Elizabeth Taylor: Biografía de una Leyenda de Hollywood

Elizabeth Rosemond Taylor, conocida como Elizabeth Taylor, fue una actriz británica nacida el 27 de febrero de 1932 en Londres, Inglaterra, y falleció el 23 de marzo de 2011 en Los Ángeles, California. Fue una de las actrices más icónicas y talentosas de la era dorada de Hollywood.

La actriz era hija de un comerciante de arte, Francis Lenn Taylor, y una ex actriz, Sarah Sothern, que emigraron de Estados Unidos a Reino Unido. No obstante, los conflictos bélicos de la Segunda Guerra Mundial les forzaron a regresar a Norteamérica, concretamente a Los Ángeles.

Elizabeth Taylor en Gigante (1956)

Inicios en la Actuación

Pese a que su curiosidad por la interpretación estaba patente, no se atrevió hasta que un amigo de su familia le animó a acudir a su primer cásting en Hollywood, en el que en poco tiempo conseguiría su primer papel en el corto de 1942 'There's one born every minute'. Tras su aparición en la pieza, los responsables quedaron sorprendidos por su presencia y actuación, y poco más tarde tendría su primer papel en una película larga en 'Lassie come home', en 1943, siendo tan solo una niña.

Con “La Cadena Invisible” (1943), película basada en una novela de Eric Knight y protagonizada por la perra Lassie que fue dirigida por Fred. M. Ya convertida en toda una mujer, la hermosa intérprete de ojos violeta fue en las siguientes décadas la actriz más importante de Hollywood, no sólo por sus logros profesionales sino también por sus publicitadas andanzas sentimentales que comenzaron en 1950 cuando contrajo matrimonio con el millonario Conrad “Nicky” Hilton Jr.

Ascenso al Estrellato

En 1944, su rol en la película 'National Velvet' la catapultaría al estrellato internacional. Dos años después, repetiría como la 'mejor amiga' de Lassie en 'El coraje de Lassie', en 1946. En línea a su crecimiento, su rol en las películas iría aumento, como la que produjo en 1950 en 'The big hangover'.

Consolidó su carrera con éxitos como El coraje de Lassie (1946), Mujercitas (1949) o Un lugar en el sol (1951). En 1956 estrenó Gigante, en la que compartía protagonismo con James Dean y Rock Hudson. Con El árbol de la vida (1957) logró su primera nominación al Oscar . La gata sobre el tejado de zinc (1958), en la que compartía protagonismo con Paul Newman , le valió su segunda nominación a los premios de la Academia.

Documental: Elizabeth Taylor biografía (nueva) (Elizabeth Taylor biography)

Éxito en Hollywood

Durante los años 50, Elizabeth Taylor, cuyos ojos no eran azules, ni verdes, sino violetas, realizó una exitosa transición a papeles más adultos con películas como Un lugar en el sol (1951) y Gigante (1956), junto a actores como Montgomery Clift y James Dean.

Elizabeth Taylor en Un lugar en el sol (1951)

Respecto al primer punto, el celebre escritor Truman Capote escribió: “Sus piernas resultan demasiado cortas para su torso y la cabeza es excesivamente voluminosa para el conjunto. Pero su cara, con esos ojos de color lila, es el sueño de un presidiario, el rostro ansiado por cualquier secretaria: irreal e inalcanzable, y al mismo tiempo tímida, excesivamente vulnerable y muy humana, con un leve brillo de suspicacia resplandeciendo en el fondo de aquellos ojos color lila”.

Premios Oscar

Lograría su tercera nominación al Oscar por De repente, el último verano (1959) , un intenso drama en el que daría la réplica a Katharine Hepburn. Obtendría la estatuilla dorada con su cuarta nominación por la cinta Una mujer marcada (1960).

Hasta 1960 no obtuvo su primer Oscar por "La mujer marcada". La fama le remitió contratos millonarios pero poca calidad en las producciones.

En 1967 se llevó a casa su segundo Oscar como Mejor Actriz protagonista por ¿Quién teme a Virgina Wolf?. Una cinta dirigida por Mike Nichols, basada en la obra de teatro homónima de Edward Albee, en la que Liz compartía protagonismo con su marido Burton. La película fue nominada a 13 premios de la Academia de los cuales ganó cinco.

Cleopatra y Richard Burton

En 1963 se convirtió en historia del cine y de la estética gracias Cleopatra, una de las producciones más caras hasta la fecha, un peplum en el que compartía protagonismo con Richard Burtton, su quinto marido y el gran amor de su vida. Tal y como se informó a posteriori, los costes que se derivaron del filme fueron demasiado elevados y el rodaje calamitoso. En la producción, Taylor compartió escena con Ricard Burton, que encarnó a Marco Antonio. El amor entre Burton y la actriz traspasó las pantallas y, se casó con él en 1964.

Elizabeth Taylor en Cleopatra (1963)

Elizabeth Taylor y Richard Burton aparecieron juntos en un buen puñado de títulos. Su papel en la película ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), en la que volvía a coincidir con Burton en pantalla, le daría su segundo Oscar.

Respecto al capítulo sentimental, hay que destacar su estrechísima relación de amor-odio con Richard Burton, con quien se casó dos veces.

Se casaron el 15 de marzo de 1964 durante una ceremonia intimísima celebrada en el hotel Ritz-Carlton de Montreal (Canadá) en la que Elizabeth iba vestida de amarillo desafiando todo tipo de superstición. Era su quinto matrimonio pero aún se sentía capaz de retar a la suerte. El vestido de corte baby doll con capa y mangas obispo estaba cosido en gasa y era fruto de la mente de Irene Sharaff, que también había creado el vestuario de Cleopatra. Se recogió el pelo con una trenza ribeteada por una cascada de lirios del valle y jacintos romanos. En la solapa llevaba un broche de diamantes y esmeralda escalonada colombiana de 23,44 quilates. Una chuchería de la joyería Bulgari que también funciona como colgante de un complejo collar. El Romeo dijo que su Julieta sólo había aprendido una palabra en la lengua de Dante durante su larga estancia en Italia: Bulgari.

Se divorciaron en junio de 1974 después de una década de hacerse mucho daño, pero también mucho bien. Ella le ayudó a asumir que padecía hemofilia leve y a no ocultar sus relaciones homosexuales del pasado y él la veneraba como mujer y como intérprete. Juntos adoptaron a una hija, Maria, y rodaron 11 películas. No sabían estar juntos pero tampoco consentían vivir separados. “No puedo vivir sin ti. Lo eres todo para mí, el aire que respiro, mi sangre, mi mente, mi imaginación”, le escribió Burton a Liz en una carta después enzarzarse en la millonésima pelea. Se casaron por segunda vez en octubre del 75 en Botsuana, únicamente acompañados de los que la actriz precisó como “los suyos”. El 29 de julio de 1976 volvían a ser legalmente libres. Cuando él murió a causa de un derrame cerebral en 1984, ella concluyó que les había faltado tiempo para volver a estar juntos.

Matrimonios y Vida Personal

Además, ese mismo año, Taylor se casó con el millonario Nicky Hilton Jr, del que se separaría un año después, y en 1952, se casaría con Michael Wilding, con el que tuvo dos hijos, Christopher y Michael Jr, antes de separarse en 1957. Ese mismo año, volvería a casarse con el productor de cine Mike Todd, que fallecería en un accidente aéreo. Con este tuvo a su tercera hija, Frances Elizabeth.

Sus brillantes actuaciones y su espectacular físico la convirtieron en un icono del cine, aunque también fue ganando fama debido a sus innumerables matrimonios, para ser exactos, un total de ocho, con siete hombres diferentes, debido a que con uno de ellos volvió a casarse en segundas nupcias.

"Realmente adoro a los hombres" y lo cierto es que no mentía ya que estos formaron una cadeneta de relaciones dispares en su vida: Nicky Hilton, el rico heredero, con quien se casó a los dieciocho años. Doscientos cinco días más tarde supo que él no sería el hombre de su vida. Como tampoco lo fue Michael Wilding, el Ivanhoe con quien tuvo dos hijos, Michael y Christopher. Cuando el amor se truncó, otro hombre dijo "sí" a la gran Taylor, Mike Todd, para muchos el gran amor de la actriz. Aquí el destino jugó una mala pasada, porque Mike Todd murió en un trágico accidente de aviación.

MaridoPeriodo
Conrad Hilton1950-1951
Michael Wilding1952-1957
Mike Todd1957-1958
Eddie Fisher1959-1964
Richard Burton1964-1974
Richard Burton1975-1976
John Warner1976-1982
Larry Fortensky1991-1996

Necesitó un tiempo para superar la pena de la mano de Eddie Fisher, a quien Elizabeth Taylor dejó por el hombre que quizá más amó y más odió a un tiempo, Richard Burton: "Nos quisimos con locura, apasionadamente, y nos reconciliamos, nos divorciamos, nos volvimos a casar y volvimos a divorciarnos. Pero nunca dejamos de amarnos hasta el final. Su muerte fue para mí un duro golpe y todavía hoy no puedo dejar de echarle de menos".

La séptima boda de Elizabeth Taylor no pudo ser con Richard Burton (ella aseguraba que si él no hubiera muerto tan joven, a los 58 años, habría sido inevitable un tercer enlace entre ellos). El afortunado fue el senador John Warner…, y la desafortunada, la actriz, quien recordaba la época de esposa de un político, en Washington, como una auténtica tortura. En 1983, los excesos la llevaron a una clínica de rehabilitación, Betty Ford, donde conoció en otro de sus ingresos a su séptimo y último marido, Larry Fortensky, con quien contrajo matrimonio en 1991, en la finca de su adorado amigo Michael Jackson. Cuatro años después se separaron, alegando "diferencias irreconciliables".

Pero nunca se arrepintió la actriz de tantos "sí" que acabaron en "no". "Lo pasé muy bien. Mis relaciones fueron estupendas, fascinantes y excitantes. No me arrepiento de nada de mi pasado"

Pasión por las Joyas

Mientras algunos amores eran inconstantes, otros fueron una constante en la vida de la actriz: el amor a sus amigos (no se pueden olvidar sus lágrimas, imposibles de ocultar, mientras rodaba Gigante y falleció su querido James Dean, ni el dolor que sintió tras la muerte de Michael Jackson) y el amor a las joyas: "Mi madre dijo que no abrí los ojos hasta ocho días después de nacer…, y cuando lo hice, la primera cosa que vi fue su anillo de compromiso. ¡Yo me enganché!".

Sin ir más lejos, alguna de sus más preciadas joyas llegaron de la mano de Richard Burton. En mayo de 1968, el actor le regaló a su esposa el diamante 'Krupp', que había adquirido en una dura puja con el joyero Harry Winston y que le costó la friolera de 305.000 dólares de la época. Y si la actriz se deprimía, siempre había una joya con que obsequiarla: como el conocido diamante 'Taylor-Burton', de 64,92 quilates y de más de un millón de dólares de coste.

"Nunca planeé adquirir muchas joyas… ni muchos maridos", declaró en una entrevista reciente. Pero hizo ambas cosas, como si el no quererlo le impulsara más hacia esa pasión no oculta. "He sido extraordinariamente afortunada en mi vida, respecto a que he conocido el gran amor y, por supuesto, soy la guardiana temporal de algunas cosas increíbles y hermosas".

Activismo y Filantropía

Taylor fue una defensora apasionada de la concienciación y la investigación del VIH/SIDA. Fundó la Elizabeth Taylor AIDS Foundation en 1991 y abogó por la investigación y la erradicación del estigma asociado con la enfermedad.

Últimos Años y Fallecimiento

A medida que pasaban los años, Elizabeth Taylor actuó con menos frecuencia y se retiró eventualmente del cine en 2001. Sin embargo, su legado como una de las grandes estrellas de Hollywood perdura. Su belleza, talento actoral y su impacto en la cultura popular la convierten en una figura inolvidable del cine.

En 1997 fue sometida a una operación para extirparle un tumor cerebral, una intervención que superó con éxito. Falleció en Los Angeles en 2011 y a los 79 años de edad.

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