Cuello Uterino Cerrado e Infertilidad: Causas y Tratamientos

El útero, junto con los ovarios, es el órgano más importante del aparato reproductor femenino. Las alteraciones, tanto en su morfología como en su funcionamiento, pueden ser causa de esterilidad femenina.

Los problemas en el útero de la mujer pueden aparecer desde el nacimiento, debido a anomalías congénitas en su desarrollo, o darse en la edad adulta. En todos los casos, existirá un problema de esterilidad que impedirá el embarazo. También es posible que el útero sí permita la implantación embrionaria pero, a continuación, la mujer sufra abortos de repetición a medida que avanza la gestación.

¿Cuáles son las Causas Uterinas de Infertilidad?

Los problemas de factor uterino se pueden dividir en los siguientes apartados:

Malformaciones Uterinas

Las malformaciones uterinas son alteraciones que suceden durante la formación del útero en la etapa fetal, entre la semana 8 y 17 de embarazo. También se conocen como malformaciones müllerianas, ya que el origen de estas malformaciones se encuentra en el desarrollo y/o la fusión de los conductos de Müller en los bebés de sexo femenino.

Los conductos de Müller son estructuras embrionarias que dan lugar al útero, las trompas de Falopio, el cérvix y parte de la vagina durante el proceso de la embriogénesis.

A continuación, se enumeran los diferentes tipos de malformaciones uterinas:

  • Agenesia mülleriana: ausencia de útero debido a que no se desarrollan ambos conductos de Müller. Esto es lo que se conoce como el síndrome de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser.
  • Útero septado o arcuato: se debe a la alteración en la fusión lateral de los conductos de Müller. Como resultado, el útero presenta una pared que lo divide, la cual empieza en la parte superior y se puede extender hasta el cérvix.
  • Útero unicorne: solamente se desarrolla uno de los conductos de Müller. Por tanto, el útero tiene la mitad del tamaño normal y solamente hay una trompa de Falopio.
  • Útero bicorne: la fusión de los conductos de Müller es incompleta. El resultado es un útero con forma de corazón.
  • Útero didelfo: los conductos de Müller se desarrollan pero no se fusionan. La consecuencia es dos cavidades uterinas independientes, con dos cuellos uterinos y dos vaginas.

Normalmente, las mujeres con malformaciones uterinas congénitas no suelen enterarse de estos problemas hasta que no se hacen una ecografía en su primera visita ginecológica.

No es muy frecuente presentar síntomas, pero es posible que las mujeres con malformaciones uterinas sientan dolor pélvico, dismenorrea o ausencia de menstruación.

Sinequias

Las sinequias uterinas son adherencias o lesiones en las paredes del útero que ocasionan una alteración de su morfología. Esta patología es conocida como síndrome de Asherman.

Entre las causas más habituales de las sinequias se encuentran las siguientes:

  • Raspado o legrado uterino que deja cicatrices en la pared uterina.
  • Hemorragia después de cesárea o parto natural.
  • Miomectomía o extirpación de un mioma.
  • Endometritis infecciosa.

Al contrario que las malformaciones müllerianas, el síndrome de Asherman es una alteración adquirida.

Tumoraciones

Los posibles tumores que se pueden encontrar en el útero suelen tener naturaleza benigna. A continuación, vamos a comentar los más importantes:

  • Miomas: tumores que se forman en la capa muscular del útero: el miometrio. Los del tipo submucoso son los que pueden deformar la cavidad uterina y provocar infertilidad.
  • Adenomiosis: invasión de tejido endometrial hacia el interior del miometrio.
  • Pólipos uterinos: tejido endometrial que sobresale en la cavidad uterina e impide la correcta implantación del embrión en el útero.

En cualquier caso, el origen de estos tumores uterino es la alteración de células sanas del útero que empiezan a proliferar sin control. De esta forma se origina la masa tumoral, independientemente de que sea benigna o maligna.

Causas de Origen Endometrial

El endometrio es la capa interna del útero y es donde tiene lugar la implantación embrionaria. Todas las alteraciones que sufre el endometrio pueden influir en la correcta implantación del embrión y provocar infertilidad femenina.

Algunas de estas alteraciones se comentan a continuación:

  • Endometritis: inflamación sistemática del endometrio debida a infecciones provocadas por microorganismos como, por ejemplo, la clamidia, el micoplasma, el gonococo o el estreptococo.
  • Atrofia endometrial: el endometrio se encuentra muy fino o incluso ausente debido a la falta de estrógenos. La causa puede ser una fallo ovárico primario o secundario.
  • Hiperplasia endometrial: aumento del espesor endometrial debido a una sobreestimulación por el exceso de estrógenos. La causa también se debe al mal funcionamiento de los ovarios y a la presencia de ciclos anovulatorios.

Tener el correcto grosor endometrial en cada momento del ciclo menstrual es muy importante, sobre todo en aquellas mujeres que buscan el embarazo. Lo ideal sería tener un endometrio de 7-9 mm y con un aspecto trilaminar, pues son las características idóneas que favorecen la implantación embrionaria.

Infertilidad: Causas y tratamientos

Infertilidad de Origen Cervical

La infertilidad de origen cervical se refiere a las dificultades para concebir que tienen su origen en el cuello uterino o cérvix. Este pequeño canal, con una medida aproximada de 3 cm, desempeña un papel fundamental en el proceso de fertilización y parto. Por un lado, actúa como la puerta de entrada para los espermatozoides en su camino hacia el óvulo, facilitando su paso a través del canal cervical hacia el útero y las trompas de Falopio, donde se produce la fertilización. Por otro lado, durante el parto, el cérvix se dilata para permitir el paso del bebé desde el útero hacia la vagina.

Aunque cualquier alteración en el cuello uterino puede influir en la fertilidad, la infertilidad de origen cervical es relativamente poco común, afectando solo al 5-10% de las parejas con dificultades para concebir. Esto puede deberse a diversas causas, como anomalías estructurales en el cérvix, estrechamiento o bloqueo del canal cervical, o problemas relacionados con el moco cervical.

El moco cervical, presente en el interior del cuello uterino, es un componente crucial para la fertilidad femenina. Este fluido viscoso y transparente, cuya consistencia y cantidad varían a lo largo del ciclo menstrual, cumple varias funciones importantes. Por ejemplo, en los días fértiles, el moco cervical se vuelve más claro, elástico y acuoso, lo que facilita el movimiento de los espermatozoides y aumenta las probabilidades de fertilización. Por otro lado, en los días no fértiles, el moco cervical tiende a ser más espeso y opaco, actuando como una barrera protectora que dificulta el paso de los espermatozoides hacia el útero.

El Moco Cervical

El moco o flujo cervical es una sustancia mucosa liberada por el cérvix, cuyo aspecto y consistencia varían en función del momento del ciclo menstrual de la mujer por el efecto de las hormonas sexuales.

Las principales funciones del moco cervical son las siguientes:

  • Cambiar su consistencia de más espesa a más acuosa para permitir el paso de los espermatozoides en el momento de la ovulación.
  • Proteger a los espermatozoides del ambiente vaginal.
  • Seleccionar a los espermatozoides más aptos para la fecundación, dejando atrás aquellos defectuosos y con la movilidad afectada.
  • Capacitación del semen: nutrición de los espermatozoides y separación de los componentes del semen.

En resumen, el moco cervical actúa como primer filtro de entrada de los espermatozoides en el útero.

En los días próximos a la ovulación, el moco cervical es líquido y abundante por la influencia de los estrógenos. Después de los días fértiles, este moco se vuelve escaso, viscoso y espeso cuando empieza la liberación de la progesterona.

Alteraciones del Cuello Uterino

Las alteraciones del cérvix que pueden llevar a esterilidad por un factor cervical se pueden diferenciar en anatómicas o funcionales.

En ambos casos, la correcta migración de los espermatozoides hacia el útero y las trompas de Falopio se encuentra afectada.

Alteraciones Anatómicas

Como consecuencia de estas patologías, se produce normalmente una obstrucción en el cuello uterino. Las comentamos a continuación:

  • Anomalías en el desarrollo: tienen lugar desde el nacimiento como consecuencia de defectos en la fusión de los conductos de Müller. Por ejemplo, la duplicación del cuello uterino, la agenesia cervical o la hipoplasia cervical.
  • Tumoraciones: como pólipos, miomas o quistes. Normalmente, su origen es benigno y pueden ser eliminados con una intervención quirúrgica. El caso más grave sería el cáncer cervical, el cual puede ser producido por una infección del virus del papiloma humano (VPH).
  • Traumatismos: pueden ser producidos por una cirugía o aparecer de manera ocasional. Por ejemplo, los desgarros, las perforaciones, las fístulas o la incontinencia de los orificios interno y externo.
  • Cervicitis: inflamación del cuello del útero aguda o crónica. Generalmente, está causada por infecciones microbianas como clamidia, Trichomonas vaginalis, cándida o micoplasma.

Existen otras alteraciones a nivel de cuello uterino. No obstante, su repercusión en la fertilidad de la mujer es mínima o con una incidencia muy baja.

Alteraciones Funcionales

Hacen referencia a la variación de las características del moco cervical, como su consistencia, cantidad, acidez, etc. Cualquier alteración en el flujo cervical puede impedir la entrada de los espermatozoides a la cavidad uterina y, por tanto, causar infertilidad.

Las causas que provocan alteraciones en el moco cervical son las siguientes:

  • Liberación de estrógenos insuficiente: si durante la fase folicular del ciclo menstrual no se produce una cantidad adecuada de estrógenos por parte del ovario, el moco cervical se queda más espeso y no permite el paso de los espermatozoides cuando tiene lugar la ovulación.
  • Medicamentos: el citrato de clomifeno tiene una acción antiestrogénica en los ovarios.
  • Infecciones: la invasión de microorganismos en el cérvix también provoca una alteración del moco, además de la inflamación de las paredes cervicales.
  • Anticuerpos antiespermatozoides: su presencia en el moco cervical también es consecuencia de una infección.

¿Cómo es el Estudio del Factor Cervical?

Normalmente, no se hacen estudios del factor cervical de manera rutinaria en las mujeres con problemas de esterilidad. Sin embargo, si la mujer tiene síntomas o sospecha que puede tener alguna alteración a nivel del cérvix, es posible hacer las siguientes pruebas:

  • Test postcoital (TPC) o de Sims-Huhner: se estudia la presencia o ausencia de espermatozoides móviles en el moco cervical después de las relaciones sexuales.
  • Cultivos microbiológicos: para confirmar si existe alguna infección bacteriana.
  • Prueba de permeabilidad cervical: se introduce una cánula para comprobar si pasa con facilidad o existe alguna obstrucción.
  • Test inmunológico in vitro: se evalúa la interacción moco-semen, sus características, la capacidad de los espermatozoides para atravesar el moco cervical y se comprueba la presencia de anticuerpos antiespermatozoides en ambos fluidos.
  • Histeroscopia: se observa el interior del cuello uterino gracias a la introducción de una cámara.

Previamente a estas pruebas, el ginecólogo hace una exploración física y una ecografía en todas las mujeres que acuden a hacerse una revisión. En algunos casos, ya se pueden detectar algunas alteraciones del cuello uterino en este primer examen.

¿Qué Tratamientos Existen para el Factor Uterino?

Ante una situación de esterilidad femenina debida a un factor uterino, en primer lugar el médico tendrá que valorar si es posible recuperar la fertilidad con algún tratamiento farmacológico o quirúrgico.

En caso de no ser posible aplicar un tratamiento con medicamentos o no conseguir el embarazo incluso después de una operación, la pareja o la mujer sola tendrá que recurrir a la reproducción asistida para tener un hijo.

Tratamiento Farmacológico

Las infecciones que provocan endometritis aguda o crónica suelen tratarse con antibióticos en función del estudio bacteriológico previo.

En los casos de alteraciones tróficas del endometrio, el tratamiento hormonal con hormonas sexuales femeninas como los estrógenos, la progesterona o la FSH suele ser efectivo para recuperar el grosor endometrial adecuado.

Intervención Quirúrgica

Esta opción terapéutica suele ser la primera posible solución en los casos de malformaciones müllerianas. A continuación, comentamos las intervenciones necesarias para algunas situaciones:

  • Histeroscopia: para corregir los septos o tabiques en el útero. También se utiliza para extirpar miomas submucosos pequeños y las sinequias.
  • Laparoscopia: en los mismos casos anteriores pero que presentan una dificultad mayor. También para la resección de los cuernos malformados para evitar la extirpación total del útero (histerectomía).
  • Cirugía ginecológica: en los casos en los que no es posible aplicar las técnicas endoscópicas. Por ejemplo, un mioma subseroso grande.

En la mayoría de casos, una vez ha sido eliminada la patología uterina con una operación quirúrgica, la tasa de éxito para conseguir el embarazo se ve aumentada tanto de manera natural como por técnicas de reproducción asistida.

Reproducción Asistida

Si fuera necesario recurrir a un tratamiento de fertilidad para conseguir el embarazo debido a un factor uterino, el médico responsable deberá valorar si es posible hacer una inseminación artificial (IA) o, en cambio, hay que pasar directamente a una fecundación in vitro (FIV):

  • Inseminación artificial: consiste en introducir el semen capacitado del varón en el interior del fondo uterino. Previamente, la mujer habrá sido sometida a una estimulación ovárica leve.
  • Fecundación in vitro: se estimula a la mujer con fármacos hormonales para recuperar varios óvulos maduros al mismo tiempo. A continuación, éstos son fecundados en el laboratorio con los espermatozoides de la pareja o un donante anónimo. Los embriones obtenidos se transfieren a la mujer después de varios días de desarrollo.

El hecho de utilizar una técnica u otra dependerá de factores como la causa de infertilidad, la edad de la mujer, la calidad seminal del varón, la reserva ovárica, etc.

Gestación Subrogada

La gestación subrogada, vulgarmente conocida como vientre de alquiler, es la única estrategia reproductiva a la que pueden recurrir aquellas mujeres que no tienen útero o cuyas malformaciones sean tan graves que impidan la gestación.

Con la gestación subrogada, otra mujer (la gestante) será la encargada de mantener el embarazo y dar a luz al bebé de los padres de intención. Si la futura madre es capaz de aportar los óvulos porque aún mantiene los ovarios, el bebé nacido por gestación subrogada será hijo biológico suyo. Si esto no es posible, será necesario recurrir a los óvulos de una donante. En ningún caso se utilizan los óvulos propios de la mujer gestante.

Puesto que la gestación subrogada está prohibida en España, los padres de intención que requieran esta técnica tendrán que viajar a los países en los que sí está contemplado por la ley.

¿Cómo se Trata el Factor Cervical?

El tratamiento del factor cervical depende de la causa específica que esté provocando la infertilidad. A continuación, vamos a comentar los tratamientos más frecuentes hoy en día:

Antibióticos para el Factor Cervical

El uso de medicamentos con antibióticos está indicado en casos de infecciones vaginales o cervicitis aguda. En primer lugar, es necesario identificar el microorganismo causante de la infección para poder seleccionar el tipo de antibiótico adecuado. En el caso de cervicitis crónica, se debe considerar la opción de combinar el tratamiento con antibióticos y la cirugía.

Terapia con Estrógenos

En los casos de moco cervical insuficiente o inadecuado, la administración de estrógenos exógenos puede provocar una mejoría en la cantidad y calidad del moco cervical. Los estrógenos deben tomarse durante la primera fase del ciclo menstrual, desde el día 5 hasta el día 13 aproximadamente.

Intervención Quirúrgica

Es el método adecuado cuando existe una tumoración que debe ser extirpada, así como cuando existen anomalías del desarrollo del cérvix. Los traumatismos en el cuello del útero también deben ser reparados con cirugía. Por último, la cauterización del cuello uterino es el método más recomendado para eliminar células malignas o agentes infecciosos.

Inseminación Artificial (IA)

Este tratamiento de reproducción asistida es el aconsejado para parejas o mujeres con factor cervical que desean tener un hijo. La inseminación artificial es un procedimiento muy sencillo que consiste en introducir los espermatozoides previamente capacitados dentro de la cavidad uterina con una cánula de inseminación. De esta manera, se evita la barrera que forma el cuello uterino y aumentan las probabilidades de embarazo.

En Clínica Tambre contamos con un equipo de excelentes profesionales que poseen una gran experiencia en el terreno de la fertilidad.


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