El término “aborto” proviene etimológicamente del latín aborior, que significa morir antes del nacimiento. Se define como la interrupción del embarazo antes de la viabilidad fetal.
Según la OMS (2022), el aborto consiste en una intervención sanitaria segura para la mujer, con un procedimiento eficiente que se puede llevar a cabo mediante medicamentos o un procedimiento quirúrgico.
En nuestra sociedad, el tema del aborto sigue siendo un tema incómodo y difícil de manejar. Es muy habitual que distingamos entre aborto natural y aborto inducido, aunque realmente existen muchos tipos de abortos que pueden sufrir las mujeres embarazadas.
Aborto espontáneo: Causas, síntomas y opciones para ser mamá | Ingenes
¿Qué es el Aborto Espontáneo?
El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o aborto involuntario, es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Además, un aborto espontáneo también es la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos.
Si la pérdida gestacional se produce en etapas posteriores, no se considera un aborto, sino un parto prematuro, aunque también puede terminar con la muerte del feto.
El aborto espontáneo es la interrupción involuntaria de la gestación por la pérdida del embrión o del feto antes de la semana 20 de embarazo. También se considera aborto espontáneo la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos.
Cuando el aborto se produce en un estado de gestación más avanzado, pasa a llamarse muerte fetal intrauterina.
Según las estadísticas, los abortos espontáneos se producen en el primer trimestre de embarazo y, en muchas ocasiones, la mujer ni siquiera es consciente de que estaba embarazada.
El aborto espontáneo es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término.
Aún así, el aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres.
La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.
Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto.
No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.
Tipos de Aborto Espontáneo
Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:
- Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
- Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
- Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
- Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.
Si quieres conocer más información sobre los tipos de aborto, te recomendamos leer este artículo: Tipos de aborto espontáneo.
¿Cuáles son las Causas del Aborto Espontáneo?
Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. Las comentamos a continuación:
- Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
- Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.
Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:
- Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
- Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
- Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
- Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
- Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
- Tener una fiebre alta.
- Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.
Puedes obtener información más detallada sobre este aspecto en el siguiente enlace: Las causas del aborto espontáneo.
Síntomas de Amenaza de Aborto
Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe.
Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:
- Sangrado vaginal abundante y con coágulos
- Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
- Dolor abdominal y cólicos fuertes.
- Fiebre.
- Debilidad.
Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.
Tratamiento del Aborto Involuntario
En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.
Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.
Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.
El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos. Puedes obtener más información aquí: ¿Qué es el legrado uterino?
También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados.
Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.
También es importante analizar si la madre ha padecido alguna infección como la toxoplasmosis o la rubeola, las cuales pueden causar alteraciones fetales que lleven a la pérdida gestacional.
Otras enfermedades que se deben tener en cuenta cuando se busca el embarazo, por su posible relación con el aborto, son las anomalías uterinas o las enfermedades inmunológicas.
Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado. Además, se debe acudir a todas las revisiones gestacionales marcadas por el ginecólogo y seguir con disciplina sus indicaciones.
Aborto Tardío
El aborto tardío, también conocido como aborto del segundo trimestre, se refiere a la interrupción del embarazo entre las 12 y las 20 semanas de gestación. Los abortos tardíos pueden resultar de complicaciones médicas, problemas fetales graves, o la salud de la madre.
Las anomalías cromosómicas y los defectos congénitos graves pueden llevar a un aborto tardío. Las infecciones maternas pueden causar abortos tardíos al afectar al feto o las membranas placentarias. Infecciones comunes que pueden llevar a un aborto tardío incluyen la listeriosis, toxoplasmosis, infecciones por citomegalovirus y sífilis.
Anomalías en la estructura del útero, como el útero septado, útero bicorne, o la presencia de fibromas uterinos, pueden interferir con el desarrollo normal del embarazo y llevar a un aborto tardío. Enfermedades crónicas como la diabetes no controlada, hipertensión, enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico y trastornos de la coagulación pueden aumentar el riesgo de aborto tardío.
Complicaciones como la preeclampsia severa, desprendimiento placentario y ruptura prematura de membranas también pueden resultar en abortos tardíos.
Los síntomas de un aborto tardío pueden incluir sangrado vaginal, dolor abdominal y la expulsión de tejido fetal. El diagnóstico se confirma mediante ecografía, que puede mostrar la ausencia de latido cardíaco, la falta de crecimiento fetal adecuado o la ruptura de membranas.
Manejo del Aborto Tardío
El manejo del aborto tardío depende de la situación clínica específica, la salud de la madre y las causas subyacentes del aborto.
- Manejo expectante: Implica permitir que el cuerpo expulse el tejido fetal de manera natural. Este enfoque puede ser adecuado si no hay signos de infección o complicaciones severas.
- Manejo médico: Implica el uso de medicamentos para inducir el parto y la expulsión del feto y la placenta. Los medicamentos utilizados incluyen la mifepristona y el misoprostol. La mifepristona se administra primero para bloquear la progesterona, seguida del misoprostol para inducir contracciones uterinas.
- Manejo quirúrgico: Puede ser necesario en casos donde el manejo médico no es efectivo o si la madre presenta signos de infección o sangrado severo. Los procedimientos quirúrgicos comunes incluyen la dilatación y evacuación (D&E), que implica la dilatación del cuello uterino y la evacuación del contenido uterino con instrumentos quirúrgicos.
Riesgos y Complicaciones del Aborto Tardío
- Infección: La retención de tejido fetal puede llevar a infecciones uterinas graves, conocidas como endometritis.
- Problemas Emocionales y Psicológicos: La pérdida de un embarazo en el segundo trimestre puede ser emocionalmente devastadora para la mujer y su pareja.
El aborto tardío puede tener un impacto emocional significativo en la mujer y su pareja. La consejería y los grupos de apoyo pueden ser extremadamente útiles para ayudar a las mujeres a manejar sus emociones y recuperarse emocionalmente después de la pérdida. En algunos casos, puede ser necesario realizar una evaluación adicional para identificar las causas subyacentes del aborto tardío, especialmente si una mujer ha experimentado múltiples abortos espontáneos.
La prevención del aborto tardío puede involucrar el manejo de factores de riesgo conocidos antes y durante el embarazo. Esto incluye el control de enfermedades crónicas, la adopción de un estilo de vida saludable, la evitación de sustancias nocivas y la atención prenatal regular.
El Aborto No Seguro: Una Crisis Médica Prevenible
El aborto no seguro es una de las principales causas de mortalidad materna, responsable de al menos 1 de cada 12 muertes. Cada año, millones de mujeres enfrentan complicaciones graves, como infecciones y hemorragias, debido a la falta de acceso a servicios médicos seguros.
Sin acceso a un aborto seguro, muchas mujeres recurren a métodos inseguros, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones, lesiones internas y fertilidad reducida. Las mujeres en África, Latinoamérica y Asia son las más afectadas por este problema de salud.
Cómo Prevenir las Muertes por Aborto No Seguro
Las acciones clave para reducir la mortalidad y las complicaciones son: proporcionar anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados, ofrecer servicios de aborto seguro y tratar las complicaciones derivadas de abortos no seguros.
Médicos Sin Fronteras respondemos a las consecuencias del aborto no seguro, proporcionando atención médica a las mujeres que sufren complicaciones. En muchos de nuestros proyectos de salud sexual y reproductiva, abordamos las consecuencias del aborto no seguro y ofrecemos servicios de aborto seguro cuando es necesario.
En 2019, MSF atendimos a miles de mujeres por complicaciones de abortos inseguros y proporcionamos más de 21.500 servicios de aborto seguro. Nuestro objetivo es reducir las consecuencias del aborto no seguro y mejorar el acceso a atención médica para todas las mujeres, sin importar su contexto.
En resumen, el aborto no seguro es una crisis médica prevenible. MSF trabaja incansablemente para garantizar que todas las mujeres tengan acceso a servicios de salud reproductiva seguros, reduciendo riesgos y complicaciones que afectan su salud y bienestar.
Prevenir la mortalidad y el sufrimiento causados por un aborto no seguro requiere tres acciones principales: proporcionar anticonceptivos para evitar embarazos no deseados, ofrecer servicios de interrupción sin riesgos (incluyendo proporcionar asesoramiento a la mujer) y tratar las complicaciones resultantes del aborto.
MSF no tiene una posición política ni ética sobre el aborto; como organización médico-humanitaria, considera las consecuencias de los abortos no seguros como una cuestión médica a la que hay que responder. Los riesgos de un aborto no seguro son bien conocidos y pueden prevenirse prestando una atención adecuada a estas mujeres.
Las muertes a causa de abortos no seguros se reducen enormemente cuando la mujer puede acceder a servicios médicos. Por ejemplo, tras la legalización del aborto en Sudáfrica en 1996, diversos estudios confirmaron que, para el año 2000, la mortalidad materna por abortos no seguros se había reducido en un 91%; además, el número de mujeres con infecciones causadas por estos procedimientos se había reducido a la mitad.
Complicaciones del Aborto No Seguro
MSF no alentamos el aborto en absoluto. La interrupción del embarazo es, exclusivamente, elección de la mujer. Nuestro único objetivo es evitar las consecuencias del aborto no seguro.
Cuando una mujer está decidida a interrumpir su embarazo, buscará la forma de someterse a un aborto independientemente de si el procedimiento es seguro y legal o no. Y si no le es posible acceder a un aborto en condiciones médicas seguras, arriesgará la vida para interrumpir el embarazo. Cuando ocurren complicaciones derivadas de un aborto no seguro, la mujer suele renunciar a buscar ayuda médica profesional por temor a las consecuencias sociales que esto le pueda acarrear.
Las principales complicaciones de un aborto no seguro son hemorragia grave, infección, peritonitis y lesiones en vagina y útero; también pueden darse consecuencias a largo plazo que afecten a embarazos futuros, entre ellas la infertilidad.
Tipos de Aborto Inducido
El aborto inducido es la interrupción del embarazo que se realiza de forma premeditada y requiere de expertos en dicho procedimiento. De lo contrario, la paciente puede exponerse a infecciones o procesos sépticos. La terminación del embarazo es provocada por el uso de medicamentos o de instrumentos que producen la expulsión del embarazo. A su vez, puede subdividirse en:
- Interrupción voluntaria del embarazo (IVE): se realiza tras libre elección de la embarazada hasta la semana 14 de gestación.
- Aborto terapéutico: se realiza por razones médicas. Es decir, en caso de que suponga un riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre o del feto. En España se puede llevar a cabo, bajo este supuesto, hasta la semana 22. El aborto terapéutico debe ser prescrito por un médico y por causa que lo justifique, pudiéndose presentar malformaciones o enfermedades incompatibles con la vida, tanto del feto como de la madre. Se puede llevar a cabo según diferentes procedimientos y dependiendo del estado del embarazo. Al igual que en la IVE, la elección es libre, pero no siempre deseada.
Los métodos a través de los cuales se puede realizar el aborto inducido son comunes para ambos, pudiendo ser médicos (con fármacos) o quirúrgicos.
Aborto Farmacológico
Consiste en la administración de la píldora abortiva (RU-486). Por lo general, este se emplea antes de la semana 7 de gestación, dado el riesgo aumentado de efectos adversos que podría acarrear en semanas posteriores de gestación. La cual RU-486 es un medicamento que tiene como objetivo la interrupción del embarazo mediante el bloqueo de la hormona que controla la gestación, generando algo similar a un aborto espontáneo. Para interrumpir el embarazo por este método es necesario cumplir con una serie de requisitos, entre los que se encuentran no padecer de ciertas enfermedades.
La ventaja de dicho método es el poder evitar cualquier acto quirúrgico. Por otro lado, el principal inconveniente que tiene es la necesidad de acudir al menos dos o tres veces al centro sanitario para comprobar que el método ha sido efectivo.
Aborto Quirúrgico
Son procesos instrumentales que pueden requerir de anestesia o sedación, control ecográfico y los cuidados posteriores que amerite cada procedimiento. Antes de las 14 semanas (bajo riesgo) se realiza mediante aspiración con cánulas específicas previa dilatación cervical.
Consecuencias del Aborto para la Mujer
Como es obvio, los abortos tienen grandes consecuencias para la mujer. Estas consecuencias pueden darse tanto en el cuerpo como en la mente. Puede ser que se produzcan lesiones en el cérvix o en el útero a causa de los legrados. Debemos tener en cuenta que cada persona es distinta y los motivos y causas por las que se produce el aborto pueden ser muy diversas.
- Es muy común que las mujeres que hayan tenido que pasar por un proceso de aborto tengan un exceso de sentimiento de culpabilidad.
- Puede vivirse el aborto como una pérdida y experimentarlo como un duelo.
- La pérdida de confianza en una misma es algo muy común en muchas mujeres, sobre todo en la capacidad para poder volver a tener otro hijo.
- Otra consecuencia es la disminución del apetito sexual.
Recomendaciones para Afrontar un Aborto
Siguiendo con lo visto anteriormente, podemos hacernos una idea de lo doloroso e incluso traumático que puede ser para una mujer el hecho de tener que pasar por un aborto.
- En primer lugar, es fundamental darse tiempo para poder llevar un buen proceso de duelo.
- En segundo lugar, es importante no descuidarnos. Muchas veces, cuando las personas experimentan este tipo de hechos, dejan de lado su autocuidado, dejando de comer, de relacionarse e incluso de dormir.
Como recomendación que puede ser de utilidad es la meditación. Con ella, conseguiremos centrar nuestra atención y orientar nuestra mente a aquello que nosotros elijamos, a través de una práctica continua en la que nos concentraremos en nuestra respiración, emociones, sensaciones, aceptándolo y siguiendo adelante con ellos.
Otra práctica fundamental cuando se ha experimentado un aborto es hablar sin miedo ni vergüenza todo aquello que esté relacionado con el hecho. Para ello, se recomienda hablar con profesionales del ámbito que te ayudarán a gestionar aquellos pensamientos, emociones o sensaciones que emergen con el duelo.
Si crees que necesitas ayuda para trabajar aspectos del proceso de aborto o del duelo, puedes solicitar una primera sesión informativa en el apartado de “Contacto”.
Referencias:
- La vida del no nacido.
- Clasificación del aborto - Manual MSD versión para profesionales. (s/f). Manual MSD versión para profesionales.
- Prieto, P. B. (2019, septiembre 18). Los 17 tipos de aborto: ¿qué diferencias hay entre ellos? Medicoplus.com.
- Aborto. (s/f). Organización Mundial de la Salud.
- Directrices sobre la atención para el aborto: resumen ejecutivo. (8 de marzo de 2022). Who.int; World Health Organization.
- Walsh, R. (1996). Meditación. Natura Medicatrix: Revista médica para el estudio y difusión de las medicinas alternativas, (43), 16-22.
