Trajano ha pasado a la historia como uno de los mejores emperadores de Roma. Nacido el año 53 d. C. en Itálica, en la fértil Bética, el corazón de la Hispania romana, Marco Ulpio Trajano estaba llamado a ser honrado por sus coetáneos como Optimus Princeps, el «mejor emperador», un epíteto que permanece vivo hasta hoy. Pero el conquistador de los dacios no nació en Roma, sino que fue el primer emperador romano de origen "extranjero", no solo porque vio la luz en Hispania, concretamente en la ciudad de Itálica (cerca de la actual Sevilla), en la provincia de la Bética, sino porque su familia era de ascendencia indígena; su caso fue típico del ascenso que en el siglo I d.C. vivieron los provinciales en el Imperio.
Los Orígenes del Emperador Trajano
Según los historiadores romanos Dion Casio y Herodiano, Trajano era un alloethnés y un externus: es decir, un hombre de otra raza y un extranjero. De este modo, se cree que el linaje turdetano de los Trahii, o Traii, se integró en la ciudad de Itálica, cerca de la actual Sevilla, poco después de su fundación por los romanos en el año 205 a.C., junto a un enclave turdetano preexistente. En un pavimento de mosaico descubierto en el foro viejo de Itálica se menciona a un tal Marcus Trahius, que era pretor de la ciudad hacia 80 a.C., cuyo padre, llamado Gaius, ya era ciudadano romano.
Trajano también estaba emparentado con los Ulpios, un linaje, este sí, procedente de Italia, que ya residía en Itálica en el año 143 a.C., en tiempos de la rebelión del caudillo lusitano Viriato. Los Ulpios, a su vez, estaban relacionados con otra familia itálica instalada en la ciudad, los Marcios.
Así, tal vez gracias al enlace con los Ulpios y a la fortuna heredada, el padre de Trajano se trasladó a Roma poco después del nacimiento de su hijo en Itálica, en el año 53 d.C. En la capital del Imperio, Marco Ulpio no tardaría en ser nombrado senador. Su caso no era raro; en aquella época muchos miembros del Senado eran de origen hispano o galo. Continuando con su fulgurante carrera, el padre del futuro emperador Trajano fue nombrado muy pronto pretor y procónsul de la Bética, su tierra natal.
Una Carrera Triunfal
Tiempo después, en los años 68-69 d.C., durante la crisis política que se desató tras el asesinato de Nerón, el padre de Trajano tomó partido por Vespasiano, un veterano general que resultó vencedor en la lucha por la sucesión del odiado emperador y fundó una nueva dinastía, la Flavia.
Gracias a ello, en los años siguientes Marco Ulpio recibió honores de todo tipo: fue elegido cónsul en el año 70, patricio y censor en 73 y, por último, procónsul de Asia en 79. De este modo, gracias a la envidiable posición de su padre, Trajano pudo desarrollar una brillante carrera en el ejército romano. El joven desempeñó los cargos de cuestor y pretor bajo el gobierno de Domiciano (el hijo menor del fallecido Vespasiano), fue destinado a Hispania y en el año 89 marchó a la Germania Superior.
Su éxito en la defensa de ese territorio le hizo acreedor de un gran prestigio y Nerva, que fue nombrado emperador tras el asesinato del tiránico Domiciano, lo adoptó como heredero, una decisión en la que indudablemente tuvieron mucho que ver los aliados de Trajano en Roma, muchos de ellos de origen hispano.
Ascenso al Poder
El 27 de enero del año 98 d.C. moría en Roma el emperador Nerva, cuyo reinado había durado poco más de un año. Anciano y sin descendencia, poco antes de su deceso adoptó como hijo a Marco Ulpio Trajano, que le sucedió como emperador.
Trajano era un hombre de 44 años con gran experiencia como gobernante en las provincias y sobre todo en el ejército, que en sus casi dos décadas de reinado llevó al Imperio Romano a su periodo de máximo esplendor. Tal fue su éxito que a todos los emperadores que le sucedieron se les deseaba, al inicio de su reinado, “sis felicior Augusto, melior Traiano”, es decir, que fueran “más afortunados que Augusto y mejores que Trajano”.
Trajano hizo carrera en el ejército bajo el principado de tres emperadores, ganando gran experiencia política y militar y desarrollando un carácter austero y prudente.
Trajano resultaba un candidato ideal por su experiencia política y militar, pero especialmente por su autoridad dentro del ejército, que evitaba el peligro de una guerra civil por la sucesión. Nerva lo tomó como hijo adoptivo, inaugurando así una tradición que seguirían los tres emperadores siguientes -Trajano, Adriano y Antonino Pío-, que no legarían el poder a un hijo natural sino al hombre que consideraban más capacitado para ejercerlo, lo que en parte se debió también al hecho de que no tuvieron hijos legítimos varones o estos murieron.
En octubre del año 97 Trajano se encontraba en Germania, de la que era gobernador, cuando recibió la noticia que había sido adoptado por el emperador, al que por otra parte probablemente ni siquiera había conocido nunca en persona dada la brevedad de su principado.
A principios del año sucesivo, su pariente Publio Elio Adriano le trajo una noticia aún mejor: había sido proclamado como nuevo emperador, tras la muerte de Nerva el 28 de enero.
El Legado de Trajano
La memoria de Trajano permaneció en Roma durante las generaciones siguientes, principalmente debido a dos regalos que le dio a la ciudad, el Foro de Trajano y la Columna de Trajano. La población de Roma, en el tiempo de Trajano y Nerva, había crecido hasta su punto más alto, cerca de un millón, y necesitaba un nuevo foro, no solo un mercado y centro comercial, sino también un centro para la política, el comercio y la religión.
El arquitecto del foro, Apolodoro de Damasco, también había diseñado el Puente de Trajano sobre el Danubio, el puente de arco más grande del mundo hasta su destrucción en el año 275 d.C. Realizó construcciones necesarias para facilitar la romanización y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
Desde su integración plena en el Imperio Romano, Hispania descolló como una de las más luminosas provincias, aportando a la grandeza imperial tropas, materias primas y personajes de alto calado social, incluidos dos emperadores que otorgaron periodos de bienestar a la potencia más impresionante del mundo antiguo: Trajano y Adriano.
En 117 d. C., Trajano se sintió enfermo mientras regresaba de Oriente. Su gran altura y corpulencia física no le sirvieron para detener un fatídico mal, que lo paralizó progresivamente. El 8 de agosto de ese año, falleció en Cilicia (en la actual Turquía). Sus cenizas llegaron a Roma en medio de la consternación general, siendo depositadas en la base de la columna que lo inmortalizó.
Su viuda, Plotina, lloró la irreparable pérdida, pero no tuvo inconveniente en potenciar la candidatura de un presunto amante, otro hispano nacido también en Itálica y sobrino de Trajano.
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Lugar de Nacimiento | Itálica (cerca de Sevilla, España) |
| Fecha de Nacimiento | 18 de septiembre de 53 d.C. |
| Dinastía | Adoptado por Nerva |
| Logros | Expansión del Imperio, reformas sociales, obras públicas |
| Sucesor | Adriano |
