Miguel Hernández: Origen y Legado de un Poeta Universal

Hoy, 30 de octubre, se conmemora el nacimiento del poeta Miguel Hernández. Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910. Orihuela, situada en la provincia de Alicante, es conocida por su rica historia, su arquitectura impresionante y su vibrante vida cultural. En Orihuela, un siglo después, se encuentra uno de los campus de la universidad que lleva su nombre, la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

Miguel Hernández en 1937

Infancia y Juventud en Orihuela

La familia de Miguel estaba compuesta por el matrimonio, un niño, Vicente , y una niña, Elvira. La ocupación del padre en la compra-venta de cabras y ovejas permitió a la familia una vida sencilla y humilde, pero en ningún caso de necesidad. El padre, Miguel Hernández Sánchez, se dedicaba a la crianza y pastoreo de ganado. Su madre, Concepción Gilabert Giner, se ocupaba de la casa. A los cuatros años del nacimiento de Miguel, su padre decide trasladar el hogar familiar a una casa más amplia, situada en la calle de Arriba (actualmente Casa Museo).

Miguel tuvo muy pocos años de formación escolar. A los 4 años, y durante seis meses, acudió a una guardería-escuela y a los 8 años logró entrar en las Escuelas del Ave María y a los 12 (curso 1923-24) en el colegio Santo Domingo, pero año y medio después (marzo de 1925) tuvo que abandonar el colegio por imperativo de su padre, para dedicarse entre otras labores, al oficio de pastor. La infancia del poeta transcurre entre los juegos y el trabajo. Desde los siete años ayuda a su hermano Vicente en las tareas del pastoreo, aprendiendo de él este oficio. Su padre consigue que le admitan en las Escuelas del Ave María, anexas al Colegio Santo Domingo. En el curso de 1924-1925 se incorpora Miguel a las clases, donde también estudiaba Ramón Sijé, el que más tarde sería su gran amigo.

Pronto destaca el interés de Miguel por la lectura y los estudios, consiguiendo excelentes calificaciones. Su padre le necesita para atender el ganado pero, pese a todo, él aprovecha sus horas de pastoreo en la sierra para seguir estudiando. Allí descubre a los principales escritores clásicos de lengua española, así como traducciones de escritores griegos y latinos. En esta etapa también se siente atraido por el teatro. Lee con avidez la colección teatral "La Farsa" y junto con otros amigos forman un grupo teatral.

Miguel Hernández empieza a escribir poesías, aproximadamente, hacia 1925. Su primera incursión literaria como joven poeta se fecha hacia 1925, y es fiel reflejo de su compromiso con la sencillez del mundo rural que le rodea, el monte, el paisaje, los animales, la huerta, los árboles…. Su principal fuente de inspiración es el entorno en el que vive: la huerta, su patio, la montaña, las cabras, el pastoreo, el río, etc. Miguel aprovecha cualquier ocasión para escribir. Algunos diarios de la provincia comenzaron a publicar sus primeros poemas. El primero que aparece publicado es el titulado "Pastoril", en el periódico local 'El Pueblo de Orihuela'. Así, sus poemas van apareciendo en 'Voluntad', 'Actualidad', 'El Día', 'Destellos', 'La Verdad', etc. Se forma el llamado "Grupo de Orihuela", como fruto de la amistad entre Carlos Fenoll, Miguel Hernández y Ramón Sijé. Sus inquietudes literarias les animan a reunirse periódicamente en la tahona propiedad del padre de Carlos Fenoll.

Casa Museo Miguel Hernández en Orihuela

Primeros Viajes a Madrid y Consolidación Literaria

En 1931, la ciudad de Elche (Orfeón ilicitano) le concede su primer y único premio poético, y a finales de dicho año realiza su primer desplazamiento a Madrid, llenó de ilusión, inocente esperanza y necesidad de aventura. En 1931 realiza su primer viaje a Madrid y, al no encontrar el apoyo que esperaba, regresa a Orihuela. Participa en Orihuela en un homenaje a Gabriel Miró. En 1933 publica "Perito en Lunas", que no obtiene el respaldo esperado.

A partir de 1934 visitará Madrid en varias ocasiones, hasta establecerse allí en 1935 en busca del reconocimiento que se le resiste, conocedor de que es en la capital donde se concentra la flor y nata de la literatura del momento. En 1934 realiza su segundo viaje a Madrid. Este viaje supone un cierto triunfo para él. Se publica en la revista 'Cruz y Raya' su auto sacramental 'Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras'. Comienza a relacionarse con grandes poetas como Alberti, Rosales, Aleixandre y Neruda.

Ya había conocido con anterioridad a Federico García Lorca, e irá conociendo en la capital a Rafael Alberti, Vicente Aleixandre y Pablo Neruda, pero todavía arrastra la influencia católica de su amigo Sijé, y su producción literaria mantiene un marcado acento religioso. En esta época, entre 1933 y 1935, Miguel publica en la revista madrileña “Cruz y Raya”, de José Bergamín, y en la oriolana “El Gallo Crisis”, que dirige su amigo Sijé. Miguel estabiliza durante ese año su presencia en Madrid al conseguir trabajo en la edición de la enciclopedia “Los Toros”, que el empresario José María de Cossío prepara para Espasa-Calpe, y se adentra en la élite literaria de la Generación del 27 de la mano de Neruda y Aleixandre principalmente, que lo arropan como a un hermano menor.

El poeta oriolano consolida su nueva personalidad al descubrir y asumir un nuevo mundo literario e ideológico. Escribe en esta época “Los hijos de la piedra”, influido por la estética del Grupo de Vallecas, y va madurando personal y literariamente en el marco de un entorno cultural que le cautiva. De hecho, la aparición del libro de Aleixandre “La destrucción o el amor” causa en Miguel un enorme impacto, y le da pie para adentrarse en uno de los grandes temas hernandianos, el amor. El ambiente cultural de cambio hace mella en el poeta, y ello influye en un progresivo distanciamiento afectivo respecto de Josefina, al tiempo que se le relaciona con la poetisa murciana María Cegarra, y con la pintora Maruja Mallo.

Miguel es ya un hombre ideológicamente maduro y políticamente comprometido. Con el estallido de la Guerra Civil, el poeta se alista en el Ejército de la República, y es nombrado comisario cultural en el frente. Se integra en el 5º Regimiento a las órdenes de “El Campesino”, y combate en los frentes de Madrid, Andalucía, Extremadura y Aragón. En las trincheras conoce al brigadista cubano Pablo de la Torriente, a quien dedica una elegía tras su muerte. Miguel se convierte en esta época en un poeta de trinchera, social y políticamente comprometido, y ello se refleja en su poesía.

En febrero de 1937 es destinado en Andalucía al "Altavoz del Frente". En marzo se casa con Josefina Manresa. Participa en el II Congreso Internacional de Intelectuales en Defensa de la Cultura, celebrado en Valencia. Realiza un viaje a la URSS, formando parte de una delegación española enviada por el Ministerio de Instrucción Pública, para asistir al V Festival de Teatro Soviético. Se publican 'Viento del Pueblo', 'Teatro en la guerra' y 'El labrador de más aire'.

En 1936 publica su "Elegía" dedicada a Ramón Sijé. Se edita su libro de poemas 'El rayo que no cesa'. Termina su obra teatral 'El labrador de más aire'. Se incorpora al Ejército Popular de la República.

Del período de la Guerra Civil, "Vientos del pueblo me llevan" donde Miguel refleja su condición de poeta y soldado, comprometido en la lucha del pueblo contra la opresión. Para ello, enfrenta los términos libertad-opresión, dignidad-deshonor, huracán-yugo, valentía-cobardía, leones-bueyes, rayo-jaula… Realiza, además, una rotunda invocación a los valores que aprecia Miguel en los hombres de las diferentes tierras de España,; y finaliza con una exaltación a la dignidad de la muerte, cuando se lucha en batallas por las que vale la pena inmolarse “con la cabeza muy alta”.

Miguel Hernández se alineó con la causa republicana, lo que posteriormente le llevó a ser encarcelado tras la victoria franquista.

Miguel Hernández durante la Guerra Civil Española

Encarcelamiento y Muerte

La última etapa de la vida de Miguel fue un cúmulo de despropósitos que convirtió su existencia en un auténtico calvario. Al desánimo personal (su primer hijo, Manuel Ramón, había muerto en otoño de 1938) se unía el desánimo colectivo (la guerra estaba prácticamente perdida, y el miedo a la muerte y a la represión era más que patente). En diciembre nace su primer hijo, Manuel Ramón. En otoño de 1938 muere su hijo y ello provoca una serie de poemas que anuncia en su libro 'Cancionero y romancero de ausencias'. Escribe el drama 'Pastor de la muerte'. En 1939 nace su segundo hijo, Manuel Miguel.

Su vía crucis personal comienza cuando, finalizada la guerra, intenta escapar a pie por la frontera portuguesa. Es detenido y llevado a la comisaría de Rosal de la Frontera, su primera cárcel. Miguel sufre vejaciones, humillaciones y torturas, e inicia un recorrido carcelario que le lleva a las prisiones de Huelva, Sevilla, Torrijos (Madrid), Orihuela, de nuevo Madrid, Palencia, Ocaña y Alicante. Tras su paso por Huelva y Sevilla, en la prisión de Torrijos en Madrid, donde compone las famosas "Nanas de la cebolla". Puesto, inesperadamente, en libertad, es detenido de nuevo en Orihuela. En 1940 se le traslada a la prisión de la plaza de Conde de Toreno en Madrid. Más tarde la condena es conmutada por la de 30 años de prisión. En septiembre, es trasladado a la prisión de Palencia y en noviembre, al penal de Ocaña. En 1941 es trasladado al Reformatorio de Adultos de Alicante.

A esta etapa pertenece su "Cancionero y Romancero de Ausencias", un conjunto poético marcado por la amargura, la soledad y el intimismo. En cautiverio, Miguel escribe hermosísimos poemas, como “Nanas de la cebolla”, dedicado a su hijo. "De su última etapa, me quedo con Nanas de la cebolla, que escribe en 1939 al recibir, en la madrileña cárcel de Torrijos, una carta de su mujer comunicándole -durante la lactancia de su segundo hijo- que sólo podía alimentarle de pan y cebolla. Constituye un resumen incomparable de la cruda situación que vivían en su casa -“en la cuna del hambre mi hijo estaba”-, el recuerdo a Josefina -“una mujer morena resuelta en luna”-, que “se derrama hilo a hilo sobre la cuna” (bella metáfora de la madre que agota su leche). Pero, al mismo tiempo, quiere insuflar al hijo, cual alondra en ascenso, un aliento de esperanza en el porvenir, “defendiendo la risa pluma por pluma”, y tratando de que no sepa “ni lo que pasa ni lo que ocurre” a su alrededor en ese momento.

El 3 de mayo ingresaba en una cárcel de Huelva. Hernández pasó nueve días arrestado, recibiendo a diario palizas brutales. Liberado por la intervención de Pablo Neruda logró llegar a Orihuela, pero allí fue delatado y detenido de nuevo. En 1940 un consejo de guerra le condenó a muerte. Gracias a la intervención de José María de Cossío la ejecución se conmutó por treinta años de cárcel. Después de un viaje de 16 horas, transportado en un tren de mercancías (junto a 244 presos más) ingresó en lel Reformatorio de Adultos de alicante. Hernández enfermó de bronquitis, tifus y tuberculosis.

En 1942 muere en la enfermería de la prisión alicantina y es enterrado en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante. Miguel Hernández murió el 28 de marzo de 1942 producto del rencor y del olvido. El poeta es hoy en día una referencia ineludible de las letras españolas por su valor literario y humano.

Comentario del poema Nanas de la cebolla

Legado y Reconocimiento

Miguel Hernández es considerado uno de los poetas más importantes del siglo XX en España. Su obra abarca temas como el amor, la guerra, la muerte y la justicia social, y su estilo se caracteriza por su intensidad emocional y su compromiso con los más desfavorecidos.

El ser humano excelso (extraño y poco común en la selva humana), de espíritu y acción valiente, creo que posee el privilegio de nacer más de una vez: bien por la bondad de Dios (quien nos creó; Dios en mayúsculas por mi respeto sincero y la humildad debida de simio vanidoso…), bien por un regalo caprichoso del destino (¿qué es? ¿Crees en el destino?) o por circunstancias (inescrutables) tras nuestro nacimiento del vientre materno. Miguel Hernández nació del vientre materno el 30 de octubre de 1910 en la casa familiar, hoy ubicada en el número 70 de la calle San Juan, donde vivió hasta 1914, casi enfrente del monasterio de las Clarisas en la ciudad de Orihuela. El campaneo musical de las monjas, en los latidos del bebé repique alegre y rítmico, sin duda fuente inspiradora de su inagotable creatividad literaria posterior, seguro que le hizo llorar y reír en su más temprana edad. Y años después, nació el hombre en sus acciones con la palabra y la poesía en la defensa apasionada de sus ideales. Pero al final (principio) gozo del privilegio divino de nacer el 28 de marzo de 1942 en la eternidad de la conciencia humana universal, cuando ya moribundo falleció en la enfermería de la prisión en la ciudad de Alicante.

Inmortalidad también gracias a una mujer fiel, su esposa Josefina Manresa, quien respetó y conservó contra viento y marea el recuerdo del esposo poeta… y por las canciones del trovador Joan Manuel Serrat, divulgador de sus versos por todo el mundo.

Ramón Sijé ha renacido ya en la evocación que te ofrecen estas líneas hoy en la Hoja del Lunes de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante (APPA). Dicen del poema ‘Elegía’, a la muerte de Ramón Sijé, que es un grito desgarrado y de esperanza, la elegía más sentida y mágica de la literatura universal. Se trata de una manifestación magistral, en arte mayor, del profundo dolor ante la muerte de su amigo. Miguel comienza aceptando la muerte de Ramón Sijé y el dolor que esta pérdida le produce: “Tanto dolor se agrupa en mi costado, / que por doler me duele hasta el aliento. No hay extensión más grande que mi herida…”. Se rebela después y expresa su rabia: “Quiero escarbar la tierra con los dientes, / quiero apartar la tierra parte a parte…”.

Miguel Hernández escribió una columna periodística, apenas divulgada y muy poco conocida hoy, que aquí por el cumpleaños de su nacimiento del vientre materno (30 de octubre de 1910) te ofrezco a continuación en esta Hoja del Lunes. “En la muerte de Ramón Sijé” fue publicada en el diario La Verdad pocos días después de la muerte de su amigo. “Aún no sé, ni quiero ni puedo saber si ha muerto mi compañero. Yo no lo he visto morir. Él no hubiera permitido a la muerte su muerte, sin verme y hablarme. Tengo escrita una carta en contestación a una suya reciente que le enviaré hoy o mañana a nuestro pueblo. Tengo el presentimiento de que me escribirá otra, como siempre. No es posible tanto infortunio de una vez. Yo me enteré, tratándolo por muchos años, de su corazón y su latido apresurado. Conocí su corazón y me dio espanto la precipitación dolorosa de su sangre. Sentí que aquella faena de borrasca no se prolongaría hasta muy tarde. Una tarde hablábamos, entre otras cosas, de los hombres que mueren temprano y dan motivo a los noticieros para escribir: “El malogrado joven…”. Y me dijo con voz de rebelde que no quería ser un malogrado. Pasaba un entierro entre nosotros y lo veía estremecerse. ¿Es cierta su muerte? Es la primera que me hace llorar aún dormido. Uno de los lados más escogidos de mi corazón se ha quedado como un rincón vacío. (Columna de colaboración periodística del poeta Miguel Hernández en el diario «La Verdad»; Murcia, 10 de enero/1936).

Miguel Hernández y su esposa Josefina Manresa

Visita la Casa Museo Miguel Hernández

La casa donde Miguel Hernández pasó su infancia y juventud se ha convertido en un museo dedicado a su vida y obra. Visita la Casa-Museo: La casa-museo conserva el ambiente y el mobiliario de la época, permitiendo a los visitantes sumergirse en la vida cotidiana del poeta.

La casa de la Calle de San Juan nació nuestro poeta universal el 30 de octubre de 2010. Se trata de una vivienda popular de finales del siglo XIX o principios del XX, totalmente remodelada en 2010, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta. Fue concebida como centro de documentación de la Fundación Cultural Miguel Hernández, a fin de conservar adecuadamente archivos gráficos, sonoros y audiovisuales.

  • Biblioteca y Sala de Exposiciones: La casa-museo también cuenta con una biblioteca y una sala de exposiciones. La biblioteca alberga una extensa colección de obras de y sobre Miguel Hernández, incluyendo primeras ediciones de sus libros y estudios críticos sobre su poesía.
  • Jardín de la Casa-Museo: El jardín de la casa-museo es un lugar tranquilo y evocador, perfecto para reflexionar sobre la poesía de Hernández y su conexión con la naturaleza.

Información práctica:

  • Dirección: C/ San Juan, 70.
  • Horario:
    • De martes a sábado de 10 a 14h y de 16 a 19h.
    • Domingos y festivos de 10 a 14 h.
    • Del 1 de julio al 31 de agosto: de lunes a jueves de 9:00h a 14:00h, viernes de 9:00h a 14:00h y de 21:30h a 00:00h, .sábado de 9:00h a 14:00h, domingo cerrado.

Otros lugares de interés en Orihuela

  • Catedral de Orihuela: A poca distancia de la casa-museo, la Catedral de Orihuela es una magnífica muestra de la arquitectura gótica y renacentista.
  • Museo Diocesano de Arte Sacro: Ubicado en el antiguo Palacio Episcopal, este museo alberga una rica colección de arte sacro, incluyendo obras de grandes maestros como Velázquez y Salzillo.
  • Paseo por el Casco Antiguo: Orihuela cuenta con un casco antiguo lleno de encanto, con calles empedradas, plazas pintorescas y edificios históricos.

Gastronomía local

No puedes irte de Orihuela sin probar la deliciosa gastronomía local.

  • Arroz con Costra: Un plato típico de la zona, el arroz con costra es una deliciosa combinación de arroz, embutidos y huevo batido cocido al horno.
  • Pastel de Carne: Otra delicia local es el pastel de carne, una empanada rellena de carne picada, huevo duro y especias.

Visitar la casa de Miguel Hernández en Orihuela es una experiencia enriquecedora que te permitirá conocer de cerca la vida y obra de uno de los poetas más importantes de España. Take the opportunity to explore this beautiful city and enjoy its rich culture and gastronomy.

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