¿Cuánto mide un cocodrilo recién nacido? Tamaño promedio y datos interesantes

Cuesta creer que los cocodrilos, esos temibles y poderosos reptiles que se colocan, camuflados, a la orilla de las aguas y devoran a cualquier despistado que se acerque demasiado, fueran una vez diminutos bebés recién salidos del cascarón.

Los cocodrilos pueblan la tierra desde hace 200 millones de años. Los cocodrilos ya vivían cuando los dinosaurios habitaban el planeta tierra.

En Experto Animal explicamos el proceso de incubación del cocodrilo para todos aquellos que quieran saber más acerca del nacimiento de estos impresionantes animales.

Los llamados cocodrilos son aquellos reptiles que están incluidos dentro de la familia Crocodylidae, que incluye, en la actualidad, 14 especies. Algunas de las más conocidas son el cocodrilo americano (Crocodylus acutus), el cocodrilo mexicano (Crocodylus moreletii) o el cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus).

El cocodrilo marino es el cocodrilo más grande de la Tierra con un tamaño que puede superar los 6 metros para un peso de más de 1000 kg. Esta especie tiene la particularidad de habitar en el medio marino. Estos cocodrilos viven con mayor frecuencia en estuarios, manglares o marismas costeras y pueden moverse fácilmente en agua salada. Con frecuencia se les observa nadando alrededor de las costas, incluso entre diferentes islotes.

El cocodrilo marino se sitúa en la zona alta de la cadena alimenticia. Es un animal carnívoro, oportunista que se alimenta principalmente de crustáceos, peces, anfibios y lagartijas, a los que da caza tanto durante el día como de noche. Los ejemplares más grandes también pueden cazar algunos mamíferos e incluso exhibir un comportamiento caníbal hacia otros de sus congéneres de menor tamaño.

Cuidados Básicos del Cocodrilo Moreletii Cria

Reproducción del cocodrilo

Los cocodrilos son reptiles ovíparos: tras la fecundación (que es, en su caso, interna), ponen huevos en nidos construidos con ramas, como hacen las aves. Sin embargo, a diferencia de estas, los nidos de los cocodrilos están situados en el suelo y los huevos están enterrados. Así pues, no son incubados gracias al calor corporal de sus padres, aunque la hembra acostumbra a quedarse cerca del nido para proteger a su descendencia.

La reproducción de los cocodrilos es de carácter sexual. La cópula de la pareja tiene lugar en el medio acuático y puede repetirse durante varios días. Tras el apareamiento, tendrá lugar la fecundación interna en la hembra y, posteriormente, la puesta de huevos.

Los cocodrilos pueden reproducirse cuando alcanzan la madurez sexual, es decir, cuando sus órganos sexuales están completamente desarrollados. Aunque puede variar según la especie, se estima que las hembras son sexualmente maduras a partir de los 11 años de edad, mientras que los machos alcanzan la madurez sexual a los 16 años aproximadamente.

En época reproductora de los cocodrilos, son frecuentes las peleas entre los machos, que deben expulsar de su territorio a competidores que podrían conquistar a la hembra y arrebatarles su oportunidad de reproducirse.

Una vez que se encuentran el macho y la hembra se inicia el cortejo, durante el cual el cocodrilo macho intenta seducir a la hembra demostrando su calidad reproductiva mediante una vistosa exhibición: emite vocalizaciones sonoras, así como infrasonidos inaudibles para nosotros. También puede golpear el agua con el hocico o mover el cuerpo en reiteradas ondulaciones. Es típico, además, que nade en círculos alrededor de la hembra. Si la hembra se encuentra receptiva, levanta el hocico en señal de aceptación y, a continuación, tiene lugar el apareamiento.

La época reproductora del cocodrilo es diferente para cada especie según su localización geográfica. Para los cocodrilos de agua dulce tiene lugar durante la época seca, que equivale al verano del hemisferio sur y el invierno del hemisferio norte. Por el contrario, los cocodrilos de agua salada se reproducen en la estación húmeda.

Periodo de incubación

El tiempo de incubación del cocodrilo es variable en función de la especie, pero suele rondar los 3 meses. El proceso de incubación de los cocodrilos está influenciado, en gran medida, por el ambiente en el que se lleva a cabo. De entre todos los factores ecológicos que pueden influenciar el desarrollo de los embriones de cocodrilo bajo el cascarón, la temperatura de la tierra que rodea los huevos (ya que no serán incubados por el calor de los cuerpos de sus progenitores) tiene el impacto más elevado sobre este fenómeno.

Esta temperatura puede afectar al tiempo incubación, que se ralentiza a medida que disminuye la temperatura, pudiendo llegar a abarcar unos 110 días. Por el contrario, el periodo de incubación es más corto a temperaturas altas, que pueden favorecer su reducción a una duración mínima aproximada de 85 días.

El rango de temperatura ideal para el desarrollo de los embriones es distinto para cada especie, pero acostumbra a oscilar entre los 30 y los 34 ºC. Las temperaturas inferiores a 25 ºC y superiores a 35 ºC pueden producir anomalías en las crías, si no la muerte.

Sorprendentemente, la temperatura también es responsable del sexo de los descendientes. Por lo general, las temperaturas cálidas (superiores a los 31 ºC, aproximadamente) producirán cocodrilos machos, mientras que si la incubación ha tenido lugar a temperaturas inferiores de 31 ºC, serán hembras las que rompan las paredes calcáreas de los huevos.

Y hablando de cáscaras: se ha comprobado asimismo que la presencia de sustancias contaminantes en el medio de incubación del cocodrilo deteriora la composición del huevo, que se vuelve inviable al ser la cáscara demasiado frágil.

De los dos cocodrilos progenitores, la hembra es la encargada de encontrar el sitio ideal para realizar la puesta de huevos. Una vez ha tenido lugar la fecundación, se inicia una etapa de búsqueda minuciosa: las hembras exploran su entorno hasta descubrir una zona que goce de las condiciones ambientales adecuadas para el desarrollo embrionario cocodriliano. Además, el emplazamiento del futuro nido debe estar protegido frente a posibles depredadores y contra inundaciones, ya que la puesta de huevos se realiza en las inmediaciones de cuerpos de agua como ríos o lagos.

No siempre les es fácil dar con el rincón perfecto donde construir el refugio de su prole.

Nacimiento de los cocodrilos

A diferencia de las tortugas marinas, que están obligadas a encontrar ellas solas su camino hacia el mar una vez salen del huevo, los pequeños cocodrilos necesitan de sus madres para dar sus primeros pasos en el nuevo mundo al que acaban de llegar. Justo antes de eclosionar, emiten unos sonidos desde el interior del cascarón. La madre, que permanece cerca del nido durante todo el periodo de incubación, los oye y procede a desenterrar el nido para que sus crías puedan salir. Algunas especies de cocodrilos, como es el caso del cocodrilo de Johnston (Crocodylus johnstoni) llegan incluso a ayudarles a romper el cascarón. Las crías, por su parte, poseen una estructura dura y puntiaguda, localizada en su hocico, que se denomina “diente de huevo”. Lo utilizan para romper la cáscara desde dentro. Cuando los pequeños cocodrilos logran evacuar el huevo, son llevados al agua en la boca de su madre.

Los cocodrilos recién salidos miden 30 cm de longitud y pesan unos 500 gramos.

Aunque los cocodrilos bebés necesitan la colaboración de su progenitora para salir del cascarón, son muy independientes una vez eclosionan los huevos y saben caminar, nadar y desenvolverse con soltura. Aun así, abren los ojos a un mundo lleno de depredadores: los grandes carnívoros acechan los nidos de cocodrilo para devorar a las crías y, a pesar de los esfuerzos de su madre por protegerlos, la tasa de mortalidad de los neonatos es muy alta y llega a alcanzar el 99 % en algunas especies.

La elevada tasa de mortalidad de los cocodrilos recién nacidos es uno de los motivos por los que algunas especies de cocodrilo, como el cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), el cocodrilo cubano (Crocodylus rhombifer) o el cocodrilo de Filipinas (Crocodylus mindorensis), se encuentran en grave peligro de extinción. Sus crías sufren un alto grado de depredación, tanto por parte de otros animales como de humanos. Estos pequeños cocodrilos son frecuentemente sacrificados en su nido para impedir la reproducción de un animal que se considera un peligro para el ser humano. A medida que crecen, corren el riesgo de convertirse en la materia prima con la que se fabrican “glamurosos” accesorios como cinturones, bolsos y zapatos de piel de cocodrilo, o ser víctimas de cazadores que pagan safaris guiados para acecharles por diversión. Aunque la caza de las especies más amenazadas esté prohibida, continúa practicándose la matanza ilegal de cocodrilos, ya que sigue existiendo demanda para la carne de cocodrilo o artículos elaborados con su pellejo.

Hasta los 7 primeros años de edad, el crecimiento de los jóvenes cocodrilos es de 10 a 20 cm por año. A partir de los 7 años de vida, se enlentece mucho el crecimiento de los cocodrilos

El cocodrilo alcanza la madurez sexual a los 14 años de vida, cuando mide 2’5 o 3 m de longitud.

Los cocodrilos son buenos reproductores y presentan una elevada tasa de fecundidad natural. Sin embargo, durante la etapa juvenil la mortalidad es elevada debido a la depredación entre ellos. Tan solo un 3% de los cocodrilos recién nacidos llegan al estado adulto.

Conservación de los cocodrilos

Sin embargo, de las 22 especies existentes de cocodrilo, 18 se encuentran amenazadas. La cría de estos animales puede ser la solución para preservar estos amenazadas animales.

En la actualidad, las 20 especies de cocodrilos existentes se encuentran amenazadas, e incluso están al borde de la extinción debido a la caza intensiva para el comercio de sus pieles y a la distribución de sus hábitos por la expansión demográfica humana.

Los países más importantes en la cría comercial del cocodrilo son Estados Unidos, Australia, Sudáfrica, México, Filipinas o Mozambique.

Durante la primera parte del siglo XX, al igual que sucedía con el resto de cocodrilos, la especie se cazó intensamente debido al interés generado por su piel, utilizada en la industria del cuero. Gracias a la forma regular de sus escamas ventrales, así como a la presencia limitada de osteodermos entre ellas, la piel de Crocodylus porosus es muy demandada en el mercado. Por ello, numerosas poblaciones han sufrido una caída drástica en su número de integrantes.

A pesar de la drástica reducción de la población mundial de estos animales, ninguna especie ha desaparecido por completo y se han establecido regulaciones estrictas para proteger a las poblaciones restantes, particularmente en la América y Oceanía. Sin embargo, en 2021, de las once especies enumeradas por la IUCN, cuatro de ellas son todavía consideradas en peligro crítico y sus poblaciones están disminuyendo. Las principales amenazas son la transformación de las costas y la caza ilegal.

Gracias a una serie de medidas de protección implementadas desde la década de 1970, las poblaciones de cocodrilos marinos han podido recuperarse. En Australia en particular, existen al menos 100.000 ejemplares. El estado de la IUCN del cocodrilo marino cambió así de especie en peligro de extinción en 1982 a "Preocupación menor" en 1996. Desde entonces no se ha realizado ninguna evaluación y la especie sigue en peligro de extinción en los países del sudeste asiático.

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