El cuidado del cordón umbilical del recién nacido: Guía completa

El cordón umbilical es una de las partes más características a la par que sensibles de un recién nacido. Durante el embarazo, este cordón conecta al bebé con la placenta, permitiéndole recibir oxígeno y nutrientes esenciales para su desarrollo. Sin embargo, una vez que el bebé nace, el cordón umbilical pierde su función y se corta, dejando un pequeño muñón que requiere cuidados especiales.

¿Qué es el cordón umbilical?

Durante el embarazo, el cordón umbilical se encarga de suministrarle a tu bebé todo lo que necesita para crecer sano, como nutrientes y oxígeno. Es una estructura en forma de tubo que conecta la placenta con tu bebé. En su interior, una vena transporta estos elementos esenciales desde la placenta, mientras que las arterias del cordón umbilical se encargan de eliminar los desechos.

Generalmente, se forma durante el primer trimestre del embarazo.

Justo después de que nazca el bebé, se corta y pinza el cordón umbilical. Tu bebé ni siquiera lo notará, ya que el cordón umbilical no tiene terminaciones nerviosas. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos ahora recomienda esperar de 30 a 60 segundos antes del pinzamiento del cordón umbilical. Esta práctica puede aumentar los niveles de hemoglobina del bebé al nacer y mejorar sus reservas de hierro en los primeros meses de vida.

El pinzamiento se deja puesto de 24 a 48 horas y se retira cuando el muñón está seco y ya no hay sangrado.

Una vez retirado el pinzamiento, queda un pequeño muñón en el vientre del bebé. El muñón del cordón umbilical se seca, se arruga y endurece. Durante este proceso, pasa de un color amarillo a marrón oscuro.

Partes del cordón umbilical: El cordón umbilical está compuesto por tres vasos sanguíneos: dos arterias y una vena, rodeados por una sustancia gelatinosa llamada gelatina de Wharton.

Tras el nacimiento, el cordón se pinza y corta, dejando lo que se conoce como el muñón del cordón umbilical, que es la parte remanente que queda adherida al ombligo del bebé. Este muñón umbilical, al no tener ya función, se seca y se cae de forma natural en las primeras semanas de vida del bebé.

¿Cuándo se cae el cordón umbilical?

Muchos padres se preguntan: "¿Cuándo se caerá el cordón umbilical?". Normalmente se cae pocas semanas después del nacimiento del bebé. Si el cordón umbilical no se ha caído después de tres semanas, consulta con un pediatra.

A veces, una afección médica subyacente puede impedir que el muñón del cordón umbilical se desprenda.

Proceso de cicatrización del cordón umbilical y etapas

Al retirar el pinzamiento del cordón umbilical, queda un pequeño muñón en el ombligo del bebé. El muñón se secará, encogerá y, finalmente, caerá de manera natural. Verás cómo cambia de color, pasando de un tono amarillento a marrón o negro en este proceso.

Después de que el muñón umbilical se cae, ¿cuánto tarda en sanar completamente el ombligo? Para cuando llegue ese momento, es probable que la piel ya esté completamente curada. Es normal que el área esté un poco sensible y pueda haber pequeñas gotas de sangre. Si notas un sangrado continuo, consulta con un médico.

Sigue cuidando del ombligo de tu pequeño y procurando que esté siempre limpio y seco. Aunque tenga un ombligo salido, pronto debería estar completamente curado. Si observas signos de infección o el ombligo no ha sanado dos semanas después de que el muñón se haya caído, es importante consultar con el pediatra de tu bebé.

Descubre cómo se cura el muñón del cordón umbilical de tu bebé y las etapas de cicatrización observando esta infografía.

Signos de un cordón umbilical infectado

¿Te resulta complicado distinguir entre un cordón umbilical infectado y uno sano? Con los cuidados adecuados, es poco probable que el muñón del cordón umbilical se infecte. Sin embargo, si notas algún signo de infección, consulta al médico de tu bebé de inmediato.

Estos son algunos signos de un cordón umbilical infectado:

  • Secreción amarilla y maloliente en el área del muñón.
  • Enrojecimiento de la piel alrededor del muñón.
  • Hinchazón en el área del ombligo.
  • El bebé llora al tocar el muñón, lo que indica que está sensible o dolorido.

Es normal observar una secreción con costras, sangre seca o incluso un poco de sangrado cuando el muñón del cordón umbilical se cae. El sangrado no siempre indica una infección en el ombligo de tu recién nacido. Si notas que el área del cordón umbilical sigue sangrando, lo más recomendable es que hables con el pediatra para obtener consejos adecuados.

👶 Cómo curar el CORDÓN UMBILICAL del bebé RECIÉN NACIDO

Cómo cuidar y limpiar el muñón del cordón umbilical

El cuidado del cordón umbilical es sencillo, pero debe hacerse con atención para evitar complicaciones. El cuidado diario del cordón umbilical es crucial para evitar complicaciones.

La clave es mantener el área del muñón limpia y seca. Lo más práctico es limpiar el cordón umbilical al cambiarle el pañal o al bañarlo.

Aquí tienes algunos consejos para cuidar el cordón umbilical:

  • Mantén el muñón del cordón umbilical limpio y seco.
  • Los expertos recomiendan el "cuidado en seco", es decir, dejar que el aire llegue al muñón y no cubrirlo con agua o ungüentos. Quizás hayas oído hablar de aplicar alcohol en el muñón, pero hoy en día los expertos recomiendan no poner nada. Consulta a tu pediatra si no tienes claro qué hacer.
  • Dale baños de esponja. En un recién nacido que aún tiene el muñón del cordón umbilical, es importante seguir con los baños de esponja hasta que el muñón se caiga y el ombligo esté completamente curado. Este método evita que el muñón se empape de agua. No es necesario bañar al bebé con esponja todos los días, con dos o tres veces a la semana es suficiente. Envuelve a tu bebé con una toalla y destapa solo las partes que vayas a limpiar. Primero, limpia su carita con un paño húmedo (sin jabón). Para limpiar el muñón del cordón umbilical, usa un algodón húmedo y pásalo suavemente alrededor, evitando mojarlo. ¿Y una vez que se ha caído el muñón? Cuando el ombligo de tu bebé esté completamente sanado, ya puedes bañarlo en una pequeña bañera o en el lavabo, usando agua tibia y un jabón suave.
  • Evita las irritaciones. Intenta evitar que los pañales rocen el muñón doblando la parte superior hacia abajo, sin que toquen el muñón del cordón. O mejor aún, prueba los pañales Dodot Sensitive, que tienen una muesca para el cordón umbilical en la parte superior para proteger la barriguita de tu bebé.
  • Fíjate en posibles señales de infección. Una secreción clara, gotas de sangre y costras pueden ser normales, pero si notas signos de infección en el muñón del cordón umbilical o si tu bebé tiene fiebre, informa a tu proveedor de salud de inmediato.
  • No toques el muñón. Deja que el muñón del cordón umbilical se caiga solo. No lo toques ni tires de él, aunque esté colgando. Se caerá a su debido tiempo.
  • Vigila si hay sangrado. Es normal que haya unas pocas gotas de sangre cuando el muñón se cae. Si observas que el ombligo o el muñón de tu bebé sangran más de lo esperado, no dudes en comunicarte con tu médico de confianza.
  • No tapes ni cubras el ombligo con una moneda. Aunque hayas oído esta teoría, poner una tirita o una moneda en el área del ombligo no cambiará su forma y podría ser perjudicial. Si te preocupa la forma del ombligo de tu bebé o sospechas que podría tener una afección como una hernia umbilical, consulta con un pediatra.

Proteger el muñón del cordón umbilical al cambiar el pañal

Al cambiar el pañal de tu recién nacido, recuerda que durante las primeras semanas deberás tener mucho cuidado para proteger el área del muñón del cordón umbilical.

Para cambiar el pañal de un bebé recién nacido y cuidar su cordón umbilical, es necesario seguir algunos pasos adicionales. Es importante mantener el muñón limpio y seco. Si el muñón del cordón todavía no se ha caído, puedes doblar el pañal hacia abajo para evitar que roce con el muñón. Otra opción es usar pañales que tienen una muesca especial para el cordón umbilical, como los Dodot Sensitive. Esta muesca ha sido diseñada específicamente para dejar espacio al muñón del cordón umbilical.

Saber cómo colocar un pañal con el cordón umbilical es clave para que tu bebé esté cómodo y para favorecer la cicatrización.

Aplica todos los demás consejos para el cuidado del cordón umbilical indicados en este artículo. Recuerda que puedes aprovechar el cambio de pañal para limpiar con suavidad la piel alrededor del muñón, usando un bastoncillo húmedo o un poco de algodón.

¿Cómo limpiar el ombligo de un recién nacido?

El corte del cordón umbilical del recién nacido produce una herida que debes limpiar una vez al día. Mantener una buena higiene es una garantía contra posibles infecciones. Opta por usar gasas estériles y un poco de agua o suero fisiológico para limpiar la zona. Para ello, mójala y aplica pequeños toquecitos suaves alrededor de la herida.

Una vez limpia la superficie del muñón, levanta ligeramente la pinza del cordón umbilical para limpiar la zona por debajo. No debes preocuparte por este gesto. Por último tapa la zona, pero no sin antes dejar que se seque al aire. Una vez terminada la cura, puedes tomar otra gasa limpia y enrollarla alrededor del extremo sobresaliente para cubrir el cordón. Si lo deseas, también puedes higienizar el ombligo de un bebe recién nacido con una solución de alcohol de 70º y clorhexidina.

Qué no hacer durante la cura del ombligo de tu bebé

Siguiendo los consejos de pediatras españoles y las recomendaciones de organizaciones de salud reconocidas, hemos recopilado una lista con los errores más comunes que los padres cometen durante la cura del ombligo de sus bebés. Evitarlos marcará la diferencia para garantizar una cicatrización adecuada.

  1. Usar alcohol isopropílico: El alcohol isopropílico, aunque se utiliza en entornos sanitarios, reseca e irrita la piel extremadamente delicada del bebé. En su lugar, los especialistas recomiendan limpiar el área suavemente con agua tibia de buena calidad.
  2. Cubrir la zona con vendajes: El cordón umbilical, tras cumplir su función, comienza a secarse y no requiere que lo tratemos como una herida. Para que cicatrice adecuadamente, es necesario que reciba oxígeno. Cubrirlo con vendajes puede retrasar este proceso, por lo que lo mejor es mantener la zona descubierta y limpia, tal y como afirman los expertos de Mayo Clinic en una publicación.
  3. Vestir al bebé con ropa ajustada o calurosa: Como hemos visto, garantizar una buena ventilación en el área del ombligo es esencial para su curación. Ropas ajustadas o excesivamente calurosas dificultan la circulación del aire, por lo que es preferible optar por prendas holgadas hasta que el cordón se caiga por completo.
  4. Aplicar una crema antibótica: Aunque pueda parecer necesario, no debe tratarse con cremas o lociones antibacterianas. Manipularlo en exceso puede prolongar su proceso de cicatrización, por lo que lo ideal es mantenerlo limpio y seco, sin más, sin aplicarle productos.
  5. Ignorar una posible hernia umbilical: Es importante observar cuidadosamente cualquier cambio en el ombligo del bebé. Si aparece un pequeño bulto que causa dolor al tacto o hace que el bebé llore, podría tratarse de una hernia umbilical. Aunque la mayoría de las veces se resuelven de forma natural, es recomendable acudir al pediatra para que le haga una revisión.
  6. Usar pañuelos en lugar de hisopos: Utilizar pañuelos desechables o papel higiénico para limpiarlo no es adecuado, ya que estos materiales son demasiado ásperos para la piel del recién nacido y, además, dejan pequeñas fibras que podrían causar infecciones. Los hisopos o algodones suaves son la opción más segura y efectiva.
  7. Pasar por alto una infección: Aunque el cordón pueda tener un aspecto rojizo o marrón arrugado de forma normal, es crucial no confundir esto con signos de infección. Los médicos advierten que, si hay pus, mal olor o secreciones inusuales, es fundamental acudir al pediatra inmediatamente.
  8. No doblar el borde del pañal: Para evitar que el cordón se moje con el pis del pequeño, hay que doblar el borde del pañal para que no cubra el ombligo. Esto también permite que el aire circule libremente, lo que favorece una cicatrización más rápida.
  9. Cortar el cordón en casa: Nunca intentes cortarlo en casa, aunque parezca que está a punto de caerse. Esto podría causar heridas abiertas e infecciones graves. No te preocupes, el cordón se desprenderá por sí solo cuando sea el momento adecuado.
  10. No secarlo correctamente: Es fundamental secarlo cuidadosamente después del baño o si el bebé suda. Utiliza una toalla suave para eliminar la humedad y, de ser necesario, un hisopo para retirar el exceso de agua.
  11. Frotar con demasiada fuerza: Evita frotarlo con fuerza, ya que esto podría irritar la piel y retrasar la cicatrización. Lo mejor es limpiarlo con suavidad y manipularlo lo menos posible.
  12. Usar productos antimicrobianos sin consultar al médico: Sustancias como la equinácea o la raíz de sello de oro en polvo, que suelen emplearse en tratamientos holísticos, no son recomendables para el cuidado del cordón umbilical. Pueden causar reacciones alérgicas o quemaduras en la piel del recién nacido. Consulta siempre con un profesional antes de usar productos de este tipo.

Y recuerda, si tienes dudas sobre el cuidado del ombligo de tu bebé, habla con su pediatra. La guía de un profesional médico es esencial para garantizar la salud y el bienestar del recién nacido.

Cuándo contactar a un médico

Contacta con el profesional de la salud de tu bebé si el muñón del cordón umbilical no se ha caído tres semanas después de su nacimiento, notas sangrado (más de unas pocas gotas), tu bebé tiene fiebre u observas signos de infección.

Hay dos complicaciones que pueden producirse en el cordón umbilical o la zona del ombligo. Si crees que tu bebé podría tener alguna de ellas, habla con tu pediatra.

  • Granuloma umbilical. Tras la caída del cordón, podrías ver un bulto rojizo y húmedo en la zona donde estaba el cordón. Este bulto puede crecer un poco y seguir supurando ligeramente, pero suele desaparecer en una semana. Si no es así, el pediatra de tu bebé puede quitárselo.
  • Hernia umbilical. Si ves que el ombligo de tu bebé sale hacia fuera cuando llora, es posible que tenga una hernia umbilical. Se trata de un pequeño orificio en la pared abdominal que permite que el tejido sobresalga cuando hay presión, por ejemplo cuando llora. Una hernia umbilical suele desaparecer entre los 12 y los 18 meses.

Es frecuente la aparición de una hernia en el ombligo recién nacido, especialmente en los bebés prematuros. Se trata de un pequeño bulto blanco en el área umbilical. Pero, ¿a qué se deben? La hernia umbilical se produce por pequeños defectos en las paredes del músculo del abdomen.

Mitos sobre el cuidado del ombligo de un recién nacido

  • No uses fajas ya que no facilitan la desaparición de las hernias.
  • Jamás debes tirar el cordón umbilical para retirarlo.
  • Evita emplear ombligueros. Son unas vendas de papel o tela que se usaban antiguamente para cubrir el ombligo hasta que se secaba el cordón.
  • Sustituye las soluciones de limpieza a base de yodo. En bebés tan pequeños este componente podría absorberse a través de la piel y alterar la tiroides.

¿Cómo saber si el ombligo de mi bebé está bien?

Para las madres y padres de recién nacidos, cualquier pequeña anomalía es motivo de preocupación. Un ombligo infectado de un recién nacido puede derivar en complicaciones graves para su salud. La infección en el ombligo del recién nacido o onfalitis se produce por la aparición de bacterias en la zona.

Lo normal es que la piel que aparezca debajo del muñón, tras la caída del cordón umbilical, esté curada. Aun así, en ocasiones puede estar en carne viva e incluso sangrar.

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