Carmen Amaya, conocida como 'La Capitana', fue una de las más grandes bailaoras de flamenco, cuyo legado revolucionó la forma de bailar de las mujeres y creó el 'baile por taranto'. Su vida y arte nacieron del mar, encontrando en el ritmo de las olas su primera inspiración para el movimiento y la danza.
La fecha de nacimiento de Carmen Amaya es un tema de debate, aunque se cree que nació en el barrio marginal de Somorrostro en Barcelona. Durante mucho tiempo se dijo que fue en el año 1913, varios artículos periodísticos y unas fotos publicadas en 1930, donde se la ve muy chiquita para tener los 17 años que habría cumplido de haber nacido en el año previo a la I Guerra Mundial, han hecho que se cuestionase esta fecha de nacimiento. Recientes investigaciones sugieren que podría haber nacido el 15 de noviembre de 1922. Esta hipótesis se basa en documentos como un pasaporte que indica que sus padres eran Juan y Micaela Amaya, ambos de nacionalidad española.
Así, en el libro 'Carmen Amaya', presentado en 2013 , los investigadores Montse Madridejos y David Pérez Merinero incluyen por primera vez el documento que señalaría su nacimiento, con toda probabilidad, en 1918, si acaso, en 1917, contó entonces Cristina Marinero. Se trata de un padrón de 1930 que recoge que "Carmen Amalla Amalla [así lo escribieron], hija de José Amalla Amalla, tocador de guitarra, no sabe leer y tiene 12 años".
Infancia y Primeros Pasos en el Flamenco
De padres gitanos y de humilde procedencia, Carmen Amaya crece en el Somorrostro, un barrio de chabolas marginal de Barcelona, hoy desparecido, pero entonces situado entre las vías del tren y el mar. Su relevancia en la historia de Barcelona queda relatada en el libro Somorrostro, mirades literàries1 de Enric H. March.
Pocos saben que Carmen fue autodidacta y su talento se hizo evidente desde que tenía cuatro años. Su padre, guitarrista flamenco conocido como el “Chino”, la hacía bailar durante largas horas mientras la orientaba y corregía. Carmen fue desarrollando su propio estilo, bailando a toda hora sobre la arena de la playa de Somorrostro y acompañando a su padre en bares y tabernas para ganar algunas monedas.
En 1929, con apenas once años de edad, Carmen y su gente actuaron en honor al Rey Alfonso XIII con motivo de la inauguración del Poble Espanyol. Medio siglo más tarde, en ese mismo sitio, se funda el Tablao de Carmen en homenaje a la gran bailaora de flamenco.
Imagen de Aniya de Ronda y Carmen Amaya.
Durante su infancia, Carmen participó en la inauguración de la Semana Andaluza de la Exposición de Barcelona, apareciendo en la portada del suplemento Notas Gráficas de La Vanguardia el 24 de junio de 1930. Ese mismo año, se anunció su actuación en el Teatro de Verano de Rute con el nombre artístico de Carmencita Amaya, junto a otros artistas de la ópera flamenca.
Ascenso a la Fama y Éxito Internacional
Carmen se ganó muy pronto el corazón de Europa, después de presentarse por toda España y varias veces en París. En 1936, con el inicio de la Guerra Civil española, la troupe de los Amaya sale de España hacia Portugal. Ésta fue una oportunidad para hacerse paso a América más tarde: allí pasó once años de gira los conquistando grandes teatros de Estados Unidos, Argentina, Uruguay, Bolivia, Brasil y México.
El 9 de diciembre de 1936, tras abandonar España debido al inicio de la Guerra Civil, Amaya llegaba a Buenos Aires con su familia. Tres días después, su presentación en el Teatro Maravillas de la ciudad porteña causaba furor. La policía y los bomberos tuvieron que intervenir para poner orden en las taquillas. Después de recorrer Argentina, los Amaya viajaron a Brasil, México y Estados Unidos, para volver a España en 1947.
En América Carmen Amaya conoció a muchas de las personas más influyentes de su tiempo. Estuvo varias veces en Hollywood, para rodar algunas películas y las personalidades más destacadas del cine, la música o la cultura quisieron verla bailar. El músico Toscanini fue un día a verla, y declaró que nunca antes había visto a una artista con más ritmo y más fuego que ella.
Hasta 1947 no volvió a España, y lo hizo convertida ya en una estrella indiscutible a nivel mundial. Sus años en América le habían servido para asentar su arte y para que su fama creciera imparable.
A su regreso de América y tras algunas giras por Europa y el Oriente Medio, Barcelona conoció de nuevo el arte de Carmen Amaya, en su momento de mayor esplendor, en diciembre del año 1947, durante una serie de representaciones dadas en el Tivoli.
Matrimonio y Últimos Años
Carmen se casa con Juan Antonio Agüero, “tocaor” miembro de su compañía, rodeada sólo de amigos íntimos y muy temprano en la mañana en Barcelona. No hubo fiesta posterior ni luna de miel: unas horas después de la ceremonia ya estaban ambos en el escenario.
En 1963, Carmen Amaya participa como protagonista en la película española “Los Tarantos”, rodada en su querida ciudad natal, específicamente en los barrios de chavolas del Somorrostro y de Montjuich. Sin embargo, el frío extremo al que se expuso durante el rodaje, agravaron su salud ya debilitada por su insuficiencia renal. No llegó a ver la película terminada.
Pasó sus últimos días en su casa de Begur, una típica masía catalana, frente al mismo Mediterráneo cuyas olas, según ella misma decía, la habían enseñado a bailar. La bailaora murió el 19 de noviembre de 1963 en su casa.
En 1959 Carmen vivió otro de los momentos más emocionantes de su vida, cuando se celebró la ceremonia de inauguración de la fuente a la que habían puesto su nombre en el Paseo Marítimo de Barcelona, que atraviesa el barrio de Somorrostro, los mismos lugares y la misma fuente por donde ella había paseado muchos años antes, con los pies descalzos y arrastrando sus miserias de niña.
Cronología de la vida de Carmen Amaya
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1918 (aproximadamente) | Nacimiento en el barrio de Somorrostro, Barcelona. |
| 1929 | Actuación ante el Rey Alfonso XIII en la inauguración del Poble Espanyol. |
| 1936 | Salida de España debido a la Guerra Civil, inicio de gira en América. |
| 1947 | Regreso a España como estrella internacional. |
| 1952 | Matrimonio con Juan Antonio Agüero. |
| 1959 | Inauguración de la fuente con su nombre en el Paseo Marítimo de Barcelona. |
| 1963 | Participación en la película "Los Tarantos" y fallecimiento el 19 de noviembre. |
Legado
El flamenco, claramente vinculado a la sociedad gitana española desde finales del siglo XVIII, se había atenido a unos roles de género. El papel del hombre y el de la mujer han estado claramente diferenciados en muchos aspectos. Carmen revolucionó el baile que se hacía en ese momento.
La aparición de Carmen Amaya supuso un punto de inflexión en el baile flamenco en general, y en el baile de mujer en particular. Carmen rompió estos esquemas ofreciendo un baile propio, en el que los gestos y marcajes no obedecían a figuras estéticas sino a las emociones que experimentaba la bailaora, la fuerza y libertad que primaban en cualidades reservadas hasta el momento para el hombre así como el carácter propio del palo que interpretaba.
Una de las formas de expresión de ese genio fue (y es) sin duda, la fuerza expresiva y rítmica de su zapateado. Sus bailes incorporaban una o dos letras pero el gran protagonismo lo tenían las escobillas en las que derrochaba toda su gran riqueza rítmica y el indudable virtuosismo de su zapateado, tanto por las técnicas como por la velocidad. Además el baile a veces era interpretado con pantalón, en lugar de vestido.
Fué una artista genial, de inimitable estilo, dinamismo fulminante y temperamento personalísimo, son inolvidables sus alegrías, zapateados, fandangos, soleares y bulerías.
De ella dijo Vicente Escudero: “La vida de Carmen ha sido pura leyenda y todo el mundo debería haberla visto bailar por lo menos una vez. Ha sido una bailaora única por su electricidad, por el genio y la rabia de sus figuras”. Y el gran Antonio corroboró: “La mejor.
