¿Quién no ha visto una película en la que apareciesen camellos atravesando un largo e interminable desierto? Lo que quizá nunca te has preguntado es cómo sobreviven los camellos en el desierto teniendo en cuenta que tienen que soportar unas temperaturas muy extremas. Estos animales han adaptado su morfología para poder vivir en los hábitats de los que son originarios.
Antes de comentar cómo sobreviven los camellos en el desierto habría que empezar diferenciando los dos tipos de camellos que existen: el camello de Arabia o dromedario y el camello bactriano u originario de Asia. La principal diferencia entre estos dos animales es que el camello tiene dos jorobas mientras que el dromedario tiene solo una. No obstante, esta no es la única desigualdad.
Toda la morfología del camello está adaptada a soportar temperaturas extremas. Aquí es conveniente hacer una distinción: el dromedario o camello de Arabia está más preparado para sobrevivir con temperaturas de calor extremas. En cambio, el camello bactriano (con dos jorobas) ha evolucionado para sobrevivir y superar inviernos con temperaturas de máximo frío. Los datos son increíbles. Si nos encontramos en invierno, se cita que un camello puede aguantar hasta 50 días sin beber absolutamente nada.
Camello bactriano en el desierto de Gobi.
La Joroba: Reserva de Grasa, no de Agua
Existe la creencia popular de que la joroba de los camellos está rellena de agua. ¡Mentira! Está repleta de grasa. En una joroba puede almacenar hasta 36 kilos de grasa. Esta grasa el camello es capaz de metabolizarla para producir agua, alimento y energía.
Un resumen del proceso sería el siguiente: el hidrógeno del camello se mezcla con el oxígeno produciendo así agua. Por medio kilo de grasa, el camello consigue medio litro de agua. El camello empieza a perder peso al realizar este proceso. De hecho, la joroba empieza a empequeñecer e incluso se puede llega a deslizar a un costado. En cuanto el camélido vuelve a alimentarse, su joroba vuelve a colocarse en posición vertical.
La capacidad de alimentarse del camello es otro de los secretos para su supervivencia en el desierto. En tan solo unos 15 minutos, un camello puede beber cerca de 140 litros de agua. Desde ese momento, empezará a producir grasa de nuevo.
Adaptaciones Fisiológicas para la Retención de Agua
Otro de los puntos más importantes del metabolismo en su reserva de agua es su sangre. Como veíamos antes, el camello obtiene el agua de la grasa de sus jorobas. En cambio, otros mamíferos, aún teniendo grasa mueren deshidratados, ya que se hidratan por medio del agua de su sangre.
Pero la sangre de los camellos tiene dos peculiaridades más: por un lado, en los momentos que el camello está deshidratado, su sangre se vuelve menos densa para que pueda circular con mayor facilidad.
Además, los camellos pueden tolerar una pérdida de agua superior al 30% y rehidratarse rápidamente. ¡Es capaz de beber 100 litros de agua en solo 10 minutos!
La forma del cuerpo del camello, con su esbelto cuello y sus largas patas, favorece su refrigeración. También, con la altura de sus extremidades consigue estar alejado del calor que el suelo traslada. El pelaje también influye. El camello tiene un pelo corto y uniforme repartido por todo su cuerpo. Con él evita que los rayos de sol le afecten de manera directa. Pero además, cuando la temperatura ambiental es superior a la de su cuerpo, el pelaje no solo no le da calor, sino que ayuda a reducirlo. Otra característica que favorece el ahorro de agua del camello es que casi no sudan. La temperatura tiene que ser superior a 40 grados para que un camélido sude.
Uno de los mayores peligros que nos puede acechar en el desierto es vernos envueltos en una tormenta. Pues incluso para esto está preparado el camello.
Camellos en el desierto.
La Nariz del Camello: Un Sistema de Recuperación de Agua
A diferencia de la mayoría de los animales, los camellos pierden muy poca agua por la respiración. Una parte importante del agua que se evapora en los pulmones se recupera en el tracto respiratorio superior. De hecho, la humedad relativa del aire que inhalan puede reducirse hasta un 50% en comparación con el aire exhalado por sus bronquios.
Esta notable recuperación de agua se produce gracias a la epitelio nasal. En los camellos, este tejido acumula y mezcla sus propias secreciones con células epiteliales muertas. Esta mezcla única tiene una capacidad excepcional para absorber vapor de agua, de forma similar a como se ablandan las galletas cuando absorben humedad.
Este mecanismo fue descubierto por Knut Schmidt-Nielsen que vivió en el Sáhara para estudiar la fisiología del equilibrio hídrico de los camellos. Para probar su hipótesis, Nielsen construyó una nariz artificial en su laboratorio y la cubrió con una capa higroscópica (que absorbe la humedad). Sus experimentos confirmaron que se trataba efectivamente del mismo proceso observado en los camellos en condiciones desérticas.
Riñones Altamente Eficientes
Los camellos son capaces de ingerir más de 100 litros de agua en una sola toma, que luego su organismo se encarga de administrar hasta el punto de poder aguantar sin agua durante unos diez días a una temperatura de 50°C. De hecho, pueden llegar a perder hasta un 40% de su peso sin morirse (los humanos sólo el 12%).
La clave principal se encuentra en sus riñones, que son capaces de concentrar considerablemente la orina para evitar la pérdida de agua. En primer lugar, sus riñones tienen una zona medular mucho más ancha que la región cortical. En el camello la médula es 4 veces más grande que el córtex (en las personas este ratio es de 2,5:1 aproximadamente). La función del riñón es eliminar metabolitos tóxicos, regular los iones y agua que se encuentren en exceso en la sangre. Cuando se da el caso contrario, déficit de agua, el riñón eliminará la mínima imprescindible.
La estructura básica del riñón es la nefrona. Muchas substancias filtradas por la nefrona son útiles, por ello son reabsorbidas y no se eliminan con la orina. Una parte de la nefrona que tiene un papel crítico en la reabsorción de agua es la llamada asa de Henle. Cuando el animal tiene poca agua y debe economizarla, en esta región de la nefrona el agua eliminada es devuelta al torrente sanguíneo. Cuanto más larga sea el asa de Henle, mayor la capacidad del animal para reabsorber agua y concentrar la orina. El dromedario tiene nefronas yuxtamedulares con un asa de Henle muy desarrollada.
Camello bebiendo agua.
Glóbulos Rojos Ovalados
Pero es que no terminan aquí las adaptaciones evolutivas de estos asombrosos rumiantes. Que esto sea así se debe en gran parte a las características de sus glóbulos rojos que, a diferencia de las del resto de mamíferos, presentan una forma oval que aumenta el ratio superficie/volumen permitiendo que el animal tenga menos % de eritrocitos (28% del total de la sangre, mientras que en humanos ocupan el 45%).
Estos glóbulos rojos tienen menos agua que los de otras especies (la mitad que los de las personas) con lo que los cambios osmóticos les afectan menos. De hecho, cuando un animal está fuertemente deshidratado y bebe abundante agua en poco tiempo, la cantidad de agua en el plasma aumenta rápidamente y los glóbulos rojos, no pudiendo adaptarse a ese cambio rápidamente estallan al absorber más agua de la que les cabe. Este fenómeno se conoce como intoxicación por agua y se ha descrito en personas y multitud de animales. No sufre el camello este fenómeno.
El Animal Más Resistente
Si pensamos en animales resistentes puede venirnos a la mente gran variedad de especies, desde elefantes hasta caballos. No obstante, si tenemos en cuenta que para resistir lo esencial es el agua, es decir cuanta menos dependencia de ella tiene un animal más resistente será, encontramos que sin lugar a dudas el animal más resistente es el camello. Esta resistencia se la debe a sus jorobas, que acumulan gran cantidad de grasa que le permite recibir la energía que necesita durante el tiempo que está sin comer ni beber, además de que su cuerpo tiene facilidad para retener líquidos. Se calcula que puede estar hasta 2 semanas sin agua.
Los dromedarios soportan la deshidratación mucho mejor que la mayoría de los animales. Por ejemplo, los perros o los caballos no pueden tolerar una pérdida de agua mayor que 15% de su peso corporal. Los camellos, por su parte, pueden sobrevivir con una pérdida de hasta 25% de su agua corporal. Esta cifra de 25% no es un límite absoluto, por lo que su tolerancia podría ser aún mayor.
Descubre Las DIFERENCIAS Entre Camellos🐫 y Dromedarios 🐪
Tabla Resumen de las Adaptaciones del Camello
| Adaptación | Función |
|---|---|
| Joroba | Almacenamiento de grasa para energía y producción de agua metabólica. |
| Riñones | Concentración de orina para minimizar la pérdida de agua. |
| Glóbulos rojos ovalados | Mayor elasticidad para manejar grandes volúmenes de agua rápidamente. |
| Epitelio nasal | Recuperación de agua del aire exhalado. |
| Pelaje | Aislamiento contra el calor del sol y reducción de la ganancia de calor. |
| Baja sudoración | Conservación de agua. |
Camellos, dromedarios, llamas, alpacas y vicuñas pertenecen a la familia de los camélidos, unos animales extraordinariamente adaptados a las condiciones adversas que han sido vitales para los seres humanos a lo largo de la historia.
