El Trágico Fallecimiento de Nino Bravo: Un Adiós Inesperado en 1973

Nino Bravo, cuyo nombre real era Luis Manuel Ferri Llopis, nació en 1944 en Aielo de Malferit, Valencia. Desde muy joven, demostró un talento musical innato que lo llevaría a convertirse en una de las voces más emblemáticas de España. Tras formar parte de grupos como Los Hispánicos y Los Superson, encontró su camino como solista en 1969, presentándose en el Teatro Principal de Valencia.

A principios de la década de 1970, José Meri se convirtió en su representante, abriendo un abanico de oportunidades para el joven artista. Nino Bravo participó en festivales de renombre, como el II Festival de la Canción Española y la III Olimpiada de la Canción de Atenas, donde destacó con su interpretación de «El adiós». Su éxito se catapultó con el programa «Pasaporte a Dublín», donde cautivó al público con «Te quiero, te quiero». Además, obtuvo el cuarto puesto en el IV Festival Internacional de la Canción de Río de Janeiro con «Elizabeth».

El 16 de abril de 1973, la carrera de Nino Bravo se vio truncada por un trágico accidente automovilístico en una carretera camino de Madrid. El cantante, que preparaba su quinto álbum, perdió la vida a los 28 años. Su última actuación memorable tuvo lugar en las Fallas de Valencia, donde interpretó por primera vez el Himno Regional Valenciano.

Tras su muerte, se lanzaron su single póstumo «América, América» y su último LP «… Y vol. 5», consolidando aún más su legado musical.

Pepe Juesas, amigo del artista y copiloto en el fatídico viaje, recuerda que Nino Bravo siempre mantuvo su humildad a pesar de la fama. Sin embargo, tuvo que volverse más reservado debido a las malas intenciones de algunas personas que se acercaban a él.

Antes de la llegada de Nino Bravo, Raphael era el rey indiscutible de la escena musical española. La aparición del joven valenciano generó críticas y cambios en las tendencias, pero al final, hubo espacio para ambos artistas.

El día del accidente, Nino y sus acompañantes regresaban de almorzar. Pepe Juesas no sabe si la tragedia pudo haberse evitado. Habían descansado después de mucho trabajo y kilómetros, lo que hace pensar que el accidente ocurrió porque tenía que ocurrir.

Antes de partir, Nino envió flores a la esposa de Pepe Juesas para pedirle permiso para llevarlo a Madrid, ya que habían estado allí la semana anterior. Como consecuencia del accidente, Pepe se fracturó el cuello y estuvo a punto de quedar parapléjico. Se prometió no hablar nunca del accidente por respeto a la familia de Nino.

Dolores, la esposa de Pepe, cree que su marido nunca se recuperó de la pérdida de Nino y que es una herida que llevará siempre consigo.

El 3 de agosto de 1973, Nino Bravo habría cumplido 29 años y lo habría celebrado en plena gira de verano, la cual lo consolidaría como uno de los cantantes en español más populares del mundo. Ese mismo año, tenía previsto presentar su quinto disco y realizar actuaciones en Europa, América e incluso Japón.

Entre sus planes, Nino Bravo también quería impulsar las carreras de jóvenes artistas valencianos a través de su discográfica Brani y montar una discoteca retrofuturista inspirada en los relatos de Julio Verne.

Su esposa Marie esperaba su segunda hija para noviembre, una hermanita para la pequeña María Amparo. Nino incluso pensaba tomarse un descanso para disfrutar de su familia en su nuevo piso de la calle Bachiller de Valencia.

El 16 de abril de 1973, el BMW 2.800 que conducía Nino Bravo, con Pepe Juesas de copiloto y dos jóvenes músicos llamados Miguel Ciaurriz y Fernando Romero en el asiento de atrás, se salió de la carretera N-III a la altura de Villarrubio, en la provincia de Cuenca. Les faltaban menos de cien kilómetros para llegar a Madrid, donde el cantante tenía previsto empezar a trabajar como productor del primer disco de Humo.

Según Darío Ledesma, biógrafo del artista, los cuatro ocupantes del BMW habían partido de Valencia a las 07.30 horas de ese lunes de abril. Nino le dio un beso de despedida a su hija María Amparo y le prometió a su esposa Marie que la llamaría por teléfono al llegar a Madrid.

A las 9.15 horas, el cantante y sus acompañantes pararon en el Hotel Sol, en Motilla, para desayunar y reemprendieron la marcha poco después. A las 10.30 horas, al llegar a Villarrubio, el BMW de Nino se salió de la carretera, posiblemente debido a un despiste del conductor.

Miguel y Fernando sufrieron heridas leves y pudieron salir del coche por su propio pie. Pepe resultó gravemente herido y tuvo que ser rescatado de la parte delantera del vehículo. Nino fue trasladado a la clínica de las Monjas de la Caridad de Tarancón y, posteriormente, en ambulancia a la Ciudad Sanitaria Francisco Franco de Madrid.

Fernando, el cantante de Humo, acompañó a Nino en la ambulancia. El artista falleció en sus brazos alrededor de las 12.00 horas, cuando la ambulancia pasaba por Fuentidueña del Tajo. Sus últimas palabras fueron: «llamad a Suco, llamad a Suco».

Una hora antes, en Valencia, Vicente Moya «Suco», antiguo líder de Suco y los Escorpiones, recibió la noticia del accidente por teléfono. Cuando el miembro de Humo volvió a contactar con las oficinas del cantante, confirmó la trágica noticia: Nino había muerto.

Suco fue el encargado de transmitir la noticia a la familia de Nino. El impacto fue devastador para todos.

A las 13.00 horas, la noticia de la muerte de Nino Bravo ya era conocida en España y América. La cantante Cristina, compañera de Nino en el programa «Pasaporte a Dublín», recibió la noticia por teléfono de Jesús Mariñas.

A las 15:00 horas, miles de telespectadores sintonizaron las noticias de Televisión Española y quedaron impactados al escuchar el anuncio del presentador Pedro Macía: «El cantante valenciano Nino Bravo ha muerto esta mañana en un accidente de tráfico en las proximidades de Tarancón».

Ese mismo Lunes Santo de 1973, otras 13 personas perdieron la vida en las carreteras españolas.

El féretro con el cuerpo sin vida de Nino Bravo partió de Madrid hacia Valencia el 17 de abril. En Valencia, más de dos mil personas esperaban junto al Cementerio Municipal para recibir al cantante por última vez. La Policía tuvo que acordonar el pasillo de acceso a la capilla para facilitar el paso del féretro y evitar tumultos.

Muchos fans pasaron la noche en el cementerio para poder asistir al funeral del ídolo caído, en el que participaron más de 10.000 personas.

El 18 de abril, el ataúd con el cadáver fue depositado en el nicho número 80 de la sección 7ª derecha del Cementerio Municipal de Valencia. Marie, la esposa de Nino, se acercó al féretro y lo besó varias veces. Ella y su hermana Consuelo también depositaron una flor sobre la tapa del ataúd antes de que un empleado del cementerio cerrara definitivamente el nicho.

El legado de Nino Bravo perdura a través de su música y el recuerdo de quienes lo conocieron. Su voz, su carisma y su talento lo convirtieron en un ícono de la música española, cuya memoria sigue viva en el corazón de sus fans.

Nino Bravo falleció el 16 de abril de 1973.

VIVIR: HISTORIA de un CANTO a la VIDA - Bravo Station -

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