Felipe II: Biografía del Rey Prudente

Felipe II de Castilla, I de Aragón y I de Portugal, conocido como “El Rey Prudente”, nació en Valladolid, España, el 21 de mayo de 1527. Sus padres fueron el emperador Carlos V e Isabel de Portugal. Felipe II perteneció a la dinastía de los Austrias, siendo hijo de Carlos I de España y V de Alemania y de Isabel de Portugal.

Llegó al trono tras las abdicaciones que hizo en él su padre en Bruselas en 1555 y 1556. En 1555, Carlos I enfermó y decidió dejar el poder en manos de su hijo y de su hermano. En octubre de ese mismo año, tuvo lugar la ceremonia en la que entregó a Felipe la Corona de los Países Bajos. Al año siguiente, 1556, su padre también le dio las Coronas de Aragón y de Castilla.

Por su parte, su tío, Fernando I de Habsburgo, heredó el poder que tenía el Imperio de Carlos V en Alemania. Con 29 años, Felipe II tomó posesión de su cargo como Rey de España siendo también rey consorte de Inglaterra, pues por aquel entonces estaba casado con Maria Tudor.

Un Monarca Culto e Inteligente

Para muchos, el rey fue un hombre culto e inteligente, aficionado al arte y a la arquitectura. Ambas cosas eran ciertas. Felipe II fue un gobernante profundamente sensible con el arte y de extraordinaria inteligencia.

El reinado de Felipe II confirió a España el título de mayor potencia europea y, posiblemente, el de país más poderoso de su tiempo. Con Felipe II, la monarquía española llegó a ser la primera potencia de Europa y el Imperio español alcanzó su apogeo. Bajo su mandato el Imperio español alcanzó su máximo esplendor. Para muchos historiadores, Felipe II fue quien configuró la monarquía hispánica o hispana.

Los dominios de Felipe II comprendían entonces, además del territorio en la Península Ibérica, en Europa (Nápoles, Cerdeña, Sicilia, el Milanesado, el Rosellón, las islas Baleares, los Países Bajos y el Franco Condado); en África (las islas Canarias); en América (México, Perú , Chile, Cuba, Santo Domingo, etc.), y, en Oceanía (las islas Filipinas y parte de las Molucas); por lo que “en sus dominios nunca se ponía el sol”. El que también fuera rey de Nápoles, Sicilia, Portugal y los Algarves, obtuvo también el poder en Inglaterra e Irlanda debido a su matrimonio con María Tudor, a quien desposó tras la muerte de su primera esposa, María Manuela de Portugal.

Durante el reinado del apodado “El Prudente” proliferó la literatura religiosa, con autores notables como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, entre otros.

El Imperio Español bajo Felipe II

Matrimonios y Descendencia

Cuatro fueron las mujeres con las que se esposó Felipe II a lo largo de su vida. En política exterior, fueron los matrimonios que contrajo que les permitieron proteger su imperio : se casó por primera vez con María de Portugal en 1543 y tras su muerte, con María I Tudor, reina de Inglaterra, en 1554.

La primera de ellas fue Manuela de Portugal (1543-1544), con la que nació el príncipe Carlos. En terceras nupcias, con la francesa Isabel de Valois. Para muchos, este fue su matrimonio más feliz y ella su esposa más querida. En 1568 murieron su hijo Carlos y su esposa Isabel. Al quedarse viudo y no tener descendencia directa, Felipe II se casó por cuarta vez. Fue con su sobrina, la archiduquesa Ana de Austria. Con Ana de Austria tuvo cuatro hijos y una hija: Fernando, Carlos Lorenzo, Diego Félix, Felipe y María.

Conflictos y Desafíos de su Reinado

Durante los más de 40 años de reinado, se produjeron grandes batallas. Los problemas internos del reinado de Felipe II fueron sobre todo relacionados con la traición de familiares y personas en que se fiaba el emperador. Fue el caso de Carlos, príncipe heredero, que fue arrestado debido a sus contactos con los miembros de una presunta conjura sucesoria promovida por parte de la nobleza contra Felipe.

Convertido en el monarca más poderoso de su tiempo, Felipe II quiso transformar su poder en una monarquía universal. Las revueltas en los Países Bajos fueron apoyadas por los ingleses. El monarca español mandó a su armada a Inglaterra como castigo por apoyar a los insurgentes. Rápidamente los ingleses rebautizaron como “Armada Invencible” al ejército naval español. Este fue, sin duda, uno de las mayores humillaciones y fracasos del monarca.

En 1565, a pesar de la victoria frente a los berberiscos en Malta, continuó la hostilidad con los otomanos. Don Juan de Austria, al mando de la flota naval, obtuvo una gran victoria, aunque no la definitiva, en la batalla de Lepanto en 1571. Las relaciones con Inglaterra y la lucha de ambos países por el control marítimo chocaron a partir de la muerte de la esposa de Felipe II, María Tudor. Tampoco pudo solucionar el conflicto político-religioso generado en los Países Bajos.

A pesar de todos estos problemas, Felipe II logró un gran triunfo político al conseguir la unidad ibérica con la anexión de Portugal y sus dominios, al hacer valer sus derechos sucesorios en 1581 en las Cortes de Tomar. Completó la obra unificadora iniciada por los Reyes Católicos. Se apartó la nobleza de los asuntos de Estado, siendo sustituida por secretarios reales procedentes de clases medias al mismo tiempo que se dio forma definitiva al sistema de Consejos.

Durante este reinado, se trajeron, de América, muchos millones de kilos de oro y plata; no obstante, el Gobierno de Felipe II llegó a la bancarrota por lo menos en tres ocasiones: en 1557, 1575 y 1596. ¿Dónde fue, pues, a parar tan ingente riqueza? En gran parte fue a financiar la guerra en los Países Bajos, donde Felipe II se empeñó en parar el avance del protestantismo y de la independencia de aquellas provincias a base de mucho ejército y mucha Inquisición (la cual cometió innumerables asesinatos), lo que supuso, para España, una ruina en vidas de españoles y en la economía del Estado.

El Final de sus Días

Los últimos años de su vida los pasó en El Monasterio de El Escorial. Allí mismo murió el 13 de septiembre de 1598.

La BATALLA de Lepanto🔻 el día que CAMBIÓ la HISTORIA.

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