La escalada de la tensión en Oriente Próximo tiene al mundo en vilo, y el destino de esta región depende, en buena parte, de las decisiones que tomará en los próximos días y semanas el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
Netanyahu lidera el país al frente de un gobierno de concentración, que se formó tras el sangriento ataque terrorista perpetrado por Hamás el pasado 7 de octubre, que se saldó con el asesinato de 1.400 personas y la toma de 250 rehenes. La respuesta de Tel Aviv a ese ataque fue la invasión militar de Gaza, que ya ha provocado 25.000 muertes entre la población civil, según datos de la ONU. El riesgo de que el conflicto alcance una dimensión regional es ahora mayor que nunca.
Los Orígenes de Benjamin Netanyahu
Benjamin Netanyahu (Bibi, por su apodo de la infancia) estaba destinado a triunfar: hijo de un célebre sionista revisionista, Benzion, y hermano de un soldado, Yonatan, asesinado en los acontecimientos del aeropuerto de Entebbe, que tan importante papel juegan para el imaginario israelí. Netanyahu nació en un Estado de Israel ya proclamado.
Netanyahu nació en Tel Aviv en 1949, un año después de que se fundara el Estado de Israel, en el seno de una familia laica, sionista e intelectual. Fue criado a medio camino entre Israel y Estados Unidos, pero estudió en el país norteamericano. Se graduó en arquitectura y administración de empresas en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y, al poco de graduarse, fue contratado como consultor económico en Boston Consulting Group.
Su padre, Ben Zion Netanyahu (Benzion Mileiknowsky de nacimiento) nació en Varsovia en 1910 y se trasladó a Palestina diez años mas tarde, donde estudió en la Escuela de Profesores David Yellin y en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Fue editor de la Enciclopedia Hebrea, discípulo de Zeev Jabotinsky y un experto en antisemitismo. Fue también profesor emérito en la Universidad de Cornell.
En 1944, Netanyahu se casó con Tzila Segal, con quien tuvo tres hijos: Yonathan, comandante de la unidad Sayeret Matkal y fallecido en la operación Entebe; Benjamín, actual primer ministro de Israel; y Iddo, un medico y autor teatral. Su mujer Tzila falleció en el año 2000, y Ben Zion murió en Jerusalén 12 años después, el 30 de abril del 2012, a los 102 años.
“Mi padre me enseñó que quien no conoce su pasado, no entiende el presente y quien no entiende el presente no puede prever el futuro", dijo sobre él su hijo Bibi.
Tras su servicio militar, volvió a Estados Unidos para estudiar arquitectura en el prestigioso MIT (Massachusetts Institute of Technology), interrumpió los estudios para servir en la Guerra de Yom Kipur, del 73, y en cuanto terminó la contienda volvió a EE.UU.
Inicios en la Política
Con su preparación académica, su experiencia militar, sus profundos valores conservadores y un carisma político reconocido incluso por sus rivales, era cuestión de tiempo que recalara en política. Sirvió como embajador de Israel ante las Naciones Unidas desde 1984 hasta 1988. Tras ocupar el puesto de embajador israelí en las Naciones Unidas, de 1984 a 1988, dejó de tener un pie en EE.UU.
Se convirtió en líder del conservador Likud en 1993. Ganó sus primeras elecciones en 1996 con un discurso contrario a los acuerdos de paz de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y, en general, cualquier tipo de negociación con los dirigentes palestinos.
Se convirtió, con 47 años, en el primer ministro más joven de la historia de Israel. Su primer mandato al frente del gobierno duró tres años. En 1999 abandonó la política tras ser derrotado en las urnas por Ehud Barak; regresó en 2002 como ministro de Relaciones exteriores primero y ministro de Finanzas después en los gobiernos de Ariel Sharón.
En 2005 retomó el liderazgo del Likud; desde 2009 hasta la actualidad se ha mantenido al frente del gobierno israelí exceptuando un breve lapso de tiempo entre 2021 y 2022. Es el primer ministro que durante más tiempo ha ejercido este cargo en la historia del país, desde su creación.
Su victoria inesperada ante el candidato del Partido Laborista (nada menos que Shimon Peres, un histórico de la política israelí y artífice de los Acuerdos de Paz de Oslo) le convirtió en el primer ministro más joven nacido en el Israel independiente.
Ideología y Políticas
PSICOLOGÍA y PERSONALIDAD de BENJAMIN NETANYAHU
La ideología de Netanyahu se puede definir como un sionismo revisionista endurecido por la realpolitik. Cree en la superioridad moral del Estado judío, el derecho histórico a toda la Tierra de Israel y la imposibilidad de una paz real con los palestinos. Su visión de seguridad es absoluta: cualquier cesión territorial equivale a una amenaza existencial.
En lo económico, defiende un liberalismo tecnocrático y privatizador, aunque ha tolerado privilegios para sectores religiosos que le garantizan apoyo electoral. Más que un teórico, Netanyahu es un estratega del poder. Su pensamiento no es filosófico, sino funcional, aunque constantemente recurre a una retórica que mezcla la historia bíblica, la memoria del Holocausto y el miedo existencial para justificar sus políticas.
En estos años se ha ganado el apodo de "míster seguridad", a costa de paralizar el proceso de paz con los palestinos. Su actitud hacia la cuestión palestina se ha caracterizado por la oposición a la solución de dos estados, la ampliación continua de la colonización ilegal de Cisjordania y la mano dura con Hamás en Gaza (con el bombardeo masivo de la franja en 2014, que dejó más de 2.000 muertos). El lento avance hacia la autodeterminación palestina previsto en Oslo se ha paralizado, e incluso se ha dado marcha atrás.
Otra de las obsesiones del primer ministro ha sido Irán. Netanyahu ha insistido en señalar a la República Islámica como su principal enemigo y en acusarla de estar fabricando una bomba nuclear, una teoría que llevó hasta las Naciones Unidas en 2012, con una puesta en escena que dio mucho que hablar en redes sociales.
Retos y Controversias
Conocido como Bibi, Mr. Security o Mr. Economy, la popularidad de Netanyahu atravesaba momentos delicados antes de que estallara la guerra contra Hamás. Su controvertida reforma judicial, (con la que pretendía aumentar el control del legislativo sobre el poder judicial) no sólo provocó numerosas protestas en las calles, sino que, en enero, fue anulada por el Tribunal Supremo.
No ha sido el único encontronazo de Netanyahu con la Justicia. El mandatario afronta un juicio por fraude, soborno y abuso de confianza. "Bibi es una criatura de la historia, él siempre sintió que su destino era liderar Israel y cree que es el único capaz de salvarlo de la destrucción", relata a Efe Anshel Pfeffer, periodista y autor de la más reciente biografía "Bibi.
En 2018 la Policía consideró que había suficientes pruebas, y el juicio se sigue actualmente. La Fiscalía le acusa de abuso de poder por, entre otras cosas, "obtener ventajas injustificadas de los principales propietarios de los medios de comunicación". Netanyahu se enfrenta a una pena de hasta 10 años de prisión por corrupción y tres años por fraude y abuso de confianza.
El último reto al que ha tenido que hacer frente el primer ministro ha sido la pandemia del coronavirus. Israel ha vivido tres confinamientos estrictos, pero también ha sido el primer país en vacunar a prácticamente toda su población. En plena pandemia, el bloqueo político llevó en marzo al país a sus cuartas elecciones en dos años.
Tabla Resumen de Mandatos de Benjamin Netanyahu
| Periodo | Acontecimientos Destacados |
|---|---|
| 1996-1999 | Firma de los Acuerdos de Hebrón y Wye, Primer Ministro más joven de Israel. |
| 2009-2021 | Liderazgo continuo, tensiones con la administración Obama, fortalecimiento de alianzas con EE.UU. bajo Trump. |
| 2022-Actualidad | Regreso al poder con coalición de partidos ultraortodoxos, reforma judicial controvertida. |
Benjamín Netanyahu es una figura que ha definido, con su pragmatismo autoritario y su visión geopolítica de largo plazo, el rumbo de Israel en el siglo XXI. Su trayectoria es la del político que supo explotar el miedo, capitalizar la amenaza y moldear las instituciones en su beneficio. Para muchos, es un defensor de la seguridad y el crecimiento israelí; para otros, el arquitecto de un Estado cada vez más cerrado, excluyente y en guerra permanente con su entorno.
