Juan Echanove: Biografía de un Actor Polifacético Español

Actor español, Juan Echanove es conocido por su larga trayectoria tanto en teatro como en cine y televisión. Nacido en Madrid el 1 de abril de 1961, Juan Echanove es el menor de tres hermanos, hijo de un ingeniero y una ama de casa. Desde que empezó a representar obras de teatro en el colegio se enamoró de la actuación: “ser actor es la profesión más bonita del mundo”, dice sin empacho.

Estudió en el colegio de los Hermanos Menesianos y fue allí donde empezó a interesarse por el mundo de la interpretación, participando en obras teatrales como “Una tal Dulcinea”, de Alfonso Paso o “Los ladrones somos gente honrada” de Enrique Jardiel Poncela. Más tarde se matriculó en la carrera de Derecho en la Universidad Complutense, pero sólo llegó hasta el tercer curso. Por esa época ya formaba parte habitual de algunos grupos de teatro e incluso había creado junto a otros amigos una compañía en San Lorenzo de El Escorial. Para adentrarse más en ese mundo decidió acudir a la Escuela de Arte Dramático en Madrid. Sin embargo, aunque ingresó con facilidad tampoco le duró mucho esa ocupación.

Ya se ve que la propia vida y el oficio de actor eran la mejor escuela para él, porque prefirió seguir ofreciendo sus dotes en compañías de teatro profesionales a escuchar y seguir técnicas pedagógicas. Y desde entonces nunca ha dejado el mundo del teatro, y ha participado en cerca de treinta obras. Pero desde 1983 compagina su labor sobre las tablas con las apariciones en el cine y la televisión.

Juan Echanove

Trayectoria Profesional

A lo largo de su carrera ha participado en numerosas producciones, como Tiempo de silencio, Divinas Palabras, Madregilda, La flor de mi secreto, Los años bárbaros o Alatriste, entre otras muchas. Su primer papelito cinematográfico tuvo lugar en El caso Almería, de Pedro Costa, al que siguió otra breve aparición en La noche más hermosa (1984), de Manuel Gutierrez Aragón. Poco a poco sus personajes empezaron a tener nombre y apellidos, como en La hora bruja (1985), de Jaime de Armiñán.

Es el año 1986 el que marca un antes y un después en su carrera. Filma dos películas de renombre con los directores Vicente Aranda e Imanol Uribe, tituladas Tiempo de silencio y Adiós pequeña, pero sobre todo inicia el rodaje de los capítulos de la serie Turno de oficio, en donde interpreta al abogado novato Cosme. Se ve que sus años en la facultad de Derecho le sirvieron para algo, porque la serie, creada por Antonio Mercero, fue un éxito y el rostro de Juan Echanove se hizo popular.

Seguidamente, aunque sus mejores películas de esa época son dramas o thrillers como Divinas palabras (por la que consiguió el Premio Goya al mejor actor de reparto) o A solas contigo, se empieza a relacionar a Echanove con las típicas comedia ligeras de la España de los 80 y los 90, un tipo de cine banal liderado por gente como Fernando Colomo, José Luis García Sánchez o Manuel Iborra. Ahí están Miss Caribe (1988), Bajarse al moro (1989), Orquesta Club Virginia (1992), Historias de la puta mili (1994) -una de las pocas películas en que ha sido cabeza de cartel-, Suspiros de España (y Portugal) (1995) o la serie de televisión Las chicas de hoy en día (1991).

En 1995 tuvo también un papel destacado en el drama La flor de mi secreto, de Pedro Almodóvar. Sin embargo, su mayor éxito fue Madregilda (1993). Dirigido por Francisco Regueiro, Echanove interpreta a Franco y su trabajo fue premiado con el Goya al mejor actor. La película es una comedia surrealista y a ratos esperpéntica sobre una serie de personajes relevantes de la dictadura que se reúnen en una taberna a jugar al mus, en la época del estreno de Gilda en España.

Quizá aupado por tamaño éxito, Juan Echanove decidió entonces probar suerte como director y para ello eligió recuperar diez años después la serie que le hizo famoso, Turno de oficio: diez años después. Posteriormente destacan en su carrera dos películas, Memorias del ángel caído (1997), film de terror con Tristán Ulloa, y el drama Los años bárbaros (1998), en donde vuelve a trabajar con Colomo.

A partir del inicio del milenio, los trabajos de Echanove son más leves en cuanto a repercusión. Quizá su mejor trabajo es el de El juego de Arcibel (2003), aunque también ha destacado con papeles secundarios en Cuéntame cómo pasó (2001), Sin noticias de Dios (2001), Trileros (2003), Alatriste (2005), Morir en San Hilario (2005) y Quiéreme (2007).

En 2005 regresó al cine encadenando el rodaje de películas muy publicitadas como Bienvenido a casa (David Trueba) o Alatriste (Agustín Díaz Yanes), en las que coincidió con intérpretes como Concha Velasco, Carlos Larrañaga, Alejo Sauras, Pilar López de Ayala, Jorge Sanz, Eduardo Noriega, Viggo Mortensen, Ariadna Gil o Unax Ugalde. En la primera de ellas interpretó a un crítico de cine ciego, cuya novia murió en el mismo accidente automovilístico en el que perdió la vista, y cuya vida ha transcurrido en soledad hasta que la llegada de un reportero a su revista agudiza su envidia hacia los demás.

Además, junto a Imanol Arias, Echanove condujo la serie documental Un país para comérselo, base para el libro del mismo nombre publicado en 2012.

Premios y Reconocimientos

Entre sus galardones habría que destacar premios como el Goya a Mejor Actor, el Fotogramas de Plata, el Sant Jordi, el Max, el Valle Inclán o el Ondas. Gracias al éxito le llamaron para un importante número de películas, entre ellas Divinas palabras (1987), por la cual obtuvo el premio Goya a la mejor interpretación masculina de reparto.

Dos años después, en 1993, disfrutó de su mayor éxito profesional al encabezar el reparto de Madregilda (Francisco Regueiro), donde interpretó a un Francisco Franco acomplejado y débil. Por este trabajo Juan Echanove ganó la Concha de Plata al mejor actor del Festival de Cine de San Sebastián, el Premio Goya a la mejor interpretación masculina protagonista, el Premio Sant Jordi al mejor actor así como el Premio Ondas y una candidatura a los Fotogramas de Plata que perdió frente a Javier Bardem.

Premio Año Película/Obra
Goya al Mejor Actor 1993 Madregilda
Goya al Mejor Actor de Reparto 1987 Divinas Palabras
Concha de Plata al Mejor Actor 1993 Madregilda
Premio Sant Jordi al Mejor Actor 1993 Madregilda
Premio Ondas 1993 Madregilda

En esos doce meses se produjo su debut profesional como cantante. Junto a Víctor Manuel, Ana Belén, Pablo Milanés, Miguel Ríos, Manolo Tena, Antonio Flores, Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat realizó una gira de conciertos que posteriormente se grabó en un doble CD titulado Mucho más que dos. Echanove cantó en él Faltando un pedazo y La puerta de Alcalá.

Juan Echanove y Francisco de Quevedo

La última página 156: Francisco de Quevedo, "toda una literatura"

Sueños es la segunda ocasión en la que interpreta a Francisco de Quevedo, tras la película Alatriste. Juan Echanove se reencuentra con Francisco de Quevedo en la obra Sueños, producida por la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Tras su papel en la película Alatriste, Echanove encarna de nuevo a este personaje histórico de la literatura en una obra estrenada el pasado 7 de abril en el Teatro de la Comedia de Madrid, y que actualmente está de gira por España.

He leído con avidez y con gusto toda la obra de Quevedo, y mucha de ello he tenido que aprenderla. Sobre todo la gran obra poética, que alberga los más bonitos poemas de amor de la lengua castellana. La mayor complejidad la tiene el Quevedo de ahora, porque engloba a todos. Yo a veces cuando estoy en el escenario imagino escenas de la película de Alatriste como un joven, y se me aparece la frase latina Sic transit gloria mundis («Así pasa la gloria en el mundo»). Con Quevedo nací, con Alatriste encontré y con Sueños lo estoy desenvolviendo todo.

Yo creo que el gran acierto de Collado y de Gerardo Vera como director y también interviniente en la adaptación del texto ha sido establecer tres canales de comunicación con el público desde el escenario. El primero son los propios sueños, esa descripción fantástica de las distintas puertas de acceso al infierno, la ironía que se desprende de ese infierno de hielo. Luego, la precisión de describir cómo era la putrefacción de aquel mundo barroco; y otro de los canales es la propia biografía de Quevedo, sobre todo de los últimos momentos, cuando ya cansado, viejo y dolorido se enfrenta con el poder, su ingreso en prisión y su propia muerte.

El enfrentamiento entre Quevedo y Luis de Góngora fue tan brutal, descarnado… se fundamentaba en que para Quevedo, Góngora era un meapilas y para Góngora, Quevedo era un borracho. Además, para Quevedo, Góngora era un cursi escribiendo, y para Góngora, Quevedo era un zafio, un rastrero, una especie de despojo de Sálvame Deluxe. Era peor mentarle a Quevedo a Góngora que a su madre, pero todo se hacía a través de justas poéticas, demostrando su valía por encima del otro.

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