¿Cuánta cafeína puede tomar una embarazada? Recomendaciones

Muchas personas tienen la costumbre de tomar un café (con leche o solo) nada más levantarse por la mañana. Es más, algunos argumentan que “lo necesitan” para poder ponerse en marcha. Por eso, cuando una mujer se queda embarazada y experimenta uno de los primeros síntomas del embarazo, el sueño, se pregunta si puede seguir con este hábito. Y en la lactancia... ¿se puede tomar café?

El café es una de las bebidas más habituales en nuestra cultura, ya sea el de la mañana para espabilarnos, el de después de comer para no decaer por la tarde o el famoso ‘quedar a tomar una café’ con un amigo. Las cosas cambian durante la gestación.

La cafeína es una sustancia alcaloide que pertenece al grupo de las xantinas. El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo. La cafeína que contiene es un estimulante del sistema nervioso central. Desde que estás embarazada notas un sueño que no puedes reprimir. Es uno de los síntomas del embarazo. Pero hay más.

Para muchas personas, la cafeína tiene efectos beneficiosos. Aporta más energía, permite concentrarse mejor y a veces incluso previene las migrañas. La cafeína también se utiliza en sanidad, como complemento de los medicamentos.

Las investigaciones sanitarias han demostrado que la cafeína estimula el cerebro y el sistema nervioso central. Son estos factores los que te hacen sentir somnoliento y te ayudan a concentrarte mejor. La cafeína también puede ser eficaz para tratar los dolores de cabeza cuando se combina con analgésicos. El café también es una fuente de antioxidantes.

Sin embargo, algunas investigaciones sugieren que incluso un bajo consumo de cafeína puede provocar que los bebés nazcan con bajo peso. Por ejemplo, un estudio descubrió que una ingesta de entre 50 y 149 mg de cafeína al día durante el embarazo se asociaba a un riesgo un 13% mayor de bajo peso al nacer.

El riesgo de aborto espontáneo, bajo peso al nacer y otros efectos adversos debidos a una mayor ingesta de cafeína durante el embarazo sigue sin estar muy claro. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists, ACOG) afirma que el consumo moderado de cafeína -menos de 200 mg al día- no se asocia a un mayor riesgo de aborto espontáneo o parto prematuro.

¿Es perjudicial el café durante el embarazo?

El café no es una buena bebida para el embarazo: aumenta las molestias digestivas tan frecuentes cuando esperas un bebé; no deja que el calcio, tan necesario ahora para la formación de tu bebé, se absorba y además sube la tensión arterial, lo que puede perjudicar por el riesgo de preeclampsia.

“El café puede resultar perjudicial para el buen desarrollo del embarazo y los últimos estudios y revisiones sobre este tema indican que esto puede suceder incluso con un consumo bajo de café. Parece que incluso el consumo de media taza de café a diario se asocia a más problemas en el embarazo, abortos y bajo peso en el bebé al nacer.

Es cierto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la EFSA (European Food Safety Authority) señalan que se puede tomar hasta 300 mg o 200 mg respectivamente sin perjudicar ni al embarazo ni al feto. Eso equivale a unas tres tazas de café.

Ahora, una nueva investigación de los Estudios de Crecimiento Fetal del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) en Estados Unidos, ha demostrado que el consumo materno de este estimulante durante el periodo de gestación, incluso en cantidades modestas (50 mg o media taza de café al día), se asocia con una estatura infantil más baja.

Los hallazgos, publicados recientemente en la revista científica JAMA Network Open, sugieren que consumir pequeñas cantidades diarias de cafeína durante el embarazo puede reducir casi 2,5 cm de la altura cuando el niño alcanza los ocho años.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores, analizaron las concentraciones de cafeína y su producto de descomposición, la paraxantina, en muestras de sangre recolectadas de más de 2400 mujeres embarazadas en dos estudios anteriores. Buscaron correlaciones entre el consumo materno de cafeína y la altura, el peso, el índice de masa corporal (IMC) y el riesgo de obesidad del niño. El análisis tuvo otros factores que podrían afectar el crecimiento infantil, incluida la altura materna, el peso antes del embarazo y el tabaquismo.

Si bien los investigadores no observaron patrones claros de diferencias en el peso, el IMC o el riesgo de obesidad en función del consumo materno de cafeína, identificaron vínculos entre un mayor consumo materno de cafeína y una estatura más baja en ambas poblaciones de estudio.

Entre los 788 niños del estudio Environmental Influences on Child Health Outcomes (ECHO), los nacidos de mujeres que consumían la mayor cantidad de cafeína eran en promedio 1.5 centímetros (cm) más bajos que aquellos cuyas madres consumían la menor cantidad de cafeína. De media, las mujeres embarazadas del estudio consumieron menos de 50 mg/día de cafeína. El crecimiento del niño se midió una vez, a una edad promedio de 7 años.

Por otro lado, los niños que participaron en el Proyecto Perinatal Colaborativo (CCP), fueron medidos a intervalos regulares desde el nacimiento hasta los 8 años, lo que permitió a los investigadores realizar un seguimiento de los cambios en la altura a lo largo del tiempo. A partir de los 4 años, los hijos de las mujeres que consumían la mayor cantidad de cafeína medían menos que los nacidos de mujeres en el grupo de menor consumo. Esta brecha aumentó de 0.68 cm a los 4 años a 2.2 cm a los 8 años. El análisis incluyó 1622 parejas madre-hijo. El consumo de cafeína entre las participantes embarazadas fue de unos de 200 mg/día.

“Nuestros hallazgos sugieren que incluso un bajo consumo de cafeína durante el embarazo puede tener efectos a largo plazo en el crecimiento del niño”, indica la doctora Jessica Gleason, una de las autoras del estudio.

Esta pregunta es muy habitual en las consultas de nutrición, pues todavía giran muchos mitos y desconocimiento en torno al consumo de estimulantes durante el embarazo. El consumo de cafeína durante el embarazo debe limitarse a 200 mg al día, ya que durante el embarazo se reduce la actividad de la enzima responsable de la metabolización de la cafeína. En dosis elevadas interfiere con el flujo sanguíneo placentario, por lo que podría obstaculizar el desarrollo del bebé.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que el límite máximo son 200 mg de cafeína al día, puedes consumir con tranquilidad 1-2 tazas de café o té. Si vas a consumir chocolate, sí te recomiendo quedarte en 1 taza de café diaria.

La cantidad segura para tomar en la gestación sin efectos perjudiciales se estima en 200 miligramos de cafeína al día. “Esta cantidad es la misma que se considera segura para adultos sanos, incluidas las gestantes.

La vida media de la cafeína en la sangre es de 4 a 5 horas en un adulto sano. “Este tiempo de metabolismo de la cafeína, al igual que cualquier otra sustancia química que nuestro organismo metabolice, va aumentando según avanzan los trimestres de la gestación. Cuanto más tiempo permanezca la cafeína en la sangre de la gestante, mayores serán los efectos en la madre y su bebé.

En cualquier caso - añade - no queda claro a partir de qué cantidad se puede hablar de un riesgo real. “Es un término relativo porque va a depender de la capacidad de la gestante para metabolizar esa cafeína, así como del trimestre en que se encuentre. En un adulto sano se consideran cantidades excesivas a partir de los 400 miligramos de cafeína al día. En una embarazada podría considerarse un aporte de riesgo cantidades de entre 200 y 400, pero depender de cada caso individual”, matiza.

Es importante tomar unas medidas básicas de higiene y evitar el consumo de ciertos alimentos para prevenir riesgos que, aunque poco frecuentes pueden tener consecuencias negativas para el feto o la mujer gestante.

Modera el consumo de cafeína de cualquier fuente (café, té, bebidas de cola, bebidas “energéticas”, yerba mate...)

Recuerda que la cafeína no solo está en el café. Ten en cuenta que la cafeína también se encuentra en algunos alimentos. Porejemplo, el chocolate puede contener entre 1 y 35 mg de cafeína por cada 28 gramos. El chocolate negro suele tener una mayor concentración de cafeína. Además, algunos medicamentos, como los analgésicos, pueden contener cafeína, y a menudo se añade cafeína a suplementos como las pastillas para adelgazar y las mezclas pre-entrenamiento.

Cuente el café, pero también todas las demás fuentes de cafeína, en su ingesta diaria total de cafeína. A continuación, considere la posibilidad de reducir su consumo de cafeína, por ejemplo, consumiendo café descafeinado.

Pero tampoco subestimes la opción del café descafeinado. En el mercado puedes encontrar muchos cafés descafeinados para embarazadas, que difieren en el método de descafeinado. Es decir, el método de eliminación de la cafeína. Los otros métodos probablemente harán más daño a tu cuerpo que si te tomaras un clásico café con cafeína. Si, por el contrario, limitas la ingesta de cafeína procedente de otras fuentes, puedes permitirte tomar café con cafeína en pequeña medida.

Respecto al café descafeinado, también hay que tener precaución. Aún no se sabe a ciencia cierta si los efectos negativos sobre el embarazo y el feto es solo por la cafeína o por algún otro componente.

El café descafeinado para considerarse una alternativa válida debe tener menos de 0,1% de cafeína de su peso en seco. “Es una opción si la gestante busca ese sabor del café. Añade que tanto el cloruro de metileno como el acetato de etilo, dos solventes químicos que se usan en la mayoría de los métodos de descafeinado de los granos de café, apenas permanecen en el producto final. “Después de aplicarlos, los granos se vuelven a lavar, se cuecen y apenas quedan restos químicos”, prosigue.

Si nos fijamos solo en la cafeína, es preferible el té, ya que aporta una menor cantidad de ese estimulante. El que menos cafeína tiene es el té rojo, seguido del té verde y finalmente, el té negro. “Lo ideal es tomarlo en una concentración suave que permita disfrutarlo sin azúcar ni edulcorantes, que, por otra parte, no son convenientes en el embarazo.

Observar si en ese patrón de ingesta de 1-2 cafés al día el bebé presenta nerviosismo, irritación o dificultades para dormir. “En ese caso deberíamos restringir la ingesta o tomar alternativas con menos cafeína, como el té.

Recomendaciones de consumo de cafeína durante el embarazo

A continuación recogemos las recomendaciones de sociedades y organismos sobre el consumo de cafeína durante el embarazo:

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Para las mujeres embarazadas con una ingesta diaria elevada de cafeína >300 mg/día, se recomienda reducir la ingesta diaria de cafeína durante el embarazo para reducir el riesgo de pérdida del embarazo y de recién nacidos con bajo peso al nacer.
  • Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO). El consejo de limitar la ingesta de cafeína a 200 mg/día durante el embarazo sigue estando justificado. Un mayor consumo materno de cafeína (>300 mg/día) se asocia con un mayor riesgo de restricción del crecimiento fetal y se sugiere que aumenta los riesgos de aborto espontáneo y muerte fetal.
  • Servicio de Salud de Canadá. Las mujeres que planean quedar embarazadas, las mujeres embarazadas y las madres que amamantan deben limitar el consumo de cafeína a 300 mg por día.
  • Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG). El consumo moderado de cafeína (<200 mg/día) no parece ser un factor importante que contribuya al aborto espontáneo o al parto prematuro. La relación de la cafeína con la restricción del crecimiento sigue sin determinarse y no está claro si existe una correlación entre el consumo elevado de cafeína y el aborto espontáneo.
  • Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (HHS). El consumo moderado de café de hasta 400 mg/día de cafeína (de tres a cinco tazas de 8 onzas/día) en adultos sanos no está asociado con un mayor riesgo de sufrir enfermedades graves, enfermedades crónicas o muerte prematura. Las mujeres que son capaces de quedar embarazadas, que lo están intentando o que están embarazadas y las que están amamantando deben consultar a sus proveedores de atención médica para obtener asesoramiento sobre el consumo de cafeína.
  • Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). El consumo de hasta 200 mg diarios de cafeína por parte de embarazadas no genera problemas de seguridad para el feto.
  • Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos Brtánico (RCOG) Se recomienda a las mujeres antes de la concepción y durante el embarazo que limiten la ingesta de cafeína a 200 mg/día.
  • Normas alimentarias del Consejo Nacional de Investigación Médica y de Salud de Australia y Nueva Zelanda (NHMRC). Sugieren limitar la ingesta de cafeína durante el embarazo a 200 mg/día.

Otros consejos importantes

  • La nutrición de la embarazada es fundamental para el desarrollo óptimo del bebé. Existe un grupo de nutrientes que son básicos, y cuando actúan juntos, sus propiedades se complementan. Es el caso de los ácidos grasos DHA y la luteína.
  • Tu médico te dirá si has pasado o no la toxoplasmosis en los primeros análisis de sangre que te hacen en cuanto el test de embarazo da positivo. Si te anuncia que la has pasado y estás inmunizada, ¡genial!: no hay riesgo de contagio.
  • Una mujer embarazada puede comer prácticamente lo mismo que una mujer que no lo esté, pero deberá prestar atención a alimentos que pueden incrementar el riesgo de toxiinfecciones (embutidos curados, leche cruda, etc.) o toxicidad (pescados azules grandes, vísceras, etc.). Si algo no es saludable para una, tampoco lo será para la otra.
  • Si necesitas algún complemento alimenticio a base de vitaminas y minerales, toma sólo aquellos que te prescriba tu médico.
  • Lee detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso.

Alimentos que debes evitar durante el embarazo:

  • Grandes peces como el pez espada, el tiburón, el atún rojo o el lucio.
  • Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos o quesos latinos, mozzarella y quesos azules) si en la etiqueta no dice que estén hechos con leche pasterizada. Quesos rallados o loncheados industriales. Quita la corteza de todos los quesos.
  • Frutas y hortalizas crudas que no se hayan pelado o lavado y desinfectado previamente (incluyendo ensaladas embolsadas y las consumidas fuera de casa).
  • Brotes crudos (soja, alfalfa,...)
  • Huevos crudos o preparaciones elaboradas con huevo crudo (salsas y mayonesas caseras, mousses, merengues y pasteles caseros, tiramisú, helados caseros, ponches de huevo...)
  • Carne cruda o poco hecha (carpaccios).
  • Productos cárnicos loncheados envasados. Estos alimentos sí pueden consumirse después de cocinarse a más de 71ºC (en croquetas, rehogados, pizzas…)
  • Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis (consulta a tu médico) evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…).
  • Patés que se vendan refrigerados.
  • Pescado crudo (tipo “sushi”, “sashimi”, ceviche, carpaccios), pescado ahumado refrigerado o marinado así como ostras, almejas o mejillones crudos.
  • Sándwiches envasados y otros alimentos preparados que contengan vegetales, huevo, carne, fiambres, pescado y derivados.
  • Consume sólo zumos recién exprimidos o zumos envasados pasterizados.
  • No tomes bebidas alcohólicas.

¿Es seguro tomar café en el embarazo?

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