El aborto espontáneo, también denominado aborto natural o involuntario, se refiere a la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación o cuando el feto tiene un peso inferior a los 500 gramos.
Es una patología relativamente frecuente, que se da en un 10%-20% de las gestaciones. Clínicamente, se debe a la incapacidad del embrión o feto para desarrollarse adecuadamente, ya sea por factores genéticos, anomalías cromosómicas o afecciones maternas.
Pérdida Gestacional Precoz
La pérdida gestacional precoz es la que se produce antes de las 12 semanas.
Y el 80% de estas pérdidas fetales suceden en las primeras 12 semanas de gestación.
Lo más común (aproximadamente dos tercios de los casos) es que se produzca entre la semana 5-6, lo que se conoce como el periodo preimplantacional.
Barcelona: Las mujeres hemos asumido hasta tal punto que un embarazo puede truncarse precozmente que no lo anunciamos hasta que han pasado 12 semanas, el primer trimestre de la gestación, cuando se producen la mayoría de pérdidas gestacionales.
Son tan frecuentes -es la complicación obstétrica más común- que las hemos normalizado pero, de rebote, invisibilizado y silenciado. A veces, el embarazo se interrumpe abruptamente antes incluso de haberlo dado a conocer y es como si no hubiera existido.
¡No caigas en el desánimo! Puedes volver a intentarlo.
Causas del Aborto Espontáneo
Las causas de un aborto precoz, ya sea un aborto de 4 semanas o con más tiempo, no siempre llegan a determinarse. La causa más frecuente es que el embrión tiene defectos genéticos.
La mayoría de estos defectos en los embriones se debe a que el óvulo o el espermatozoide que lo fecundó tenían alguna deficiencia. Esto no es raro ni infrecuente, sobre todo si se tiene en cuenta que una mujer en edad fértil puede tener 500.000 óvulos y que en cada eyaculación conviven unos 300.000.000 espermatozoides.
Y ni todos los óvulos ni todos los espermatozoides son perfectos. Y en esa fecundación frustrada se tuvo la mala suerte de que el óvulo o el espermatozoide no era el mejor.
Hay otros motivos del aborto espontáneo, algo menos frecuentes, como causas hormonales, infecciosas, malformaciones uterinas, incompetencia cervical o incluso el estrés.
Entre las causas más frecuentes se encuentran las alteraciones genéticas (entre el 65% y 70% de los casos), pero también puede darse por alteraciones uterinas, inmunológicas e incluso tóxicos externos.
Algunas de las causas pueden prevenirse y/o controlarse, reduciendo así el riesgo de aborto.
A continuación, se enumeran algunas de las causas más comunes:
- Anomalías genéticas: Alrededor de la mitad de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos en el feto como un déficit o exceso de cromosomas que impiden el desarrollo adecuado del feto.
- Afecciones maternas: Enfermedades como la diabetes mal controlada, problemas hormonales, anomalías uterinas, infecciones graves y enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de aborto.
- Factores externos: La exposición a radiación o sustancias químicas, especialmente en el entorno laboral, podrían influir.
- Edad de la madre: Aunque puede darse en cualquier embarazo, el riesgo de aborto es mayor cuando la mujer tiene más de 40 años porque aumentan las posibilidades de que el feto sufra malformaciones o alteraciones cromosómicas.
- Malos hábitos: Malas condiciones ambientales o exposición a sustancias químicas nocivas.
- Enfermedades: Diabetes, ovarios poliquísticos, malformaciones o alteraciones en el útero, enfermedades de transmisión sexual, citomegalovirus.
Síntomas del Aborto Espontáneo
Los síntomas del aborto espontáneo pueden variar dependiendo de la etapa del embarazo en la que se presente y del tipo de aborto.
El aborto espontáneo se caracteriza por el sangrado en cantidad variable. En la mayoría de los casos, el sangrado se acompaña de dolor en la zona baja del abdomen entre el pubis y el ombligo o en la región lumbar.
A menudo al aborto le precede una amenaza de aborto: cuando aparece los síntomas de aborto (sangrado y dolor abdominal) pero la situación todavía es reversible ya que en la ecografía se ve latido cardiaco embrionario o fetal.
Es importante saber que no todos los casos de sangrado o dolor abdominal finalizan en un aborto, pero siempre es recomendable realizar una evaluación médica para determinar la causa y evitar complicaciones.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Sangrado vaginal: El sangrado es el síntoma más común y puede presentarse en diferentes intensidades. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa. En algunos casos, el sangrado puede contener coágulos o fragmentos de tejido gestacional, lo cual indica que se está expulsando parte del contenido uterino.
- Dolor abdominal y cólicos: Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo. Este dolor generalmente se localiza en la parte baja del abdomen o en la región pélvica, y puede irradiarse hacia la espalda o las piernas.
- Expulsión de tejido o líquido: La expulsión de líquido amniótico o de fragmentos de tejido gestacional a través de la vagina es otro signo claro de aborto espontáneo. Este tejido puede incluir restos del saco gestacional o del feto, dependiendo del momento del embarazo.
- Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
- Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos. Estos síntomas suelen estar asociados con la pérdida de sangre y, en situaciones graves, pueden requerir atención médica urgente.
- Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
- Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es fundamental acudir al médico de inmediato.
Tipos de Aborto
- Amenaza de aborto: Se presenta con síntomas como sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el cuello uterino permanece cerrado.
- Aborto en curso: El sangrado y el dolor abdominal tipo cólico aumentan.
- Aborto retenido: La paciente está asintomática (no refiere sangrado ni dolor abdominal), pero al realizar una ecografía se objetiva que el feto ha dejado de desarrollarse y no hay latido cardíaco.
Tratamiento y Recuperación
El tratamiento depende del tipo de aborto. En algunos casos, el cuerpo expulsa el tejido de forma natural. En cuanto al tratamiento, podemos ofrecer un tratamiento médico, siempre y cuando no haya contraindicación y el CRL (longitud cráneo-caudal) sea menor a 23 mm.
Que se haya expulsado todo el saco gestacional. El ginecólogo con una ecografía lo determina. Que en la ecografía se observen restos de tejido fetal en el interior del útero.
Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.
Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.
El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos.
También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados.
Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.
La recuperación emocional tras un aborto espontáneo es un proceso complicado. Es fundamental contar con apoyo emocional y no dudar en buscar ayuda psicológica cuando sea necesario.
La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.
Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto.
No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.
Prevención
Aunque no siempre es posible prevenir un aborto espontáneo, hay medidas que pueden reducir el riesgo. Estas incluyen mantener un estilo de vida saludable, seguir las indicaciones médicas y evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco.
También es recomendable acudir a controles prenatales regulares y tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.
La mayoría de los abortos espontáneos no pueden prevenirse. Aun así, que exista riesgo de aborto no significa que el embarazo no vaya a seguir adelante. De hecho, la mayoría de las mujeres con amenaza de aborto continúan su embarazo con total normalidad.
Como hemos dicho, varias causas de aborto son prevenibles y/o curables.
- Si padeces alguna enfermedad crónica acude al médico cuando conozcas la noticia o incluso cuando te plantees quedarte embarazada.
- Tras la primera visita médica tendrás unas nociones para saber cómo va tu embarazo.
- Llevar una dieta sana y equilibrada, controlar el peso y renunciar a los estimulantes, es clave para superar el primer trimestre del embarazo.
- Muchos medicamentos aumentan el riesgo de aborto y provocan efectos adversos en el bebé. Si estás embarazada únicamente debes tomar aquellos que hayan sido recetados por tu médico.
- La deficiencia de ácido fólico aumenta el riesgo de aborto espontáneo.
- Los niveles bajos de progesterona en las primeras fases del embarazo pueden causar un aborto espontáneo.
Aborto espontáneo, cómo superar el duelo gestacional
El Aborto Bioquímico
Un aborto bioquímico se produce cuando el espermatozoide ha fecundado un óvulo, produciendo un embrión.
Ese embrión anida, empezando a secretar la beta HCG, que es la hormona del embarazo, la que hace que el test de embarazo dé positivo, pero dicho embrión deja de desarrollarse.
En este caso, ecográficamente no se ve nada, y lo que suele ocurrir es que la paciente experimenta como una menstruación, que puede ser un poco más abundante de lo normal, con presencia de coágulos, y más dolorosa.
Gestación Anembrionada o ‘Huevo Huero’
Una gestación anembrionada o ‘huevo huero’ se produce cuando un espermatozoide fecunda un óvulo, se forma un embrión, empieza a dividirse las células, se crea un saco gestacional y comienza a rodearse por el trofoblasto, que es lo que será la placenta.
Embarazo Ectópico
Un embarazo ectópico es aquel que sucede cuando el embrión no está dentro del útero.
Se define como la implantación del óvulo fuera de la cavidad uterina. En la mayoría de los casos se aloja en la trompa de Falopio, pero puede aparecer en el ovario o el cuello del útero.
La característica principal y el signo de alarma más importante de una gestación ectópica es el dolor. Un dolor intenso en una gestante que no se ha realizado ecografía debe ser evaluado por un médico ya que podría tratarse de un embarazo localizado fuera del útero.
Antes del sangrado: En una primera ecografía muy temprana, el ginecólogo comprueba que el embrión crece fuera del útero.
Un embarazo ectópico se produce cuando el feto se desarrolla fuera del útero y da lugar a una gestación que físicamente no puede progresar. Es una situación que puede ser muy peligrosa para la mujer.
Los síntomas del embarazo ectópico, al principio, pueden pasar inadvertidos. De hecho, en las primeras semanas el embarazo ectópico se manifiesta sin sangrado.
Aborto Habitual o de Repetición
El aborto habitual o de repetición es la pérdida consecutiva de tres embarazos o más antes de la semana 20 de gestación, o cinco no consecutivos, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con fetos con un peso inferior a 500 gramos.
Tabla Resumen de Tipos de Aborto Espontáneo
| Tipo de Aborto | Descripción |
|---|---|
| Amenaza de Aborto | Sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el cuello uterino permanece cerrado. |
| Aborto en Curso | Aumento del sangrado y dolor abdominal tipo cólico. |
| Aborto Retenido | Asintomático, pero la ecografía revela que el feto ha dejado de desarrollarse. |
| Aborto Bioquímico | Fecundación ocurre, pero el embrión deja de desarrollarse temprano. |
| Gestación Anembrionada | Se forma un saco gestacional, pero no se desarrolla embrión. |
| Embarazo Ectópico | El embrión se implanta fuera del útero. |
Si te ha interesado este artículo y deseas ser atendida por un profesional experto en Ginecología y Obstetricia, la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional cuenta con una unidad especializada en este área.
