La incontinencia urinaria (IU) es una condición prevalente en la población de adultos mayores, afectando a ambos sexos. Con el envejecimiento de la población será un problema de salud de cada vez mayor relevancia. La incontinencia urinaria es, hoy en día, mucho más común de lo que pueda parecer en un principio. Más de 50 millones de personas lo sufren, en silencio, en todo el mundo. Son más de dos millones de españoles los que sufren pérdidas involuntarias de orina. El 70% es mujer.
En este artículo, exploraremos las causas de la incontinencia urinaria en adultos, los tratamientos disponibles y los consejos para el uso adecuado de pañales, centrándonos especialmente en el cuidado de personas mayores.
Imagen ilustrativa de incontinencia urinaria en mujeres.
Comprensión de la Incontinencia Urinaria
La incontinencia urinaria (IU) se define como la pérdida involuntaria de orina desde la vejiga. Esta pérdida ocurre habitualmente por vía uretral, pero también puede haber escape de orina a través de fístulas (ej. vesicovaginal, uretrovaginal), las cuales constituyen una entidad aparte, pero siempre deben ser consideradas y sospechadas en el diagnóstico diferencial de la IU (1).
El principal síntoma de la incontinencia urinaria es la pérdida de orina al realizar acciones como el toser, estornudar o realizar diferentes actividades físicas. Estudios epidemiológicos muestran una asociación positiva entre edad y síntomas del tracto urinario inferior en general, e IU en particular (2). El estudio EPIC (del inglés, European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) determinó que la prevalencia de la incontinencia urinaria en hombres aumentó de 2.4% en menores de 39 años a 10.4% en mayores de 60, mientras que en mujeres aumentó de 7.3% a 19.3%, respectivamente (3).
Una mayor movilidad, una mayor discreción y una mejor permeabilidad son tres elementos clave para un pañal.
Fisiología y Fisiopatología de la Continencia y Micción
La vejiga es un órgano que cicla en dos fases de manera constante: la fase de continencia y la fase miccional. Para su adecuado funcionamiento requiere de complejas relaciones anatómicas y funcionales entre el músculo de su pared (detrusor) y su tracto de salida (esfínter interno, externo y uretra) (4).
- Anatómicamente, la fase de continencia depende de la viscoelasticidad del detrusor (acomodación) y de la coaptación (resistencia pasiva) del tracto de salida. La fase miccional depende así mismo de la viscoelasticidad del detrusor y de la conductancia del tracto de salida (ausencia de obstrucción) (4).
- Funcionalmente, la fase de continencia depende de la ausencia de contracciones vesicales y del cierre esfinteriano activo, mientras que la fase miccional requiere de contracción del detrusor y apertura del aparato esfinteriano (4).
La coordinación y regulación de estas relaciones depende de la inervación tanto visceral (autonómica simpática y parasimpática) como somática, requiriendo integración a distintos niveles neurológicos (medular, mesencefálico y cortical) (5).
La incontinencia urinaria es, por definición, un trastorno de la fase de continencia y puede obedecer a problemas del tracto de salida, del detrusor, o de ambos. En el primer caso nos referimos a las incontinencias “de esfuerzo”. En esta situación habitualmente existe un problema en la transmisión de la presión intra abdominal a la uretra proximal, la cual no se coapta debidamente por la pérdida de soporte de los órganos pélvicos, debido al daño de la base músculoaponeurótica del perineo (ej. daño por multiparidad, hipoestrogenismo perimenopáusico, cirugías pelvianas). Existen también incontinencias de esfuerzo que se deben a una imcompetencia esfinteriana intrínseca (ej. daño por cirugías múltiples, radioterapia, lesiones del cono medular o de nervios periféricos).
En los casos de incontinencia por causa del detrusor, podemos distinguir las que se deben a hiperactividad del detrusor, a las que se relacionan a pérdida de la acomodación vesical (capacidad de almacenar orina a baja presión) o las que se relacionan con una ineficiencia de vaciado que conduce a incontinencia por rebosamiento.
La hiperactividad vesical se caracteriza por el incremento activo de la presión intravesical durante la fase de continencia, ya sea por contracciones fásicas del detrusor o por incremento sostenido del tono del mismo. La hiperactividad puede ser de causa idiopática (primaria) o de base neurológica (6).
Cambios en el Tracto Urinario Inferior Asociados al Envejecimiento
En adultos mayores se describen volúmenes miccionales disminuidos, aumento del residuo postmiccional, menor capacidad vesical y mayor prevalencia de hiperactividad del detrusor.
A diferencia de pacientes más jóvenes, en los que la presencia de detrusor hiperactivo se correlaciona con una mayor contractilidad del detrusor en la fase miccional, en adultos mayores es frecuente observar una condición que se presenta con hiperactividad del detrusor durante la fase de continencia y detrusor hipocontráctil durante la fase miccional. Esta condición se conoce como “detrusor hiperactivo con contractilidad deteriorada” (DHIC, del inglés Detrusor Hiperactivity with Impaired Contractility) y constituye una entidad muy desfiante para el manejo clínico (2,7).
El deterioro de la contractilidad determina que la vejiga pierde progresivamente la eficiencia para vaciarse en adultos mayores sanos, sin existir un factor obstructivo. Como consecuencia del vaciado vesical incompleto disminuye la capacidad funcional vesical, lo que se manifiesta clínicamente como frecuencia y nicturia, dos síntomas frecuentes en adultos mayores (2).
Ultraestructuralmente se han descrito cambios a nivel de las membranas de células musculares, con pérdida de estructuras denominadas caveolas, lo que se relaciona con un proceso de des-diferenciación, llevando células inicialmente contráctiles a células menos o definitivamente no contráctiles (7). También existe evidencia de mayor depósito de colágeno en la pared vesical y cambios en la respuesta a neurotransmisores. Por ejemplo se describe una menor respuesta contráctil a estímulos colinérgicos y una mayor respuesta a estímulos adrenérgicos (a través expresión aumentada del receptor alfa 1-D adrenérgico). Además hay menor expresión de fosfodiesterasa-5 y de receptores purinérgicos, cuyo significado aún no está del todo claro (7).
Factores Contribuyentes a la Incontinencia Urinaria en Adultos Mayores
Con la edad, aumenta la frecuencia de patologías crónicas, por lo que la población de adultos mayores con incontinencia urinaria suelen tener comorbilidades que pueden ser determinantes para el diagnóstico y manejo de sus síntomas urinarios.
Es muy frecuente encontrar polifarmacia (definida como 5 o más medicamentos) en adultos mayores. Mientras más tratamientos farmacológicos reciba el paciente, más probable es que reciba algún fármaco que causa STUI. Una amplia gama de medicamentos han sido implicados como causantes de incontinencia urinaria con diferentes niveles de evidencia.
Los trastornos neurológicos y psiquiátricos son particularmente prevalentes en adultos mayores. Los trastornos neurológicos que causan lesiones cerebrales pueden interferir con la vía de la micción, impidiendo la capacidad de inhibirla. Del mismo modo, estas lesiones pueden asociarse a deterioro cognitivo y a trastornos motores que deterioran la movilidad e independencia de los pacientes para ir al baño (2,7).
La depresión es un trastorno anímico frecuente de encontrar en adultos mayores. Esta puede ser consecuencia o estar exacerbada por la presencia de IU, al mismo tiempo que puede ser un factor que determine falta de motivación para seguir los tratamientos que buscan resolver su incontinencia (7).
Pañales para Adultos: Tipos y Uso Adecuado
El más conocido son los pañales para personas mayores. En ese sentido existen diferentes modelos de pañales para adultos con distintas absorciones y tamaños. Los pañales para adultos son piezas absorbentes que protegen la ropa de escapes indeseados.
Diferentes tipos de pañales para adultos.
En la actualidad existen todo tipo de modelos de pañales para adultos:
- Pañales estrechos que se ajustan con tiras adhesivas y se asemejan a los pañales más tradicionales.
- Pañales enteros, parecidos a bragas o calzoncillos. Son asimilables a ropa interior que vienen sin elástico.
- Es de destacar que existen pañales desechables con una gran capacidad de absorción. Basados en criterios que potencian el paso rápido de los líquidos hacia el interior del pañal, potencian la sensación de piel seca.
Principalmente sabremos que los pañales se recetan a aquellas personas que por determinadas causas sufren incontinencia. En este blog nos concentraremos en los pañales que se ponen por la noche a la hora de dormir. Para empezar diremos que hay diferentes tipos de pañales. Se diferencian por marcas y por otras cosas. Y también hay que estar informados de que están los pañales de noche y los de día. El grado de absorbencia de los pañales suele estar identificado por gotas.
Consejos para el Uso de Pañales en Adultos Mayores
- Tipos de Pañales: Como hemos comentado anteriormente existen diferentes pañales: de noche y de día. Por la noche si el grado de incontinencia es severo. Deberemos usar como mínimo pañales de noche.
- Bragas Reutilizables: Estas bragas se suelen colocar encima del pañal. Son reutilizables. Porque se pueden lavar a máquina o a mano. Es bueno tener como mínimo un par.
- Doble Pañal: Otro remedio casero es el poner doble pañal. En lugar de poner un pañal de noche al ser este poco eficiente en absorvancia. Solemos poner dos pañales, el de noche y sobre este una compresa de noche. Además diremos que es bueno hacer cambios de pañales al menos una vez por la noche. Para asegurarnos que no hay concentración de humedades en las zonas íntimas durante largos periodos. Pero los que solemos cambiar pañales sabremos que en ocasiones esa práctica es poco eficiente. El truco como he comentado es muy sencillo. Si. Has entendido bien. Y que pasa. Cuando ponemos los dos pañales y el del interior está con un pequeño corte. Importante: no hagas el corte en el pañal que queda fuera.
- Pijamas Antipañal: Otra de las causas que suele pasar, por muy adecuado que sea el pañal, y muy bien colocado que esté. Sí, que se lo quiten. Por lo tanto es bueno saber que existen unos pijamas conocidos como; pijamas antipañal. Son pijamas de una sola pieza con cremallera en piernas y espalda.
- Cambio Frecuente: La mejor manera de evitar infecciones es cambiar el pañal con más frecuencia.
- Cuidado de la Piel: Para lograr una protección adecuada para la piel una opción adecuada son aquellos pañales para la tercera edad o adultos en que la capa superior aísle y aleje la orina del cuerpo. Así se consigue ayudar al mantenimiento del pH ácido del manto protector de la piel.
Errores Comunes y Soluciones
A menudo surgen fallos al utilizar los absorbentes para adultos, es decir, los conocidos como “pañales para adultos”. Pero con el paso de los años, es normal sufrir de pérdidas de orina o incluso de incontinencia. Identificar estos fallos en los “pañales” de las personas mayores te ayudará a poder usarlos mejor, a saber cómo se utilizan en el día a día para que no tengas ningún escape.
- Cambio Regular: Si cambia de color, es importante que cambies el absorbente.
- Talla Adecuada: Elegir bien la talla también es fundamental. Para muchas personas, estos productos son completamente nuevos y es normal no saber utilizarlos.
Cuidado de la Piel y Prevención de Infecciones
Cuidar la piel de una persona que presenta incontinencia es fundamental. Para lograr una protección adecuada para la piel una opción adecuada son aquellos pañales para la tercera edad o adultos en que la capa superior aísle y aleje la orina del cuerpo. Así se consigue ayudar al mantenimiento del pH ácido del manto protector de la piel.
Antes de comenzar hay que informar al paciente de lo que vamos a hacer, aunque el paciente no nos entienda. Hay que limpiar el área genital siempre de adelante hacia atrás, haciendo énfasis en los pliegues y labios genitales. El papel higiénico debe estar húmedo. Si limpiamos con toallitas húmedas, deben tener aloe vera, pero no alcohol.
Para evitar que la suciedad llegue a la zona genital, hay algunas personas que dejan una toallita en esta zona. La mejor manera de evitar infecciones es cambiar el pañal con más frecuencia.
Utilizar accesorios antiescaras (colchones, cojines especiales). Evitar las fuerzas de cizallamiento que se producen cuando tiras del paciente hacia ti o si se resbala en la cama.
Un travesero empapador para camas es una ayuda en este sentido. Su utilización logra grandes resultados gracias a su alta capacidad de absorción y a una capa de tejido de rejilla que permite el paso de fluidos al interior gracias a la humedad. Y es que entre las diferentes prestaciones que se piden a un protector de colchón está la impermeabilidad.
Los protectores de camas y las fundas lavables ayudan a ahorrar, permitiendo que puedan reutilizarse con facilidad.
