Los primeros recuerdos de nuestras vidas ya son con una visión plena, que nos permite distinguir entre múltiples tonalidades de colores, reconocer caras y objetos y contar con un campo de visión profundo. Sin embargo, ¿era nuestra vista la misma cuando éramos bebés? ¿Te has preguntado alguna vez cómo es la visión de un recién nacido?
Aunque un recién nacido tenga los ojos muy abiertos, como queriendo captar todo lo que aparece por primera vez ante sus ojos, en realidad no ve prácticamente nada. Para un bebé el mundo cambia rápidamente, casi a la misma velocidad a la que los vemos crecer. Cuando nacen lo ven todo borroso, con una agudeza visual del 5% en relación a la de los adultos.
La visión estereoscópica aun no está a su alcance, además de ser incapaces de percibir profundidad de campo. Es decir, lo ven todo en dos dimensiones.
El desarrollo de la visión en los primeros meses
Al nacer, los bebés no ven los colores, sino una escala de grises, además solo puede distinguir los objetos que estén a 20 y 30 centímetros. Durante las primeras semanas, le llamarán la atención los patrones en blanco y negro, así como cuadrados, líneas, ya que poseen mucho contraste y les llamará la atención. Posteriormente, se sentirá atraído por colores vivos e intensos.
- Entre los dos y tres meses comienza a percibir algunos colores primarios pero no distingue los de tonalidades parecidas.
- A los dos meses irá distinguiendo por orden: el rojo y luego el verde. También aumentará la distancia de visión de 30 a 60 centímetros.
- A los tres meses: el azul y el amarillo. Además debido al aumento del control muscular del ojo, podrá seguir visualmente objetos.
- A partir de los cuatro meses ya pueden distinguir la mayoría de los colores.
- A partir de los seis, el ojo ya habrá madurado por lo que su percepción visual distinguirá una amplia gama de colores y tonos.
Efectivamente, la capacidad de distinguir colores difuminados mejora con la madurez del niño, pero todavía hay dudas sobre si todos los colores tienen que estar igual de saturados para poder ser percibidos. Todavía no sabemos si el bebé puede ver un azul cielo más que un rosa palo o viceversa.
Que podamos ver el mundo en color es gracias a células especializadas de la retina, conocidas como conos, que existen en tres formas. A los dos meses, por ejemplo, los bebés son capaces de distinguir entre rojo y verde y más adelante entre azul y amarillo. Pero en cualquier caso tienen que ser colores saturados, llamativos.
Investigación sobre la percepción del color en bebés
Con la ayuda de 400 bebés entre de cuatro y seis meses y cerca de tres años de pruebas se ha llegado a la conclusión de que a los cuatro meses los infantes ven diferentes tonos de verde como el mismo color. No como los adultos, que tenemos la capacidad de distinguir entre un verde agua o un verde botella.
Pero obtener estos nuevos datos sobre los bebés no hubiese sido fácil sin las ayudas tecnológicas que vienen de mano del siglo XXI. Lo que estaban tratando de ver era si la mirada del bebé se redirige al punto central de la pantalla (de un color diferente al del resto la pantalla) con colores más o menos saturados. El resultado fue que los colores cuanto más llamativos más llamaban la atención.
Los colores iban cambiando en cuanto el niño dejaba de prestar atención al punto central. Pero esta no fue la única idea ingeniosa.
El color de ojos del bebé: un rasgo hereditario
¿Cómo se hereda el color de ojos Antonio Gosálvez? con el Dr. Equipo Gosálvez
Uno de los aspectos más maravillosos de la maternidad es la misteriosa y perfecta combinación de ti y el padre del bebé materializándose en vuestro hijo o hija. Resulta fascinante como el bebé ha recibido pequeñas piezas de cada uno de vosotros para convertirse en una persona única, pero a la vez en la que puedes verte reflejada. ¿Te has preguntado alguna vez qué color de ojos tendrán tus hijos?
El color de ojos del bebé tiene un fuerte componente hereditario en el que influyen más de 50 genes según un reciente estudio en el que se estudiaron más de 195.000 personas. Y es que la genética juega un papel clave en el color de ojos del bebé. Así pues, para saber cuándo se define el color de ojos del bebé, lo mejor es echar un vistazo a los ojos de la familia, ya que en la genética está la clave.
En la mayoría de los casos, el color de los ojos no cambia desde el nacimiento hasta los 6 años. Solo en un 10-20% de los casos puede darse este cambio de color temprano de los ojos, en especial el cambio de ojos claros a más oscuros. La causa de estos cambios en el color de los ojos vendría dada por cambios en la melanina, un pigmento que nos proporciona también el color de la piel. El color de ojos azul significa que hay menos melanina en comparación con los ojos marrones.
Tu bebé hace muchas más cosas aparte de comer, dormir, llorar, hacer pipi y caca. Aunque los bebés nacen con una completa capacidad visual para ver objetos y distinguir colores, aún no pueden ver más allá de medio metro de distancia o diferenciar los colores en su plenitud. Los recién nacidos solo ven en blanco y negro, con matices grises, desarrollándose lentamente la visión en color.
