestinal ya comienzan a hacer efecto. Por ello, como destaca la dietista-nutricionista, ¨es fundamental la actividad física diaria. En la última etapa el útero se ha distendido tanto que comprime a nivel intestinal. "Además se produce un aumento de la hormona aldosterona, que aumenta la absorción de líquidos y electrolitos del intestino dificultando más aún el tránsito intestinal", señala la experta. Es el trimestre más proclive al estreñimiento y el tratamiento es el mismo: beber líquidos, reajustar la dieta con alimentos ricos en fibra, según la tolerancia digestiva (aumentar el consumo de algunos alimentos ricos en fibra y que sean bien tolerados) y realizar actividad física.
El consumo de fruta contribuye a aliviar el estreñimiento durante la gestación. FOTO: Camylla Battani en Unsplash.
Opciones para Aliviar el Estreñimiento Durante el Embarazo
Si los cambios en la dieta y el estilo de vida no son suficientes, existen otras opciones:
- Agentes formadores de masa (o suplementos de fibra): Son la primera opción si los cambios en la dieta y el estilo de vida no funcionan. ¨Son compuestos que actúan como la fibra (Plantago ovata y las semillas de lino son los más usados). Se consideran seguros para un uso prolongado durante el embarazo¨, explica Natalia Hernández. Su objetivo es aumentar el volumen de las heces, lo que provoca al mismo tiempo una mayor tensión en la pared del intestino.
- Laxantes emolientes: ¨El más usado es el docusato. Ablanda las heces, pero su uso debe ser algo puntual¨, explica la experta.
- Laxantes lubricantes: Son aceites que lubrican las heces para facilitar su salida. El más común es la parafina.
- Laxantes estimulantes: Su forma de actuar es provocando contracciones rítmicas en los músculos intestinales. Pertenecen a este grupo la sen (Cassia angustifolia), bisacodilo, frángula, aceite de ricino o aloe.
- Laxantes osmóticos: “Estos productos atraen agua al interior del intestino. Un ejemplo serían las sales de magnesio o el bisacodilo. No deben usarse en el embarazo, ya que hay un riesgo de absorción que puede provocar, entre otras cosas, una alteración en la conducción cardiaca (palpitaciones, arritmias, falta de aire, molestia en el pecho, etc.)”.
El estreñimiento, pese a su prevalencia, no es peligroso. Solamente, según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, un 10% de los casos de estreñimientos en gestantes requieren un tratamiento más serio (casos de desgarros, hemorroides…).
El Enema Durante el Parto: ¿Es Necesario?
No hace muchos años, era una norma común en los hospitales la utilización del enema en el parto de manera preventiva. Se administraba un enema de manera rutinaria a todas las mamás que iniciaban el trabajo de parto, con contracciones. Actualmente la administración rutinaria de un enema de limpieza y el rasurado sistemático del vello perineal, al comenzar el trabajo de parto, han dejado de tener sentido. Fueron dos normas generales que se practicaron preventivamente durante muchos años y ahora sólo deben aplicarse selectivamente.
El enema se aplicaba de forma sistemática porque se suponía que evitar una posible salida de heces durante el expulsivo reducía la incidencia de infecciones neonatales y puerperales. Se pensaba también que su administración podía estimular las contracciones, acortando la duración del parto. Hoy, la actitud correcta es dar una buena información a la embarazada, para que sea ella la que decida si desea que se lo apliquen o no, salvo casos concretos en los que es recomendable administrarlo.
Muchas mujeres prefieren ponérselo por cuestiones de pudor, pues piensan que se sentirían muy incómodas si expulsaran heces con los pujos. Pero la cuestión principal es valorar cada caso y tener en cuenta que un enema es un medicamento y, como tal, no es totalmente inocuo. Además de los efectos incómodos más comunes de irritación rectal, escozor, picor o dolor locales, puede ocasionar otros efectos adversos, muy poco frecuentes pero de mayor gravedad.
Si tus hábitos de evacuación son regulares es muy probable que no lo necesites. Aunque tu recto no estuviera totalmente limpio y la presión de la cabeza de tu bebé ocasionara la salida de contenido fecal sólido durante el expulsivo, no representa problema alguno de tipo sanitario para ninguno de los dos. Pero si crees que te sentirás mejor adoptando previamente esta medida higiénica comunícalo al personal que te atiende.
Representación de la pelvis durante el parto.
Respecto al rasurado perineal se creía que disminuía el riesgo de infecciones de las heridas producidas por desgarro o episiotomía (incisión quirúrgica del periné). Sin embargo, la evidencia científica resultó de nuevo insuficiente para recomendar su práctica rutinaria. La incidencia de infecciones perineales, con o sin rasurado previo, era similar y, además, las micro erosiones que podría producir el rasurado serían un factor facilitador de infección. Por ello, y por las molestias que ocasiona el nuevo crecimiento del vello, se debe evitar al máximo.
La revisión de la evidencia muestra que la utilización de enemas no aumenta la satisfacción de las mamás respecto a sus partos. Defecar o hacerse caca en el parto por el esfuerzo de los pujos o, simplemente, por el dolor en cada contracción es algo normal y no pasa nada si esto sucede. De hecho, es una de las cosas más habituales que ocurren en el momento de parir, incluso, puede pasar y ¡que ni te des cuenta!
Las hemorroides son ya de por sí comunes en el embarazo, pero el estreñimiento las complica creando más dolor, picor y, en ocasiones, la expulsión de algo de sangre en las heces, que puede asustar. Siempre será en pequeñas cantidades y de manera superficial. ¿El estreñimiento en el embarazo puede causar un aborto? ¿Es malo apretar durante el embarazo? ¿Este estreñimiento afectará a mi bebé? Son algunas de las preguntas que las futuras mamás plantean en la consulta de tocología.
Como explica la dietista-nutricionista Natalia Hernández, “no hay datos que asocien el estreñimiento con el riesgo aumentado de aborto. Por la tranquilidad de la madre y la salud del feto, ante cualquier duda, contratiempo y situación anómala hay que acudir al especialista para encontrar la mejor solución para tratarlo. El estreñimiento que a veces sucede en el embarazo puede continuar después del parto, que es cuando la madre tiene menos tiempo para ella. No olvides tener siempre a mano frutas, verduras y cereales integrales, y asegura una buena hidratación para mejorar la regularidad.
Durante el parto, en la dilatación, antes siempre se le aplicaba un enema a la embarazada. Con esta medida se pretendía que la mujer en el expulsivo tuviese el intestino vacío y así no defecara mientras nacía el bebé. Pero esta práctica está hoy en entredicho.
La monitorización fetal (o monitores) en el parto y o en el embarazo sirve para determinar el bienestar del bebé al registrar los latidos de su corazón o si hay contracciones de parto. Tu fecha probable de parto, ¿está cerca? ¿Sabes cuándo es? Usa nuestra calculadora. El tapón mucoso de la embarazada es objeto de coloquio en muchas ocasiones. Analizamos a continuación un listado de frases que frecuentemente se escuchan relacionadas con el mismo: explicamos las verdades y falsos mitos sobre el tapón mucoso en el embarazo.
Anestesia epidural, raquídea, combinada, la walking epidural, anestesia general y óxido nitroso. Son las anestesias o analgesias que hoy se utilizan para eliminar el dolor en el parto. ¿Quieres conocerlas? Sigue leyendo. Tu parto se acerca. En el parto las contracciones del útero tienen como misión dilatar el cuello para que el bebé pueda nacer. Son las contracciones verdaderas. Pero antes se producen una contracciones falsas, las de Braxton Hicks, cuyo objetivo es entrenar para el momento del parto.
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Enemas de Café: ¿Una Moda Peligrosa?
Especialmente si no conoce demasiado a la otra persona o si no quiere llevarse un buen susto, más que ¿dónde? En el kit que anuncian y venden con total libertad en redes sociales viene todo preparado para que lo hagamos en la intimidad del hogar.Eso sí, recomiendan hacerlo por la mañana y en ayunas. Partiendo de ahí tu día ya sólo puede ir a mejor.¿Para qué sirve?Le dirán que sirve para prevenir y curar prácticamente todas las enfermedades que se pueda imaginar: alergias, artitis, colitis ulcerosa, estreñimiento, adicción al alcohol, asma, insomnio, congestión nasal, insuficiencia hepática, hipertensión, gases, cefaleas, dolor de espalda, colesterol alto...
Pero la realidad es que no existe evidencia científica alguna que respalde ninguno de los supuestos beneficios de los enemas de café. No sirven para nada, pero el problema es que pueden poner en grave riesgo su salud.¿Cómo se prepara?Como si fuéramos a beber una taza de café en el desayuno, pero sin llegar a beberlo. Aunque si prepara más cantidad de la que necesita podría darle un trago.Se ponen tres cucharadas de café molido en un litro de agua y se espera hasta que hierva. A los tres minutos de ebullición apagamos el fuego y dejamos reposar la mezcla unos quince minutos. Sin filtrarlo, introducimos la solución en una bolsa conectada a una sonda anal... y todo para dentro. Ya solo es cuestión de tiempo que lleguen las consecuencias de realizar esta peligrosa y nada recomendable técnica.
Sus promotores aseguran que los enemas de café llevan usándose desde 1928, hay incluso quienes aseguran que se emplean desde hace más de doscientos años, pero sí es cierto que en los años 20 el médico alemán Max Gerson comenzó a usar los enemas de café como tratamiento frente al cáncer.
