Diastemas en la dentición temporal: causas y tratamiento

¿Notas que tienes un espacio entre los dientes, concretamente entre los incisivos superiores? Un diastema es el espacio o separación anormal entre dos dientes. Aunque dichos espacios pueden aparecer entre cualquier par de dientes, lo más habitual es que se den entre los incisivos centrales superiores, llamados coloquialmente “paletas”.

Mientras que algunas personas están satisfechas con la apariencia de su diastema hay otras que desean cerrar el hueco entre sus incisivos superiores para dar a la sonrisa un aspecto más uniforme. Algunas personas consideran el diastema un rasgo atractivo, pero lo cierto es que no siempre es inocuo. Dependiendo de su origen y de su tamaño, puede afectar tanto a la estética de la sonrisa como a la función masticatoria y fonética.

Los diastemas son más comunes en la dentición temporal (de leche). La razón es que estas piezas dentales son más pequeñas y ocupan menos espacio que las definitivas. Por tanto, en una gran cantidad de casos, los diastemas se corrigen de manera natural durante la infancia, a medida que se produce el recambio dentario y erupcionan los dientes definitivos.

Causas de la aparición de diastemas

Los diastemas pueden aparecer por múltiples motivos, tanto genéticos como ambientales. El origen de un diastema puede deberse a diferentes factores, tanto genéticos como adquiridos. Las principales causas por las que se abren espacios entre los dientes son las siguientes:

  1. Desarrollo excesivo del frenillo labial: Un frenillo labial demasiado grueso puede impedir que los incisivos superiores se junten, dejando un hueco permanente entre ellos. El frenillo labial es el tejido que conecta el labio superior con la encía. Si crece demasiado, puede interponerse entre los incisivos centrales superiores, separándolos y causando un diastema. Normalmente, esta anomalía se detecta durante la infancia, en las revisiones con el odontopediatra o el ortodoncista.
  2. Ausencia de dientes: La pérdida o ausencia congénita de alguna pieza dental puede hacer que los dientes vecinos se desplacen para ocupar el espacio vacío. Esto puede provocar que los dientes se separen y que la dentadura deje de estar alineada.
  3. Dientes más pequeños de lo normal (microdoncia): Cuando los dientes son más pequeños de lo normal en relación con el tamaño de la mandíbula, es habitual que queden espacios interdentales visibles. El hecho de que los dientes ocupen poco espacio en la arcada (debido a un tamaño inferior al habitual) puede causar espacios visibles entre ellos.
  4. Maxilar superior o mandíbula excesivamente desarrollados: En línea con lo anterior, unas arcadas dentales demasiado grandes pueden derivar en separaciones, ya que los dientes no abarcan todo el ancho de la arcada. Que el hueso maxilar crezca más de lo normal provocará desequilibrios porque los dientes contarán con más espacio añadido que no podrán ocupar.
  5. Hábitos orales durante la infancia: Costumbres asociadas a los niños como usar el chupete o chuparse el dedo más allá de los tres años y empujar los dientes con la lengua pueden alterar la posición dental y originar diastemas. Ciertas costumbres, como chuparse el dedo pulgar o empujar la lengua contra los dientes, pueden provocar la inclinación de las piezas dentales, lo que también origina diastemas. Llevar la lengua hacia los dientes y hacer presión con ella (en muchos de los casos de manera inconsciente) puede parecer un acto que no es perjudicial.
  6. Genética: Los diastemas tienen un fuerte componente genético. Esto se debe a que el tamaño y la posición de los dientes y los huesos maxilares pueden heredarse de padres a hijos. Algunas personas heredan, debido a sus antecedentes familiares, la tendencia a desarrollar diastemas, especialmente entre los incisivos centrales superiores.
  7. Mala posición de algunos dientes: La mala posición de algunos dientes puede originar diastemas, sobre todo si los incisivos superiores están inclinados hacia adelante o hacia los lados. Cualquier posición anómala de los dientes puede dar pie a separaciones excesivas entre ellos. En algunos casos, puede aparecer un diente supernumerario (hiperdoncia), es decir, una pieza dental extra que no debería haberse formado, esta pieza puede erupcionar o no.

Riesgos de los diastemas

Un diastema no es solo un asunto estético. Los principales riesgos y complicaciones asociados a los diastemas son los siguientes:

  • Dificultad en la mordida: Si los dientes no encajan correctamente la función masticatoria puede verse alterada.
  • Problemas de pronunciación: En algunos casos, el hueco entre los incisivos interfiere en la correcta articulación de ciertos sonidos. La presencia de huecos entre los dientes puede interferir en la pronunciación de determinados sonidos.
  • Impacto estético: Para muchas personas, el diastema es una fuente de inseguridad o complejos, lo que afecta a su autoestima. Algunas personas consideran que tener los dientes separados supone un problema estético, ya que los diastemas afectan negativamente al aspecto de su sonrisa. Por su parte, la existencia de un único diastema no suele alterar de manera severa la alineación dental.

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Tratamientos para corregir los diastemas

Cerrar un diastema es posible y, dependiendo de la causa y del tamaño del espacio, existen varias formas de hacerlo. Los diastemas no se corrigen siempre de la misma manera. Por lo general, el tratamiento más adecuado depende de la causa que haya originado los espacios, de su severidad y de la edad de la persona. Las principales alternativas para cerrar un diastema son las siguientes:

Tratamiento Descripción Indicación
Frenectomía Cirugía para reducir o eliminar un frenillo labial demasiado grueso. Cuando el diastema está causado por un frenillo demasiado grueso.
Ortodoncia Uso de brackets o alineadores transparentes para mover los dientes a la posición correcta. Para cerrar espacios interdentales y alinear los dientes.
Implantes dentales Colocación de implantes para reemplazar piezas dentales ausentes. Cuando el diastema tiene su origen en la falta de alguna pieza dental.
Carillas dentales Colocación de láminas de porcelana o composite sobre la superficie frontal de los dientes. Si el hueco es pequeño y se busca una solución estética e inmediata.

Frenectomía: En el caso de los niños, un diastema que tiene su origen en un frenillo labial demasiado grande o grueso puede corregirse con una frenectomía. Cuando el diastema está causado por un frenillo demasiado grueso, puede ser necesario realizar una frenectomía para reducirlo. Esta es una cirugía mínimamente invasiva que sirve para extirpar el frenillo labial. Si esta cirugía se realiza en la infancia, es posible que los dientes se vayan juntando de manera natural, cerrando así los espacios entre los incisivos centrales. En nuestra clínica dental, salvo en casos muy severos, recomendamos realizar la frenectomía una vez cerrado el diastema con un tratamiento de ortodoncia. Si se realiza antes, cabe la posibilidad de que el tejido de cicatrización dificulte más el cierre del espacio que el propio frenillo.

Ortodoncia: El tratamiento más habitual para cerrar los espacios entre los dientes es la ortodoncia. La ortodoncia, ya sea con brackets o con alineadores transparentes, es uno de los principales tratamientos para cerrar los diastemas a cualquier edad. Se pueden utilizar brackets (de zafiro, linguales…) o alineadores transparentes para mover progresivamente los dientes hasta la posición correcta y cerrar el diastema. Esto se debe a que la ortodoncia permite aplicar una presión gradual sobre los dientes para moverlos y cerrar los espacios. Cuando los espacios interdentales están relacionados con problemas de alineación o maloclusión, la ortodoncia suele ser el método más apropiado.

Implantes dentales: Ante los diastemas provocados por la ausencia de dientes es posible que haya que recurrir a implantes dentales para rellenar los espacios vacíos. Cuando el diastema tiene su origen en la falta de alguna pieza dental, se valorará la colocación de implantes. No obstante, en estos casos también puede ser necesario recurrir a la ortodoncia para conseguir una mordida y funcionalidad óptimas. En algunos casos, tras haber repuesto los dientes faltantes con implantes resulta necesario colocar un tratamiento de ortodoncia. De esta manera, se termina de alinear la dentadura y de cerrar los espacios.

Carillas dentales: Si el hueco es pequeño y se busca una solución más estética e inmediata, se puede valorar la colocación de carillas de porcelana o composite. Por lo general, las carillas se reservan para los diastemas muy leves, que no comprometen la correcta alineación dental. Las carillas son unas láminas muy finas, normalmente confeccionadas con porcelana o composite, que se adhieren a la superficie frontal de los dientes. Dado que permiten corregir múltiples defectos, también pueden ser diseñadas para cubrir un espacio y disimular el diastema entre dos dientes. En general, las carillas son una alternativa muy demandada por pacientes adultos que buscan mejorar su sonrisa de forma rápida y sin necesidad de un tratamiento ortodóntico. El objetivo en estos casos es, sin tallar ni debilitar el diente del paciente, “maquillar” la alteración para proporcionar un tamaño y una anatomía adecuados.

Como ves, existen distintas soluciones para corregir los diastemas. Por ello, es esencial acudir a un ortodoncista para que pueda valorar el caso y establecer un plan de tratamiento personalizado.

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