Después del parto, toda mujer debe mantener un periodo de cuarentena o puerperio para recuperarse adecuadamente. Hay que tener en cuenta que el cuerpo ha hecho un esfuerzo importante durante el expulsivo, que el útero debe volver a su lugar progresivamente y en el caso de que se haya realizado una episiotomía, habrá que realizar las curas recomendadas. El puerperio es el periodo que sigue al parto, dura aproximadamente de 6 a 8 semanas, son unos 40 días por lo que también se lo conoce como "cuarentena".
El puerperio se define como el período de tiempo que va desde el final del parto hasta que se produce una regresión más o menos completa de los cambios que la mujer ha experimentado durante el embarazo. Es la vuelta a las condiciones pregestacionales, una etapa de adaptación. Seguramente tu ginecólogo te ha hablado poco de este periodo, muy duro para las madres, y también para muchos padres. Lo importante es que sepas controlar tu estado de ánimo ante la avalancha hormonal que sufres.
CUIDADOS que debes tener después de tu CESÁREA | Reina Madre💜
Etapas del puerperio
Aunque el puerperio tiene una duración de unos 40 días más o menos, hay determinadas etapas que se pueden establecer debido a que sus diferencias son notables entre ellas. Así, tendremos el puerperio inmediato, el mediato, el alejado y el tardío.
- Puerperio inmediato: Dura hasta que se cumplen 24 horas tras el parto. Durante este periodo de tiempo tiene lugar el primer contacto piel con piel de la madre con el bebé. Asimismo, en ese día ambos dispondrán de tiempo para conocerse y también iniciar la lactancia.
- Puerperio mediato: Sucede en los 10 primeros días después de haberse producido el parto y es un tiempo para acomodarse en casa. Se llegará con el bebé y se pondrá todo en orden para comenzar con sus cuidados y organización de sus respectivas tomas.
- Puerperio alejado: Tiene lugar cuando la cuarentena llega a su fin. De hecho, se estima que dura unos 5 días desde su finalización. En este caso, la madre está ya recuperada.
- Puerperio tardío: Se prolonga hasta que la mujer vuelve a tener el ciclo menstrual, que puede ser a los 6 meses. Esto dependerá de cuánto tiempo mantenga la exclusividad con la lactancia. Pues, la producción de leche impide que se menstrúe.
Como ya mencionamos, la cuarentena dura unos 40 días. Aunque, si prestamos atención a las etapas mencionadas, este puede extenderse hasta los 6 meses (puerperio tardío).
Cambios fisiológicos durante el puerperio
Desde que una mujer da a luz, hasta que esta cuarentena llega a su fin, pasa por una serie de cambios que es interesante abordar:
- Cambios fisiológicos: La madre experimenta una pérdida de peso que ya es evidente en las primeras horas tras el parto.
- Cambios uterinos: El útero comienza con su involución de tamaño. Esto puede provocar unas pequeñas contracciones que generen molestias en la madre.
- Cambios emocionales: Producto del descenso de las hormonas después del parto, la mujer puede experimentar irritabilidad, sensibilidad, llanto sin motivo, miedo, etc.
Durante las semanas y meses después de dar a luz, tu cuerpo experimentará muchos cambios. A continuación, te mostramos algunas de las cosas que pueden suceder a nivel físico.
Los primeros días del posparto
Tu pequeño por fin ha llegado. Además de darle de comer y hacer mucho contacto piel con piel, comenzarás a recuperarte del parto. Aquí tienes algunos de los cambios físicos que podrías experimentar en los primeros días después de dar a luz:
- Sangrado vaginal: La sangre y el tejido que recubrían el útero durante el embarazo se expulsarán en los primeros días y semanas después de dar a luz, aunque a veces el sangrado dura más tiempo. Este flujo vaginal se llama loquios posparto. Por lo general, comienza siendo de un color rojo brillante, pero con el tiempo disminuye en volumen y cambia a un color marrón o amarillo. Al dar el pecho, puedes notar que sale un poco más de sangre, ya que la lactancia hace que el útero se contraiga.
- Contracciones: Puedes sentir calambres o contracciones después del parto durante aproximadamente los 10 días posteriores a dar a luz. Esto sucede a medida que el útero vuelve a su tamaño y posición normales cerca del hueso púbico. Si te sientes incómoda, puedes tomar un analgésico sin receta, pero consulta primero al médico si has optado por dar el pecho. Son los llamados entuertos.
- Dolor perineal: Si diste a luz por vía vaginal, el área entre tu vagina y ano (perineo) se estiró para que el bebé pasase. Si sufriste un desgarro perineal o una episiotomía, es posible que te hayan puesto puntos. En el período de posparto, puedes experimentar hinchazón y dolor en esta zona a medida que la piel, los tejidos y los músculos se recuperan. Según la magnitud del desgarro o el dolor, el médico te recomendará un tratamiento adecuado. Por lo general, aplicar una compresa fría, sentarse en una almohada cómoda o sumergirse en agua tibia alivia un poco las molestias. También puedes pedir al médico que te recomiende una crema o un espray anestésicos.
- Dolor al orinar: Durante el parto, si diste a luz por vía vaginal, el bebé ejerció mucha presión sobre la vejiga y la uretra. En el período de posparto de la mujer, podrías sentir dolor al orinar o tener ganas de hacerlo, pero no poder. Hacer correr agua tibia sobre la zona vaginal mientras orinas y beber mucha agua te ayudará a aliviar el dolor.
- Hinchazón en piernas y pies: Para aliviar las molestias, coloca las piernas en alto sobre una almohada o reposapiés.
- Estreñimiento: Puede que sientas dolor al evacuar o que tus movimientos intestinales sean más lentos debido a la cirugía o los medicamentos para el dolor. Si sufres de estreñimiento, intenta caminar, comer alimentos ricos en fibra (por ejemplo, frutas y verduras) y tomar un ablandador de heces si el médico lo recomienda. Beber mucha agua también ayuda a mejorar la situación.
- Hinchazón en los pechos: Puede que notes los pechos duros y sensibles un par de días después de dar a luz a tu bebé, ya que se están llenando de leche. Una vez que comiences con la lactancia materna, la incomodidad desaparecerá. Si das a tu bebé leche de fórmula, la sensación de hinchazón en los senos probablemente disminuirá en unos 7 a 10 días. Si no planeas dar el pecho, puedes utilizar un sujetador cómodo y ropa holgada, tomar medicamentos para el dolor si el médico lo recomienda y aplicar compresas frías en la zona para reducir las molestias. No intentes extraer la leche para aliviar el dolor, ya que esto envía una señal al cuerpo para producir más leche y prolongará el proceso.
Los primeros meses del posparto
Tu cuerpo ha pasado por mucho durante el embarazo y el parto, y necesita tiempo para recuperarse y volver a la normalidad después de dar a luz. Puede que debas adaptarte a una nueva realidad, ya que algunas cosas no volverán a ser exactamente como antes. Esto es completamente natural: acabas de tener un bebé, por lo que es normal que algunas cosas cambien.
- Fatiga: En los es normal sentirse cansada. Has pasado por mucho tanto emocional como físicamente, y tienes muchas cosas nuevas que procesar. Tu recién nacido también necesita comer con frecuencia, y puede que no estés durmiendo mucho, así que tienes razones para tener sueño. Para reducir el agotamiento y el estrés, duerme cuando tu bebé duerma, pide ayuda, limita las visitas sigue una alimentación equilibrada, rica en proteínas y hierro, y haz lo mínimo imprescindible en todo lo demás (por ejemplo, deja que otra persona cocine y friegue los platos). Es el momento de tomártelo con calma y centrarse en ti y en el peque.
- Sudores: Los cambios hormonales en el puerperio pueden dejarte empapada en sudor, especialmente por la noche. Aunque esto pasará pronto, mientras tanto, puedes dormir sobre una toalla para evitar que las sábanas se mojen. Consulta al médico si te preocupa la cantidad de sudor que produces.
- Cambios en el área abdominal: Al principio puede parecer que sigues embarazada, aunque ya hayas tenido a tu bebé, ya que los músculos abdominales deben volver lentamente a la normalidad. Algunas mujeres experimentan diástasis (separación abdominal), que ocurre cuando los lados izquierdo y derecho de los músculos del abdomen se separan durante el embarazo, pero no vuelven a la normalidad en el período de posparto de la mujer. Muchas mujeres usan fajas en el posparto para evitar dolores en esta zona del cuerpo, sobre todo si sienten molestias.
- Estrías: A algunas mujeres les salen estrías durante el embarazo y, aunque estas tienden a no desaparecer completamente, suelen atenuarse con el tiempo.
- Caída de pelo: No es raro que se te caiga el pelo en el posparto. A medida que las hormonas se estabilicen, tu cabello volverá a la normalidad. Echa un vistazo a este artículo sobre la caída de pelo en el posparto.
- Pérdida de peso: Puedes perder hasta 9 kg con bastante rapidez durante el periodo de posparto, pero es posible que no recuperes tu peso previo durante un tiempo. Recuerda que no todo el peso que ganaste durante el embarazo es grasa. Dar a luz a tu bebé y la placenta, perder el líquido amniótico y reducir el exceso de sangre y líquido corporal que tenías durante el embarazo te hará sentirte más ligera durante las etapas del puerperio. Seguir una dieta saludable y hacer ejercicio te ayudarán a recuperar la forma, y seguramente te quedes cerca del punto de partida en unos pocos meses. Según los expertos, ahora no es el momento de hacer dieta, ya que tu cuerpo debe obtener todos los nutrientes necesarios para recuperarse del embarazo y el parto. Ten paciencia contigo misma y con tu cuerpo. Si das el pecho, es especialmente importante que no pierdas peso drásticamente, ya que esto puede afectar al volumen de leche. El médico te dirá cuáles deben ser tus objetivos de pérdida de peso y cómo puedes lograrlos de manera segura a largo plazo.
- Incontinencia urinaria: Si notas que a veces se te escapa un poco de orina inesperadamente, no estás sola. Muchas mujeres experimentan incontinencia urinaria después de dar a luz. Factores como el parto vaginal o tener un bebé grande pueden aumentar el riesgo. Practica los ejercicios de Kegel para restaurar el tono muscular y pide ayuda al médico si las cosas no mejoran con el tiempo. En muchos casos, la incontinencia urinaria se resuelve por sí sola en aproximadamente tres meses.
- Incontinencia fecal: Puede que expulses gases o unas pocas heces sin querer. Durante el parto, los músculos y nervios alrededor del recto pueden dañarse. Informa al médico si experimentas este síntoma, ya que puede recetarte fisioterapia y medicamentos para resolverlo.
- Hemorroides: Si durante el embarazo tuviste varices en la vulva o hemorroides, es posible que empeoren ahora que has dado a luz. También pueden aparecer ahora, incluso si no las tenías antes, debido al esfuerzo que hiciste durante el parto. El médico te recomendará un tratamiento adecuado, como un espray con medicación o compresas frías de hamamelis. Con el tiempo, estas venas hinchadas y dolorosas se harán más pequeñas o desaparecerán por completo.
Cuidados generales durante el puerperio
Para que el puerperio progrese de la mejor forma posible, hay algunos consejos que se pueden tener en cuenta. Por ejemplo, conviene que la madre se alimente adecuadamente y que se mantenga activa. También es importante practicar los ejercicios Kegel para favorecer la recuperación del útero. Algunas mujeres pueden experimentar incontinencia urinaria si la musculatura de la zona no se trabajó durante el embarazo con estos ejercicios.
Además de cuidar de la cicatriz de la cesárea o de la episiotomía, es crucial prestar atención a las mamas. Muchas mujeres sufren cuando dan el pecho porque se les agrietan los pezones.
La prioridad durante este período es la de cuidarte a ti misma para así poder cuidar a tu bebé. Muchas veces somos las últimas, pero ahora tenemos que ser las primeras, permítete tiempo para descansar cuando tu bebé descansa, come bien, bebe mucha agua (esto es especialmente importante si amamantas a tu bebé). Si te sientes cansada o desbordada, reduce a un mínimo las visitas para conocer al recién nacido. Ambos necesitáis intimidad y descanso.
En esta etapa será el momento de realizar unos cuidados físicos, cuidados nutricionales y cuidados emocionales:
- Los entuertos: Son contracciones uterinas, necesarios para la involución uterina. Se pueden notar más en el momento de amamantamiento, aumento de oxitocina. Pueden ser más dolorosos a partir del segundo embarazo. Os recomiendo realizar respiraciones, ir modificando la posición de amantar y realizar ejercicios de relajación mental y perineal.
- El sangrado vaginal o loquios: Cuando la placenta se desprende de la mucosa uterina, deja una herida abierta que tardará hasta 6 semanas en cicatrizar. Esta herida es la causante del sangrado vaginal postparto o loquios. Mientras duran, evitar usar tampones y copas menstruales, utilizar compresas de algodón orgánico. Es mejor ducharse que bañarse, abstenerse de tener relaciones sexuales con penetración durante el tiempo de sangrado. Si tienes fiebre superior a 38 grados, sangrado vaginal que va en aumento en lugar de disminuir, loquios malolientes o una hemorragia importante, tienes que acudir a un profesional sanitario para que te realice una valoración.
- El suelo pélvico: Es normal que tu suelo pélvico se quede debilitado tras el parto. Las 6 primeras semanas de postparto el suelo pélvico no es evaluable, necesita ese tiempo para recuperarse antes de poder valorar el estado en el que ha quedado tras el embarazo y el parto. A partir de ahí, es importante comenzar a trabajarlo, pero siempre hay que acudir a un profesional de la Salud especialista en Suelo pélvico, quien realizará una evaluación no sólo de tu suelo pélvico si no también de tu faja abdominal y posibles cicatrices tras el parto.
- El babyblues o depresión postparto: El postparto inmediato tras dar a luz es un periodo de reajustes hormonales, sobre todo de cambios en los niveles de progesterona, que hacen que las mujeres durante unos días tengamos los emociones a flor de piel y tengamos más sensibilidad en general. Además de los factores hormonales también hay otros factores: periodos prolongados de cansancio o agotamiento, las dificultades con la lactancia u otros factores. Con un buen apoyo de la familia, los seres queridos y los amigos, estos sentimientos suelen desaparecer en unas dos semanas sin necesidad de tratamiento. Si estos sentimientos permanecen en el tiempo, tienes una sensación de agobio, el llanto es persistente, la falta de lazos de afecto con el bebé y las dudas sobre la propia capacidad para cuidar de una misma y del bebé persiste y no puedes dormir incluso cuando el bebé está dormido, es importante que pidas ayuda a un profesional de la salud, para empezar a encontrarte mejor. Piensa que no estás sola.
Cuidados específicos tras una cesárea
Y aunque para los que nos dedicamos a la obstetricia un parto vaginal es siempre nuestra prioridad, en ocasiones, es necesario realizar una cesárea. Si este es tu caso, no debes preocuparte, ya que, aunque la recuperación es un poco más lenta que tras un parto, con los cuidados adecuados todo este proceso será mucho más sencillo y evitarás complicaciones.
La cicatriz de la cesárea es la secuela más evidente en tu cuerpo tras esta intervención. Debes tener en cuenta que hay varias suturas en varias capas. La que se ve, en la piel, es la que requerirá tus cuidados más directos, pero en el interior hay al menos otras dos suturas más: la que cierra el útero y la de la fascia muscular.
Una vez que termina la cirugía, se cubre la sutura de piel con un apósito estéril. Cuando la madre ya se encuentre en una habitación, unas horas después de la intervención, se retira este apósito para limpiar la cicatriz y valorarla convenientemente. En función del tipo de sutura, es probable que ya la dejen expuesta al aire, si todo va bien. Ahora deberás mantenerla limpia y seca.
Protege la cicatriz de posibles roces con la ropa y las costuras: mejor utiliza ropa interior que sobrepase por encima de la cicatriz. En el hospital te indicarán los pasos a seguir para las revisiones del posparto, una vez que te den el alta y tu matrona o enfermera del centro de salud evaluará su evolución y retirará los puntos o grapas cuando sea conveniente.
Cuando la herida esté cicatrizada y no tengas ya los puntos o grapas de sutura, es conveniente hidratar la cicatriz con algún producto específico para el cuidado de las cicatrices, aceite de rosa mosqueta o de vitamina E y un suave masaje.
Debido a que se trata de una cirugía abdominal, con varias cicatrices como hemos explicado, deberás tener precaución de no realizar movimientos bruscos ni coger pesos importantes hasta que la cicatrización se haya completado.
En cuanto a la recomendación de utilizar o no de una faja posparto, hay diversidad de criterios acerca de su recomendación.
Una cesárea es una cirugía abdominal, y en el posoperatorio es habitual tener dolor. Será más intenso durante los primeros días, y después ira disminuyendo progresivamente a lo largo del tiempo. En el hospital, te pautarán analgésicos para aliviarlo, y probablemente tengas que prolongar su toma en casa unos días más. Los fármacos que prescribimos habitualmente para calmar el dolor pueden utilizarse sin problema durante la lactancia a las dosis adecuadas.
La cesárea dificulta el inicio de la lactancia materna. Son días complicados, de cansancio y falta de sueño, estrés y una gran revolución hormonal. Si a eso añadimos el dolor y las molestias propias de una cesárea, la cosa se complica un poco más. Es fundamental un buen inicio de la lactancia, y para ello los profesionales te ayudarán en el hospital.
El tiempo total de recuperación necesario tras una cesárea es muy variable. Las molestias mas intensas se tienen generalmente a lo largo de los primeros diez o quince días, pero las molestias posteriores, ya más leves, pueden durar bastante tiempo. Consulta con tu matrona si te surgen dudas.
Es fundamental un adecuado descanso, tan difícil en este periodo.
En cuanto al reinicio de las relaciones sexuales, no se recomiendan hasta que finalice el periodo denominado cuarentena.
Se recomienda esperar para intentar un nuevo embarazo al menos 12 meses tras la cesárea. Consulta con tu medico o matrona la anticoncepción más adecuada para ti si te surgen dudas al respecto.
Signos de alarma:
- Hemorragia vaginal más intensa o prolongada de lo normal.
- Si aparece dolor mas intenso, inflamación, pus, o si observas que la cicatriz se abre.
- Ante la aparición de grietas en el pezón, o enrojecimiento, induración o dolor mamario, consulta con tu matrona o con tu médico.
Ejercicio durante el puerperio
Aunque estés cansada y muy ocupada, el deporte aumentará tus niveles de energía y te ayudará a recuperar la forma física.
Intenta hacer unos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Si diste a luz por vía vaginal, podrás comenzar a hacer ejercicio tan pronto como te sientas preparada. Si tuviste una cesárea, es posible que debas esperar de cuatro a seis semanas para que tu cuerpo se recupere correctamente.
Consulta siempre al médico antes de volver a hacer ejercicio. Además, puede que tardes un tiempo recuperar la misma intensidad a la que estabas acostumbrada antes de quedarte embarazada.
Las caminatas rápidas, la natación y las clases diseñadas para el período de posparto de la mujer pueden ser buenas opciones.
Intenta no centrarte únicamente en la pérdida de peso o en volver a entrar en un par de vaqueros. En su lugar, considera el ejercicio como una manera de mantenerte sana y de tener la energía necesaria para cuidar de tu pequeño.
En este momento, es especialmente importante fortalecer el núcleo es decir, los músculos de la espalda y el abdomen), ya que se habrá debilitado durante el embarazo. Si el médico te da el visto bueno, puedes probar ejercicios como los que se muestran aquí:
Echa un vistazo a la imagen anterior y las instrucciones siguientes, y haz unas 20 repeticiones de cada ejercicio.
Nota: Durante cada ejercicio, céntrate en mantener siempre los abdominales activos y recuerda respirar. No arquees la espalda; en aquellas posturas en las que estés tumbada sobre ella, asegúrate de tenerla en contacto total con el suelo durante el movimiento.
- Ponerse a cuatro patas: Colócate a cuatro patas con las caderas paralelas a las rodillas y los hombros en línea con las manos. Respira profundamente y, al exhalar, contrae los abdominales (es decir, actívalos). Intenta activar los abdominales en todos estos ejercicios.
- Deslizar las piernas: Mientras estás tumbada sobre tu espalda, con las rodillas ligeramente dobladas y los pies apoyados en el suelo, contrae los abdominales. Respira profundamente y estira una de tus piernas mientras deslizas el pie a lo largo del suelo. Exhala y vuelve a colocar la pierna en la posición inicial. Ahora haz lo mismo con la otra pierna.
- Levantar las rodillas: Colócate en la misma posición que para deslizar las piernas. Levanta una de las piernas con la rodilla doblada de modo que esta quede por encima de la cadera. A continuación, estira la otra pierna. Después, pedalea con ambas piernas de tal manera que la pierna doblada se estire y la pierna estirada se doble.
- Tocarse los talones: Tumbada sobre tu espalda, levanta ambas piernas y forma un ángulo de 90 grados sobre las caderas. Mantén las pantorrillas paralelas al suelo. Baja una de las piernas hacia el suelo de modo que el talón lo toque, pero mantén la rodilla doblada. Repite este ejercicio con la otra pierna.
- Estirar las piernas: Tumbada sobre tu espalda, levanta ambas piernas y forma un ángulo de 90 grados sobre las caderas. Mantén las pantorrillas paralelas al suelo. Estira una de tus piernas hacia arriba de modo que esté recta y el pie esté a aproximadamente 30-50 cm sobre el suelo. Vuelve a la posición inicial y repite el ejercicio con la otra pierna.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
En Hospitales Parque contamos con profesionales que pueden ofrecerte acompañamiento durante el puerperio para ayudarte en todo lo que necesites.
Si necesitas ayuda, tienes cualquier consulta o quieres saber más sobre esta nueva etapa, no dudes en contactar.
