Surfactante Pulmonar y Semana de Gestación: Clave en el Desarrollo Pulmonar Fetal

El desarrollo fetal es un proceso fascinante que ocurre gradualmente durante las 40 semanas de gestación. Durante este tiempo, los pulmones del feto experimentan una maduración crucial para asegurar su capacidad de funcionar correctamente después del nacimiento.

La maduración pulmonar es el proceso fisiológico mediante el cual los pulmones del feto desarrollan la capacidad funcional necesaria para realizar el intercambio gaseoso después del nacimiento. Este proceso incluye el desarrollo estructural del tejido pulmonar, la formación de alvéolos y la producción de surfactante pulmonar, una sustancia crucial para prevenir el colapso alveolar durante la respiración.

La maduración pulmonar es un proceso continuo y complejo que comienza en la etapa embrionaria y culmina en la vida posnatal temprana. Durante este desarrollo, los pulmones pasan de ser estructuras sólidas a órganos funcionales capaces de intercambiar oxígeno y dióxido de carbono con eficacia.

Diagrama del surfactante pulmonar.

Etapas del Desarrollo Pulmonar Fetal

Durante el desarrollo prenatal humano se pueden establecer tres periodos fundamentales: de bástula, embrionario y fetal.

  • Periodo de blástula o blastocito: Va desde la fecundación hasta el día decimoséptimo de la vida intrauterina.
  • Periodo embrionario: Durante el periodo embrionario se ha formado el aparato respiratorio.
  • Periodo fetal: A partir de este momento va a comenzar el crecimiento y maduración de las estructuras ya formadas en el feto, y la preparación para el momento del nacimiento.

Además, el desarrollo pulmonar se puede dividir en las siguientes etapas:

  • Periodo glandular: Abarca hasta la semana 17ª.
  • Periodo canalicular: Comprende desde la semana 17ª a la 27ª. Esta etapa se caracteriza por un alargamiento del calibre de las vías aéreas y el adelgazamiento progresivo del epitelio lo que empieza a conferir el aspecto tubular que las caracteriza. Los bronquiolos terminales se dividen para formar los bronquiolos respiratorios y los ductos alveolares en forma de sacos. Cuboidales tipo II, células encargadas de producir surfactante pulmonar, imprescindible para la función extrauterina pulmonar.
  • Periodo sacular: Desde la 28ª semana a la 36ª. Se desarrolla la porción respiratoria del pulmón, pues empiezan a aparecer los bronquiolos respiratorios. Se forman los primitivos alvéolos y junto a ellos se van desarrollando los pequeños vasos pre y post capilares.
  • Periodo alveolar: Desde la 36ª semana de gestación hasta los 2 y 3 años del niño. Aunque a la 36ª semana hay presencia de alvéolos, en el recién nacido solo se observan un 25% de los visibles en el adulto. Este periodo se completa alrededor de los dos años de vida. A medida que se forman nuevos alvéolos, también se forman nuevos capilares y se incrementa el tamaño de las venas y arterias.

El Surfactante Pulmonar: Un Componente Clave

Lo primero que un bebé debe hacer perfectamente al nacer es respirar, pero paradójicamente nunca lo ha hecho hasta ese momento. Para ello, los pulmones del feto no sólo deben estar desarrollados como los de un niño, con bronquios y alveolos, si no que necesitan una sustancia que todos tenemos en los pulmones, el surfactante.

El surfactante pulmonar es una mezcla de lípidos y proteínas producida por las células alveolares tipo II. Su función principal es reducir la tensión superficial en los alvéolos, evitando su colapso durante la exhalación.

Es un “jabón” biológico que recubre los minúsculos alveolos por dentro y crea una burbuja que los mantiene abiertos. Sin él, los finísimos alveolos se portan como un globo de papel de fumar, colapsándose sin dejar entrar y salir aire.

Composición del surfactante pulmonar. Fuente: ResearchGate

Producción y Función del Surfactante

La producción de surfactante comienza, aproximadamente, en la semana 26 del embarazo. Su función principal es evitar el colapso alveolar y atelectasias. Si un bebé nace a las 40 semanas de embarazo, la madurez pulmonar está prácticamente asegurada. Antes, el momento óptimo de madurez pulmonar varía muchísimo en cada caso.

Por ello, cuando pensamos que un bebé puede nacer prematuro una de las cosas que más nos preocupa es su grado de madurez pulmonar. En bebés prematuros, especialmente, pueden existir dificultades respiratorias por falta de madurez pulmonar. Estadísticamente, la probabilidad es lógicamente mayor a más prematuro, pero hasta casi el final del embarazo puede existir un pequeño riesgo.

Para que exista un normal desarrollo pulmonar es fundamental que haya movimientos respiratorios fetales, un adecuado espacio en el tórax que permita el crecimiento, la presencia de suficiente líquido intrapulmonar y extrapulmonar y una adecuada irrigación sanguínea.

¿Qué es el Síndrome de Dificultad Respiratoria del Recién Nacido?

El síndrome de distrés respiratorio en bebés (SDR) es la patología respiratoria más frecuente en bebés prematuros, aunque también afecta a recién nacidos a término. Esta afección dificulta la respiración normal del neonato y, si no se trata, puede poner en peligro su vida. Su incidencia aumenta inversamente con respecto a la edad de gestación, de manera que afecta al 60% de los menores de 28 semanas y a menos del 5% de los mayores de 34 semanas.

Tratamientos para Promover la Maduración Pulmonar

Cuando no podemos evitar el parto prematuro, sea porque ocurre espontáneamente o porque hay una razón médica de peso, existen tratamientos para ayudar a la maduración pulmonar del feto.

Corticoides

La administración de corticoesteroides incrementa la madurez pulmonar en casos de riesgo de parto prematuro, o cuando es necesario realizar una cesárea lo más temprano posible. El uso de corticoides para madurar los pulmones fetales, además de evitar el síndrome de membrana hialina y el síndrome de distrés respiratorio, disminuye el riesgo de hemorragia intraventricular y la mortalidad neonatal.

En las clínicas españolas, el tratamiento es la betametasona en dosis intramuscular de 12mg/24 horas durante dos días. Este tratamiento se administra 6 horas antes del parto en caso de parto prematuro.

QUÉ es la TENSIÓN SUPERFICIAL y el SURFACTANTE PULMONAR? (FISIOLOGÍA RESPIRATORIA 3)

Surfactante Artificial

Actualmente, los pediatras disponen de muchísimos medios, entre otros surfactante artificial, que han reducido los problemas respiratorios en prematuros. A pesar de ello, siguen siendo la causa más frecuente de ingreso en UCI pediátrica y de mortalidad en bebés nacidos antes de 39 semanas de embarazo.

A los pacientes que presentan escasez de surfactante al nacimiento se les administra, generalmente, un extracto natural modificado, derivado del pulmón porcino, cuya función es compensar dicho déficit y restablecer la tensión superficial alveolar.

Los surfactantes pulmonares junto a otras medidas terapéuticas constituyen un tratamiento de elección en diversas afecciones respiratorias. Un déficit de surfactante en los recién nacidos prematuros conlleva un síndrome de distrés respiratorio que se caracteriza por escasa expansión pulmonar, inadecuado intercambio gaseoso y aparición de atelectasias.

Los surfactantes naturales/artificiales que se administran en las UCIN han ido evolucionando con el avance y desarrollo de los cuidados neonatales.

Generación de Surfactantes Características Ejemplos
Primera generación Sintéticos sin proteínas Colcoceril palmitato (DPPC)
Segunda generación Naturales de origen animal Extractos bovinos, porcinos o bovinos modificados
Tercera generación Sintéticos con péptidos sintéticos o proteínas recombinantes N/A

Técnicas de Administración de Surfactante

Existen diversas técnicas para administrar surfactante a los recién nacidos, incluyendo:

  • INSURE (intubar-surfactante-extubar): Una opción para administrar surfactante y evitar la VMC.
  • MIST (Minimal Invasive Surfactant Therapy): Técnicas mínimamente invasivas que incluyen la instilación nasofaríngea, la administración mediante mascarilla laríngea, la aereosolización y las técnicas que requieren cateterización traqueal.
  • Método LISA: Una técnica de cateterización traqueal.
  • Método Cologne: Introducción de una sonda nasogástrica en la tráquea con la ayuda de pinzas de Magill.
  • Método Hobart: Permite prescindir de las pinzas de Magill.

Problemas Respiratorios

Los problemas respiratorios pueden tener varias causas como, por ejemplo, la inmadurez de los pulmones, una infección, o aspiración de meconio o líquido en los pulmones. Después del parto puede ser que tu bebé tenga dificultad para respirar.

Síntomas:

  • Aleteo nasal (las fosas nasales están más abiertas y se mueven durante la respiración)
  • Palidez de la piel o cianosis (coloración azulada de los labios)
  • Quejido
  • Respiración acelerada (taquipnea)
  • Retracción del pecho
  • Necesidad de oxígeno

Diagnóstico

A través de la observación de la manera de respirar de tu bebé, se realizarán otras pruebas como una muestra de sangre (para ver si hay alteración en la función pulmonar o si hay infección) y/o radiografía de los pulmones.

Tratamiento

Tu bebé está conectado a un monitor para que se pueda controlar la frecuencia cardíaca, la respiración y el nivel de oxígeno en la sangre. A menudo es necesario iniciar soporte respiratorio con CPAP, oxígeno, ventilación mecánica o incluso tratamientos más complejos para apoyar la función pulmonar y cardíaca.

La recuperación depende de la gravedad de los síntomas. En el caso de la taquipnea transitoria, por ejemplo, el líquido de los pulmones suele ser absorbido en las primeras horas de vida. Tu bebé probablemente mejorará rápidamente. En los problemas respiratorios por la inmadurez de los pulmones, esta recuperación puede tardar unos días porque el organismo necesita tiempo para producir surfactante por sí mismo. La recuperación será también más tardía si hay una infección o síndrome de aspiración de meconio.

Patologías respiratorias más frecuentes

  1. Enfermedad de membrana hialina: Un bebé nacido antes de la semana 37 de embarazo (prematuro) tiene los pulmones inmaduros. Cuanto más prematuro nace un bebé, más inmaduros son sus pulmones y menos surfactante producen. En caso de que haya riesgo de un parto prematuro inminente antes de la semana 34 de embarazo, la madre recibirá inyecciones de corticosteroides que aseguran que el surfactante en el bebé se produzca más rápido. Gracias a ello, se acelera la maduración de los pulmones disminuyendo el riesgo de problemas respiratorios tras el nacimiento. Aún así, algunos prematuros, sobre todo aquellos nacidos antes de la semana 32 de gestación, pueden necesitar la administración de surfactante después de su nacimiento. Este surfactante se administra directamente en la tráquea.
  2. Taquipnea transitoria: En el útero, los pulmones del feto están llenos de líquido amniótico que se exprimen durante el parto y que se reabsorbe cuando los alvéolos se abren y se llenan de aire con las primeras respiraciones. Si el bebé tarda en eliminar ese líquido, puede presentar dificultad para respirar. A esto lo llamamos taquipnea transitoria o maladaptación pulmonar. El nacimiento por cesárea o un parto rápido son factores de riesgo para presentar taquipnea transitoria. Por lo general, se utilizará la CPAP para mejorar la respiración de tu bebé. En general, la resolución de la taquipnea transitoria se produce en las primeras 24 horas de vida.
  3. Líquido amniótico meconial y Síndrome de aspiración de meconio: El meconio es la primera deposición de un recién nacido, es de color verde/negro y pegajoso. A veces, tu bebé expulsa el meconio estando todavía en el útero materno debido al estrés sufrido antes o durante el parto. Esto se llama líquido amniótico meconial. Tu bebé puede aspirarlo durante el parto llegando el meconio a los pulmones. Esto puede causar problemas respiratorios tras el nacimiento. A esto lo llamamos el síndrome de aspiración de meconio (SAM). Alrededor del 10% al 15% de los nacimientos presentan líquido amniótico meconial. Ocurre con mayor frecuencia en bebés que nacen a término o postérmino (después de las 42 semanas de embarazo). Su presencia supone un signo de alarma de que algo está generando estrés al bebé. En el caso de SAM, puede haber una sobreinfección añadida de los pulmones (neumonía) por lo que se realizarán análisis de sangre repetidos y se administrarán antibióticos.
  4. Neumotórax: Un neumotórax es la presencia anormal de aire fuera del pulmón. Si se rompe un alvéolo, el aire se acumula entre el pulmón y la pared torácica. Esto provoca una disminución en el volumen de los pulmones impidiendo su correcto funcionamiento. Dependiendo de la cantidad de aire que esté saliendo del pulmón, el bebé puede desarrollar serios problemas respiratorios e incluso circulatorios. Si tu bebé no muestra ningún síntoma (pequeña cantidad de aire fuera del pulmón), generalmente no es necesario un tratamiento especial, sólo observación. Si tu bebé muestra síntomas, se extraerá el aire mediante la punción con una aguja o la colocación de un tubo en la cavidad torácica.

Publicaciones populares: