El 21 de noviembre de 1985, Los Palacios y Villafranca, en la provincia de Sevilla, vio nacer a Jesús Navas González, quien se convertiría en una leyenda del fútbol español. En sus más de 20 años de carrera, ha ganado numerosos títulos, destacándose en finales importantes.
Navas debutó a mediados de la temporada 2002/2003 en un Sevilla Atlético que militaba en Segunda B, con tan solo 17 años. La temporada siguiente, el entrenador Manolo Jiménez lo consolidó como titular.
A Pablo Blanco, exjugador y responsable de la cantera sevillista, le han preguntado cómo descubrió a Navas: por consejo de Luque, se desplazó hasta el campo de Los Palacios, encharcado por unas lluvias recientes, para ver en acción a un portero al que conocían como Wilfred. Aunque quien verdaderamente le impactó fue aquel chavalito tan menudo que siendo cadete de segundo año parecía infantil, un detalle accesorio porque cuando cogía el balón era el más rápido, el que tenía mejor golpeo y el más habilidoso, tanto que a Blanco le pareció que aquel día regateaba hasta a los charcos. El presidente del club local le confesó que, pese a su calidad, nadie quería ficharlo por ser tan pequeño.
La temporada 2004/2005 fue la consagración de Navas: acumuló muchas titularidades con los mayores, tanto en Liga como en Europa, todavía con el 31 a la espalda y con su cara de niño, apelativo que rápidamente adoptaron sus compañeros. Ese niño prometedor dio el golpe sobre la mesa en la jornada 33, en un partido disputado en San Mamés a las nueve de la noche y, por tanto, retransmitido por Canal Plus: Navas la cogió casi en el centro del campo, junto a la banda, le tiró dos regates a Asier del Horno y se marchó en velocidad, frenó ante Lacruz para dejarlo atrás con un cambio de ritmo y recortó a Gurpegi antes de disparar desde fuera del área con la mala, con la zurda, y mandarla dentro, pegadita al palo.
Iñaki Sáez lo llamó para las categorías inferiores de la selección y ahí Navas se topó con las primeras piedras de su camino. Apareció en la lista para el Mundial sub’20 que se celebraba en Holanda en junio de 2005, aunque una semana antes debía jugar con la sub’21 frente a Lituania. Debía, sí, pero no pudo. El día previo abandonó la concentración, aquejado de un cuadro de ansiedad.
En julio acudió a la pretemporada del Sevilla en Cartaya, Huelva. Una de las primeras tardes, durante el tercer entrenamiento del día, Navas empezó a correr sin rumbo ni freno. Llegó hasta un lugar apartado del grupo y allí se sentó, llorando desconsolado: no aguantaba más y quería irse de allí. Intentaron calmarlo entre algunos trabajadores del club y sus amigos Puerta y Ramos -que vivía sus últimas semanas en el equipo-, pero no hubo manera: a sus 19 años toleraba los viajes cortos propios de los partidos como visitante, pero las estancias de varios días le resultaban insoportables. Además, tanto en la selección como en Cartaya faltaba su hermano Marco -cedido al Polideportivo Ejido, en Segunda División-.
Los picos de ansiedad jamás se transfirieron al césped, donde era un espectáculo verlo jugar ya desde la 2005/06, la temporada que cambió para siempre la historia del Sevilla: Juande Ramos tomó las riendas y le entregó la camiseta de titular, desde el inicio del año hasta la final de la Uefa donde golearon al Middlesbrough. Navas fue pieza indispensable en un equipo mágico, ese que durante dos temporadas arrollaba a los rivales empujando, casi siempre, desde la derecha. La dupla que formó con Dani Alves resultaba indefendible, eran dos máquinas de jugar al fútbol que, para colmo, no se cansaban nunca, lo que obligaba a los entrenadores rivales a reservarse uno o dos cambios para refrescar la banda izquierda.
La primera etapa dorada sevillista se cerró con una desgracia espeluznante: el fallecimiento, tras desvanecerse en pleno partido, de Antonio Puerta. A Navas ya solo le quedaban compañeros de equipo, no amigos que habían recorrido el camino a su lado. Esa ausencia repentina contribuyó a que Navas madurase, aunque todavía quedaba un largo trecho.
El nuevo seleccionador, Vicente del Bosque, a la vista del rendimiento de Navas preguntó a su equipo de colaboradores si era imposible una nueva tentativa para convocarlo. A esa reunión asistieron Toni Grande, Fernando Hierro y Antonio Fernández -exempleado sevillista que participó en los fichajes de Dani Alves, Julio Baptista o Adriano Correia, entre otros-, quien por su relación previa recibió el encargo de intentarlo. Lo hizo de la mano del Sevilla y del propio entorno del jugador.
Después de muchas charlas y reuniones, cada vez con más confianza, en el verano de 2009 le comunicó a Fernández que por fin se sentía listo. Dicho y hecho: un mes después, el nombre de Navas apareció en la lista de Del Bosque y debutó en un amistoso ante Argentina en el Vicente Calderón.
Y en el minuto 60 de la final del Mundial, setecientos millones de telespectadores vieron saltar al campo a un chaval canijo que un rato después, en el minuto 116, cogió la pelota casi en su área, por supuesto en la banda derecha, e hizo lo que siempre hacía: llevarla para arriba. El gol fundamental de la selección del tiquitaca nació así, con una galopada en solitario de Navas.
También participó en tres partidos de la Eurocopa 2012, incluso marcó el único gol de la victoria frente a Croacia. En el Sevilla también había dejado una nueva muesca con la consecución de otra Copa del Rey, frente al Atlético de Madrid en el Camp Nou. En el minuto 91, con más gasolina que ninguno, recuperó un balón en su propio campo con un corte que ya le sirvió para salir corriendo rumbo a la portería rival, luego esquivó a un defensa, también al portero, y así inscribió su nombre en la nómina de goleadores sevillistas en una final.
En el verano de 2014, Txiki Beguiristain ya llevaba dos temporadas como director deportivo del multimillonario Manchester City. Un día recibió una llamada de la agencia de representación Bahía que le planteaba la opción de fichar a Navas. ¿Qué Navas, el del Sevilla?, preguntó sorprendido. No se lo podía creer. Por supuesto que le interesaba, pero antes quiso cerciorarse de que estaba preparado psicológicamente. Le pintó Mánchester lo peor que pudo: que si llovía mucho, que si se iba a aburrir, que si tendría que aprender inglés, que si echaría de menos a su familia… Navas aseguró que se veía capaz.
Al principio de su nueva aventura, Navas contó con un apoyo insospechado: su hermano Marco, que por entonces jugaba en Segunda División con el Recreativo de Huelva, quiso estar cerca aunque tuviera que fichar por el humilde Bury FC, un club afincado a las afueras de Mánchester que militaba en la League Two, la cuarta división inglesa.
La adaptación deportiva para Navas fue inmediata: en su primera temporada jugó 48 partidos de la mano de Manuel Pellegrini. Uno de ellos fue la final de la Copa de la Liga, donde además marcó el gol que certificaba su primer título con el City. En sus cuatro años en Inglaterra, Navas participó en 183 partidos y todavía sumó un tercer título, otra Copa de la Liga. Su última temporada coincidió con la primera de Guardiola, que lo puso en el campo 36 veces entre todas las competiciones. Ante una epidemia de bajas, recurrió a él para ocupar el lateral derecho. Nunca antes había jugado ahí, pero salió de titular, nada menos que contra el Arsenal y Alexis Sánchez, y cumplió con creces.
Al término de su contrato con el City, en efecto, regresó al Sevilla. En su presentación dijo que lo único que encontró cambiado fue que habían instalado wifi en la ciudad deportiva. Estaba en casa. Aunque ya nadie lo llamaba niño, solo los empleados más veteranos del club.
Aquella primera temporada fue convulsa, pero vivió noches importantes en los torneos eliminatorios, alcanzando una final de Copa y los cuartos de Champions. Primero lo entrenó Berizzo, que seguía viéndolo como extremo, pero luego llegó Montella quien, de nuevo por culpa de otras lesiones, lo puso de lateral una noche de enero frente al Atlético de Madrid. Navas lo bordó. Quizás no tenía ni las hechuras ni las competencias defensivas para rendir en ese puesto, pero lo suplió con esfuerzo e inteligencia futbolística y ya nadie lo movió de ahí.
En su ausencia, el Sevilla se había ratificado como grande de Europa -otras tres Europa League consecutivas- tras la revolución planeada por Monchi y ejecutada por Emery gracias al dinero que dejó su traspaso. Si algo ha demostrado Navas es la capacidad para materializar sus ambiciones: en 2020, con un ambiente desangelado por la pandemia, el Sevilla venció al Inter de Milán y se alzó con su sexta Uefa.
Aunque ya había rebasado ampliamente la treintena, durante varias temporadas aún pudieron contarse con una mano los partidos que se perdía al año. Encarnaba como nadie el verso final de un poema de Dylan Thomas que dice así: «La pelota que lancé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo». Eso seguía siendo Jesús Navas: un niño ya crecido que escribía partido a partido su larguísima carta de amor al fútbol.
Los técnicos de la casa decían que iba a jugar hasta la edad que él quisiera, pero mientras tanto tuvo la suerte de verse homenajeado no ya en vida, sino en activo: su imagen forma parte del retablo de leyendas sevillistas que cubre la fachada de preferencia del Ramón Sánchez-Pizjuán y, por si fuera poco, desde 2018 el feudo del Sevilla Atlético, ubicado en la ciudad deportiva donde él se hizo futbolista, se llama estadio Jesús Navas.
El año 2023 fue otro de los que debe señalar con rojo: aunque el Sevilla describiese una trayectoria zigzagueante, volvió a levantar otra Europa League, la séptima del club, venciendo a la Roma en la final gracias, cómo no, a otro de sus centros. Porque eso es lo verdaderamente alucinante de Jesús Navas: se ha mantenido veinte años en la élite, pero con un rendimiento superlativo hasta el final.
Ese nivel tan alto ya lo había llevado de vuelta a un territorio que el tiempo parecía haberle vedado: la selección española. Fue Luis Enrique quien lo rescató, aunque también quien lo dejó fuera de la Euro 2020. Parecía su último tren para volver a un gran torneo de selecciones, pero Navas siempre guarda energía para un cambio de ritmo más: en ese 2023 tan especial, De la Fuente lo convocó para la Nations League conquistada por España -convirtiéndose en el único futbolista del mundo con la triple corona-, y también volvió a llevárselo a la Euro de Alemania.
Con 38 años, no solo duplicaba la edad de algunos compañeros, sino que superaba hasta a algún padre -caso de Lamine Yamal-. Era el único de la plantilla que sabía cuánto pesan la Eurocopa y la Copa del Mundo, pero demostró su humildad cuando aguantó jugando lesionado un partido completo para no perjudicar a Carvajal, que podía ver la segunda amarilla y perderse la siguiente ronda. Además, fue titular en las semifinales, encargándose de marcar a Mbappé.
Empezó su carrera como un extremo de los que ya no quedan. Pequeño, liviano, rápido y fanático del uno contra uno. Casi siempre hacía la misma jugada, pero casi siempre le salía. Se la tiraba larga hasta la línea de fondo y ponía centros con música para sus rematadores. Así conquistó al Sánchez Pizjuán, al Etihad y a todos los españoles. Con el paso de los años y la evolución del fútbol fue retrasando su posición hasta convertirse en un lateral derecho de largo recorrido. Un jugador de equipo, al que nunca le han gustado los premios individuales ni ser protagonista, aunque lo haya sido muchas veces por lo pedazo de futbolista que es.
En su palmarés puede presumir de títulos importantes como Premier League, Copa, Supercopa, Nations League, Mundial y con este brillante triunfo del combinado español suma su segunda Eurocopa
Tal y como dijo en la previa de la final ante Inglaterra, la final de la Eurocopa era su último partido como profesional con la selección española. Salió a la rueda de prensa previa a la final cuando se esperaba que lo hiciera Álvaro Morata, el capitán. Y lo hizo porque el delantero le dijo que era su momento y se lo merecía. Un gesto que habla a las mil maravillas del delantero del Atlético de Madrid, pero también de la importancia de Jesús en el grupo. Luis de la Fuente ha repetido infinidad de veces que con Jesús Navas, España podía estar tranquila, y era verdad. En lo futbolístico y en lo humano.
Colgará las botas de manera definitiva en diciembre, puesto que hasta ese momento quiere ayudar a 'su' Sevilla en un ''período de transición complicado''. Pero antes, en su adiós a la selección tenía una misión que cumplir, la de ponerse a la altura de jugadores como Casillas, Iniesta o Silva, como uno de esos privilegiados que ha ganado dos Eurocopas y un Mundial. Especial relevancia hay que darle a la Euro ganada hoy en Alemania y contra Inglaterra.
Domingo por la noche, 11 de julio de 2010, estadio Soccer City, Johannesburgo, Sudáfrica. La mayoría de los setecientos millones de telespectadores no tenía ni idea de quién era ese chaval canijo que aguardaba en la banda. La mayoría desconocía que ese que iba a salir era tan bueno que, en cuanto levantó la mano y anunció que se sentía preparado, fue convocado por la mejor selección española de la historia.
Navas nació en Los Palacios y Villafranca en noviembre de 1985, cuando todavía se llamaba solo Los Palacios y cuando apenas era conocido por la calidad de su huerta y, especialmente, de sus tomates. Hoy, ese municipio del sur de la provincia de Sevilla, ubicado al pie de la Nacional IV y con un censo inferior a cuarenta mil habitantes, destaca por su prolífica cosecha de futbolistas de élite.
Escudo de Los Palacios y Villafranca
Trayectoria Profesional
El camino de Jesús Navas desde su debut hasta la consagración como figura clave en el Sevilla y la selección española es un testimonio de su talento y perseverancia.
- Sevilla FC: Debutó en el primer equipo en 2003, consolidándose como un extremo veloz y habilidoso. Ganó dos Copas de la UEFA (2006 y 2007) y una Copa del Rey (2010).
- Manchester City: Jugó desde 2013 hasta 2017, ganando la Premier League en 2014 y dos Copas de la Liga (2014 y 2016).
- Selección Española: Debutó en 2009, siendo parte del equipo campeón del Mundial 2010 y la Eurocopa 2012.
Títulos y Logros
El palmarés de Jesús Navas es impresionante, reflejando su éxito tanto a nivel de clubes como con la selección española:
| Título | Año | Equipo |
|---|---|---|
| Copa de la UEFA | 2006, 2007 | Sevilla FC |
| Copa del Rey | 2010 | Sevilla FC |
| Europa League | 2020, 2023 | Sevilla FC |
| Premier League | 2014 | Manchester City |
| Copa de la Liga | 2014, 2016 | Manchester City |
| Mundial | 2010 | Selección Española |
| Eurocopa | 2012 | Selección Española |
| Nations League | 2023 | Selección Española |
Jesús Navas con la selección española
La exitosa postrimería de la carrera de Navas llama todavía más la atención si se sabe que estuvo circundada por el dolor: aunque todos decían que su cuerpo era una máquina sin obsolescencia programada, que podría jugar hasta que quisiera, la realidad es que su cadera se cruzó hace tiempo con la palabra artrosis. Durante cinco años ha puesto en peligro ...
El 11 de julio de 2010, a las 21:25 hora española, Jesús Navas iba a comenzar la cabalgada probablemente más importante de su carrera. Le dió el esférico a Iniesta y se desmarcó. El castellanomanchego lo entendió y rompió la presión con un taconazo a un Cesc que segundos más tardes daría el pase de gol pero que antes se la dio al sevillano.
Jesús Navas González nació en Los Palacios y Villafranca, Sevilla, el 21 de noviembre de 1985. Es hermano del exfubolista Marco Navas, con el que coincidiría en el filial sevillista.
Su carrera comienza a finales de los 90 en el equipo de su pueblo, la Unión Deportiva Los Palacios, donde comienza a despuntar por su velocidad y su habilidad para el regate, superando incluso a rivales que le ganaban en tamaño y edad.
Navas se une a la cantera del Sevilla a muy temprana edad, disputando únicamente 10 partidos con el filial en la temporada 2002/03, en los que no llegó a anotar ningún gol.
Pronto ganó la confianza del entonces técnico del Sevilla Joaquín Caparrós, y dos días después de cumplir los 18 años, el 23 de noviembre de 2003, debutaría con el primer equipo en el Olímpic de Montjuic y contra el Espanyol, en un partido que terminaría 1-0 con victoria para el conjunto local, entrando a jugar en el minuto 78 en sustitución de Paco Gallardo.
Aparte de este partido, Navas jugaría otros cuatro más antes de que la liga acabara. En la temporada 2004/2005 volvería al filial para ganar más experiencia, pero tras cuatro partidos seria de nuevo convocado de forma definitiva para la primera plantilla.
Los próximos años asentarían la figura de Navas como uno de los jugadores más relevantes en la historia moderna del Sevilla. Con tan solo 20 años Navas fue un jugador esencial en la temporada 2005/2006 en la que el Sevilla ganaría su primera Copa de la UEFA. El jugador palaciego llego a disputar los 12 partidos del torneo, incluyendo la final contra el Middlesbrough que terminó 4-0 con victoria para el conjunto hispalense.
La popularidad del jugador se elevó e incluso llegó a estar a punto de marcharse al Chelsea en el verano de 2006, aunque finalmente terminó rechazando la propuesta.
Navas fue de igual manera clave en la siguiente Copa de la UEFA que ganaría el Sevilla, la de la temporada 2006/2007, aunque en este caso no fue titular en la final contra el Espanyol sino que entraría en la segunda parte en sustitución del italiano Vincenzo Maresca. Por otra parte, el extremo del Sevilla se convertiría en el máximo asistente del equipo y ayudaría también a ganar en esa misma temporada la copa del rey y lograr el tercer puesto en la liga, firmando el conjunto rojiblanco una de sus mejores temporadas en años.
Navas llego a jugar más de 50 partidos oficiales en la temporada 2009/2010, siendo una de las figuras más destacadas en la delantera sevillista. El 19 de mayo de 2010 disputó la final de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid y anotó un gol en el descuento que ayudaría a sentenciaría el partido que supondría la consecución de la quinta copa en la historia del Sevilla.
En la temporada 2010/2011 Navas comenzó lesionado y apenas disputo la mitad de los partidos y solo anotaría un gol contra el FC Barcelona.
El paso de Navas por el Manchester City sería algo más breve y menos destacada en comparación con su etapa sevillista. Llegó a jugar cuatro temporadas, de la 2013/2014 a la 2016/2017, en las que fue perdiendo protagonismo gradualmente, especialmente con la llegada de Pep Guardiola al banquillo del equipo inglés en septiembre de 2016. En el City Navas disputó 183 partidos oficiales y ayudo a conquistar una Premier League en 2014 y dos Copas de la Liga en 2014 y 2016.
Debutó el 19 de agosto de 2013 en partido oficial contra el Newcastle United, pero no anotaría su primer gol hasta el enfrentamiento contra el Tottenham Hotspur del 24 de noviembre que acabó con una aplastante victoria de 6 a 0 para el equipo local. También anotó en la victoria contra el Sunderland por 3 a 1 del 2 de marzo de 2014 que otorgaría la victoria al equipo de Manchester.
En su última etapa Pep Guardiola ayudó a su reconversión a lateral derecho, puesto que hoy ocupa en el Sevilla.
El 1 de agosto de 2017 el Sevilla oficializó la vuelta de Navas al club de la infancia a través de un video que viralizó en redes sociales. Pasaría a ocupar el dorsal 16 en honor a su antiguo compañero Antonio Puerta, eligiendo no adoptar el número 7 que portaba antes de su marcha a Manchester y que había usado durante seis temporadas. Aunque comenzó recuperando la posición de extremo que ocupaba en su anterior etapa sevillista pronto y bajo las órdenes del técnico italiano Vincenzo Montella ocuparía la posición de lateral derecho con la que ya había experimentado en Manchester, asentándose finalmente en esta y ofreciendo un nivel de juego que recordaba a sus años más brillantes.
El 20 de septiembre de 2017 celebró su 400 aparición en partido oficial con el Sevilla en un partido contra Las Palmas en el que anotaría el único tanto que suponía la victoria para el conjunto hispalense.
La incorporación de Navas a la selección internacional fue dificultosa pues siempre ha convivido con un trastorno de ansiedad que le impidió, entre otras cosas, disputar el mundial sub20 de Holanda de 2005. Sin embargo, el jugador palaciego logró diversos títulos de gran importancia, al igual que en los otros equipos de su carrera futbolística. Su primer debut a nivel internacional fue con la selección sub21 en 2004, pero no sería hasta el año 2009 cuando Navas disputaría un partido con la absoluta. Sería el 14 de noviembre, partido en el que España vencería a la selección argentina en partido amistoso por 2 tantos a 1. Navas anotó su primer gol con la selección el 3 de junio de 2010 en un partido amistoso contra Corea del Sur, y su buena actuación con la absoluta sumado a su éxito en el Sevilla le aseguraron hueco en la convocatoria para el mundial de Sudáfrica de 2010.
El sevillista sería en el minuto 116 uno de los artífices de la jugada que finalmente terminaría en gol para otorgar el primer título de la Copa Mundial de Futbol de la historia de España a la selección absoluta. Navas también sería convocado para la UEFA Euro 2012 que también terminó sumando a su palmarés.
