El embarazo es una etapa que va acompañada de grandes cambios en el cuerpo de la mujer. A medida que avanza, se producen cambios hormonales y fisiológicos. La pelvis se ensancha para albergar al bebé, las articulaciones se vuelven más móviles, los ligamentos se estiran, los músculos modifican su longitud y, como consecuencia, cambia la postura corporal y aumenta la presión en la columna.
Todos esos cambios pueden generar molestias o dolores, como por ejemplo, la ciática o falsa ciática en embarazadas. De hecho, los problemas en la columna lumbar son una de las complicaciones más habituales durante la gestación, especialmente entre el segundo y tercer trimestre, cuando el feto es más grande. El dolor de espalda en el embarazo es uno de los que las personas gestantes se quejan más a menudo, especialmente durante el tercer trimestre de embarazo.
¿Qué es la Ciática y por qué es Común en el Embarazo?
La ciática es un dolor en la lumbar y las piernas que puede ir de una simple molestia a hacer un daño paralizante y que es muy común entre las personas embarazadas.
La ciática es una molestia muy común en las mujeres embarazadas. La causa es un exceso de presión sobre el nervio más grueso del cuerpo: El nervio ciático. Este nervio comienza en las lumbares y continua hacia abajo, atravesando los glúteos y los muslos. La razón por la que la ciática en el embarazo es muy común es el aumento del tamaño del útero.
Puede llegar a ser hasta 20 veces más grande que su estado original, lo cual ejerce una presión inusual y muy intensa sobre el nervio ciático. Por otra parte, el útero va creciendo hasta alcanzar 20 veces más su peso original y hasta 1.000 veces su capacidad inicial. Otro posible factor de riesgo es que se produzca un aumento de peso en el embarazo de forma excesiva y muy rápida durante este periodo de gestación.
Además de aumentar la lordosis lumbar, el aumento de peso de manera irregular en algunos casos, este provoca que tengamos que aumentar nuestra base de sustentación, con una rotación externa de la cadera. El dolor se localiza en la parte baja de la espalda, manifestándose como un peso o una opresión. Aparece la ciática durante el embarazo, cuando duele un punto en la parte superior del glúteo y se irradia por la parte posterior del muslo, la pierna e incluso puede llegar hasta el pie. - El sacro tiene unos agujeros de los cuales salen los nervios. Según va creciendo la tripa, la futura mamá va aumentando su curvatura lumbar.
Lumbalgia y Ciática: ¿Qué son Exactamente y por Qué se Producen?
La lumbalgia es el dolor de espalda centrado en la columna lumbar, es decir, en la parte baja de la espalda. Afecta a más de dos tercios de las mujeres embarazadas y, generalmente, se debe a dos factores: el factor mecánico y el hormonal.
Examinemos primero el factor mecánico (es decir, la manera de trabajar de la espalda): conforme aumenta el peso del cuerpo y el volumen del vientre, el centro de gravedad se desplaza hacia adelante y los músculos de la parte inferior del dorso deben trabajar con más intensidad para sostener la columna. Para compensar el desplazamiento del centro de gravedad, las mujeres gestantes acentúan la lordosis lumbar (que es la curvatura fisiológica de la parte baja de la espalda), colocándose en hiperlordosis. Es este exceso de curvatura en el tramo bajo del dorso lo que provoca lumbalgia y causa dolor.
El otro factor causante del dolor lumbar durante el embarazo es el factor hormonal: la acción de los estrógenos, la progesterona y la relaxina provoca el reblandecimiento de cartílagos y ligamentos, especialmente de la cintura pélvica, y esto se traduce en mayor presión en la zona lumbar.
Los episodios de ciática son otra dolencia muy común entre las mujeres embarazadas, sobre todo durante las fases más avanzadas de la gestación. El crecimiento del útero y del feto ejerce presión sobre el nervio ciático, que es el nervio que parte de la médula espinal y se ramifica por las piernas y los pies, provocando dolor, inflamación, hormigueo e irritación.
La ciática se caracteriza por un dolor punzante que se irradia desde los glúteos, baja por la pierna y puede incluso llegar hasta el pie y los dedos del pie, hecho que puede llegar a dificultar la movilidad de la mujer gestante. En menor medida, la ciática también puede deberse a una hernia discal (es decir, a un disco deslizado de su posición habitual en la columna vertebral) o a un espasmo del músculo piriforme en las nalgas, que puede irritar el nervio ciático y causar dolor.
Síntomas de la Ciática Durante el Embarazo
Los síntomas de la ciática pueden manifestarse en cualquier etapa del embarazo, no obstante, es más común a partir del segundo trimestre.
- Dolor intenso en glúteo, muslo, pantorrillas y en ocasiones hacia el pie.
- Hormigueo irradiado hacia a la pierna.
- Debilidad en las piernas, con frecuencia la dominante.
- Alteraciones de sensibilidad: calambres, quemazón, entumecimiento.
- Dolor en zona lumbar que puede empeorar al toser o estornudar.
- Dolor que se manifiesta al pasar mucho tiempo sentada, al estar de pie y al caminar.
Hormigueos: Es el síntoma más leve y común, pero puede ir aumentando si no se detecta a tiempo.
Para identificar la ciática, si notas alguno de los siguientes síntomas deberías acudir a un especialista porque es muy probable que la sufras: Dolor intenso en la parte posterior del glúteo, muslo, pantorrilla, llegando a veces hacia el pie. Debilidad de la musculatura de las piernas. Alteraciones de sensibilidad: calambres en una pierna, sensación como si te quemara por dentro. Dolor fuerte en la zona lumbar.
¿Has oído hablar del nervio ciático? Se trata del nervio más grueso de nuestro cuerpo, tiene su origen en la columna vertebral baja, desciende a glúteos, parte posterior del muslo y finaliza con varias ramas en el pie. Una presión o daño de esta estructura, puede provocar dolor, sensación de hormigueo o pinchazos.
Hablamos de una falsa ciática, cuando el origen del dolor existe por un compromiso a lo largo de su recorrido, ya sea por el músculo piramidal o la articulación sacroilíaca como consecuencia de los cambios generados durante el embarazo.
Factores que Predisponen la Aparición de Ciática en el Embarazo
Existen diferentes factores y cada embarazada presenta unos concretos, aunque los más comunes son:
- Antecedentes de hernia/protrusión discal.
- Antecedente de dolor lumbar previo al embarazo.
- Estilo de vida sedentario.
- Aumento excesivo de peso en el embarazo.
Prevención de la Lumbalgia y la Ciática
Tal como hemos comentado anteriormente, ambas dolencias son muy comunes durante el embarazo y por ello la prevención es esencial. Por ello, si estás esperando un bebé es muy importante que sigas estas recomendaciones:
- Adopta una buena higiene postural.
- Haz ejercicio físico moderado de forma regular, como caminar a paso ligero, practicar bicicleta estática, yoga y natación (los ejercicios en el medio acuático son especialmente beneficiosos para aliviar los dolores lumbares, ya que la flotabilidad en el agua alivia la presión en las articulaciones y en los músculos).
- No realices, en la medida de lo posible, trabajos estresantes.
- Evita ganar un exceso de peso, ya que sobrecargará aún más tu espalda.
Entre estas medidas preventivas, adquirir unos buenos hábitos posturales es clave para fortalecer la musculatura abdominal y de la espalda, especialmente de cara al segundo y tercer trimestre del embarazo, cuando el cuerpo (y la espalda) deben soportar más peso. A continuación, te mostramos algunas recomendaciones posturales que puedes aplicar diariamente, ya que son muy sencillas y no requieren ningún material para ponerlas en práctica, solo hace falta disciplina y constancia:
- Al caminar: camina erguida, con la espalda recta, los glúteos duros, la tripa hacia adentro, la cabeza alta y los brazos balanceándose rítmicamente a los lados.
- Al subir escaleras: mantén recta la espalda, sin doblarla hacia delante, y apoya toda la planta del pie en cada peldaño, no sólo la punta. Ayúdate del pasamanos para no perder el equilibrio.
- Recuerda dormir sobre el lado izquierdo. Para levantarte apoya el codo izquierdo y haz fuerza con la mano derecha sobre el colchón hasta que logres incorporarte. Libera las piernas del colchón hasta quedar sentada con ellas fuera de la cama, tocando el suelo, y levántate.
- Al sentarte: lleva los glúteos hasta el final del asiento para mantener recta la espalda. Si la parte lumbar no queda bien apoyada, utiliza un almohadón.
- Al trabajar con ordenador: si el tamaño de la tripa te impide acercarte a la mesa, baja un poco la silla o sube la altura de la mesa para que se pueda «meter» la tripa dentro del hueco entre mesa y silla.
- Al montarte en el coche: siéntate en el asiento con los pies fuera del coche, gírate introduciendo primero una pierna y después la otra haciendo fuerza con las manos sobre el asiento.
Para evitar la inflamación y el dolor del nervio ciático durante el embarazo, lo ideal sería que se practicase actividad física regularmente. A partir del primer trimestre se aconseja practicar ejercicio físico moderado. Durante el sueño, se recomienda utilizar un cojín entre las piernas al acostarse de lado o debajo de las rodillas al acostarse boca arriba.
Asegura que tus sillas son de calidad y ofrecen un buen soporte lumbar. Para dormir, opta por un colchón firme y una postura lateral.
Recomendaciones Adicionales:
- Estar de pie: no debes pasar mucho tiempo de pie. En el caso de tener que estar de pie, procura levantar un pie y después el otro apoyándolo en algo un poco elevado. Intenta sentarte de vez en cuando. Si puedes apoyarte en una pared, recuerda apoyar la parte inferior de la espalda.
- Estar sentada: debes sentarte siempre en una silla en la que puedas tener la espalda recta y apoyada. Se debe llevar culo hasta el final del asiento. Intenta evitar las sillas sin respaldo. Si trabajas muchas horas sentada, pide un asiento con una buena sujeción lumbar.
- Estar tumbada: evita tumbarte boca arriba con las piernas estiradas, porque así aumentas la curvatura lumbar. La mejor posición para dormir es de lado con la pierna de arriba flexionada sobre el colchón o sobre una almohada. Si ya tienes dolor en una pierna, túmbate del lado contrario para quitar la presión del útero sobre el nervio. Si quieres estar boca arriba leyendo, por ejemplo, recuerda colocar una almohada debajo de tus rodillas.
- Andar: cuando salgas a caminar recuerda ir siempre con la tripa dentro y los glúteos duros.
- Evita usar zapatos de más de 3-5 cm. Un tacón más alto aumentará tu curvatura lumbar. Tampoco son buenos los zapatos totalmente planos. El arco plantar suele disminuir durante el embarazo por la relajación de las articulaciones del pie.
Tratamientos para Aliviar el Dolor de Ciática Durante el Embarazo
Si, a pesar de haber puesto en práctica las medidas preventivas que hemos descrito anteriormente, sufres lumbalgia y dolor de ciática por tu embarazo, hay varias opciones que pueden ayudarte a disminuir el dolor e impedir que los problemas de espalda empeoren.
La ciática en el embarazo no mejora por sí sola. Es más, conforme aumenta la presión en el nervio, aumentan también los dolores.
- Reposo: Ante un ataque suave o moderado de dolor, lo mejor es reposar en una postura cómoda y apropiada, procurando evitar aumentar la presión sobre el nervio.
- Fisioterapia: Si el dolor es persistente y no notas alivio, acudir a un fisioterapeuta especialista en embarazos será tu mejor baza.
- Acudir al médico: Si el dolor se hace muy intolerable y se alarga en el tiempo, no dudes en acudir a tu médico de cabecera y pedir consejo.
Ante todo, debes tener paciencia. Mantenerse activa es crucial. Practica el ejercicio en el embarazo que te permita cada trimestre del embarazo. Paseos, yoga en el embarazo, etc… realizar estiramientos de espalda de forma regular también ayudará. Evita a toda costa levantar objetos de mucho peso.
El método más efectivo para tratar la ciática embarazo es una combinación de masaje, estiramientos y reposo. En casos más graves, cuando el dolor dura más de una semana, hay que acudir a un fisioterapeuta especializado en uroginecología para realizar tratamientos manuales.
Los tratamientos que ofrece la fisioterapia son plenamente no-invasivos, es decir, en cualquier mujer embarazada pueden realizarse las técnicas manuales para aliviar el dolor relacionado con la ciática.
El procedimiento a seguir para el tratamiento de ciática es el siguiente: Primero, la fisioterapeuta realiza una valoración inicial, en la que explora la columna vertebral, la pelvis, la tensión de la musculatura de la espalda… Se realizan unos tests ortopédicos para diagnosticar el problema. En muchas ocasiones, una ciática se confunde con el síndrome piramidal, muy frecuente en embarazo y con sintomatología muy similar a la ciática.
Una vez diagnosticada, se realiza el tratamiento que consiste en:
- Masaje descontracturante de la zona lumbar, sacro, glúteos y piernas.
- Estiramientos de toda la cadena posterior del cuerpo (especialmente la zona del músculo cuadrado lumbar, los isquiotibiales y los glúteos). A la hora de realizar ejercicios, el uso de los cinturones pélvicos va a facilitarte la actividad y los resultados. Si tiene una talla inferior a la 40, usa el cinturón pélvico Tonic. De lo contrario, el cinturón pélvico Confort.
- Manipulaciones suaves en casos de bloqueos al nivel de la columna lumbar y del sacro.
- Reeducación postural. Aprendizaje de los ejercicios que activan la musculatura postural.
Ya sufro de dolores lumbares y de ciática: ¿qué puedo hacer para aliviar los síntomas? En los últimos meses de gestación (y/o justo después del parto), muchas mujeres utilizan un cinturón pélvico con refuerzo lumbar para combatir los dolores en la parte baja de la espalda. Se trata de una solución de terapia elástica que sujeta y descarga la columna, da estabilidad a la zona dolorida y eleva el abdomen sin oprimirlo. Estos cinturones disponen de refuerzos laterales para que cada mujer pueda ajustárselo a su medida y no molestan, ya que están elaborados con un tejido suave y costuras muy sutiles. Además, el uso de estas soluciones durante mientras se espera un bebé protege el suelo pélvico de hipertensiones, una zona que ya sufre mucho con el embarazo y el parto. Consulta con tu farmacéutico de confianza para que te asesore sobre el producto más adecuado para ti.
Otras soluciones para aliviar los dolores lumbares y de ciática son los estiramientos, los masajes suaves, así como las sesiones de fisioterapia, osteopatía y acupuntura. Todas estas técnicas te ayudarán a relajar la zona dolorida y a reducir la inflamación, y mejorarán sustancialmente tu calidad de vida.
Si estás padeciendo esta patología tan molesta durante tu embarazo, llámanos y pide una cita con uno de nuestros compañeros. ¡No aguantes el dolor!
La ciática es un dolor en la lumbar y las piernas que puede ir de una simple molestia a hacer un daño paralizante y que es muy común entre las personas embarazadas. En cualquier caso, recuerda que la ciática durante el embarazo es algo temporal, en cuanto des a luz, poco a poco irás recuperando tu postura y el dolor irá desapareciendo.
Con estas rutinas para aminorar el dolor de ciática en el embarazo, harán que tu embarazo sea más llevadero.
Otras Rutinas que Ayudan a Tratar la Ciática
- Reducir la duración de los paseos: caminar a buen ritmo durante el embarazo es muy beneficioso para todo el cuerpo, en cambio con una ciática cualquier actividad de la musculatura de la espalda o de las piernas aumenta el dolor.
- Estiramientos con un balón pequeño: tumbada boca arriba, coloca un balón pequeño (blando) debajo de la pelvis. Lleva las rodillas (separadas) hacia el pecho y sujétalas con las manos. Permanece en esta posición un rato y deja que toda la parte posterior de la pelvis se estire.
- Si tienes que viajar en coche, avión o autobús: fragmenta el viaje, detente cada 2 horas o menos y levántate para estirar las piernas. Utiliza un cojín pequeño para apoyar la zona lumbar y sentarte con la pelvis en posición neutra.
- Realiza masajes con una pelota de tenis (previamente refrescada en la nevera o en el congelador): tumbada boca arriba, coloca la pelota debajo del glúteo y mueve la pelvis masajeando la zona dolorida.
- Duerme del lado no afectado con un cojín grande entre las piernas: esto permitirá mantener las caderas alineadas y la columna sacrolumbar liberada.
- Dúchate con agua fría y caliente, ya que el contraste de temperatura baja la tensión muscular.
- Estira todos los días la zona de la musculatura de glúteos (normalmente esta parte del cuerpo está más afectada en una ciática).
Dolores Comunes en el Tercer Trimestre del Embarazo
Los dolores que produce un útero que va aumentando de tamaño por el peso del bebé son muchos y variados. Recopilamos los más comunes: dolor de espalda y de lumbares; la ciática, que puede irradiarse hacia el muslo y acabar en el pie; el dolor de la parte superior de la espalda o dorsalgia y la temida neuritis intercostal, que puede hacer que la embarazada tema incluso respirar.
Contracciones uterinas, dolor de pelvis y pubis, calambres vaginales, dolor lumbar... ¿Qué dolores son normales en el tercer trimestre del embarazo y en qué casos tenemos que consultar al ginecólogo?
Lumbalgia
Embarazada con lumbago, todo un clásico. Más de la mitad de las gestantes sufre este dolor persistente -lumbago o lumbalgia- en la parte más baja de la espalda.
Se trata de una molestia que aparece en la parte baja y central de la espalda y que puede o no irradiarse hacia los lados. Aumenta al estar de pié o andando. Las causa de la lumbalgia es la hiperlodosis de la gestación, acompañada de contracción de los músculos paravertebrales y la relajación de las articulaciones pélvicas. Es decir, a medida que el útero va aumentando de tamaño, el centro de gravedad se desplaza hacia delante, y para que la mujer no se caiga, se arquea la columna lumbar hacia delante, desplazándose los hombros y cabeza hacia atrás (cifosis dorsal).
Para prevenir el dolor lumbar es conveniente adaptar las posturas de la actividad diaria al nuevo estado de embarazo. Es recomendable, si la embarazada está de pie, que apoye la parte inferior de la espalda en una pared. Evita los zapatos planos o de tacón alto y duerme en una cama dura. El tratamiento es la analgesia y el calor local.
Ciática
Dolor en la parte superior del glúteo que puede irradiarse por la cara posterior del muslo, la pierna hasta el pié. Aparece en el 35% de las gestantes y se debe a la compresión de los nervios ciáticos en su salida por el sacro que está en una posición forzada. Las medidas preventivas para la ciática son las mismas que para la lumbalgia.
Dorsalgia
Dolor en la parte superior de la espalda. Para evitar estos dolores, es recomendable cuidar la postura en la que se está sentada manteniendo la espalda recta, preferiblemente en un asiento duro y recto, metiendo la tripa debajo de la mesa y apoyando los brazos sobre ella. El masaje y el calor local aliviarán estos dolores.
Neuritis Intercostal
Es la temida neuritis intercostal y se debe a la inflamación de alguno de los nervios que se encuentran entre las costillas. Aparece fundamentalmente en el tercer trimestre del embarazo cuando el útero ha desplazado a los órganos abdominales como el intestino, el hígado, etc. Esta presión sobre los nervios intercostales puede producir mucho dolor, generalmente solo en un lado del tórax, desde delante hacia la espalda, aunque también produce escozor como si la piel estuviera rozada. Ante la aparición de este dolor, se recomienda que se levante el brazo del lado afecto y sentarse recta para alejar al máximo las costillas del útero.
En el embarazo el dolor de abdomen es un signo muy frecuente en casi todas las futuras mamás. Normalmente este dolor abdominal es difuso y cambia de localización con los movimientos de la mujer. Suelen deberse gases y a otras molestias gástricas.
El dolor mamario y el uterino son inseparables "compañeros de viaje" del embarazo, sobre todo en el primer trimestre. Suelen ser los primeros síntomas de que se está gestando una nueva vida en tu interior.
La ciática es una disfunción que puede aparecer en el segundo y/o tercer trimestre del embarazo, cuando las dimensiones de la barriga obligan a la madre a adoptar posturas incorrectas. Estar embarazada no es siempre sinónimo de ciática, de hecho muchas mujeres la confunden con otro tipo de lesiones en la zona sacrolumbar, por eso vamos a recoger en este artículo cómo identificar la ciática, cómo se produce y qué ejercicios sirven para el tratamiento de ciática en el embarazo.
Si antes del embarazo ya has tenido una ciática, dolor lumbar crónico, hernias discales de la columna lumbar, o escoliosis lumbar, deberías cuidar mucho la zona desde las primeras semanas del embarazo y acudir a un fisioterapeuta especializado en uroginecología una vez al mes durante toda la gestación.
Causas más Comunes de la Ciática
La ciática es una compresión de los nervios espinales: L4, L5 o S1, que forman el nervio ciático (nervio periférico más largo del cuerpo), o una compresión en el trayecto de este nervio.
La causa más común de dicha compresión es una protrusión o una hernia discal de la columna lumbar. En el embarazo, el centro de la gravedad se desplaza hacia delante (por el crecimiento de la barriga) y la columna lumbar aumenta su curvatura (hiperlordosis lumbar). Esto hace que el espacio entre los discos paravertebrales disminuye y puede provocar pinzamientos en las raíces del nervio ciático.
Tabla Resumen de Recomendaciones
| Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Postura al caminar | Erguida, espalda recta, glúteos duros, tripa adentro. |
| Postura al sentarse | Espalda recta y apoyada, glúteos al final del asiento. |
| Postura al dormir | De lado con un cojín entre las piernas. |
| Calzado | Evitar tacones altos y zapatos planos. |
| Ejercicios | Caminar, yoga, natación, estiramientos. |
| Tratamientos | Fisioterapia, masajes, acupuntura. |
