Tener reinas de buena calidad y gran potencia criadora es una de las claves más importantes para practicar una apicultura productiva y rentable. Eso hace que los apicultores profesionales reemplacen sus reinas periódicamente, asegurándose de tener siempre madres jóvenes y de alta capacidad reproductiva. En este artículo explicamos la importancia de cambiar las reinas de las colmenas de una forma sistemática y estratégica.
Panal de abejas con celdas hexagonales.
La vida útil de las reinas y la necesidad de reemplazo
Las abejas reinas pueden vivir hasta cinco años. Sin embargo, es muy raro que alcancen esa edad, por que se desgastan mucho antes y las propias abejas las cambian a medida que su capacidad de poner huevos decae. Por eso, muchos apicultores prefieren cambiar la reina de las colmenas cuando han superado su mejor momento.
En este artículo analizamos esa estrategia de manejo de los apiarios que consiste en reemplazar las reinas de una forma sistemática y periódica, buscando tener siempre colmenas con madres muy fuertes y de gran calidad de postura. Cuando las colmenas están en producción, en plena temporada, las reinas son capaces de poner más de 2000 huevos diarios. Este desgaste hace que las reinas pierdan cualidades: ponen menos, ponen peor y, además, dejan de ser eficaces a la hora de organizar eficientemente la colmena.
Así, los planes de manejo de los colmenares incluyen ya de forma regular la sustitución de las reinas una vez que han superado su apogeo. Las reinas marcadas son más fáciles de localizar para ser cambiadas. Para evitar ese desorden, una buena estrategia es que las reinas sean lo más parejas posibles en edad y calidad.
En una situación así, cabe esperar a que las abejas, de forma natural, decidan cambiar la reina de las colmenas. Sin embargo, este enfoque es un tanto azaroso, porque unas lo harán antes, otras después, y algunas, nunca.
¿Cuándo es el momento adecuado para el reemplazo?
Hay apicultores que reemplazan las reinas todos los años, pero, en general, en la literatura apícola existe la idea de que el cambio de reinas se debe ejecutar de una forma sistemática cuando las reinas cumplen su segundo año. Es decir: una reina nacida en la primavera de 2020, estará en su esplendor en la primavera de 2021 y entrará en decadencia en la temporada de 2022.
Panal de abejas con postura compacta.
Esta norma no es exacta y hay reinas cuya fuerza decae más tarde. Para lograr esto, es muy importante saber en qué momento nace cada reina. En las explotaciones bien organizadas, los apicultores tendrán cuadernos o sistemas de seguimiento para saber cuándo nacen las reinas, qué cualidades tienen y, si es posible, de qué líneas genéticas vienen.
La siguiente decisión importante es el punto de la campaña en que se cambiarán las reinas de las colmenas. Se debe hacer cuando la colmena ya ha tomado fuerza tras el invierno y tiene un buen volumen de cría. En ese punto, se cambia, de tal forma que, cinco o seis semanas más tarde, cuando llegue la floración principal, la nueva reina ya haya puesto las primeras remesas de obreras.
Hay que tener en cuenta que, si se opta por un relevo natural, habrá que esperar un mínimo de tres semanas para que la nueva reina empiece a poner. Esta espera se reduce sensiblemente si se elige un relevo con introducción de realera, reina virgen o reina fecundada. Además, es muy importante cambiar la reina cuando hay zánganos.
Esta forma de trabajar asegura que la colonia no perderá la cosecha por fallos en la fecundación o rechazos a una reina introducida. A cambio, está el riesgo de que los fríos otoñales se adelanten y la reina no se fecunde. Estas reinas de final de campaña apenas ponen huevos en otoño, solo lo justo para garantizar la población durante el invierno.
Señales de que una reina necesita ser reemplazada
Las reinas, a medida que se desgastan, pierden la capacidad de poner grandes cantidades de huevos y empiezan a generar menos feromona real. Si las reinas son muy defectuosas, es probable que pongan muy mal, dejando varios huevos en cada celdilla.
Otros signos incluyen:
- Postura desigual y salteada.
- Puesta fallida y exceso de zánganos.
- Reina “pelada”: Con los años y el desgaste, las reinas pierden mucho del pelo de su tórax y también es fácil ver daños en las alas.
- Falta de limpieza.
- Tendencia a la enjambrazón.
- Agresividad.
Proceso de reemplazo de la reina
El cambio de la reina es relativamente sencillo. Si la reina vieja está marcada, se localizará fácilmente. Si no lo está, resulta un poco más complicado encontrar la reina en la colmena. Una vez localizada la reina, hay que eliminarla.
Opciones para obtener una nueva reina:
- Dejar que las abejas produzcan una reina: Si la colmena es de buena calidad y la reina relevada tiene buenas características de productividad, comportamiento higiénico y mansedumbre, se puede optar por dejar que las abejas generen una nueva reina. Esta forma de trabajar es cómoda: el apicultor no tiene que hacer nada. Si acaso, eliminar el exceso de realeras para que no haya riesgos de enjambrazón. A veces, esas colonias ya tienen realeras porque la colonia preparaba un enjambre.
- Introducir realeras: Otra opción es introducir realeras, que pueden proceder de otras colmenas o de un proceso de cría de reinas controlado por el apicultor. Trabajar con realeras también tiene ventajas: las tasas de rechazo son mínimas y las abejas aceptan muy bien a una reina que nace en la colmena.
- Introducir reinas fecundadas o vírgenes: Para cortar esos plazos, como veíamos arriba, lo ideal es introducir reinas fecundadas o vírgenes. Las fecundadas, que pueden proceder de núcleos de fecundación del propio apicultor, no tienen plazo de espera: inmediatamente son liberadas y empiezan a poner. Estas reinas pueden proceder también de la cría de reinas hecha por el apicultor, o se pueden comprar a criadores que seleccionen cepas de la mejor calidad.
Reina enjaulada, lista para ser introducida en una colmena huérfana.
Tácticas de introducción:
- Esperar al menos 24 horas: Antes de introducir reinas o realeras, conviene dejar que la colonia se sienta huérfana.
- Alimentar la colmena: Conviene reforzar la colmena con jarabe de azúcar durante el tiempo de orfandad y, sobre todo, en los días previos a que la nueva reina rompa a poner.
- Dejar tranquila a la colmena: Una colonia sin reina está muy nerviosa y eso puede producir rechazos en las reinas introducidas.
¿Qué hacer con un enjambre o panal no deseado?
Si te encuentras con un panal de abejas en tu propiedad, lo mejor es contactar con una empresa especializada. Fumivector ofrece soluciones rápidas y eficaces para la retirada de colmenas y enjambres en toda la Comunidad de Madrid. Contamos con personal capacitado en apicultura y registrado oficialmente, lo que nos permite gestionar con seguridad la situación y garantizar un servicio acorde a la normativa vigente.
Es fundamental no intentar manipular el panal sin la intervención de profesionales, ya que esto puede resultar en daños a la propiedad o incluso en un peligro para la salud de quienes se encuentran en la zona. El control de plagas de abejas en entornos urbanos es una tarea especializada que requiere de intervención profesional para garantizar la seguridad tanto de las personas como de los insectos.
Retirada de un panel de abejas por profesionales.
En lugar de eliminarlas, se debe proceder con la retirada controlada de la colmena para reubicarlas en un entorno más seguro. Nuestro servicio en Madrid está diseñado para gestionar eficazmente la retirada de enjambres y colmenas ubicados en edificios o zonas residenciales, respetando en todo momento la normativa medioambiental.
Si por algún casual o por desconocimiento se recurre a una empresa de control de plagas, esta deberá a su vez proceder a la llamada del apicultor si no dispone de uno propio, ya que bajo ningún concepto se debe proceder a su exterminio.
Recuerda que la mejor solución es no acercarse ni alterar su camino, pues están en tránsito, en fase nómada. Si acaso hacer perímetro de zona para evitar que nadie de forma accidental pueda hacer algún gesto que se interprete como hostil por parte del enjambre. Ante la duda o preocupación por el enjambre, ¡que mejor forma de quedarse tranquilo que llamando a un apicultor ¡¡.
El fascinante mundo de los panales de abejas
Habrás escuchado muchas veces hablar de las colmenas de las abejas, una especie con gran diversidad. Si quieres conocer un poco más sobre los panales de abejas, aquí te dejamos información interesante que quizás no conocías antes.
Un panal de abejas es hexagonal por la curiosa manera en la que los crean. Esto se debe a que las abejas comienzan a crear esferas a partir de la producción de cera. Esta sustancia la elaboran ellas con unas glándulas que tienen en el abdomen. La arquitectura de un panal de abejas es tan interesante que es recurrente ver algún dibujo de panales de abeja.
Cada celda podrá ser de un tamaño diferente, dependiendo del tipo de abeja que habite en ella. Sin duda, la que destaca entre las demás es la celda de la abeja reina: mucho más grande y en forma de cúpula alargada. Hay un tipo de abeja silvestre que hace el panal debajo de la tierra.
Un profesional también deberá controlar la suciedad de los panales de abejas, llevando una limpieza adecuada de las colmenas. Esta consiste en vaciar y limpiar el suelo de la colmena y suele hacerse a la salida del invierno. Un producto como un panal de abejas puede traerte múltiples ventajas. Puedes comprar panal de abeja en Miel Sierraflor y disfrutar de la más alta calidad. Si lo prefieres, también existe la opción de comprar miel pura.
Hay que saber que cuando nos encontramos a un enjambre de abejas es porque aproximadamente en un km tendremos una colmena, pero eso no quiere decir que pertenezca a esa colmena sino más bien que al tratarse de un enjambre es una escisión de dicha colmena de origen, y que esas abejas buscan con su nueva reina un lugar con más espacio donde establecerse y abandonar su nomadismo, ya que las abejas buscan siempre hacer colmena, y la capacidad que tienen para asentarse es muy alta y con grandísima capacidad de adaptación a todo tipo de lugares, eligiendo siempre donde se para la reina, que es donde el enjambre construye su colmena nueva.
Normalmente en espacios con arboledas, pero también dentro de los hogares, en huecos de chimeneas, ventanas, tejados, etc… incluso en mobiliario urbano de la propia ciudad. La abeja puede ser beligerante cuando está establecida porque tienen instinto de protección de su hábitat, pero el enjambre como usualmente esta sin zona de asentamiento sería peligroso cuando reaccionan por instinto de defensa ante lo que ellas puedan entender como un ataque, por ejemplo si ven que se les espanta o que se les rocía con sprays o agua, por lo que sin duda ninguna la mejor solución es no acercarse ni alterar su camino, pues están en tránsito, en fase nómada.
