Si has cumplido los 40 y te estás planteando ser madre, seguro que tienes mucha ilusión… ¡y muchas dudas!, porque quedarse embarazada de forma natural a esta edad es difícil y puede implicar más riesgos según el caso. La maternidad tardía es algo cada vez más habitual en nuestra sociedad.
Hoy en día, la mujer prioriza centrarse en su vida profesional y no decide tener hijos hasta haber conseguido una estabilidad económica. El problema de retrasar la maternidad hasta los 40 años es la disminución de la fertilidad. Por desgracia, la edad biológica para ser madre se encuentra entre los 20 y 30 años, aproximadamente. Sin embargo, esto no siempre coincide con la edad ideal en la que cada una desea tener un hijo.
Afortunadamente, cada vez hay mayores avances en la reproducción asistida que permiten ser madre a una edad avanzada y, además, España es uno de los países con mejores profesionales y más clínicas de fertilidad. Si pasados unos meses no te quedas embarazada de forma espontánea, se aconseja optar por la reproducción asistida.
¿Es muy arriesgado ser madre a los 45?
No es verdad que sea MUY arriesgado ni “una locura” como a veces se oye. Los problemas maternos o fetales, con unos controles adecuados y si tu estado de salud es bueno, son poco frecuentes.
En general las complicaciones que pueden aparecer en mujeres de edad avanzada no son distintas de las que afrontan el resto de las gestantes. Pero se presentan de forma más frecuente y pueden ser más graves debido a la carga fisiológica que supone el embarazo para el organismo, sobre todo a partir de los 45 años.
Los estudios demuestran que cuando la edad de la madre es avanzada aumenta sobre todo el riesgo de desarrollar diabetes gestacional, placenta previa y de parto por cesárea.
Si el embarazo evoluciona regularmente, sin complicaciones asociadas, se recomienda que vayas cuando tengas contracciones regulares dolorosas durante una hora o se rompa la bolsa de aguas. Hay que actuar con normalidad.
Pero es cierto que tu estado de salud antes y durante el embarazo y el tipo de parto influyen. La falta de sueño y de tiempo no ayudan a recuperarse, y, en algunos casos, la edad puede hacer que cueste un poco más.
La edad fértil de la mujer y su relación con la fertilidad.
Fertilidad y Edad Biológica
La fertilidad de la mujer empieza con la llegada de la primera menstruación. Aproximadamente un año después de tener periodos regulares, sobre los 16 años, la mujer ya está preparada para ser madre desde el punto de vista biológico. Esta fertilidad se mantiene intacta hasta los 27 años, momento en el cual empieza a diminuir poco a poco y, a partir de los 35 años, la reserva ovárica desciende drásticamente.
A pesar de todo ello, lo más normal hoy en día es que las mujeres no estén preparadas para ser madres cuando el reloj biológico lo indica. Entre desarrollar una carrera profesional, tener estabilidad emocional y económica, y buscar pareja la que así lo desee, es fácil plantarse con treinta y tantos años en el mejor de los casos.
Este cambio en la sociedad actual y la tendencia a retrasar la maternidad han provocado que muchas mujeres sean madres por primera vez con 40 años. Además, en muchas ocasiones, estos embarazos son fruto de las técnicas de reproducción asistida, pues la probabilidad de conseguir un embarazo natural con más de 40 años es del 5% aproximadamente. Es más, después de los 45 años, será prácticamente imposible quedarse embarazada con los óvulos propios.
Riesgos Asociados al Embarazo a los 45 Años
El riesgo de alteraciones cromosómicas aumenta con la edad. Por ello es imprescindible hacerse las pruebas de diagnóstico prenatal.
Una vez superada la dificultad de conseguir un embarazo con 40 años, la mujer debe afrontar las 40 semanas de gestación hasta el nacimiento de su bebé. El riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo con esta edad es elevado, tanto para la madre como para el feto. A continuación, vamos a comentar las más importantes:
- Tasa de aborto espontáneo superior al 30%
- Embarazo ectópico
- Diabetes gestacional
- Preeclampsia
- Complicaciones tromboembólicas
- Parto prematuro
- Retraso del crecimiento fetal
- Muerte fetal intrauterina
- Tasa de parto por cesárea superior al 35%
- Hemorragia postparto
Además, como hemos dicho, si el embarazo se ha producido con óvulos propios, el riesgo de alteraciones cromosómicas es elevado. Por ejemplo, el nacimiento de niños con síndrome de Down, síndrome de Edwards o síndrome de Patau son más frecuentes en mujeres de 40 años.
Por ello, es muy importante hacerse todas las pruebas prenatales indicadas, como el triple screening, la biopsia corial o la amniocentesis.
Riesgos asociados al embarazo en edad avanzada.
El Rol de la Pareja Masculina
Si tu pareja es masculina, su edad también influye. Aunque la producción de espermatozoides es continua desde la adolescencia hasta toda la vida del adulto, estudios recientes en población tributaria de TRA, sugieren que una edad paterna avanzada se asocia a menores tasas de embarazo y nacido vivo y que la calidad espermática podría deteriorarse e impactar negativamente en los resultados a edades tan tempranas como los 45 años.
Recientes estudios han demostrado que el riesgo de alteración genética en la descendencia se duplica según avanza la edad del varón en cada 10 años. Algunas teorías, han querido demostrar que los espermatozoides pueden cargar mutaciones o alteraciones genéticas nuevas o “de novo”, es decir, no heredadas, que van aumentando progresivamente, a medida que avanza la edad del hombre.
Dichas alteraciones las han relacionado con un aumento en la aparición de ciertos tipos de enfermedades. Especialmente Autismo o trastornos de espectro autista y la Esquizofrenia. Por esta razón, parecen haber indicios que no solo los aspectos medio-ambientales como la obesidad, el tabaco, la mala alimentación y exposición a agentes tóxicos, pueden influir en el aumento de estos efectos en la descendencia.
Parece que el aumento de edad sí podría estar relacionado con el aumento del riesgo de ciertas enfermedades y complicaciones en el nacimiento. Como por ejemplo son las alteraciones neuropsiquiátricas, genéticas y de su capacidad reproductiva posterior.
Recientemente, también se han publicado diferentes estudios que vinculan la edad paterna a alteraciones gestacionales, tales como parto prematuro y menor peso al nacer. Por ello, aunque no es tan dramática la pérdida de fertilidad a medida que avanza la edad del varón respecto de la mujer, es una cuestión que no podemos dejar de lado.
Máxime si el varón además, presenta anomalías genitourinarias o consumo de sustancias tóxicas tales como tabaco y/u otras drogas que deterioren la funcionalidad del espermatozoide. Por lo tanto, aunque es más relevante que la mujer evite postergar su maternidad hasta edades avanzadas, resulta aconsejable que la población masculina sea consciente de estos posibles efectos en la descendencia y poder planificar adecuadamente el momento ideal para ser padres.
Opciones de Reproducción Asistida
Con 40 años, lo más probable es que la mujer tenga una reserva ovárica más disminuida que en años anteriores. Esto significa que el número de óvulos disponibles para dar lugar a un embarazo es cada vez menor y, además, su calidad también se encuentra afectada por el envejecimiento de los ovarios.
A todo esto, hay que sumar la acumulación de mutaciones genéticas y aneuploidías en los óvulos debido a la edad, lo cual aumenta el riesgo de aborto espontáneo o, lo que es peor, el nacimiento de un niño enfermo.
Para evitar que esto suceda y poder tener un hijo sano con más de 40 años, la reproducción asistida cuenta con las técnicas más adecuadas: preservación de la fertilidad, FIV con DGP y FIV con óvulos de donante.
CONGELACIÓN DE ÓVULOS. Preservación de la fertilidad femenina.
Preservar la Fertilidad
Gracias a la técnica de vitrificación de óvulos, hoy en día es posible retrasar la maternidad sin que la probabilidad de éxito se vea seriamente afectada. Después de una estimulación ovárica controlada, es posible obtener un número elevado de óvulos que serán congelados para su futuro uso. Estos óvulos pueden permanecer vitrificados durante largos periodos de tiempo sin que su calidad se vea afectada. Además, la tasa de supervivencia de los óvulos después de su desvitrificación es superior al 90%.
La preservación de la fertilidad es la técnica más sencilla y adecuada para poder tener un hijo biológico una vez pasados los 40 años. Lo más recomendable para todas aquellas mujeres que deseen aplazar la maternidad a una edad más avanzada es congelar sus óvulos antes de los 30 años, cuando su reserva ovárica aún es óptima.
FIV con DGP
En caso de no haber congelado los óvulos a una edad más temprana, las mujeres con 40 años o más todavía tienen la posibilidad de convertirse en madres gracias a la fecundación in vitro (FIV). Para ello, es necesario contar con una reserva ovárica que aún permita obtener suficientes óvulos después de una estimulación ovárica. No obstante, la tasa de éxito de la FIV con óvulos propios con más de 40 años es baja, ya que es probable que los óvulos sean defectuosos y den lugar a embriones no viables.
Por esta razón, es muy recomendable hacer un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) que permita seleccionar y transferir solamente los embriones que sean sanos.
Ovodonación
Si la reserva ovárica de la mujer ya es muy baja y, aunque se haga una estimulación con medicación hormonal, no se consiguen suficientes óvulos de calidad para hacer una FIV, será necesario recurrir a una ovodonación.
Las donantes de óvulos son chicas sanas y jóvenes que no tienen enfermedades genéticas ni sistémicas. Sus óvulos son de muy buena calidad y permiten a las mujeres con edad avanzada cumplir su sueño de ser madres.
La tasa de éxito de la ovodonación en mujeres de 40 años es del 42,2% (tasa de parto), que contrasta bastante con la tasa del 11,6% cuando se utilizan óvulos propios, según los últimos datos publicados por la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) correspondientes al año 2022.
Gracias a la FIV con óvulos donados, muchas mujeres consiguen cumplir su sueño: ser mamá con más de 40 años.
El éxito de la ovodonación en relación a la edad de la madre.
Recomendaciones y Cuidados
- Dieta saludable y ejercicio regular: Practicar ejercicio de forma regular y alimentarse de forma saludable tiene efectos beneficiosos para la salud y el buen funcionamiento de nuestro organismo. También reduce el estrés, mejora la calidad del sueño y el estado de ánimo, lo que, indirectamente, favorece la actividad reproductora.
- Valoración de la reserva ovárica: Lo primero que hay que hacer, y que debes pedir a tu ginecólogo/a, es una valoración de tu reserva ovárica. Te pedirán un análisis de sangre para mirar los niveles de diversas hormonas (FSH, estradiol y la hormona antimülleriana) y una ecografía, que permite hacer un recuento del número de folículos antrales (estructuras en forma de saco en cuyo interior se encuentran los óvulos), un dato que nos da una idea del número de óvulos que podríamos obtener si te sometes a un tratamiento de estimulación ovárica.
Testimonios y Experiencias
Hoy en día, abordar la especial maternidad entre los 35 y los 40 años es lo normal. “Pero a los 45 asusta un poco”, dice Carmen, profesora de infantil y madre tardía “porque las cosas se dieron así”. En el caso de Carmen, una enfermedad de su marido hizo que no se planteasen la paternidad hasta que ella cumplió los 44, “porque mi marido no quería que yo me quedase sola si un día él no estaba”. “Sé que no es lo normal pero yo me quedé embarazada de forma natural y tuve un embarazo y un parto sin ninguna complicación”.
Ventajas de Ser Madre a Partir de los 45 Años
La maternidad tardía, como apunta la psicóloga de ifeel, también tiene sus ventajas, así que no te desanimes por lo que te hemos contado antes si es que te lo estás planteando. Como recalca esta experta, “la maternidad a los 45 puede resultar muy satisfactoria pues es un periodo en el que la mujer ha alcanzado su plena madurez emocional y probablemente goce de una mayor estabilidad económica y de pareja, así como facilidades para conciliar”.
Una relación estable y feliz también hace mucho y, a esta edad, solemos estar más seguros de nuestra situación personal. “Además, al tratarse de una decisión muy meditada, se tiene mayor conciencia de lo que supone la crianza de un hijo y, aunque no resulte fácil, la mujer puede sentirse más preparada para afrontarla”, añade.
Tabla de Riesgos y Probabilidades
| Edad | Riesgo de Aborto Espontáneo | Tasa de Éxito de Ovodonación |
|---|---|---|
| Menores de 35 años | 15% | N/A |
| Entre 35 y 45 años | 20% - 35% | N/A |
| Más de 45 años | 50% | 42.2% (tasa de parto) |
