Dormir con el Recién Nacido en el Pecho: Riesgos y Beneficios del Colecho Seguro

El colecho seguro es una práctica común entre muchas familias en todo el mundo. Esta práctica implica dormir con el bebé recién nacido, habilitándole un espacio propio e independiente, aunque al lado de los padres, para descansar y dormir evitando todo tipo de riesgos.

Estas realidades son, al fin y al cabo, prácticas comunes de colecho que la mayoría de los papás y mamás del mundo han experimentado. ¡A delante! ¡No te cortes!

Este espacio propio para el peque le proporciona un entorno de descanso apto y diseñado específicamente para él.

Una cuna sidecar es aquella con la que practicar el colecho con la cuna pegada a la cama de los padres.

Beneficios del Colecho

La necesidad de tener un contacto más estrecho con la madre es mayor en los primeros meses de vida del bebé.

  1. Cuando el peque duerma con vosotros, podrá veros y sentiros más cerca. Además, el colecho aumenta y refuerza el vínculo emocional entre ambas partes.
  2. Al tener a tu peque al lado, el tiempo de respuesta para amamantarlo es más corto.
  3. Como consecuencia de los anteriores beneficios, el sueño de tu peque será más plácido y duradero.

El colecho, también conocido como cama familiar, se define como la práctica de dormir con el bebé en la misma cama, en camas continuas o cama y cuna unida. En concreto, el término colecho en España hace referencia a dormir al bebé en una cuna colecho o cuna sidecar.

En inglés se pueden distinguir dos términos para referirse al colecho: co-sleeping y bed-sharing según si los progenitores duermen próximos al bebé o comparten cama respectivamente.

El colecho aporta diversos beneficios, tanto a los bebés y niños como a los padres que lo practican.

  • Facilita la lactancia materna: Al tener al bebé cerca, es más rápido y cómodo darle el pecho. El colecho ayuda enormemente a instaurar la lactancia así como mantenerla de forma prolongada.
  • Ayuda a regular la temperatura corporal del bebé: La temperatura de la madre o del padre cambia acorde a la temperatura del bebé, para asegurarle una temperatura adecuada. A este fenómeno se le conoce como sincronía termal.
  • Favorece la salud del bebé: El contacto de piel con piel mantiene más estables los niveles hormonales, el ritmo cardíaco y respiratorio y mejora el sistema inmunitario.
  • Aporta calma y seguridad al niño: Sentir cerca a sus padres verá satisfecha su necesidad más primitiva de protección y contacto, quedándose más relajado y seguro.
  • El colecho mejora el descanso del bebé y el de toda su familia: Al sentirse en seguridad, el bebé se despierta menos y se vuelve a dormir con mayor rapidez. En consecuencia, mejora el descanso de toda la familia.
  • Aporta confianza y refuerza la autoestima del niño: Dormir con los padres ha demostrado mejorar la relación de los padres con los hijos, haciendo que los hijos crezcan con mayor autoestima, lo que se traduce en un futuro en jóvenes con mejor bienestar físico y mental.

Al favorecer las tomas nocturnas, que pueden hacerse de forma más cómoda. El sueño es un proceso evolutivo en el que el niño va cambiando de fases progresivamente.

Que los padres y los bebés compartan la cama familiar suena acogedor, y se ha demostrado que favorece la lactancia materna.

Mientras dormían, los bebés y las madres tendían a estar uno frente al otro, a menos de 30 cm de distancia. Las pruebas demuestran que, con la madre al alcance de la mano, los bebés que comparten la cama disfrutan de sesiones de lactancia materna más frecuentes y prolongadas, y las madres realizan más intentos de amamantar.

Los bebés que duermen con sus padres también se amamantan hasta una edad más avanzada que los que duermen solos. Un estudio realizado en el Reino Unido reveló que el 46 % de los bebés que compartían la cama seguían tomando el pecho a los 3-4 meses, lo que supone el doble de los bebés que dormían separados de sus padres.

O\En un entorno hospitalario, los recién nacidos mostraron un mayor interés por la lactancia materna cuando se les permitía dormir con sus madres o se les colocaba en una cuna acoplada (una cuna con un lado abierto, con el colchón tocando la cama del adulto). &Nbsp; Parece que compartir cama es un concepto natural para muchas madres, que simplemente comienzan a hacerlo por su cuenta, sin necesidad de campañas educativas.

Aunque algunas madres comparten cama sin tener que dar el pecho, como en Tailandia, la práctica está lo suficientemente arraigada en los hogares como para inspirar a un investigador a llamar a dicha práctica "breastsleeping", dormirse con el pecho.

Por otro lado, también apunta que amamantar al bebé protege frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Riesgos y Precauciones del Colecho

Pero también implica riesgos. Se necesita más investigación. Colecho o no colecho. Esa es la pregunta que se hacen los padres primerizos, mientras sopesan los posibles riesgos y beneficios. Por un lado, el colecho tranquiliza al bebé y facilita la lactancia materna. Pero, ¿qué pasa con el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), asfixia accidental u otros escenarios de pesadilla?

A menudo, la decisión de llevar al bebé a la cama de los padres responde al llanto o a que esté inquieto. En situaciones tan estresantes, es posible que no se tomen las precauciones necesarias para garantizar la seguridad del bebé.

El exceso de ropa de cama (y demasiado blanda) y tapar accidentalmente la cabeza del bebé con ella puede resultar peligroso, especialmente si los padres no son capaces de reaccionar y quitarle la ropa de cama de la cabeza.

Esto pone de relieve la importancia de no compartir la cama con el bebé cuando los padres están incapacitados de alguna manera, por ejemplo cuando están enfermos, excesivamente cansados o bajo los efectos de drogas o alcohol. Dormir con el bebé en el sofá es otra práctica desaconsejable, ya que se considera una superficie insegura para dormir.

Los estudios también muestran que el tabaquismo de los padres y el hecho de que estos sean más corpulentos y pesados también puede suponer un riesgo a la hora de compartir cama.

Sin embargo, la facilidad de amamantar tiene una desventaja: la interrupción del sueño. Aunque es normal que los padres y los recién nacidos se despierten con frecuencia para las tomas nocturnas, especialmente los bebés a los que se les da el pecho, estos bebés se despiertan con más frecuencia, aunque durante periodos de tiempo más cortos que los bebés que duermen en camas independientes.

El colecho parece sincronizar los patrones de sueño de la madre y el bebé, y los despertares más frecuentes pueden ayudar a proteger a los bebés del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Sin embargo, cuando los padres no duermen bien, se involucran menos con el bebé a la hora de acostarse, lo que perturba su sueño.

Es posible que compartir cama ayude a los bebés a sentirse más seguros y protegidos, por lo que duermen mejor. Pero es difícil llegar a una conclusión sin más investigaciones.

Los investigadores afirman que es necesario establecer directrices más amplias sobre el colecho, especialmente para los bebés con un mayor riesgo de SMSL. Uno de los problemas podría ser dormir de lado, que es más frecuente cuando los bebés comparten cama, lo que podría aumentar el riesgo de que el bebé se dé la vuelta para dormir boca abajo.

La proximidad del progenitor lactante también podría provocar un microclima, con mayores niveles de CO2.

Otra pregunta que podría responder la investigación es por qué los niveles de SMSL son bajos en algunas culturas, donde es habitual compartir la cama.

El bebé necesita sus tomas nocturnas, pero la mamá solo quiere dormir más. La privación del sueño tiene un gran impacto en el bienestar de los padres. El apoyo adecuado puede ayudar.

Recomendaciones para un Colecho Seguro

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda seguir ciertas pautas para minimizar riesgos:

  • No abrigar ni arropar en exceso al bebé y que la temperatura de la estancia sea de 20º como máximo.
  • No cubrir la cabecita del pequeño.
  • El bebé debe dormir en una superficie firme, segura y limpia. Es decir, que no pueda caerse o quedar atrapado entre la cama y el cabecero o la pared.
  • Tampoco dejar en la cama otros utensilios o cosas, como juguetes.
  • Asegura el descanso de tu peque y aprende cómo elegir el colchón para la cuna del bebé.

La AEP, en el mismo informe (Colecho, síndrome de muerte súbita del lactante y Lactancia Materna.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda que hay ciertas recomendaciones básicas que los padres deben tener en cuenta para evitar cualquier riesgo que pueda favorecer el síndrome de muerte súbita del lactante a la hora de “colechar” en la misma cama con bebés y niños, que el bebé duerma en la misma habitación que sus padres durante al menos los primeros seis meses de vida pero no en la misma cama antes de los tres meses.

Lo ideal es utilizar cunas sidecar, o la cuna retirando la barra y asegurando que los colchones quedan a la misma altura y sin huecos.

¿Qué hay que tener en cuenta para evitar los riesgos del colecho?

  • Que el bebé tenga más de tres meses de edad
  • Que el bebé no sea prematuro ni haya nacido bajo peso, debido a que pueden presentar problemas de regulación de la respiración durante el sueño. Esperar a los tres meses de edad corregida.
  • Que los padres no sean fumadores ni hayan consumido alcohol o drogas.
  • Que los padres no se encuentren en situación de cansancio extremo, ya que dejan de estar en modo alerta.
  • No abrigar en exceso al bebé: se recomienda mantener la habitación a una temperatura entre los 20-22ºC y evitar sobreabrigar al bebé más de lo necesario a la hora de dormir.
  • El bebé debe dormir boca arriba, es la postura que se ha demostrado más segura.
  • La cama debe estar despejada: los bebés no deben utilizar almohada ni tampoco se deben colocar peluches por el riesgo de asfixia. Nada de protectores o chichoneras, donde podría quedar atrapado sin poder respirar, al igual que cojines antivuelco. Tampoco mantas ni edredones que al deslizarse puedan llegar a taparle la cara.
  • Dormir en una superficie firme y limpia.
  • No compartir la cama con más niños o mascotas: si se practica el colecho en familia y se comparte la cama con otro hijo, el menor debe tener al menos un año de edad y debe colocarse un adulto entre los dos niños.

Como forma de aprovechar la compra de esta barrera, la OMNI se transforma en un sofá infantil.

Por último, la cunita se convierte en un escritorio con las medidas que tu peque necesitará una vez empiece a crecer. Podrá tener su propio espacio de trabajo o diversión.

La mayor ventaja de la OMNI es que sus diversas posibilidades de transformación alargan considerablemente su vida útil. Por este motivo es una muy buena inversión a largo plazo.

Si eres uno de los papás o mamás Alondra locos por el diseño y la modernidad, las cunas colecho de madera son lo tuyo.

Como has podido comprobar, practicar el colecho seguro actualmente es mucho más fácil y seguro gracias a las diversas cunitas que tenemos en Alondra.

Además, también ahora disponemos de mucha más información que facilita la tarea de la crianza.

Por otra parte, los profesionales sanitarios especializados en embarazo y pediatría son los mejores consejeros que podrás tener en esos momentos de dudas con tu bebé. ¡Consulta con tu especialista y decide lo mejor para vosotros!

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que “los bebés deben dormir en la misma habitación que sus padres hasta al menos los seis meses de vida”, elevando la edad a 12 meses según la Academia Americana de Pediatría.

Durante este periodo de tiempo, dormir en la misma habitación se puede hacer de dos maneras: durmiendo en camas independientes, es decir, el bebé duerme en una cuna independiente de la cama de los padres, o bien practicando el colecho.

Ambas opciones son válidas y esta decisión dependerá únicamente de los deseos de los padres.

🌙 Como debe DORMIR un bebé RECIÉN NACIDO? Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante

Colecho: ¿Hasta qué edad?

Lo cierto es que no hay una edad límite para hacer colecho. Los especialistas que están a favor de esta práctica, recomiendan practicarlo hasta los 3 años. Sin embargo, algunos de ellos, incluso aconsejan alargar el colecho hasta los 5 años. Lo que hay que tener en cuenta es que el proceso de dejar el colecho debe ser progresivo.

Cunas para el colecho

Pese a que la práctica de colecho está muy extendida en el mundo, en España se suele aplicar el colecho, pero sin compartir cama. En estos casos, lo ideal es utilizar una cuna sidecar, la cual tiene un lado abatible junto con un sistema de anclaje. Por tanto, este modelo de cuna se puede unir

En Alondra siempre recomendamos, para los primeros meses del bebé, una minicuna, ya que son camitas muy manejables y cómodas.

Debido a sus medidas, es muy fácil de trasportar e instalar provisionalmente en cualquier lugar de la casa donde vayas a estar.

Tipo de Cuna Características Ventajas Desventajas
Minicuna EQUO Multifuncional: cuna convencional, colecho, sofá, escritorio Versátil, adaptable a diferentes etapas del bebé Requiere inversión adicional para el kit de colecho
Cuna de colecho OMNI Transformable: cuna, colecho, camita infantil, sofá, escritorio Larga vida útil, fácil de transportar con ruedas Requiere adquirir el kit de colecho por separado
Cuna de colecho NEXO Cuna y escritorio, 5 alturas de somier Diseño moderno, adaptable para colecho y transición a cama infantil Puede requerir accesorios adicionales

En Alondra somos expertos en crear camitas evolutivas para los más pequeños de la casa.

Hoy, como no, ¡les toca a nuestras preciosas cunas de colecho!

La minicuna EQUO te permite abarcar cinco etapas de crecimiento de tu bebé.

Para empezar, puedes utilizarla como cunita convencional o para practicar colecho.

Tras estos dos usos puedes convertirla en un pequeño sofá, en el que tu peque podrá pasar sus ratos de juego o de lectura con máxima comodidad.

También, puedes transformar la EQUO en un escritorio en el que tu pequeño angelito podrá desarrollar toda su imaginación y creatividad desde bien temprano.

Otra opción de cuna tipo colecho de alondra para practicar colecho seguro, es la cuna de colecho OMNI de 60×120 cm.

Como cuna convencional es una excelente camita y súper fácil de transportar debido a que incorpora ruedas de goma.

Para emplearla como cuna colecho deberás adquirir de forma adicional el kit de colecho para la OMNI, así que ¡no olvides incluirlo en tu pedido!

Una vez tu bebé ya sea un poco más mayor y te pida un poco más de autonomía, podrás transformar su cunita OMNI en una camita infantil.

La cuna de colecho NEXO de 60x120 cm ¡te va a encantar!

De serie es una cuna y escritorio, aunque, debido a la filosofía que seguimos en Alondra hemos logrado aumentar sus posibilidades de uso, por ello es un 4 en 1.

En primer lugar, aparte de cunita convencional la puedes utilizar para practicar el colecho, ya que tiene cinco alturas de somier diferentes.

Por otro lado, la puedes convertir en una camita infantil. Será perfecta para facilitar la transición de tu peque a la cama grande de 90×200 cm.

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