Esta es una pregunta muy común, ya que existen dudas sobre la conveniencia de usar o no el cinturón de seguridad durante el embarazo por el miedo de poder dañar al feto. La respuesta es sí, el cinturón de seguridad es imprescindible.
En la revista de la DGT se expone que el correcto uso del cinturón de seguridad durante el embarazo reduce el número de fallecimientos y la severidad de las lesiones en la madre y el feto. Además, la Fundación CEA, apunta que hace unos años había médicos que recomendaban a las gestantes no utilizar el cinturón pero, años después, se encontraron evidencias que el riesgo de lesión y pérdida del feto por no llevar puesto el cinturón de seguridad es mayor que el riesgo de no llevarlo.
¿Cómo utilizar el cinturón de seguridad correctamente durante el embarazo?
Las embarazadas deben abrocharse el cinturón de seguridad en todos los asientos del vehículo siguiendo unas normas muy sencillas:
- Banda inferior: Debe pasar por debajo del abdomen, ajustándose lo máximo posible a la parte ósea de la cadera; nunca por encima del abdomen.
- Banda diagonal: Sobre el hombro, sin rozar el cuello, entre las mamas, sin apoyarse en ninguna de ellas y rodeando el abdomen.
- Sin holguras: Ninguna de las bandas del cinturón debe quedar holgada.
La norma establece que el uso correcto del cinturón del coche para embarazadas es situarlo entre los senos y lo más bajo posible sobre las caderas.
Es fundamental que la banda inferior del cinturón pase por debajo del abdomen, ajustándola lo máximo posible a la parte ósea de las caderas. Ninguna de las bandas del cinturón debe quedar holgada. Jamás utilices pinzas u otros sistemas para dar holgura a las bandas.
Adicionalmente, debes llevar el cinturón bien ceñido al cuerpo. Es por ello que no debes utilizar pinzas o ropa demasiado voluminosa.
Precauciones adicionales durante el embarazo
Las embarazadas deben tener mayor precaución, en especial al principio y al final del embarazo. En el primer trimestre de embarazo, la cantidad de líquido amniótico es escasa, por lo que el feto está menos protegido. Si sufre un golpe, es más fácil la posibilidad de hemorragia.
Es crucial regular el asiento y aumentar la distancia al volante si se conduce. La distancia correcta entre la mujer embarazada y el volante debe ser de unos 25 cm, sobre todo si el coche dispone de airbag (dicho dispositivo debe orientarse hacia el tórax y la cabeza, nunca hacia el abdomen). En el caso de viajar de copiloto, aumente también la distancia entre el asiento y el salpicadero.
En caso de la conducción, tener en cuenta posibles trastornos relacionados con su estado que pueden influir en su capacidad de conducción como: niveles de azúcar, piernas hinchadas, náuseas, etc. Se desaconseja la conducción durante el último periodo de embarazo, aunque no los traslados en vehículo.
Dispositivos adaptadores para cinturones de seguridad en embarazadas
En el mercado se comercializan varios dispositivos diseñados para colocar correctamente el cinturón de seguridad, como el cinturón adaptador para embarazadas, homologado y aprobado por la ECE R16. Estos sistemas favorecen la comodidad y la seguridad vial en el periodo de gestación.
Se trata de un dispositivo que desvía el cinturón de la zona del abdomen, bajándolo hacia los muslos. La banda horizontal pasa por una ranura, desviándola así de la zona del abdomen, mientras que la banda diagonal queda igual y debe ir colocada entre las mamas.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que, aunque algunos cinturones de maternidad están homologados, su uso se desaconseja en general, ya que pueden modificar la geometría del sistema de retención de tres puntos del cinturón de seguridad convencional. Este sistema ha sido cuidadosamente diseñado y probado por los fabricantes de vehículos, y cualquier modificación podría alterar su funcionamiento normal.
Además, un estudio del Club General del Automóvil Alemán (ADAC) ha revelado que estos adaptadores no cumplen sus promesas, empeorando la envoltura y sujeción de la pelvis y aumentando las cargas en áreas críticas como el pecho, abdomen y pelvis.
Las pruebas de choque realizadas por el ADAC demostraron que los cinturones de maternidad no solo ofrecen menos sujeción, sino que también presentan riesgos adicionales. Elementos de plástico duro y metal en la entrepierna pueden causar lesiones, ya que durante las pruebas de choque, los ganchos de plástico se rompieron, y los ganchos de metal y el cierre del cinturón adicional presionaron el vientre de la mujer embarazada.
Seguridad en el coche durante el embarazo
Riesgos y consecuencias de no usar el cinturón de seguridad
Además de los riesgos de salud, se suma el riesgo de la multa. Conducir sin cinturón de seguridad se considera una infracción grave y asciende a 200 € aproximadamente.
Las consecuencias más graves de un accidente de tráfico para una embarazada pueden ir desde fallecimiento al desprendimiento de placenta, hemorragias, aborto, parto prematuro, lesiones fetales... Además, el riesgo de parto prematuro se multiplica por dos durante las 48 horas siguientes al accidente. Por ello, si una embarazada ha sufrido un accidente, por leve que sea, los médicos aconsejan informar al ginecólogo lo antes posible, para descartar complicaciones.
Sin cinturón, un pequeño choque puede hacer que el vientre golpee directamente contra el volante. Si llevas una pinza (como hacen algunos usuarios) para que el cinturón no te apriete, cambian las condiciones y esto puede conllevar a un grave problema.
Beneficios generales del cinturón de seguridad
El uso del cinturón de seguridad durante el embarazo es obligatorio (según establece el Art. Los beneficios del cinturón de seguridad son enormes: reduce de tres a uno la probabilidad de muerte en accidente de tráfico y alcanza su máxima eficacia en los vuelcos, donde reduce el riesgo de fallecimiento en un 77%.
En 2020, 125 personas fallecidas en accidente de tráfico no lo usaban, el 26% del total. El uso del cinturón en España es obligatorio desde 1975 para los asientos delanteros y desde 1992 para los traseros.
A pesar de lo que puede parecer, el cinturón no sirve para que los pasajeros no se muevan en caso de choque, sino para que amortigüen su deceleración. Se podría decir que, en cierto modo, el cinturón actúa como un paracaídas. Disminuye en un 90% el riesgo de fallecimiento y de heridas graves en la cabeza.
Cuanto antes se empiece a frenar tu cuerpo, menos posibilidades habrá de que llegues a estrellarte contra el volante, el salpicadero o los asientos delanteros.
Nadie puede garantizar que no vayas a sufrir un accidente, por tu causa o por la imprudencia de otro. A tan solo 40 km/h un golpe frontal puede ser mortal porque la cabeza impacta contra la luneta delantera. No hay mayor incomodidad que perder la vida.
Recuerda contar con un buen seguro con asistencia sanitaria en caso de incidente.
