Que los niños se distraigan y dejen de prestar atención a sus tareas es muy frecuente, sobre todo cuando son pequeños. Vemos que hay muchos niños que dejan una actividad al poco tiempo de comenzar, por falta de concentración y porque se distraen con mucha facilidad. ¿Te ha pasado que tu hijo o hija empieza una tarea y a los dos minutos ya está haciendo otra cosa? ¿O que le cuesta recordar lo que acaba de leer o dónde dejó sus cosas? No estás solo. Entre los 3 y los 10 años, el cerebro está en plena etapa de desarrollo. Afortunadamente, no hace falta recurrir a fichas complicadas o largas sesiones de ejercicios.
La falta de concentración empieza a ser un problema cuando los pequeños van al colegio, ya que al perderse parte de las explicaciones del profesor, el aprendizaje se ralentiza y se vuelve más dificultoso.
Aquí te presentamos una serie de ejercicios y juegos que puedes implementar tanto en casa como en el aula para ayudar a los niños a mejorar su atención y concentración de una manera divertida y efectiva.
Estrategias para Mejorar la Concentración
Para los niños que tienen problemas de atención, recibir muchas órdenes al mismo tiempo puede distraerlos aún más de su objetivo. Las listas son un instrumento esencial para que sepan qué deben hacer y no se olviden de sus obligaciones. Cuando una tarea requiere una dosis extra de concentración por parte del niño podemos animarle a dividirla para dirigir toda la atención a un solo asunto.
Para un niño distraído ponerse a hacer sus deberes puede suponer un todo inabarcable. Si tiene diferentes tipos de trabajos que realizar podemos enseñarle a dividirlos por tipo. La concentración disminuye a medida que el pequeño trabaja, por lo que debe hacer paradas obligatorias durante la tarea. Así recuperará toda la atención cuando comience de nuevo.
Ejercicios de Atención en Casa
Aquí tienes algunos juegos y actividades que puedes realizar en casa para fomentar la atención y la memoria de tus hijos:
- Simón Dice: Este juego clásico ayuda a trabajar la escucha activa, el autocontrol y la concentración. Puedes comenzar con órdenes simples (“Simón dice que te toques la nariz”) e ir aumentando la dificultad.
- Juegos de Memoria Visual: Los juegos de memoria visual son ideales para desarrollar la atención al detalle y la concentración.
- Repetición de Secuencias: Pedirles que repitan una serie de movimientos, gestos o sonidos en orden es excelente para entrenar la memoria de trabajo.
- Preguntas Después de la Lectura: Después de leer una historia, plantea preguntas sencillas: ¿cómo se llamaba el protagonista?, ¿qué pasó al principio?, ¿cómo terminó? Este tipo de diálogo mejora la comprensión y la memoria auditiva.
- Encontrar las Diferencias: Este tipo de pasatiempos estimula la atención visual y el reconocimiento de patrones.
- Juegos de Construcción: Jugar con piezas de construcción desarrolla la memoria espacial, la atención y la coordinación.
- Juego de Imitación (Espejo): Consiste en que un niño haga movimientos y el otro los imite como si fuera su reflejo. Parece simple, pero requiere concentración, observación y control corporal.
- Apps Educativas: Algunas apps diseñadas por especialistas ofrecen ejercicios cortos y lúdicos para entrenar la memoria y la atención.
- Asociación de Imágenes y Palabras: Unir imágenes con palabras, animales con sus hábitats o acciones con sus consecuencias ayuda a crear conexiones mentales más sólidas.
- Ejercicios de Respiración Consciente: Aunque no sea un “juego” en sí, incluir ejercicios de respiración consciente o pequeños momentos de mindfulness mejora la autorregulación emocional y, con ello, la capacidad de concentración.
Al final, no se trata de exigir resultados ni de añadir más tareas al día. Estos juegos son una forma de conectar, disfrutar juntos y, al mismo tiempo, apoyar el desarrollo cognitivo de los niños. ¿Te animas a probar uno de estos juegos esta semana? Cuéntanos cómo te va.
Ejercicio de respiración - Soy un globo
Ejercicios de Mindfulness en el Aula
El inicio de curso es un momento ideal para introducir en el aula rutinas sencillas de mindfulness. Aquí te presentamos algunos ejercicios que puedes implementar:
- Respiración Profunda:
Pide a tus alumnos que se detengan un momento. Sin hacer ruido. «Cierra los ojos, o deja caer la cabeza y mira hacia abajo a algún punto fijo. Ahora respira profundo, largamente, 3 veces. Inspirando llenas de aire tu barriga y exhalando la vacías por completo.» (Haz una PAUSA: Deja un poco de silencio para que lo disfruten.) «Siente los pies en el suelo, siente el ancla de tu respiración (AYUDA: en intimind utilizamos la imagen del caballito de mar de PEQUEPLANETA, cuando el caballito se engancha al coral con su cola). Ahora levanta los ojos y escanea lentamente la habitación sin hablar.
- Dibujando con la Mano:
A las niñas y niños a quienes no les gusta cerrar los ojos (son muchos) les encanta esta actividad porque además les hace sentir que lo están haciendo bien. La práctica de mindfulness no se juzga ni se califica como si fuera una asignatura. Este ejercicio consiste en que tus alumnas y alumnos usen sus manos como un objeto al que llevar amablemente su atención. «Levanta la mano con la que no escribes (la mano no dominante), alarga los dedos y extiende la mano hacia afuera. Usa el dedo índice de la mano con la que escribes como si fuera un lápiz. Recorre con ese dedo el exterior de los dedos de la mano extendida como si la estuvieras dibujando. Siente al mismo tiempo cómo respiras. Cómo estás inspirando y espirando. Inspira subiendo por un dedo y exhala cuando bajas. Siente como tu dedo se mueve hacia arriba mientras inhalas, sigue mirando mientras tu dedo se mueve hacia abajo por el otro lado, y exhalas.
- El Globo Imaginario:
Este ejercicio es especialmente útil para los momentos anteriores a una prueba, un examen, una actuación. «Imagina que estás sosteniendo un globo grande entre las dos manos, con los codos relajados. Cuando inhalas, separa suavemente las manos como si globo se hinchara para dejarle suficiente espacio. Siente esa inhalación larga y fría. Al exhalar, lentamente imagina que el globo se desinfla y tus manos se acercan lentamente. Después de algunos ciclos de respiración, prueba a cerrar los ojos y observa atentamente la sensaciones de tus manos. Siente también las sensaciones en los hombros. Comprueba si están tensos y si los puedes soltar un poco. Sigue abriendo las manos con cada inhalación, acercándolas con cada exhalación. Observa si cada vez es diferente.
Los ejercicios de mindfulness para niños pueden durar lo que consideres. Con un minuto o dos es suficiente. Pero tal vez puedes ajustar la duración a lo que tú veas que ellos necesitan en cada momento. Si los pones en práctica nos encantará saber cómo os va.
Otras Técnicas y Ejercicios
- El Reloj: El niño debe seguir el movimiento de una aguja del reloj todo el tiempo que sea capaz, sin mirar hacia otro lado. Al final debe anotar cuánto recorrido ha hecho la aguja mientras él estaba mirando. Esta técnica consiste en concentrar la atención en el segundero del reloj durante dos minutos al día.
- Respiración Consciente: Enseñamos al pequeño a respirar durante tres segundos, mantener el aire en los pulmones tres segundos y exhalar durante tres segundos.
- Escucha Atenta: En este ejercicio propondremos al niño escuchar atentamente su entorno para diferenciar los diferentes ruidos.
- Juegos de Mesa: La mayoría de los juegos de mesa exigen una cierta concentración a los jugadores, que deben estar muy atentos no solo a sus jugadas, también a las de los demás.
- Ejercicios de Repaso con Espejo: Está basado en ejercicios de líneas que los pequeños deben repasar mirando la imagen en el espejo.
Implementando estas estrategias y ejercicios, podrás ayudar a los niños a mejorar su atención y concentración, facilitando su aprendizaje y desarrollo en diversas áreas.
