Ecografía de 6 Semanas en Embarazos Gemelares: Desarrollo y Significado

Cuando se habla de embarazo, uno de los momentos más emocionantes y cruciales es la formación del saco gestacional. El embarazo de gemelos o mellizos... es una sorpresa y una experiencia única. Cuando una mujer se entera que está embarazada de dos bebés a la vez su cabeza se llena de dudas, alegrías, miedos...

En principio, toda gestante a la que le hayan transferido dos embriones y los dos se implantan bien y tienen latido, va a tener una gestación gemelar bicorial biamniótica. Estás embarazada de mellizos. Tus bebés crecen y crecen… y tu tripa con ellos.

Normalmente, las medidas del feto en la semana 6 de embarazo ronda los 2-4 mm de longitud desde el cráneo hasta el final de la columna vertebral. Al final de la semana 6 de embarazo, el feto ya medirá alrededor de 5-6 mm y podrá verse en una ecografía. El tamaño del embrión en este momento de la gestación se puede comparar con el de un guisante.

En esta etapa, lo más habitual es que el embrión vaya creciendo alrededor de 1 o 2 mm semanales. Pese a que el embrión es aún demasiado pequeño, el embrión ya tiene formado su corazón y comienza a bombear sangre de manera bastante enérgica.

La primera ecografía del primer trimestre que confirma el embarazo debe hacerse a partir de la semana 6 o 7 de embarazo. No es recomendable hacer la primera ecografía antes de la semana 6 de gestación porque es posible que aún no se vea el embrión dentro del saco gestacional, lo cual genera cierto estrés en la mujer al pensar que algo va mal.

La mayoría de mujeres ya pueden visualizar el embrión con una ecografía abdominal a la sexta semana, así como escuchar los latidos del corazón que acaba de formarse. No obstante, hay veces que los latidos cardíacos no se escuchan hasta la semana 7 de embarazo.

También es posible descubrir en la ecografía de las 6 semanas que se trata de un embarazo gemelar o de mellizos. En el caso de los mellizos, se observarán dos sacos gestacionales en el útero. Si son gemelos, es decir, resultan de la división de un embrión, pueden estar en una misma bolsa o en dos diferentes.

Además de confirmar la presencia de más de un embrión, la ecografía también permite determinar el tipo de embarazo gemelar, es decir, si los fetos comparten o no la placenta y las bolsas amnióticas.

Por tanto, en la primera ecografía de una embarazada de gemelos se debe verificar el latido cardiaco de ambos embriones, el tamaño de los mismos (para ver si corresponde con la edad gestacional según la última regla) y se debe intentar catalogar el tipo de gestación gemelar definiendo el número de embriones, el número de placentas (corionicidad) y el de bolsas (amniocidad).

La mujer que se queda embarazada espontáneamente de gemelos es a la que debe realizarse una primera ecografía más cuidadosa para determinar de forma certera la corionicidad (número de placentas) y la animosidad (número de bolsas). El indicador más fiable de bicorionicidad (dos placentas) es la visualización de dos placentas separadas.

Si sólo se visualiza una placenta, la mejor forma de establecer si es bicoriónica es la presencia del signo "Lambda" o de "Twin Peak". Este signo se trata de una proyección triangular del tejido coriónico que se extiende desde las dos placentas hasta la membrana interfetal. Otro método diagnóstico de bicorionicidad es la identificación de dos láminas en la propia membrana interfetal, las cuales se suelen ver con mayor claridad entre las 16 y las 24 semanas.

El signo ecográfico que identifica la gestación monocorial (una sola placenta) es el signo de la "T". Se refiere al ángulo de 90º que forma la fina membrana interfetal con la placenta. La amniocidad o el número de bolsas en la gestación monocorial se debe realizar en la primera ecografía.

A partir de la semana 8 de gestación, la cavidad amniótica aumenta de tamaño como resultado del incremento de líquido amniótico, lo que permite una mejor visualización del saco amniótico. Para resumir, el diagnóstico, de la gestación gemelar, es importante recalcar que hay que determinar la corionicidad (número de placentas) y la animocidad (número de bolsas), sobre todo en las gestaciones gemelares espontáneas, ya que la mayoría de las gestaciones provenientes de técnicas de reproducción asistida van a ser bicoriales biamnióticas (dos placentas y dos bolsas).

En sus primeras etapas, el saco gestacional contiene al embrión, pero su función no se limita solo a proporcionar espacio para el nuevo ser. La medida del saco gestacional es una parte vital del seguimiento prenatal temprano. Permite a los médicos y a las futuras mamás obtener información crucial sobre el desarrollo del embarazo.

Durante las semanas 4 y 5 de gestación, el saco gestacional suele medir alrededor de 2 a 4 milímetros de diámetro. En la semana 6, normalmente el saco gestacional aumenta su tamaño hasta aproximadamente los 5 o 6 milímetros. Cuando llegamos a la semana 7 y el saco gestacional continúa creciendo. Alcanza un tamaño de unos 7 milímetros y medio. Durante la semana 8, el saco gestacional tiene un diámetro aproximado de 8 milímetros y medio. En la semana 10, el saco gestacional ya mide casi 11 milímetros, su tamaño máximo. Su crecimiento continuo es fundamental para el desarrollo del embrión y, en última instancia, del feto.

El seguimiento ecográfico del saco gestacional es una práctica muy extendida en la atención prenatal temprana. Estas ecografías proporcionan una información muy valiosa sobre la progresión del embarazo y la salud del embrión.

Aunque el desarrollo del saco gestacional suele ser un proceso positivo, en algunos casos pueden surgir complicaciones. A partir de la sexta semana de embarazo, si la ecografía no muestra la presencia del feto, esto indica la existencia de un embarazo anembrionario, en el que se forma un saco gestacional vacío sin un embrión en su interior.

Las causas más habituales del embarazo anembrionario están relacionadas con una división celular anormal y una baja calidad del esperma o del óvulo. El desprendimiento del saco gestacional puede ocurrir por la aparición de un hematoma en su interior. Los síntomas típicos de un desprendimiento incluyen la presencia de cólicos, tanto leves como intensos y sangrado vaginal, que puede variar desde un tono marrón hasta un rojo intenso.

La vesícula vitelina es una parte fundamental de la capa protectora que rodea al embrión que se está desarrollando. La vesícula vitelina es una estructura visible en el interior del saco gestacional. Su presencia en una ecografía de comprobación confirma la existencia de un embarazo intrauterino.

Alrededor de la cuarta o quinta semana tiene un tamaño de unos tres milímetros y aumenta una media de un milímetro al día al principio del embarazo. La vesícula vitelina es parte de lo que será toda la cubierta protectora que envuelve al bebé en desarrollo.

Su papel principal es el de proporcionar nutrición al pequeño embrión que se está formando desde el inicio -desde la semana cuatro, aproximadamente- hasta el final del primer trimestre. Después de un positivo en una prueba de embarazo, se realiza una ecografía (que suele planearse alrededor de la sexta a la novena semana después de la última regla y se hace vaginalmente).

En las primeras etapas del embarazo, el embrión es demasiado pequeño para aparecer en las ecografías. Por este motivo, el primer hallazgo es el saco gestacional, pero no es siempre indicativo de la existencia de un embrión.

Como hemos comentado antes, en la cuarta semana de embarazo se empieza a formar la vesícula vitelina. No es en este momento más grande que una semilla, pero empieza a crecer a toda prisa y a alimentar al futuro bebé. La masa de células y el disco que se veía en la semana cuatro empiezan a parecerse más a un renacuajo, con una cabeza muy grande y una especie de cola que aparece curvada hacia su cuerpo.

Se necesita todavía mucho tiempo para formar todos los órganos del cuerpo, pero el primer sistema en estar listo es el circulatorio: podemos ver cómo late el corazón, muy rápido. Como hemos dicho antes, la primera ecografía debería ser entre la sexta y la novena semana.

Que no aparezca una vesícula vitelina en la sexta semana puede que indique que el embarazo no está tan avanzado como piensas, sobre todo si tus ciclos son irregulares. Si no se visualiza vesícula vitelina ni embrión en la semana nueve, es lo que se conoce como embarazo anembrionario.

El test de embarazo es positivo, pero no hay futuro bebé. El cuerpo suele reconocer de forma espontánea que no es un embarazo evolutivo y expulsa el saco gestacional con un sangrado similar al de una regla. La existencia de la vesícula vitelina es un indicador importante de la salud de tu embarazo. Que hayas tenido un problema en un embarazo con la vesícula vitelina no tiene por qué significar que te tenga que volver a pasar.

Ecografía de 6 semanas mostrando un embrión.

Sin embargo, si el saco vitelino persiste más allá del primer trimestre del embarazo, puede ser una señal de posibles complicaciones que a menudo resultan en un aborto espontáneo.

Los embarazos gemelares y al igual que los embarazos múltiples representan menos del 15% de los embarazos totales, aunque estas cifras van en aumento por el uso cada vez más frecuente de técnicas de reproducción asistida. Cuando un obstetra realiza una ecografía puede observar qué tipo de embarazo se está presentando, a veces sucede que en embarazos que han sido reconocido como gemelares, en ecografías posteriores no se observa alguno de los fetos, incluso en ocasiones ni siquiera es posible percibir por medio de la imagen la bolsa o saco amniótico.

La explicación para esto es que estos embriones cesan su desarrollo, las causas son diversas, aun no se tienen datos concluyentes; y la perdida suele suscitarse entre las primeras horas o semanas de gestación, siempre dentro del primer trimestre y antes de la semana 16. Ahora bien, este suceso del que estamos hablando, tiene el nombre de Síndrome de Gemelo Evanescente.

Algunos estudios confirman que a pesar de que se puede llegar al término del embarazo, en algunos casos, muy poco frecuentes, si ambos embriones compartían la misma placenta el gemelo sobreviviente podrían afectarse; pero esto es poco frecuente. Sus relaciones de pareja pueden verser afectadas en la vida adulta ya bien por la elección de relaciones difíciles, insatisfacción, falta de compromiso, etc.

Una solución efectiva en estos casos es priorizar el apoyo psicológico desde inicio de la gestación y etapas tempranas de la vida del futuro niño.

Ecografía de embarazo gemelar mostrando dos sacos gestacionales.

Síntomas Normales en la Sexta Semana

En este momento de la gestación, el feto va evolucionando y experimentando grandes cambios, como la formación del sistema circulatorio. Todo este desarrollo y crecimiento tan rápido en el vientre materno hace que la mujer sienta síntomas evidentes de embarazo, como los siguientes:

  • Náuseas o vómitos matutinos
  • Mayor cansancio y debilidad
  • Intolerancia a algunos olores o sabores
  • Estreñimiento
  • Oscurecimiento de la piel
  • Ganas de orinar frecuentes
  • Sensibilidad y aumento de los senos
  • Aparición de antojos
  • Dolor de cabeza
  • Congestión nasal
  • Salivación excesiva
  • Ardor de estómago
  • Cambios de humor constantes

Es importante destacar que no todas las mujeres tienen los mismos síntomas. De hecho, algunas mujeres afirman no tener síntomas en la sexta semana de embarazo.

Cuidados y Recomendaciones

Cuando una mujer descubre que está embarazada, son muchos los cambios que tiene que hacer en su estilo de vida para no comprometer la salud del bebé ni la suya. En este apartado, nos vamos a centrar en las recomendaciones para combatir las molestias durante la sexta semana de embarazo, así como los cuidados más importantes que la mujer debe tener en cuenta:

  • Es importante seguir tomando ácido fólico ya que el tubo neural del embrión está empezando a cerrarse.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada con legumbres, pescados, lácteos, carnes, frutas y cereales.
  • Eliminar de la dieta las carnes poco hechas o crudas, los embutidos y la leche y los quesos sin pasteurizar, con el fin de evitar la toxoplasmosis y la listeriosis.
  • No es recomendable utilizar laxantes para combatir el estreñimiento. Éste se puede combatir bebiendo mucha agua, haciendo ejercicio de manera diaria y con los alimentos ricos en fibra.
  • Si los vómitos son frecuentes durante estas semanas, la mujer debería llevar una dieta a base de alimentos fáciles de digerir, realizar entre 5 y 6 comidas al día y beber mucha agua para la hidratación.
  • Intentar no beber mucha agua antes de ir a dormir para evitar levantarse varias veces por la noche.
  • Descansar de manera adecuada. Si es posible, es recomendable hacer una pequeña siesta para estar más activas por la tarde.
  • Practicar deportes y ejercicio de manera moderada como el yoga, el pilates, la natación o los paseos.
  • Para evitar las molestias de los pechos, es recomendable comprar un sujetador cómodo, sin aros y de algodón.
  • Dejar los hábitos poco saludables como el café, alcohol, el tabaco u otras drogas.

Preguntas Frecuentes

¿Ya es posible escuchar los latidos cardiacos del feto en la semana 6?

Efectivamente, a partir de la semana 6 de embarazo se podrá oír el latido cardiaco fetal. El corazón y los principales vasos sanguíneos comienzan a desarrollarse aproximadamente 16 días tras la fecundación (a las 4 semanas de embarazo aproximadamente), y el corazón comienza a bombear líquido por los vasos sanguíneos en torno al día 20 postfecundación.

Así, sobre las 6 semanas, ya es posible ver este latido por ecografía e incluso escucharlo utilizando la tecnología Doppler. El ritmo del latido a las 6 semanas suele estar a 120 latidos por minuto, incrementándose en las semanas posteriores.

¿Cuánto mide el embrión con seis semanas de embarazo?

Normalmente, las medidas del feto en la semana 6 de embarazo ronda los 2-4 mm de longitud desde el cráneo hasta el final de la columna vertebral. El tamaño del embrión en este momento de la gestación se puede comparar con el de un guisante.

En esta etapa, lo más habitual es que el embrión vaya creciendo alrededor de 1 o 2 mm semanales.

Pese a que el embrión es aún demasiado pequeño, el embrión ya tiene formado su corazón y comienza a bombear sangre de manera bastante enérgica.

¿Es normal sangrar en la sexta semana de embarazo?

Al inicio del embarazo es posible tener pequeñas pérdidas de sangre sin que se relacionen con ningún problema. No obstante, el sangrado puede ser debido a un embarazo ectópico o a una amenaza de aborto por algún hematoma intrauterino. Por tanto, es recomendable acudir al médico en caso de tener pérdidas de sangre durante la sexta semana de embarazo.

Tengo 6 semanas de embarazo y ahora el test me sale negativo, ¿qué puede ser?

Cuando los niveles de hormona beta hCG en sangre comienzan a disminuir tras una beta positiva o si directamente el resultado ahora es negativo, significa que se se ha producido un embarazo bioquímico o microaborto. Se trata de una pérdida temprana del embarazo y, posteriormente, bajará la menstruación.

¿Es posible ver el embrión a la sexta semana de embarazo?

Sí. Alrededor de la sexta o séptima semana de embarazo es posible observar al embrión en el interior del saco gestacional mediante una ecografía.

No obstante, hay algunos casos donde se visualiza el saco gestacional, pero está vacío, es decir, no hay embrión. Esto puede ser debido a que el embrión aún es demasiado pequeño como para observarlo en el ultrasonido o que se trata de un embrazo anembrionario (también conocido como huevo huero).

Dada esta situación, lo mejor será repetir la ecografía cuando hayan pasado 1-2 semanas. Así se podrá confirmar si hay latido cardiaco fetal y, por tanto, que el embarazo es evolutivo.

Si, lamentablemente, el saco gestacional estuviera vacío y se tratara de un embarazo anembrionado, sería necesario hacer un legrado en caso de no expulsar el saco gestacional con un sangrado espontáneamente.

Tengo 6 semanas de embarazo, ¿puedo tener relaciones sexuales?

Sí. Es posible mantener relaciones sexuales siempre y cuando no estén contraindicadas por el médico debido a un embarazo de riesgo o algo similar.

El feto no sufre ningún daño pese a que la pareja mantenga relaciones íntimas durante el embarazo, ya que está protegido por el líquido amniótico. Además, el útero de la mujer se encuentra sellado por el tapón mucoso. Por tanto, mantener relaciones sexuales durante la gestación es seguro.

6 semanas de embarazo - Segundo mes - EMBARAZOYMAS

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