Los primeros meses de vida del recién nacido o neonato son un período de adaptación tanto para el bebé como para los padres, especialmente los primerizos. El bebé es totalmente dependiente y necesita atención constante. Llora mucho, no duerme, tiene gases, está inquieto, y los padres deben aprender a interpretar y responder a sus necesidades.
Crecimiento y Aprendizaje
Después de pasar nueve meses en el vientre materno, el nacimiento supone la entrada a un nuevo mundo desconocido para el bebé. No conoce el entorno ni sabe cómo comportarse en él.
A pesar de que necesitan aprender a realizar multitud de tareas, los recién nacidos y hasta aproximadamente los 4 años de edad, tienen una capacidad de aprendizaje muy superior a la de los adultos.
Por tanto, aunque inicialmente su comportamiento es instintivo, irá poco a poco aprendiendo a vivir en su nuevo entorno. Se encuentran en una etapa muy receptiva en la que cualquier pequeño gesto, sonido, color o movimiento les permite aprender una cosa más sobre la situación y el entorno que lo rodea.
Durante su primer año, el bebé experimenta un gran crecimiento. Debemos tener en cuenta que existirán momentos de grandes cambios y otros en los que prácticamente no se observe ningún avance en su desarrollo.
Es importante no alarmarse o preocuparse en exceso en estos momentos en los que el niño no evoluciona tan rápidamente como en otros, ya que, aunque no lo parezca, el bebé va adquiriendo nuevas habilidades.
Tablas de Crecimiento
Se recomienda no comparar la evolución del neonato con el crecimiento de hermanos, primos o hijos de otras personas. Cada bebé tiene un desarrollo distinto y no se debe forzar a que camine o hable si todavía no se siente seguro.
Presionar puede ser contraproducente, ya que si, por ejemplo, se fuerza a un niño a caminar cuando todavía no está preparado y se cae, puede coger miedo y tardará más tiempo en volverlo a intentarlo. Cada niño tiene un ritmo distinto de crecimiento y desarrollo.
A pesar de esto, existen las llamadas tablas de crecimiento que comparan medidas como el peso, la longitud o el tamaño de la cabeza con medias universales promedio de niños de similares condiciones, es decir, de la misma edad y sexo.
Comparando las medidas de tu bebé con estas medias, se crea una tabla que ayuda al médico a determinar si tu bebé sigue el patrón de crecimiento saludable.
No obstante, como ya hemos indicado, los padres no deben preocuparse de más u obsesionarse con los percentiles, ya que no es algo matemático. Lo importante es que el bebé vaya evolucionado con el paso del tiempo de forma apropiada y no alcance valores extremos de peso o altura.
Desarrollo del Bebé por Etapas
A medida que avanza el desarrollo del bebé después del nacimiento, éste empieza a relacionarse con la gente y a desarrollar nuevos hábitos, estimulando así su inteligencia. Aunque todavía es muy pequeño, se empieza a forjar su personalidad, por lo que mediante su comportamiento se puede empezar a observar cómo será de mayor.
A medida que va crecimiento el recién nacido, se van formando sus capacidades y habilidades básicas:
- Física: se desarrolla la motricidad gruesa (caminar, sentarse, aguantar la cabeza...) y la motricidad fina (rascarse, sujetar un vaso...).
- Cognitiva: aunque un bebé no hable o no pueda entender tus palabras, sí capta tus emociones o tu actitud. Además, su capacidad de observación y el oído le ayudan a interiorizar aspectos importantes como la confianza, el tiempo, las relaciones...
- Lenguaje: hay bebés que empiezan a hablar de forma temprana y otros que solo emiten pequeños sonidos con la boca y tardan más tiempo en emitir una palabra clara. Es importante estimular y enseñar el lenguaje al bebé desde el inicio de su vida, hablándole de forma clara y estimulando su aprendizaje con juegos adaptados a cada edad.
- Social: el entorno en el que crece el bebé es crucial para su adecuado desarrollo. El contacto físico (caricias, besos, abrazos...), el apoyo emocional y el cariño brindado por familiares hacia el bebé le ayudarán a desarrollar sus habilidades sociales y a desenvolverse poco a poco en el mundo que le rodea.
Hay varios ejercicios que se pueden realizar con el bebé para estimular el desarrollo de sus habilidades en los primeros meses de vida.
Cuidados del Bebé
Como hemos comentado, en los primeros días y meses de vida, el recién nacido es totalmente dependiente por lo necesita todo el cuidado de sus padres.
Existen algunos aspectos a los que los padres deberán prestar especial atención para que el desarrollo de su bebé sea el adecuado. A continuación, se detallan algunos de ellos.
Horas de sueño
El recién nacido no tiene el ritmo circadiano de los adultos (capacidad para distinguir el día de la noche). Generalmente, los bebés duermen en todo momento y solo se despiertan para comer o ante algún dolor o incomodidad como gases o el pañal sucio.
Esto es algo que cambia mucho entre unos bebés y otros. Dependerá en gran medida de la alimentación. Hay bebés que duermen muchas horas seguidas y otros que necesitan alimentarse de forma más seguida, por lo que se despertarán con más frecuencia.
La alimentación
La alimentación del bebé debe ser constante en los primeros días. De hecho, es común que el bebé llore por hambre cada dos o tres horas. No obstante, a lo largo del tiempo, las tomas se irán espaciando.
Si es posible, se recomienda dar el pecho porque la leche materna aporta anticuerpos que refuerzan las defensas del bebé. En ese caso, es fundamental controlar su peso para comprobar que está tomando suficiente leche. Al contrario que en un biberón, no podemos saber si el bebé está tomando leche con certeza ni la cantidad exacta que extrae.
Los primeros días es normal que el bebé se duerma mientras está mamando. Esto se produce porque le resulta un gran esfuerzo extraer la leche de la mama y, por tanto, se cansa. Si en la revisiones médicas del neonato se detecta un retraso en el crecimiento debido a problemas con la lactancia, el médico recomendará sustituirla o combinarla con la lactancia artificial.
✅Cómo LOGRAR una LACTANCIA EXITOSA desde el PRIMER DÍA 👩🏻🍼
El llanto
Muchas madres, especialmente primerizas, se asustan porque su bebé llora mucho. Sin embargo, no siempre el llanto es signo de alarma. Debemos tener en cuenta que el lloro es su única forma de expresarse, por lo que puede llorar por cualquier cosa: hambre, gases, posición incómoda, pañal sucio, ganas de eructar, etc.
Saber por qué llora el recién nacido no es fácil pero con el paso del tiempo, los padres aprenderán a reconocer la causa del llanto y a dar la solución adecuada para que el bebé deje de llorar.
El pañal
Es necesario estar pendiente de los pañales. Si un bebé llora es posible que sea porque está sucio y eso le resulta incómodo. El neonato es incontinente, todavía no ha aprendido a controlar los esfínteres y no deposita su orina en la vejiga.
Cuando el bebé llegue a una edad comprendida entre los 18 y los 24 meses debe aprender a ir al baño sin pañal.
La salud
Controlar la salud de tu bebé es importante para que su desarrollo sea completo y adecuado. Es crucial seguir las indicaciones de los médicos y prestar especial atención ante señales poco habituales que puedan ser indicativas de alguna enfermedad como por ejemplo un llanto diferente a lo común, caquitas anormales, temperatura elevada, comportamiento o actitud extraña, etc.
También es imprescindible realizar todas las revisiones marcadas, seguir el calendario de vacunas y no medicar sin prescripción detallada del especialista.
Desarrollo Físico y Hitos Semanales del Recién Nacido (1-4 Semanas)
Durante las primeras cuatro semanas, notarás cambios sutiles en cómo se mueve, reacciona y se relaciona con su entorno. Aunque cada bebé es único, aquí hemos recopilado algunos de los hitos semanales típicos del recién nacido durante este periodo.
Desarrollo físico y crecimiento: Es normal que un recién nacido tenga un aspecto un poco inusual. La mayoría de los bebés pierden aproximadamente una décima parte de su peso de nacimiento durante los primeros cinco días y luego lo recuperan gradualmente en los cinco días siguientes. Hacia el día 10, la mayoría ha recuperado su peso de nacimiento. Después, crecen rápido, especialmente durante los picos de crecimiento de la primera semana, y entre la tercera semana y la sexta.
A las 4 semanas, por lo general, tu recién nacido habrá crecido entre 3,8 y 5,1 cm, y su peso rondará los 4,5 kg. Los niños suelen pesar un poco más y medir un poco más que las niñas en esta etapa, aunque las diferencias suelen ser pequeñas.
En cada revisión, el profesional de la salud comprobará su peso, su altura y la circunferencia de la cabeza para hacer un seguimiento. Estos datos se introducen en las tablas de crecimiento para ir viendo la evolución del bebé.
Es posible que al principio tu recién nacido tenga un aspecto un poco inusual. Se trata de algo normal y temporal.
En estas primeras semanas puedes encontrarte con:
- El lanugo, un fino vello fino que puede estar presente al nacer y que, por lo general, se cae en los primeros días o semanas.
- La descamación de la piel es común y, normalmente, se resuelve por sí sola.
- Las manchas rojas, también conocidas como “besos de ángel” y “picaduras de la cigüeña”, a veces aparecen en la cara o el cuello y suelen irse en unos meses.
- Los genitales hinchados son habituales en los recién nacidos y, a menudo, se deben a hormonas que se transmiten durante el embarazo. La hinchazón suele desaparecer por sí sola.
- Las dos fontanelas se pueden observar en la parte superior de la cabeza del bebé. Son normales y están protegidas por una membrana gruesa.
- Una ligera deformación de la cabeza es habitual cuando el bebé nace por parto vaginal. Esto ocurre porque, durante el parto, los huesos del cráneo se mueven para facilitar el paso del bebé por el canal de parto. La cabeza suele recuperar su forma en un par de semanas.
- La postura encogida es habitual durante las primeras semanas. Esta postura fetal revela cómo estaba colocado dentro del útero. A medida que crecen y se van adaptando, verás que se estiran más y se mueven con mayor libertad.
Todo lo indicado en esta lista es normal en recién nacidos de 1 a 4 semanas y en la mayoría de los casos se resuelve por sí solo. Si alguna vez tienes preguntas o dudas, consulta al profesional de la salud de tu bebé.
Hitos del Desarrollo Semanal (aproximado)
| Semana | Hitos Físicos | Hitos Cognitivos y Visuales | Hitos de Comportamiento |
|---|---|---|---|
| 1 | Pérdida inicial de peso, reflejos presentes (búsqueda, succión, Moro). | Enfoque visual a 20-30 cm, preferencia por rostros y contrastes. | Llanto como principal forma de comunicación. |
| 2 | Recuperación del peso al nacer, posible aparición del primer estirón. | Mayor atención a los ruidos, inicio de paseos suaves. | Mayor atención y actividad en ratos despierto. |
| 3 | Crecimiento continuo, posible caída del cordón umbilical. | Desarrollo de habilidades sensoriales (vista, audición, olfato, tacto). | Inicio de patrones de sueño más definidos. |
| 4 | Crecimiento entre 3.8 y 5.1 cm, peso alrededor de 4.5 kg. | Detecta movimiento y luz, distingue formas, voces y rostros cercanos. | Posible primera sonrisa social, inicio de reconocimiento de voces familiares. |
Recuerda que cada bebé es diferente y se desarrolla a su propio ritmo. Estas son solo pautas generales. Si tienes alguna inquietud, no dudes en consultar con el pediatra.
Actividades para Fomentar el Desarrollo en el Primer Mes
Quizá te preguntes qué actividades son adecuadas o incluso posibles en esta etapa tan temprana. Aunque la alimentación, el sueño y los cambios de pañal ocupan la mayor parte del tiempo de un recién nacido, existen opciones sencillas para conectar con tu pequeño y favorecer su desarrollo. Si tienes cualquier duda, el profesional de la salud de tu bebé puede orientarte.
Aquí tienes algunas actividades tranquilas y adecuadas que puedes probar con un bebé de 1, 2, 3 o 4 semanas para estimular su desarrollo:
- Contacto piel con piel: También conocido como método “canguro”, consiste en poner al bebé desnudo contra tu pecho. Ayuda a calmar al bebé y también a regular la respiración, la temperatura corporal y la frecuencia cardíaca, además de fortalecer el vínculo.
- Tiempo boca abajo: Empieza a colocar a tu bebé boca abajo desde la primera semana, aunque sea solo un minuto o dos. Le ayudará a fortalecer el cuello y los hombros. Supervísale de cerca y procura que sea un rato agradable.
- Seguimiento visual: La visión a distancia del bebé aún se está desarrollando, pero en cambio puede enfocar bastante bien los objetos situados a unos 20-30 cm. Mueve un juguete con colores con mucho contraste delante de sus ojos para que practique el seguimiento visual.
- Juegos tranquilos: En esta etapa no necesitas juguetes. Una buena forma de jugar con tu pequeño es hablarle, cantarle y hacer expresiones con la cara.
