Desarrollo Fetal: Desde el Cigoto Hasta el Nacimiento

El embarazo es un proceso largo que dura 9 meses y en el que se diferencian claramente tres fases o trimestres. El crecimiento es gradual y conforme va evolucionando, se le da distintas denominaciones. Tú, como mamá o papá, puedes referirte a tu futuro bebé como prefieras. Sin embargo, en el mundo de la reproducción, existen palabras muy similares que pueden dar lugar a confusiones en los futuros padres. Este es el caso de los conceptos "cigoto", "embrión" y "feto", que todos ellos hacen referencia al futuro bebé en diferentes etapas de su desarrollo antes de nacer.

Las palabras cigoto, embrión y feto, muchas veces causan confusión. El embarazo es un proceso largo que dura 9 meses y en el que se diferencian claramente tres fases o trimestres. El crecimiento es gradual y conforme va evolucionando, se le da distintas denominaciones. Tú, como mamá o papá, puedes referirte a tu futuro bebé como prefieras.

Cigoto: El Comienzo de la Vida

Un cigoto es la célula resultante de la unión de un gameto femenino (óvulo) y un gameto masculino (espermatozoide) en el momento de la fecundación. Se trata de una sola célula con un núcleo y 46 cromosomas; 23 cromosomas del padre y 23 de la madre. Juntos, contienen la información genética del futuro bebé. La fecundación hace referencia a la fusión de los gametos masculino y femenino, ambos con la mitad de material genético que el resto de células de un organismo (46 cromosomas) debido a la reducción cromosómica que han sufrido con la meiosis.

El resultado de esta fusión es el restablecimiento de la dotación genética normal del ser humano, una nueva célula con un núcleo y 46 cromosomas, 23 de origen materno y 23 paterno, que se denomina cigoto.

En un embarazo natural, la fusión de ambas células se produce en las trompas de Falopio, desde donde viajará hasta llegar al útero a la vez que se va desarrollando. El cigoto aparece el día 1 de desarrollo embrionario en la trompa de Falopio de la mujer, que es donde tiene lugar la fecundación. Desde aquí, empieza su camino hasta el útero, donde implantará para que pueda producirse el embarazo.

La primera división de la célula denominada cigoto, se produce al cabo de 24 horas tras su creación (es decir, 24 horas después de que el óvulo sea fecundado por el espermatozoide). El cigoto, que es una sola célula, comienza su división celular al día siguiente de la fecundación. A partir del segundo día, deja de denominarse cigoto y pasa a denominarse embrión de día 2.

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Embrión: Desarrollo Celular y Formación de Órganos

El embrión surge de la división del cigoto en diferentes células. Tras la formación del cigoto, este comienza a dividirse y formar un embrión. Durante el proceso de desarrollo del embrión, las células irán segmentándose en diferentes formas y el embrión recibirá diferentes nombres en función de la fase en la que se encuentre.

La etapa del embrión abarca desde el día 1 de desarrollo embrionario, que aún se denomina cigoto, hasta la octava semana de gestación. Durante este periodo de tiempo, el embrión va aumentando su tamaño, multiplicando sus células y sufre fuertes cambios celulares.

Durante toda la etapa embrionaria, las células se subdividen, formando un conjunto cada vez mayor. A los cinco o seis días, el embrión empieza a adquirir una forma particular, con una cavidad en el interior.

El número de células y el ritmo de división embrionario se denomina morfocinética. Aunque cada embrión es único y puede dividirse de forma más o menos rápida, existen unos patrones determinados de división que marcan si un embrión es de buena calidad.

Por otra parte, durante las etapas iniciales del desarrollo, el embrión puede adquirir otros nombres en función de su apariencia como, por ejemplo, mórula o blastocisto.

El blastocisto es una etapa temprana del embrión, en la que las células del cigoto se organizan en una estructura hueca. Esto ocurre aproximadamente al final de la primera semana después de la fertilización, justo antes de la implantación en el útero.

Pasada una semana desde la fecundación, este blastocisto termina su viaje y comienza el periodo de implantación en el útero, dando pie al primer trimestre de embarazo.

Cuando el embrión llega a la semana 8, pasa a denominarse feto.

Feto: Desarrollo y Maduración de Órganos

A partir de la octava semana de gestación, el embrión se considera un feto. La etapa fetal comienza a las 8 semanas de embarazo. Durante esta etapa, el feto ya tiene la mayor parte de sus órganos formados, aunque aún en desarrollo. Durante la gestación, el embrión se desarrolla hasta convertirse en feto.

La principal diferencia entre el embrión y el feto es el número de células. En el feto hay un nivel de especialización celular más específico. Se forman distintos tejidos celulares y se crean todos los órganos que empiezan a funcionar, como el cerebro, el hígado o los riñones. Durante la etapa fetal, hay un nivel de especialización celular más específico: se forman los tejidos y los órganos.

Este proceso implica la formación de los órganos principales, la estructura ósea, y el sistema nervioso. A medida que se avanza hacia el tercer trimestre, el feto gana peso y se prepara para la vida fuera del útero.

La etapa fetal es el periodo más largo del futuro bebé. El nombre de feto se utiliza solamente durante el embarazo, hasta el momento de su nacimiento entre las semanas 38 y 40 de embarazo. Esta etapa conforma el periodo más largo durante el embarazo, ya que se utilizará el nombre de feto hasta el momento del nacimiento.

A partir de la semana 37 se considera que el feto ha llegado "a término", es decir, que ha completado su desarrollo y está listo para comenzar su vida fuera del vientre materno. Además de haber alcanzado un tamaño óptimo, un hecho fundamental para que se considere que ha llegado a su madurez es que los pulmones ya están preparados para funcionar adecuadamente.

Durante este mes el feto alcanza su crecimiento máximo, que al nacimiento supone un peso medio de 3350 g y una altura de 48-52 cm. Sin embargo, las variaciones de peso son grandes entre la semana 37 y la 42, ya que en esta etapa el feto gana unos 200 g semanales.

El mayor aumento de peso se produce entre las semanas 33 y 36, cuando el feto aumenta una media de 200 gramos a la semana, para ralentizarse en el último período.

El gran tamaño que alcanzan les obliga a adquirir una posición más flexionada y "compactada", de modo que los movimientos fetales son todavía menores y solamente aumentan los movimientos respiratorios.

La piel se vuelve tersa y suave gracias al aumento en los depósitos de grasa subcutáneos. En esta etapa la placenta permite un mayor paso de anticuerpos maternos del tipo IgG para que el feto nazca con mayor protección ante las infecciones.

El intestino del feto está en estos momentos lleno de "meconio" que es la primera "caca" verdosa que expulsan. Cuando lo hacen antes del nacimiento provoca que el líquido amniótico torne de color verdoso, dando lugar al conocido como "líquido teñido o líquido meconial". Aunque la presencia de líquido teñido puede constituir un signo de pérdida del bienestar fetal, en la mayoría de los casos es el resultado del movimiento intestinal normal de un feto maduro.

Evolución del Feto en el Útero Materno por Semana

A continuación, te mostramos imágenes de la evolución del feto en el útero materno, en diferentes semanas a lo largo del período de gestación:

Semana de Gestación Características del Feto
5 El embrión es un pequeño disco engrosado que mide unos 2-3 mm y se sitúa dentro del saco gestacional.
6 El embrión mide unos 5 mm y se observa el latido cardíaco.
7 El embrión ya mide sobre entre 7 y 17 mm y se distingue el polo cefálico del resto del cuerpo.
8 Mide entre 18 y 25mm, la cabeza se le distingue perfectamente, se empieza a formar el cerebro y la médula espinal. Se forman también los esbozos de las cuatro extremidades.
9 Mide entre 25 y 35 mm, el cuerpo empieza a ser más largo respecto a la cabeza, se van desarrollando las extremidades y empiezan a formarse los huesos de la cara.
10 Mide entre 35 y 45 mm, se forman las manos y los pies con sus dedos y ya tiene aspecto humano. Es capaz de mover las extremidades independientemente y se forman las costillas y los huesos de la columna vertebral.
11 El embrión ya mide entre 40 y 60 mm y la cabeza mide la mitad de todo el embrión.
12 Mide entre 60 y 80 mm y ya hablamos de feto y no de embrión. La formación de los órganos ha finalizado y empezará una etapa básicamente de crecimiento. Las extremidades están formadas y los dedos ya están separados. Los riñones empiezan a formar orina.
13 El feto mide entre 6,5 y 8 cm. La cabeza sigue siendo desproporcionada respecto al cuerpo midiendo aproximadamente la mitad que el cuerpo. Los ojos se van centrando y las orejas ya no son tan bajas como al principio. Los genitales externos ya están formados. Ya mueve las extremidades y empieza a utilizar las manos.

Desarrollo Fetal Mes a Mes

Aproximadamente, el periodo gestacional abarca 9 meses, aunque los especialistas prefieren contabilizar la gestación por semanas. Puesto que se desconoce el momento exacto de la implantación del embrión en el útero, se considera que el embarazo se inicia con la última menstruación de la mujer. A partir de este momento, pasarán 40 semanas de desarrollo fetal hasta el parto.

Durante todo este tiempo, la mujer experimentará numerosos cambios físicos y emocionales como consecuencia de las variaciones hormonales. Estos cambios darán lugar a diferentes síntomas en función de la etapa del embarazo. Sin embargo, cada mujer es diferente y también lo es cada embarazo, por lo que no todas las embarazadas mostrarán los mismos síntomas.

Descubre cómo se desarrolla el feto semana a semana desde la concepción hasta el parto, con información sobre su crecimiento, órganos y sentidos.

Primer Mes de Embarazo

Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la última regla (fecha de última menstruación o FUR).

Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.

La segunda semana da paso a la selección y dominancia folicular, donde un conjunto de folículos ha comenzado a crecer en el ovario, pero, finalmente, solo uno será el seleccionado, el folículo dominante.

Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.

El embrión proseguirá su camino hacia el útero, donde implantará, aproximadamente, unos 7-9 días después de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, que es la hormona detectada por los test de embarazo.

Es posible que, debido al aumento de la hormona hCG (la hormona del embarazo), la mujer empiece a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave. No será hasta la ausencia de la menstruación cuando verdaderamente sospeche el embarazo.

Segundo Mes de Embarazo

Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé.

Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé. Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.

Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables externamente. La barriga todavía no se nota, aunque es posible que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.

También puede ocurrir que la gestación avance sin demasiados síntomas, pero ello no es indicativo de complicación: simplemente significa que hay mujeres que padecen los síntomas de forma más suave.

Tercer Mes de Embarazo

A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.

A pesar de que se irán formando también los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé en una ecografía.

A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.

En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas. El motivo es que la concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero luego comienza a descender paulatinamente.

Cuarto Mes de Embarazo

En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.

Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.

El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.

Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.

El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.

El volumen del vientre materno seguirá aumentando, así como el peso corporal, lo que hará que comiencen ciertas molestias relacionadas como una mayor frecuencia de micción. Notar al bebé puede ser algo ya habitual al finalizar este mes, especialmente entre las mujeres que no son primerizas, pues por su tamaño y desarrollo sus movimientos son frecuentes.

Quinto Mes de Embarazo

Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé.

Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.

Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso.

Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal (tumbada).

Puede que el ombligo de la mujer se aplane o empiece a salirse hacia afuera. De este modo, se puede comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.

En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.

En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en piernas, tobillos y pies.

Séptimo Mes de Embarazo

Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya más hinchazón en pies y tobillos.

En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm, aproximadamente, y puede llegar a sobrepasar ligeramente los 1100 gramos.

Debido a este aumento considerable de peso y longitud, el espacio en el útero comienza a ser más limitado. Además, el útero presiona a la vejiga por su evidente aumento de tamaño, por lo que las ganas de orinar serán frecuentes.

Octavo Mes de Embarazo

El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna. A lo largo de este mes, el bebé alcanzará cerca del 50% del peso total que tendrá al nacimiento.

Además, seguramente en este mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera del abdomen materno, lo que será realmente especial.

Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea. Pese a que el bebé está prácticamente formado, sus pulmones aún no están maduros y, si tuviera lugar un parto prematuro, no podrían respirar por sí mismos.

Es muy posible que la mujer sienta acidez o que esté estreñida durante esta fase del embarazo. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben a que el aumento del tamaño del útero hace las digestiones más difíciles, lentas y pesadas.

El cansancio durante este último período del embarazo también es bastante normal. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigar mucho, sino porque las dificultades para dormir y descansar ya serán notables.

Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. El estado de gestación es muy avanzado, así que la embarazada debe cuidarse mucho.

Noveno Mes de Embarazo

Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50 cm y, su peso, será de unos 2500 g de media. Durante este periodo, el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.

La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.

Como hemos comentado, desde hace ya algunas semanas, los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero esto no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, no debe pasar ni un solo día en que no se sienta al bebé. No obstante, es habitual que ahora los movimientos se sientan más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse.

Este mes puede hacerse especialmente largo y molesto para la madre, aunque lo vive con mucha ilusión: el parto se acerca y son muchas las ganas de verle la carita al bebé.

El Final del Embarazo

En esta última etapa del periodo de gestación, el bebé tiene las uñas más largas de lo que miden sus deditos, por lo que puede rascarse e, incluso, arañarse a sí mismo. Sus órganos son completamente autónomos y está listo para salir del vientre de su madre.

Es habitual que la mujer note unas fuertes contracciones, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones diferentes a las de parto y que se producen como preparación del organismo para cuando llegue el momento de dar a luz. Estas contracciones son indoloras (aunque pueden ser molestas), irregulares y no aumentan su frecuencia e intensidad, por lo que pueden distinguirse de las contracciones de parto verdaderas.

La rotura de aguas y, con ello, el parto, puede producirse en cualquier momento. La mujer debe tener lista la bolsa de maternidad (con todo lo necesario para ella y para el bebé durante los días de ingreso) y acudir al hospital.

Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha visto la luz, lo habitual es que el especialista encargado del seguimiento del embarazo provoque el parto, ya que el futuro hijo o hija está listo para nacer y puede suponer un riesgo que se quede más tiempo del necesario en el vientre de la madre.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo puedo saber cuántos meses de embarazo tengo?

Como hemos comentado más arriba, es complicado establecer el momento exacto de la concepción y, por ello, generalmente, se cuentan las semanas de embarazo desde la última menstruación. Así, la primera semana correspondería con la semana de la regla.

Aunque esto es lo común, puede haber especialistas que consideren el momento de la ovulación como el el inicio del embarazo, es decir, dos semanas después de la última menstruación.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta que el embarazo no es algo matemático, por lo que no es posible alcanzar la máxima exactitud en cuanto a las fechas. Por ello, es probable que el parto no se produzca a las 40 semanas de gestación, sino un poco antes o incluso un poco después.

¿Es común el aborto a los 2 meses de embarazo?

El primer trimestre de embarazo es en el que existe una mayor probabilidad de aborto natural. Pasado el segundo-tercer mes, la tasa de pérdida gestacional se reduce considerablemente.

Aunque el hecho de haber tenido un primer aborto natural puede aumentar la probabilidad de tener un segundo aborto, necesariamente no tiene por qué pasar, en especial si la pérdida no tiene causa exacta.

¿Qué cuidados son esenciales en los primeros meses de embarazo?

Los primeros meses del bebé son los más importantes para el desarrollo del bebé, ya que es cuando se forman todos los órganos. Por ello, es durante estos meses cuando la futura mamá debe cuidarse más.

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