Ejercicios y Técnicas para Ayudar a tu Bebé a Darse la Vuelta

¿Tu bebé está de nalgas y quieres ayudarle a darse la vuelta mediante ejercicios o métodos naturales? La forma más segura en que el bebé debe estar colocado al final del embarazo es la posición cefálica. Esto quiere decir que el feto se coloca en el útero de su madre con la cabeza hacia abajo.

Si llegamos al último trimestre de embarazo y el bebé decide colocarse de nalgas, existen técnicas médicas para intentar que se dé la vuelta y se coloque apoyando la cabeza en la pelvis de la mamá. Por ejemplo, la versión externa. Pero también existen ejercicios y otras técnicas que nos podrían ayudar a que le bebé se coloque sin recurrir a las prácticas médicas.

Ejercicios para Favorecer la Posición Cefálica

Cuando vamos entrando en los últimos meses de embarazo llega el momento en el cual el bebé debería darse la vuelta (si no lo ha hecho ya) y comenzar a colocar su cabecita en la entrada de la pelvis para dar paso al gran momento.

En muchas ocasiones, cuando el bebé no se ha colocado llegados a la semana 32-34 comienza a suponer un estrés para la mamá ya que se empiezan a escuchar cositas como: programación de cesárea, versión cefálica, moxibustión… algo que puede no entenderse en absoluto y generar una presión e incertidumbre a la mamá.

Ante esta situación, muchas mujeres buscan soluciones en internet o con suerte preguntando a profesionales pidiendo una solución certera o, al menos, una batería de ejercicios para dar la vuelta al bebé, pero… ¿En realidad existen ejercicios para dar la vuelta al bebé? La realidad es que NO, pero sigue leyendo este post para saber que sí podemos hacer para al menos, tener más tranquilidad.

Es cierto que existen ciertas recomendaciones de algunas posturas donde la cadera se encuentra por encima de los hombros que podrían ayudar al giro del bebé, pero esto no tiene ninguna evidencia.

En qué consiste la versión cefálica externa

Posturas y ejercicios para favorecer la vuelta del bebé (de forma segura)

Antes de nada, recuerda que no existen ejercicios mágicos para dar la vuelta al bebé, pero sí puedes crear las condiciones óptimas para que se mueva y se coloque de forma natural. El objetivo es mantener una pelvis móvil, un abdomen relajado y una buena alineación corporal.

  1. Posición cuatro apoyos (gato-vaca): Un clásico del embarazo. Ayuda a liberar la tensión lumbar, mejorar la movilidad de la pelvis y crear espacio para que el bebé se mueva. Realiza movimientos lentos, acompañando con la respiración: al inhalar arquea suavemente la espalda, al exhalar redondea el tronco.
  2. Caminar en cuadrupedia: Desde la misma posición a cuatro apoyos, avanza lentamente una mano y la rodilla contraria, como si gatearas. Este movimiento activa la pelvis y la musculatura profunda del abdomen, generando movilidad unilateral y rotación suave, lo que puede facilitar que el bebé se acomode.
  3. Movilidad unilateral de cadera: En cuadrupedia o apoyada sobre una fitball, lleva una pierna hacia un lado o realiza círculos suaves con la cadera. Estos movimientos ayudan a liberar bloqueos articulares y aumentar el espacio intraabdominal. Realiza entre 8-10 repeticiones por lado, siempre sin dolor.
  4. Postura de la pirámide (adaptada al embarazo): Colócate con las manos apoyadas en el suelo o sobre un bloque, caderas elevadas y piernas separadas al ancho de la pelvis. Mantén la columna larga y respira profundo. Favorece la elongación de la cadena posterior y el espacio en la parte baja del abdomen.
  5. Caminar en pirámide: Desde la postura anterior, alterna el apoyo de un talón y luego el otro, “caminando” suavemente. Este movimiento dinámico mejora la circulación y promueve la movilidad del sacro.

Prácticas como el yoga, el Pilates o la natación nos aportan durante el embarazo la posibilidad tanto de ejercitar nuestro cuerpo. Y en el caso del yoga, conseguimos conectar nuestro cuerpo y nuestra mente, buscar la calma y disfrutar de nuestro embarazo de una forma consciente. Pero, además, pueden ayudarnos con sus diferentes "asanas" (o ejercicios) para intentar que el bebé se coloque de cabeza.

Aunque lo recomendable es que consultes con un monitor especialista en yoga o Pilates para el embarazo, algunas de estas posturas son sencillas y las podrías realizar en tu casa una vez aprendidas.

Ejemplos de Asanas de Yoga

  • Postura de Gato-Vaca: Colócate a cuatro patas, apoyando bien las manos y las rodillas en la colchoneta. Vigila que tu zona lumbar no se arquee. Entonces coge aire y encorva la espalda lentamente, como haría un gato enfadado que se eriza, luego ve soltando el aire lentamente a la vez que vuelves a la postura inicial. Debes hacer este ejercicio pausadamente, sintiendo el movimiento de cada vertebra. Practica esta posición sobre manos y rodillas durante 10 minutos y dos veces al día.
  • Elevación de Pelvis: Tumbada sobre una colchoneta, apoya bien la espalda en el suelo, ten cuidado con la columna lumbar. Dobla las rodillas y apoya los pies sobre el suelo. Eleva la pelvis despacio, cuando llegues arriba haz una pequeña pausa y baja lentamente, como si fueras apoyando la espalda vertebra a vertebra en el suelo.
  • Sentarse sobre una Pelota de Pilates: Siéntate sobre la pelota teniendo bien apoyados los pies en el suelo y sin arquear la espalda.
  • Postura de Oración Modificada: Es también una "asana" de yoga que necesita cierta práctica, así que consulta con un especialista antes de realizarla por tu cuenta. Consiste en colocarse de rodillas sobre una colchoneta y bajar doblando la espalda hacia delante hasta apoyar la cabeza sobre los brazos, colocando un cojín bajo los brazos y el pecho.

Recuerda que antes de realizar cualquiera de estas actividades es mejor consultar a tu matrona o tocólogo. Ellos te podrán aconsejar su realización o no en caso de que existan contraindicaciones en tu caso.

Otras Técnicas y Métodos Naturales

Además de los ejercicios, existen otras técnicas que pueden ayudar a que el bebé se coloque en la posición correcta:

  • Nadar: Nadar también puede ser de utilidad.
  • Estimulación Sonora: Se basa en que el bebé oiga sonidos agradables en la parte baja del útero para intentar que se coloque.
  • Moxibustión: Se utiliza raíz de artemisa prensada en forma de puro para aplicar calor en ciertas zonas del cuerpo. El puro, una vez prendido, se dirige a ciertos puntos específicos, pero manteniendo una distancia con la piel de unos 4 cm, en particular se aplica en un punto conocido como “meridiano de la vejiga” que se encuentra en la cara externa del dedo meñique del pie. El tratamiento suele tener una duración de dos semanas con sesiones de 15 minutos. La moxibustión se utiliza en muchos casos combinada con la acupuntura, pudiendo potenciar su efecto.
  • Técnicas de Relajación y Visualización: Es importante buscar un momento tranquilo y utilizar alguna técnica de relajación que conozcas. Una vez conseguido el estado de relajación, concéntrate en relajarte, en particular tu abdomen, y visualiza a tu bebé dando la vuelta y colocándose bien.
  • Haptonomía: Se la conoce como "ciencia de la afectividad" pues estudia las relaciones afectivas. En este caso se basa en estimular la comunicación entre la mamá y el bebé a través del tacto y conseguir una respuesta positiva del bebé. Coloca las manos en tu vientre y localiza la cabeza del bebé, después dibuja con las yemas de tus dedos y mediante suaves toquecitos el camino que debe recorrer el bebé hasta colocarla en tu pelvis. En ningún caso intentes masajear el abdomen ni empujar al bebé. Concéntrate y conecta primero con tu bebé. Tómate tu tiempo antes de intentar indicarle el camino sólo con suaves toques sobre tu piel.

¿Qué pasa si mi bebé viene de nalgas y no se da la vuelta?

Pues bien, antes de tomar cualquier decisión es importante saber si el bebé se ha podido mover y cambiar de posición durante el periodo del embarazo o, si, por el contrario, siempre ha permanecido con la cabeza en la parte superior del abdomen ya que esto nos puede dejar entre ver si el bebé tiene suficiente espacio para poder girar sobre sí mismo. Ante todo, NO TE COMPARES. Cada mujer es un mundo y cada embarazo es completamente distinto al de otra.

Por lo tanto, si el bebé de tu amiga ya estaba colocado en la semana 28 y tú en la 30 aún no se ha colocado ante todo trata de estar tranquila y confiar.En el caso de que el bebé esté de nalgas y haya pocas probabilidades de que se dé la vuelta las técnicas que se han demostrado que pueden ayudar a que el bebé se dé la vuelta son son:

  • Acupuntura y moxibustión: esta técnica procede de la medicina tradicional china y consiste en proporcionar calor a través de la combustión de una planta y acercarla a un punto específico de acupuntura localizado en quinto dedo del pie. Esto junto con tratamiento de acupuntura y ejercicios específico puede favorecer al giro del feto. En un estudio piloto realizado en 20 se determinó que gracias a esta técnica se evitó un 30% de cesáreas (Miranda García et al, 2019)
  • Versión cefálica: esta técnica consiste en la manipulación superficial del feto ejerciendo presión con ambas manos para darle la vuelta al bebé y favorecer así que la cabeza del bebé se encaje (Guerra et al, 2012)

Mitos sobre el bebé de nalgas

  • Mito 1: Es un problema grave. Aunque puede parecer preocupante, muchos bebés logran girar por sí solos antes del parto. Lo primero todo es relajarse, será lo que tenga que ser por mucho que hagas.
  • Mito 2: La cesárea es la única opción. Si bien en ciertos casos la cesárea puede ser lo más seguro, no siempre es la única opción. Con un equipo médico experimentado, es posible un parto vaginal.
  • Mito 3: El parto vaginal es imposible.

Recomendaciones Adicionales

Además de los ejercicios y técnicas mencionadas, es importante:

  • Vigilar la postura: Evitar posiciones semisentadas o estar mucho tiempo recostada. Si pasas mucho tiempo sentada en el trabajo haz pausas regularmente, procura inclinar la pelvis hacia delante, incluso siéntate en una pelota y haz ejercicios con la pelvis hacia delante.
  • Consulta con profesionales: Antes de probar cualquier técnica, consulta con tu matrona, ginecólogo o un especialista en medicina tradicional china.

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