José María Pelagio Hinojosa Cobacho, más conocido como José María "El Tempranillo", es una figura legendaria del bandolerismo andaluz. Su vida, aunque corta, estuvo llena de aventuras y desafíos que lo convirtieron en un símbolo de rebeldía y justicia para el pueblo. Este artículo explora su nacimiento, sus orígenes y los eventos que lo llevaron a convertirse en un mito.
José María "El Tempranillo"
Orígenes y Nacimiento en Jauja
José María Pelagio Hinojosa nació el 24 de junio de 1805 en Jauja, una aldea pobre colindante a Lucena, al sur de Córdoba. Jauja, fundada en 1696, era una villa con iglesia y alcalde pedáneo, dependiente del corregidor de Lucena. Fue bautizado en la iglesia de su pueblo natal por el cura párroco, quien le otorgó las primeras aguas llamándole José Pelagio.
Sus padres, Juan Hinojosa, conocido como "El Gamo", se dedicaba a las faenas agrícolas, al contrabando y a la caza furtiva. Su madre, María Cobacho, era una mujer trabajadora tanto en su casa como en el campo. La familia se dedicaba a las labores propias del campo, al igual que lo haría más tarde él.
Iglesia de San José en Jauja, donde fue bautizado José María "El Tempranillo"
Primeros Años y Tragedia Familiar
El padre de José María murió asesinado por un señorito antes de cumplir los treinta, dejando a su madre viuda y en la miseria. José María tuvo que aportar al sustento familiar, llegando a trabajar en el contrabando. No poseía instrucción educativa, algo habitual en aquellos tiempos, y era analfabeto como la mayoría de sus convecinos.
El Inicio de la Leyenda
Cuenta la leyenda que con diecisiete años, tras haber quedado varias veces con María de la Fuensanta, una gitana del cortijo de Monte Alto, fue retado por el pretendiente «oficial», un gitano celoso que impotente lo retó a navaja a la medianoche, tras la romería de san Miguel. Tras envolver una manta al brazo más torpe a modo de escudo para defenderse, y tras un par de pasos en falso del pretendiente, José María contraatacó asestandole una puñalá en el plexo acabando con su vida con lo clásica navaja sevillana. Al enterarse María, le bautizó: «Anda, que Tempranillo has empezao…» Para evitar el garrote vil, José María huyó a la sierra, donde comenzó su leyenda.
Tras varios días desaparecido de la Justicia, el corregidor de la zona, un tal Pedro Aurioles, quiso forzar su entrega llegando al punto de ordenar la detención de su madre… El Tempranillo, nada más enterarse y contra todo pronóstico, secuestró a la hija de un destacado funcionario cordobés.
A los pocos días Aurioles claudicaba; la madre volvía a casa y la hija, sana y salva, con su padre. Desde entonces comenzó a asaltar a los caminantes; les quitaba el dinero, las joyas, los caballos… Al principio a punta de trabuco aunque a medida que pasaba el tiempo sus golpes fueron más audaces. Poco a poco se le fue uniendo gente que huían para esconderse en la sierra.
Bandoleros Andaluces
El Amo de Andalucía
"Fernando VII era el rey de las Españas y José María «el Tempranillo» el amo de Andalucía”. Hubo un momento que José María llegó a contar en la Serranía de Ronda con una cuadrilla de más de cincuenta hombres a caballo; entre ellos «el Lero», «el Venitas», «el de la Torre» o «el Veneno», muchos de ellos héroes de la Guerra de la Independencia.
José María El Tempranillo representa a la perfección la imagen del bandolero romántico andaluz, un salteador popular al cual se le atribuyen multitud de hazañas y que cuenta de una leyenda forjada a base de gallardía, derroche y simpatía por el desfavorecido.
Cuentan que una vez, un arriero muy pobre bajaba por los caminos con su burro famélico. Mientras se lamentaba de sus penurias con el animal al borde de la muerte redondeó el día cruzándose en el camino con tres trabuqueros; Juan Caballero «El Lero«, José Ruiz y el capitán José María, que le ordenó parar, y al ver al arriero confiarse al Altísimo, le calló de una voz, y tras amenazarle por si se le ocurría malgastar el dinero en otra cosa, acabo dándole 1.500 reales para comprar una mula recia con la que poder cambiar su suerte. El Tempranillo le indicó hasta el cortijo donde comprarla. El arriero aceptó y fue con el dinero a la Hacienda indicada, donde se hizo con una mula joven y fuerte con la que seguir su camino.
Al día siguiente apareció el trío por la Hacienda, y a José María le bastó apoyar su trabuco en la barriga del comerciante para recuperar los 1.500 reales. Este tipo de leyendas y su trato con los pobres le rentó más de lo esperado, gracias a su colaboración, los cientos de ojos y el boca a oreja, El Tempranillo dominó la Sierra durante una década.
El profesor Hobsbawm, de la Universidad de Londres encontró paralelismos entre esta acción y la otros héroes populares, como Robin Hood o Jesse James, el pistolero americano y la historia de la viuda y la deuda de los 900 dólares. Claro que Jesse era un perturbado de gatillo fácil… Y El Tempranillo contaba con el apoyo del pueblo.
José María también pasó por la vicaría, lo hizo en Cádiz, se casó con María Jerónima Francés en Torre Alhaquime, quien moriría a los meses tras adelantarse el parto por el susto que le supuso verse cercados por un grupo de migueletes, aquellos soldados especializados en la lucha contra el bandolerismo.
El hijo sobrevivió y se llamó José María. El Tempranillo, tras enterrar a su mujer, bautizó a su hijo en la parroquia de Grazalema con total impunidad, ninguna autoridad osó arrestarle a pesar de brindar en público invitando a todos los presentes a celebrar a plena luz del día.
Era evidente que el bandolerismo andaluz estaba ganando la batalla a la administración de Fernando VII, quien no podía hacer otra cosa que ver como los bandoleros se enriquecían y se hacían los amos de los caminos. Mucho más tras perfeccionar un nuevo método de asalto sin usar el trabuco; el peaje. Para ello El Tempranillo organizó unas franquicias en Sevilla, Málaga, Granada y Córdoba que exigían pagar un peaje a todos los viajeros. Cómo sería la cosa que hasta la Dirección de Correos terminó pagando… Aunque le llamaban el bandido bueno, ya que solía refugiarse en pueblos que los estaban pasando mal, él llenaba sus bolsillos a cambio de refugio.
El Tempranillo era un tipo elegante, y a pesar de levar una faca en la faja, cuando mandaba parar un carruaje lo hacía con modales exquisitos. Prosper Merimeé, el autor francés, destacó en Carmen que Tempranillo sirvió de inspiración para la ópera de Bizet, que “era guapo, valiente y cortés”.
Los terratenientes y caciques, sobrepasados con tanto pillaje viajaron a Madrid para convencer al rey que lo mejor que se podía hacer con los bandoleros era indultarlos, lo cual llevó a Fernando VII a probar una jugada arriesgada… En agosto de 1832 envió al general José Manso a entrevistarse con José María en la Venta de los Molinos, próxima a Morín, cerca de Estepa. De aquella reunión salió el Tempranillo indultado y con fuero militar, y ahí empezó su caída.
Al pueblo no le sentó bien que su héroe fuese ahora patrullando el Escuadrón Franco de Protección y Seguridad de Andalucía, con base en la Caballería de Córdoba, y ya no le miraban con tan buenos ojos. ¿Robin Hood es ahora el sheriff de Nottingham?
José María se esforzó tanto en su nuevo cometido que hasta el duque de Ahumada se inspiró en su labor para desarrollar la labor de la futura Guardia Civil. Ver para creer.
A principios de otoño de 1833 un soplón le informó de la guarida del Barberillo, que siendo miembro de la banda del Frasquito se escondía en un cortijo de Alameda. José María usó su antiguo apodo para amedrentarlo pero le salió el tiro por la culata. El Barberillo le pegó dos tiros con la escopeta y lo sentenció a muerte.
A los dos días moría tras dictar un testamento que no pudo firmar. El Tempranillo no sabía escribir, tenía 28 años. Curiosidades del destino, seis días después moría Fernando VII.
JOSÉ MARÍA EL TEMPRANILLO (Año 1805) Pasajes de la historia (La rosa de los vientos)
Ruta del Tempranillo
La Ruta del Tempranillo discurre por pueblos de tres provincias andaluzas (Córdoba, Sevilla y Málaga), en los que tienen lugar los hitos más importantes de la vida del famoso bandolero José Pelagio Hinojosa Cobacho, más conocido como José María El Tempranillo. Los pueblos, a pesar de estar en provincias distintas, están muy cercanos unos de otros (la mayor distancia es la que separa Jauja de Alameda, que son sólo 16 kilómetros).
La situación de Ruta del Tempranillo es privilegiada por su cercanía a cuatro de las grandes capitales de Andalucía: Granada, Córdoba, Sevilla y Málaga. En Jauja, pedanía de Lucena (Córdoba) nace el 21 de Junio de 1805 El Tempranillo, donde aún se conserva la casa en la que vino al mundo. En los archivos parroquiales de la Iglesia de San José se conserva su partida de nacimiento y también la de bautismo, así como la pila en que fue bautizado.
No muy lejos de Jauja se encuentran los montes de San Miguel, donde la tradición popular sitúa el origen de la conversión de José María en bandolero. Badolatosa está conectada a El Tempranillo por el río Genil, ya que según algunos de los historiadores del bandolerismo hay que destacar la importancia de dicho río como elemento estratégico de la zona de actuación de los bandoleros (es lo que se conoce como la zona singiliense). Badolatosa por su ubicación era un punto estratégico para disponer los bandoleros sus actuaciones, porque se encuentra rodeado por sierras, lo que dificulta su acceso, y porque el río Genil pasaba por su casco urbano siendo éste la frontera natural entre las provincias de Sevilla y Córdoba.
Como a un kilómetro escaso de Corcoya (aldea de Badolatosa) se encuentra la ermita de la Fuensanta, donde existía en tiempos del bandolero un santero que cuidaba de la ermita y de sus devotos, y al que El Tempranillo visitaba con cierta asiduidad. Aún se conservan en la actualidad las cuevas en las que se escondía los días que venía a visitar a la Virgen de la Fuensanta y al santero. En 1832, cuando el rey Fernando VII le dio el indulto a José María El Tempranillo, el acto se celebró en esta ermita.
Cerca de Alameda, en la carretera que va a Mollina, se encuentra el cortijo de Buenavista, en el que mientras perseguía José María El Barberillo, bandido de Estepa, fue herido de muerte por éste, quien oculto tras una ventana, disparó su arma a traición. Los hombres de la Partida condujeron a El Tempanillo hasta Alameda, donde moriría al día siguiente (23 de septiembre de 1833).
Alameda, Málaga, donde murió José María "El Tempranillo"
Legado
Carlos Cano le compuso unas sevillanas que publicó en De la Luna y el Sol, 1980. Unas sevillanas a José María El Tempranillo, el mejor bandolero andaluz que ha habido en la Sierra. Aunque José María no era malagueño, vivió muchos años y desarrolló muchas de sus más conocidas correrías, en la provincia de Málaga, vinculándosele al pueblo de Alameda, donde en la actualidad se encuentra su tumba.
Con El Tempranillo desaparece el prototipo del bandido generoso. En Jauja está la casa en la que nació José María, El Tempranillo. Badolatosa está conectado a El Tempranillo por el río Genil, ya que según algunos de los historiadores del bandolerismo hay que destacar la importancia del río Genil como elemento estratégico de la zona de actuación de los bandoleros. No sólo porque estuviera rodeado por sierras y fuera difícil su acceso, sino porque el río Genil pasaba por su casco urbano siendo éste la frontera natural entre las provincias de Córdoba y Sevilla.
Como a un kilómetro escaso de Corcoya, en las estribaciones de la sierra de la Cabrera se encuentra la ermita de la Fuensanta donde en 1832 recibió el indulto por Fernando VII. Cerca de Alameda, en la carretera que une a este pueblo con Mollina se encuentra el cortijo de Buenavista, donde murió José María, El Tempranillo por el bandido estepeño José María, El Barberillo.
Alameda fue cruce de caminos entre las ciudades andaluzas más importantes. Las Termas Romanas son los restos arqueológicos más importantes encontrados en Alameda. Están situadas en el centro del pueblo, y las excavaciones realizadas en el yacimiento han evidenciado que fueron construidas sobre un antiguo asentamiento de la Edad del Cobre.
Se recomienda usar calzado cómodo y llevar prismáticos para visionar las aves de la Laguna Amarga y Dulce.
Tabla Resumen de la Vida de José María "El Tempranillo"
| Acontecimiento | Fecha | Lugar |
|---|---|---|
| Nacimiento | 21 de junio de 1805 | Jauja, Lucena (Córdoba) |
| Matrimonio con María Jerónima Francés | 1830 | Torre Alháquime (Cádiz) |
| Nacimiento de su hijo José María | 6 de enero de 1832 | Cortijo cercano a Grazalema |
| Indulto de Fernando VII | 1832 | Ermita de la Fuensanta, Corcoya |
| Muerte | 23 de septiembre de 1833 | Alameda (Málaga) |
