¿Cuánto duerme un bebé de 4 meses al día? Guía completa para padres

Ser padre y madre implica no dejar de hacerse preguntas... Al principio, para los padres el sueño de los bebés es todo un interrogante.

Nos preocupa saber cuánto debería dormir el niño, con cuánta frecuencia y en qué tramos, de noche, en la siesta, durante el día, según va creciendo y a medida que pasa el tiempo. ¿Lo vemos? ¡Aquí despejamos tus dudas!

No hay nada más apacible que ver a un bebé mientras duerme… Sin embargo, muchos padres te dirán que esta visión no es tan común como crees, ¡especialmente de noche!

Y es que conseguir que un bebé duerma durante toda la noche es a lo que aspira todo padre de un recién nacido… Y si no ya lo verás: pronto, los baños calientes, los pijamas suaves y los cuentos antes de dormir, se volverán parte de vuestra rutina.

Como puedes imaginar, durante su primer año de vida, las necesidades de sueño del bebé cambiarán de manera considerable.

El bebé entra en su segundo trimestre de vida. A partir del cuarto mes, el pequeño va a empezar a desarrollar su sociabilidad, lo que implica que no va a querer estar solo en ningún momento.

Poco a poco comenzará a emitir sonidos, balbuceos y algunas sílabas, como “ma” y “pa” con la intención de comunicarse.

A partir de este segundo trimestre de vida, el peso y el crecimiento del bebé se van a ir ralentizando. Engordará en torno a 20 gramos al día -unos 140 gramos a la semana-, de manera que durante el segundo trimestre la ganancia total de peso será de alrededor de dos kilos.

Otro cambio notable tiene que ver con las deposiciones. Van a ir disminuyendo y el número de pañales sucios que cambiar será menor.

En el caso de los bebés lactantes de pecho las deposiciones pueden oler agrias, como a leche cortada, mientras que las de los bebés alimentados con fórmulas suelen presentar un olor más intenso.

Si le cuesta hacer caca, no la hace cada día o le produce molestias que expresa con llanto fuerte, puedes ayudarle con un suave masaje de vientre: túmbalo boca arriba, agárrale de los pies flexionando sus rodillas hacia el abdomen y mueve ambas piernas en círculo, en el sentido de las agujas del reloj.

A los cuatro meses de edad el bebé va a sentir curiosidad y deseo de participar. Reconoce algunos lugares y rostros, le encantan el pecho o el biberón y lo expresa.

A esta edad comenzará a reírse. Le va a encantar estar sentado con tu ayuda o apoyado en cojines. Desde los cuatro meses, mira y sonríe a las personas que le hablan.

Aún no ha aprendido qué es la timidez y se relaciona con todas las personas de su entorno a las que ve habitualmente, como tíos, abuelos o amigos cercanos de la familia.

Le encanta la compañía y romperá a llorar si lo dejais solo. Ya es capaz de sentir amor y apego. Cuando algo le gusta, dará grititos de placer.

A los cuatro meses, se recomienda que los bebés que toman biberón hagan cuatro tomas al día de 180-210 ml de leche.

A los cuatro meses de vida el bebé es muy activo. A esta edad el bebé ya es capaz de seguir a las personas conocidas con la vista dentro de un radio de 180º y comienza a mostrar gran curiosidad por todo lo que le rodea.

A los 4 meses comienzan a desarrollas el ciclo circadiano por los cual es recomendable exponerle a primera hora de las mañana a la luz del sol y disminuida las luz y evitar exposición a luz blanca en la noche.

A esta edad, tu bebé probablemente ya esté desarrollando un patrón de sueño más estable.

Aunque algunos bebés, especialmente aquellos que solo se alimentan con leche materna, aún pueden despertarse durante la noche, la mayoría ya no requiere ser alimentada a medianoche intenta no despertarlo para alimentarlo.

¿Cuántas horas debería dormir mi bebé de 4 meses?

La Fundación Nacional del Sueño (NSF) recomienda que los bebés de esta edad duerman entre 12 y 16 horas en un período de 24 horas. Esto incluye un largo periodo de sueño nocturno continuo y, al menos, dos siestas durante el día.

En promedio, los bebés suelen dormir entre tres y cuatro horas durante el día.

A los cuatro meses el bebé duerme de ocho a diez horas seguidas durante la noche. Además, se recomienda que haga tres o cuatro siestas durante el día.

El aprendizaje de las rutinas del sueño continúa con su proceso, y cada vez pasa más tiempo despierto, interactúa más y desaparecen los cólicos.

En promedio, un bebé de 4 meses duerme entre nueve y once horas cada noche, y dos siestas diarias de dos a tres horas cada una. Los días que duerma menos siesta, serán los que dedique a dormir más horas de sueño durante la noche.

Ahora el niño es más capaz de quedarse dormido por su cuenta. Es tiempo de establecer una pauta, ya que la rutina es muy importante para tu bebé de 4 meses.

Por tanto, trata de asegurarte de que la hora de acostarse y las siestas ocurran en el mismo horario y de la misma forma todos los días. No debes ser estricto, sino lo más consecuente posible.

Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir.

Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer. Pero también es posible que hayas vivido situaciones en las que tu bebé parece estar en plena forma… aunque sea su hora de dormir.

Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.

¿Cómo deben descansar los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) sugiere compartir la habitación con el bebé, pero no la cama, al menos hasta que el bebé cumpla su primer año o, como mínimo, hasta que tenga seis meses, que es cuando el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es mayor.

Compartir la habitación significa que el bebé duerme en una cuna, moisés o cuna portátil en el mismo cuarto que los padres, en lugar de una habitación separada. Esto permite a los padres tener al bebé cerca para las tomas nocturnas y ofrece la oportunidad de consolarlo y supervisarlo durante la noche.

Si bien compartir la habitación es seguro, colocar al bebé en la misma cama con los padres no lo es. Siempre acuesta a tu bebé boca arriba para dormir; nunca lo pongas boca abajo o de lado. Las tasas de SMSL han disminuido significativamente desde que la AAP hizo esta recomendación en 1992.

Mantén la cuna o moisés libre de objetos adicionales. Para evitar el sobrecalentamiento, viste a tu bebé acorde a la temperatura de la habitación sin sobreabrigarlo.

Ofrece un chupete a la hora de dormir, pero no lo obligues a usarlo. Si el chupete se cae mientras el bebé duerme, no es necesario volver a colocarlo.

Mantente alerta a otros posibles peligros, como objetos con cordones, cintas o cuerdas que podrían enrollarse alrededor del cuello del bebé, así como objetos con bordes o esquinas afiladas.

Evita el uso de productos que afirmen reducir el riesgo de SMSL, como posicionadores de sueño o monitores de respiración.

Asegúrate de que todas las superficies y productos para dormir cumplan con los estándares de seguridad federales establecidos por la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE. UU.

Lo único que necesitarás (además de un body y un pelele) es un saco de dormir. ¡Ya está!

¿Cómo ayudar a tu bebé a dormir mejor?

Si ya has comenzado una rutina para la hora de acostar a tu bebé, asegúrate de seguirla consistentemente. Si aún no lo has hecho, este es un buen momento para empezar.

Actividades relajantes que indican que es hora de dormir pueden ayudar a calmar a tu bebé y prepararlo para el descanso nocturno. Un baño cálido, seguido de un cuento o una canción, pueden ser parte de una rutina que señalará el final del día, y estas mismas actividades se pueden mantener durante los próximos años.

Es importante que tu bebé aprenda a dormirse por sí mismo. Para ello, pon en práctica la rutina de acostarlo mientras está somnoliento, pero aún despierto.

Si llora, espera unos. Es posible que se calme solo y se duerma sin ayuda.

Si el llanto persiste, trata de calmarlo sin sacarlo de la cuna. Este proceso se puede repetir varias veces hasta que el bebé comprenda que llorar no hará que lo saquen de la cuna.

Puede ser difícil para los padres escuchar llorar a su bebé, pero si estás seguro de que tu hijo está a salvo (que no tiene hambre, no está mojado o sucio y no está enfermo), está bien dejarlo unos minutos para que se calme solo.

Para ayudar al bebé a quedarse dormido, iniciar una rutina de sueño puede ser de ayuda, como explica Emmanuelle Rigeade: «Asegúrate de que el bebé se sienta seguro y tranquilo en su ambiente, en todas las edades. En los primeros meses, procura tenerlo en brazos y que te sienta cerca, y luego establece rutinas y crea un entorno seguro».

Vamos a revelarte un secreto para establecer una rutina de sueño eficaz: repítela cada día para que tu bebé detecte pistas y asocie cada momento con el paso siguiente.

Prepararlo para una siesta será diferente de prepararlo para dormir por la noche. Antes de acostarlo, puedes darle un baño y un masaje (recuerda que no conviene que sea «demasiado largo» porque tendrás que dárselo cada noche), luego ponle el pijama y mételo en su saco de dormir.

Tal vez notes que tu bebé empieza a estar despierto más rato: entre dos y tres horas seguidas.

Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir.

Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer. Pero también es posible que hayas vivido situaciones en las que tu bebé parece estar en plena forma… aunque sea su hora de dormir.

Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.

7 TIPS que harán que DUERMA MEJOR 🌙 Lo que deberías saber sobre SUEÑO en BEBÉS y RECIÉN NACIDOS

¿Por qué mi bebé sigue despertándose por la noche?

Incluso los bebés que ya han comenzado a dormir durante largos períodos pueden despertarse ocasionalmente durante la noche, al igual que los adultos. Algunos bebés pueden buscar la presencia de sus padres y llorar al despertar, calmándose una vez que sienten que mamá o papá están cerca.

Esto puede ser debido a la ansiedad por separación, una etapa normal del desarrollo que ocurre en estos meses.

Permite que el bebé se queje durante unos minutos antes de responder. Después de verificar que todo está bien, consuela a tu pequeño sin sacarlo de la cuna y deja que se vuelva a dormir por sí solo.

Recuerda: abrazar, alimentar o hablar con tu bebé cada vez que se despierte a medianoche puede fomentar que se despierte regularmente buscando este tipo de atención.

Si te preguntas si tiene hambre, conviene que sepas que antes de los seis meses, tu bebé puede despertarte porque necesita que lo amamantes o le des un biberón, en función de la opción de alimentación que hayas elegido.

Y si no tiene hambre, ¿por qué llora? Si no necesita que le cambies el pañal, si no le están saliendo los dientes y no hay nada más que le moleste (por ejemplo, si tiene piel atópica y le pica o si hace demasiado calor), es posible que el bebé se despierte simplemente porque está entre dos ciclos de sueño.

El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es normal que los bebés se despierten por la noche durante los primeros meses, porque sus ciclos de sueño son cortos y necesitan comer de noche. Más adelante, si esto sigue ocurriendo, conviene plantearse los hábitos de sueño del niño, si se despierta en el mismo estado que cuando lo acostaste o no y qué recursos tiene para volverse a dormir.

Tal vez te preguntes si es probable que un bebé duerma menos por la noche si ha dormido más de lo habitual durante el día. ¿Tendrías que despertarlo?

Según Emmanuelle Rigeade, «No se recomienda privar a un niño de sueño durante el día para que duerma mejor de noche, porque lo que se consigue es justo lo contrario: cuando un niño está demasiado cansado le cuesta más dormirse por la noche.

Veamos... Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar... PERO hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué.

No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.

Esta fase es perfectamente normal en un bebé y sucede en torno a los ocho meses de edad.

Como los adultos (¡o los padres jóvenes!), los bebés pueden sufrir una falta de sueño que puede acumularse a lo largo de días o incluso semanas. Si es el caso, notarás que a tu hijo cada vez le costará más quedarse dormido: puede parecer contradictorio, pero cuanto más cansado está un niño, más le cuesta dormirse. ¿Qué debes hacer en estos casos?

¿Cuándo es necesario contactar al médico?

La mayoría de los bebés a esta edad tienen una rutina estable para la hora de dormir, con patrones de sueño regulares y la capacidad de dormir durante toda la noche. Sin embargo, hay una amplia variabilidad en lo que se considera normal.

Si tienes alguna preocupación sobre los patrones de sueño de tu bebé o si notas algún cambio repentino o significativo, es importante que consultes con su pediatra.

Además, si tu bebé muestra signos de incomodidad, como dificultad para respirar, tos persistente o congestión nasal, también debes buscar atención médica.

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